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Este es un momento decisivoEste es un momento decisivoEste es un momento decisivo

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Este es un momento decisivo

Este es un momento decisivo

Acerca de este momento decisivo en la lucha revolucionaria, muchos años después, Fidel rememora:

Cuando la huelga fracasó se aproximó aquella ofensiva de vera- no. Todo el mundo recuerda que un gran desaliento se apoderó del pueblo; todo el mundo recuerda que la dictadura se decidió a dar un golpe decisivo, concentrando sus mejores y mayores efectivos mi- litares contra la Sierra Maestra. Teníamos nosotros entonces unos ciento veinte hombres en la Columna Uno. Cincuenta, o tal vez un

tropa en el llano al mando del comandante Camilo Cienfuegos, que había salido con una pequeña patrulla de ocho o diez hombres al llano, y allí, luchando casi a diario, había logrado hacer una tropa de cerca de cuarenta hombres armados; más las tropas de la Colum- na Cuatro, que estaban al mando del comandante Ernesto Guevara, en la zona del este del Turquino.

Fue por aquellos días en que nuestro Ejército Rebelde tuvo que afrontar una de las etapas más difíciles. Contra aquel núcleo nuestro se había concentrado el grueso de las fuerzas enemigas. La Sierra Maestra era bombardeada todos los días; un cerco de hambre se cernía sobre ella desde hacía muchos meses, y eran días duros en que teníamos que saber calcular bien nuestro parque y nuestros alimentos. Recuerdo bien que cuando la ofensiva enemiga se inicia, nosotros solo teníamos cinco mil balas de reserva, y teníamos por delante que librar una batalla que en total duró setenta y un días.

Es bueno recordar aquellos momentos porque tienen algo que enseñarnos, ya que por alguna razón nuestro ejército resistió y nuestro ejército venció. Y esa es una sabia lección, porque cuando no se hace lo que se debe, se fracasa, y cuando se hace lo que se debe, se triunfa.53

[…] había que prepararse para lo que era ya inminente: la ofensiva del ejército. Todos los días siguientes, finales de abril y primeros de mayo, fueron dedicados a la preparación de los puntos defensivos y a tratar de llevar hacia las lomas la mayor cantidad po- sible de alimentos y medicamentos para poder soportar lo que ya se veía venir, una ofensiva en gran escala.54

En carta al capitán Ramón Paz, Fidel precisa cuál debe ser la táctica para enfrentar al enemigo.

Si el enemigo lograra invadir todo el territorio, cada pelotón debe convertirse en guerrilla y combatir al enemigo, interceptándolo por todos los caminos hasta hacerle salir de nuevo. Este es un momento decisivo. Hay que combatir como nunca.55

53 Fidel Castro Ruz: Y la luz se hizo. Declaraciones de Fidel Castro Ruz en el juicio al ex

comandante Hubert Matos, p. 17.

54 Ernesto Che Guevara: “Interludio”, Obras. 1957-1967, t. 1, p. 390. 55 Andrés Castillo Bernal: Ob. cit., p. 159.

De Pino del Agua a Las Vegas de Jibacoa

En una nota escrita a toda prisa, Fidel le asigna nuevas respon- sabilidades a Camilo Cienfuegos.

Sierra Maestra Mayo 13 de 1958 1:00 p.m.

Camilo:

La gente de Lara llevó, por error, tres mil balas, en vez de mil. Aunque la culpa es principalmente del hombre que debió llevar a cabo la entrega, los muchachos sabían que hubo error. Está muy mal que por lo menos no se hayan dividido esas balas proporcio- nalmente al número de fusiles que tiene cada cual. Yo no estoy loco para repartir el parque de esa forma. De ahora en lo adelante el ma- terial lo distribuirás tú como jefe de la columna. Si no administro bien lo que nos queda, muy pronto estaremos desesperados por falta de balas.

Te escribo en medio de un camino. Lo haré pronto más exten- samente. Hablaremos largo por radio de tus hazañas.

