Hormonas sexuales femeninas producidas principalmente por los ovarios. Regulan el desarrollo de los rasgos sexuales femeni- nos (crecimiento de los senos) e intensifi- can —a través de receptores cerebrales— el placer sexual. Así, el tipo de deseo femeni- no depende de forma decisiva de la rela- ción entre los estrógenos y la testosterona. Los estrógenos incrementan en general la sensibilidad ante el dolor en las mujeres.
Norepinefrina
O noradrenalina. Neuropéptido que es- timula la atención, eleva el ánimo y evita el cansancio y la sensación de hambre. La norepinefrina tiene mucho que ver con la euforia embriagadora de los enamora- dos. Según Helen Fisher, la norepinefrina es también responsable de que seamos ca- paces de acordarnos de los detalles más in- significantes de las aventuras amorosas.
deFiningtHe Brain SySteMSoF luSt, roMantic
attraction, and attacHMent. h. e. fisher et al. en Archives of Sexual Behaviour, vol. 31, págs. 413-419; 2002.
Orgasmo
Un estudio de Jari Tühonen, de la Univer- sidad finesa de Kuopio, mostró en 1994 que, durante el orgasmo, amplias partes de la corteza cerebral desarrollan una actividad muy restringida (a excepción de una parte del lóbulo prefrontal). En el punto álgido de la actividad sexual, el cerebro hace una suerte de pausa, aunque breve. Gert Holstege, de la Universidad de Groningen, comprobó que lo mismo suce- día también en los orgasmos femeninos. Por otra parte, en los varones que están eyaculando se encuentra más activo el sistema de recompensa, el cual va unido a la descarga de dopamina. Este sistema se pone en marcha simplemente cuando a los varones o a las mujeres heterosexua- les se les muestran imágenes con los ór- ganos sexuales del sexo contrario y en los homosexuales del mismo sexo.
increaSein cereBral Blood FloWoF rigHt
preFrontal cortexin Man during orgaSM. j. tiihonen et al. en Neuroscience Letters, vol. 170, págs. 241-243; 1994. Brain activation during HuMan Male
ejaculation. G. et al. holstege en Journal of
Neuroscience, vol. 23, págs. 9185-9193; 2003.
Oxitocina
Hormona que no sólo se segrega en el cerebro con las caricias y los masajes agradables, sino también durante el or- gasmo. Desde el punto de vista químico guarda relación con la vasopresina, que en los campañoles masculinos se ocupa de la monogamia. Ambas sustancias fo- mentan aparentemente la unión con la pareja sexual y con ella la tendencia a permanecer ligado a ella, a protegerla y a vigilarla celosamente.
WHy We love. tHe natureand cHeMiStryoF
roMantic love. h. e. fisher. owls Books; nueva york, 2004.
Pornografía
La excitación provocada mediante imáge- nes o vídeos con contenido sexual explí- cito activa amplios campos cerebrales, so- bre todo el claustro, el núcleo caudado, el cíngulo y el hipotálamo. Las mujeres son también sensibles a los estímulos porno- gráficos; sin embargo, su percepción de
la excitación parece depender, de forma más intensa que en los hombres, de un entorno agradable y de un sentimiento de protección relajado.
a Sex diFFerenceintHe SpeciFicityoF Sexual
arouSal. M. l. chivers et al. en Psychological
Science, vol. 15, n.o 11, págs. 736-744; 2004.
Prolactina
Este neurotransmisor fue considerado en un principio la hormona que regulaba la producción y la secreción de leche en el pecho materno. Hoy en día sabemos que la prolactina ejerce más de 300 funcio- nes fisiológicas diferentes. Interfiere en muchos lugares inhibiendo la sexualidad masculina y femenina; por ejemplo, en la fase de relajación que sigue al orgasmo. Un grupo de investigación encabezado por Tilman Krüger, de la facultad de medicina de Hannover, ha comprobado que los nive- les sanguíneos de prolactina se elevan tras alcanzarse el punto culminante sexual. El cerebro posee receptores de prolactina en los que este neurotransmisor se acopla y, a través de diversos circuitos de regulación, influye, entre otras cosas, en la segrega- ción de las hormonas sexuales, tanto de la testosterona como de los estrógenos.
neuroendocrine proceSSeS during Sexual
arouSaland orgaSM. t. h. c. krüger et al. en The Psychophysiology of Sex, dirigido por e. janssen, págs. 83-102. indiana university Press; Bloomington, 2007.
MENTE Y CEREBRO 35 / 2009
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Serotonina
Otro importante neurotransmisor que inhibe la excitación sexual. La seroto- nina permite explicar por qué muchos antidepresivos actúan como inhibidores del placer sexual, en especial los inhibi- dores de la recuperación de serotonina, que aumentan la concentración de ese neurotransmisor en las sinapsis. Sucede a menudo que la ingesta de tales medica- mentos retarda la eyaculación, fenómeno percibido por muchos pacientes como algo positivo, especialmente si venían sufriendo eyaculación precoz. Por otro lado, quien esté “enfermo de amor”, es decir, todo aquel que no pueda pensar en otra cosa que no sea en la persona ama- da, sepa que su estado se lo debe a una carencia de serotonina. Diversas inves- tigaciones de Donatella Marazziti, de la Universidad de Pisa, han demostrado que los enamorados agudos, en comparación con los voluntarios de control, tienen una tasa de serotonina disminuida, circuns- tancia que comparten con muchos suje- tos que padecen trastornos obsesivos.
alterationSoFtHe platelet Serotonin tranSporter in roMantic love. d. Marazziti et al. en Psycho
logical Medicine, vol. 29, págs. 741-745; 1999.
