• No se han encontrado resultados

Huesos del neurocráneo

In document Morfología humana. Tomo 1 (página 110-112)

Los huesos que componen la región del neurocráneo son 8: 4 impares que se denominan de delante hacia atrás: frontal, etmoides, esfenoides y occipital, y 2 pares de huesos llamados de arriba hacia abajo:

parietales y temporales. Todos estos huesos contribuyen a formar las 2 porciones del neurocráneo, excepto los parietales que se encuentran exclusiva- mente en la calvaria, y el etmoides y esfenoides que se circunscriben principalmente en la base del cráneo. Además de estos huesos existen los huesecillos del oído medio, que se localizan en el interior del hueso temporal, que se nombran martillo, yunque y estribo. En algunas ocasiones también se observan en el neurocráneo los llamados huesos de suturas que se forman por centros de osificación en el nivel de las suturas y fontanelas; su conocimiento es importante para evitar confundirlos con lesiones de los huesos de esta región, al examinar una radiografía de la cabeza. En general, los huesos que se encuentran en la calvaria son de forma plana y los que se hallan en la base del cráneo son de tipo irregular. Algunos huesos del neurocráneo tienen cavidades óseas neumáticas en su interior llamados senos, como el frontal, etmoides, esfenoides y temporales; aunque solamente uno de

ellos, el etmoides, es considerado como un verdadero hueso neumático, porque predominan en este las cavidades óseas neumáticas.

En el humano el neurocráneo tiene gran tamaño, supera en este aspecto al viscerocráneo, por el gran desarrollo que alcanza el encéfalo. Los huesos del neurocráneo se originan del mesénquima que rodea al encéfalo, con la característica de que los huesos que componen la calvaria se osifican por osteogénesis membranosa (intramembranosa) y los de la base por osteogénesis cartilaginosa (endocondral); aunque existen algunos huesos de esta región que se forman por la fusión de distintas piezas óseas que tienen una osificación diferente, por lo que son de osteogénesis mixta como el occipital y los temporales.

El parietal (fig. 23.1) es un hueso par, situado en la parte lateral y superior del cráneo, a ambos lados del plano medio, constituye la parte central de la calvaria, que se clasifica como un hueso plano (parecido a una concha grande cuadrilátera), y presenta 2 caras: externa (convexa) e interna (cóncava), 4 bordes: frontal, occipital, sagital y escamoso, y 4 ángulos: frontal, occipital, esfenoidal y mastoideo. Cuando el parietal se articula con los huesos vecinos sus bordes forman parte de las suturas de la calvaria y en sus ángulos se localizan las fontanelas más importantes en el feto y el niño recién nacido. En su cara interna se observan surcos vasculares.

El frontal (fig. 23.2) es un hueso impar, situado en la parte media y anterior del cráneo, contribuye a formar la parte anterior de la calvaria y de la base del cráneo. Además, forma parte de las órbitas y la cavidad nasal. Se clasifica como un hueso plano (semejante a una concha grande bivalva) y está compuesto por 4 porciones: escamosa, nasal y orbitarias. En el espesor

de una zona limitada de este hueso, en el nivel de la parte inferior de la escama donde se hallan la glabela y los arcos superciliares, existen cavidades óseas neumáticas que se denominan senos frontales.

Fig. 23.1. Hueso parietal derecho. Vista interna: Bordes.

a) frontal, b) occipital, c) sagital, d) escamoso.

Ángulos 1. frontal, 2. occipital, 3. esfenoidal y 4. mastoideo

Fig. 23.2.Hueso frontal: A. Vista anterior, B. Vista inferior:

Porciones a) escamosa, b) orbitarias, c) nasal,

Detalles 1. glabela, 2. arco superciliar, 3. incisura etmoidal.

El occipital (fig. 23.3) es un hueso impar, situado en la parte media y posterior del cráneo, forma la parte posterior de la calvaria y de la base del cráneo. Es clasificado como un hueso plano (parecido a una concha grande romboidal), compuesto por 4 porciones: escamosa, basilar y laterales, que se disponen alrededor del agujero magno. Este agujero constituye el detalle más destacado de este hueso, mediante el cual se comunica la cavidad craneal con el canal vertebral y se continúa la médula espinal con el encéfalo (médula oblongada). En la escama se distingue la protuberancia occipital externa, punto de referencia que se halla en la parte posterior del cráneo, y en las porciones laterales sobresalen hacia abajo los cóndilos del occipital, mediante los cuales la cabeza se articula con la columna vertebral (articulación atlantooccipital).

El temporal (fig. 23.4) es un hueso par, situado en la parte lateral e inferior del cráneo que contribuye a formar parte de la base craneal y las paredes laterales de la calvaria; contiene en su interior el órgano vestíbulo coclear (oído), donde radican los receptores de los analizadores nerviosos de la audición y el equilibrio. Se clasifica como un hueso irregular (se

puede comparar con una concha soldada a una piedra) compuesto por 3 porciones: escamosa, timpánica y petrosa. En la porción escamosa se destacan el proceso cigomático, punto de referencia que se localiza delante de la oreja y la fosa mandibular que se articula con la mandíbula. Por debajo de la porción timpánica se halla el meato acústico externo y en la porción petrosa, además de contener en su interior el órgano vestibulococlear, sobresale lateralmente el proceso mastoideo, punto de referencia ubicado detrás de la oreja, y por debajo se halla el proceso estiloideo, lugar de inserción de músculos y ligamentos.

El esfenoides (fig. 23.5) es un hueso impar, situado en la parte media, inferior y central del cráneo, que forma parte de la base craneal y una pequeña zona de la calvaria, contribuye además a formar las paredes de las órbitas y la cavidad nasal. Es clasificado como un hueso irregular (parecido a un murciélago), que está compuesto por 7 porciones: cuerpo, alas menores, alas mayores y procesos pterigoideos. El cuerpo del esfenoides presenta en su interior una cavidad ósea neumática llamada seno esfenoidal y en su cara superior tiene una depresión nombrada silla turca, cuyo fondo se denomina fosa hipofisial, donde se aloja la glándula endocrina llamada hipófisis.

El etmoides (fig. 23.6) es un hueso impar, situado en la parte media, inferior y anterior del cráneo, que se localiza en la parte anterior de la base craneal y en el centro de la cara, donde también forma parte de las órbitas y la cavidad nasal. Es clasificado como un hueso típico neumático (comparado con un panal de abejas), que está formado por 4 porciones: lámina perpendicular, lámina cribosa y laberintos etmoidales. La lámina perpendicular forma parte del septo nasal

Fig. 23.3.Hueso occipital. Vista posteroinferior: Porciones

a) escamosa, b) laterales, c) basilar, Detalles

1. protuberancia occipital externa, 2. agujero magno, 3. cóndilos del occipital.

Fig. 23.4. Hueso temporal derecho. A. Vista externa, B. Vista interna: Porciones a) escamosa, b) petrosa, c) timpánica, Detalles 1. proceso cigomático, 2. fo- sa mandibular, 3. poro acústico externo, 4. proceso estiloideo, 5. proceso mastoideo, 6. poro acústico interno.

óseo que divide la cavidad nasal y hacia arriba forma la cresta de gallo. La lámina cribosa está perforada por numerosos agujeros pequeños que comunican la cavidad craneal con la cavidad nasal. Los laberintos etmoidales están constituidos por numerosas cavidades llamadas celdas etmoidales, limitan lateralmente con las órbitas y presentan en su parte medial las conchas nasales superior y media.

In document Morfología humana. Tomo 1 (página 110-112)