Muchas felicidades. FIDEL CASTRO R.56

La Comandancia General del Ejército Rebelde se asienta en La Plata, Sierra Maestra. Dieciséis años después, el 17 de mayo de 1974, encontrándose en el lugar, Fidel recuerda:

La sede de la Comandancia del Ejército Rebelde se estableció en este lugar cuando, después de la Huelga de Abril, la dictadura batistiana organizó la última ofensiva militar contra nuestras fuerzas, y movió hacia esta zona alrededor de diez mil soldados.

Pero ya en este lugar se encontraba instalada […] la estación de Radio Rebelde, que había adquirido una gran importancia revolu- cionaria. En las inmediaciones de esta casa se encontraba también el hospital. En esta misma casa se encontraba nuestra fábrica de armas, es decir, nuestra fábrica de minas y de granadas. […] En este mismo

mayor parte de las cuales habían sido ocupadas al enemigo. En esta región se encontraban nuestras escasas reservas de abasteci- mientos. De modo que se nos planteó la necesidad de defender el territorio firmemente.

En épocas anteriores, cuando era una columna moviéndose y realizando operaciones por la Sierra, no había necesidad de defen- der ningún punto concreto. Pero ya con el desarrollo ulterior de la guerra, y por estas razones que les explicaba, se hizo necesario de- fender este punto concreto.

En realidad, las fuerzas eran muy escasas […] difícil resultaba defender con 300 hombres todos los caminos que entraban en la Sierra por el norte, desde las minas de Bueycito hasta la región de La Habanita, situada a varios kilómetros al oeste de este punto, y defender además todo el territorio situado entre Ocujal y la zona del río Macío.

Y fue entonces en esa ocasión que se estableció en este mismo sitio la jefatura de las fuerzas que iban a defender este territorio, y este territorio se convirtió en un símbolo –digamos– de la Revolución.

No quiero decir que, aun cuando las tropas enemigas hubiesen llegado hasta este mismo sitio y hubiesen tomado Radio Rebelde, ocupado este puesto de mando y ocupado este territorio con sus instalaciones, la guerra se hubiera perdido; porque lógicamente, se tenían estudiadas también las condiciones para proseguir la guerra aun en el caso de que fuese imposible resistir el empuje de la ofensiva enemiga, pero la lucha se habría prolongado bastante. Se convirtió en una cuestión de honor del Ejército Rebelde, pero más que nada en una cuestión de gran importancia militar, defender este territorio.

Podemos decir que por este sitio pasaron todos los jefes de los distintos frentes y las distintas columnas que se organizaron desde la Sierra Maestra. Por este sitio pasaron y en este sitio acamparon el Che, Camilo, Raúl, Almeida, Guillermo García, Ramiro Valdés, y todos los más destacados jefes del Ejército Rebelde.57

57 Fidel Castro Ruz: “Discurso en el acto por el aniversario de la muerte del mártir

campesino Niceto Pérez, el XV aniversario de la firma de la primera ley de Reforma Agraria y el XIII aniversario de la ANAP, La Plata, Sierra Maestra, 19 de mayo de 1974”, pp. 20 y 21.

De Pino del Agua a Las Vegas de Jibacoa

El 25 de mayo de 1958, Fidel está reunido con un grupo de campesinos en las Vegas de Jibacoa. En ese momento comienza la esperada ofensiva del ejército batistiano.

Fidel mantuvo el principio de que no importaban los soldados enemigos, sino la cantidad de gente que nosotros necesitáramos para hacer invulnerable una posición y que a eso debíamos atenernos. Esa fue nuestra táctica y por ello nuestras fuerzas se fueron jun- tando alrededor de la comandancia para ofrecer un frente com- pacto. No había mucho más de 200 fusiles útiles cuando el 25 de mayo empezara la esperada ofensiva en medio de un mitin que Fidel estaba dando a unos campesinos, discutiendo las condiciones en que podría realizarse la cosecha del café, ya que el ejército no per- mitía el ascenso de jornaleros para la zafra de ese producto.58

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