Testosterona
Hormona sexual producida principal- mente en los testículos. Entre otras fun- ciones, se encarga de regular la formación
zando una enzima catalizadora: la 5-fosfo- diesterasa (5-FDE). El principio activo del viagra es el sildenafil, pero hay también otros productos de la competencia menos conocidos, como Cialis (principio activo, el tadalafil) o Levitra (principio activo, el vardenafil).
Los inhibidores de la 5-FDE, que tienen un indiscutible efecto en los hombres, no incrementan el placer sexual en las mujeres, pese a que la 5-fosfodiesterasa controla la circulación de la vagina y del clítoris. Cuando, tras la ingesta de inhi- bidores de la 5-FDE, las mujeres contem- plan películas eróticas, se muestra, en comparación con el grupo placebo, un claro aumento de la circulación vaginal. Sin embargo, subjetivamente, las muje- res apenas distinguen entre el placebo y el principio activo en relación con sus efectos.
La sensación de excitación femenina tiene poco que ver con la pura fisiología. Para la mujer, la relación entre la sensa- ción placentera subjetiva y la excitación corporal es menos estrecha. Las mujeres que se quejan de una relación sexual in- satisfactoria a menudo perciben su exci- tación corporal especialmente mal.
tHe eFFectSoF FalSe poSitiveand FalSe negative
pHySiological FeedBackon Sexual arouSal — a coMpariSonoF WoMenWitHorWitHout Sexual
arouSal diSorder. k. M. Mccall, c. M. Meston en Archives of Sexual Behavior, vol. 36, págs. 518-530; 2007.
Wolgang Berner es catedrático en el Instituto
de Sexología y Psiquiatría Forense del Hospital Clínico Universitario de Hamburgo-Ependorf.
Peer Briken y Andreas Hill son colaboradores
científicos en dicho centro.
de los rasgos sexuales secundarios, como la musculatura y el crecimiento capilar, así como la producción de esperma. Para experimentar la sensación de placer, es una condición esencial que la testoste- rona se una a los receptores cerebrales. En el caso de las mujeres, la testostero- na (sintetizada en ellas en las glándulas suprarrenales) incrementa también la sensación de placer. Esta hormona ac- túa a este respecto de forma en parte antagonista con la oxitocina, pues la testosterona fomenta más la pasión “sin relación” y la agresividad que el deseo de proximidad.
Unión
Placer sexual y sentimiento de unión se intensifican mutuamente, pero tam- bién pueden estorbarse, por ejemplo en aquellas personas que buscan únicamen- te una aventura sexual. La necesidad de unión tiene sus raíces en el vínculo del niño con la madre en la temprana infan- cia. La presencia constante en esta etapa vital del sentimiento de sentirse prote- gido fomenta expectativas positivas en la edad adulta y, con ello, la capacidad de embarcarse en sentimientos román- ticos y de conseguir buenas experiencias sexuales. El abandono precoz conduce, por el contrario, a evitar los contactos sexuales o a llevarlos a cabo sólo de forma superficial o de manera agresiva. Las personas unidas de manera no se- gura tienen además con frecuencia un gran miedo a ser abandonados. Poseen también tendencia a instrumentalizar la sexualidad o se dejan hacer muchas cosas para no perder a su pareja.
tHe neuroBiologyoF attacHMent. t. r. insel y l. j. young en Nature Reviews Neuroscience, vol. 2, págs. 129-136; 2001. a BeHavioural SySteMS perSpectiveontHe pSy-
cHodynaMicSoF attacHMentand Sexuality. M. Miculincer y P. r. shaver en Attachment and
Sexuality, dirigido por d. diamond et al., págs.
51-79. analytic Press; nueva york, londres, 2007.
Viagra
A tenor de su actuación bioquímica, el viagra constituye una sustancia inhibi- dora que aumenta de forma duradera el calibre de los vasos sanguíneos neutrali-
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L
a relación entre pensamiento y len- guaje constituye una cuestión filosó- fica de inquisición permanente. Sin caer en reduccionismos lingüísticos, parece manifiesto que el pensamiento remite al lenguaje. Un intervalo paradigmático de esa conexión abarca desde el siglo in- mediatamente anterior a la era cristiana hasta inicios del tercero posterior al ini- cio de ésta (Word and Meaning in AncientAlexandria). Ha servido de pauta a mu-
chos otros movimientos registrados a lo largo de la historia. Se buscaba entonces explicar de qué modo la inteligibilidad del lenguaje guardaba relación con la in- teligibilidad de toda realidad, material e
inmaterial. Lo hicieron desde una óptica platónica remozada.
Filón de Alejandría (40-30 a.C./40-50 d.C.), llamado el Platón hebreo, abre ese arco temporal. Aunque escribió en grie- go, las obras que se conservan nos han llegado en traducciones latinas y arme- nias. Abordó temas controvertidos en su tiempo —la eternidad del mundo (De ae-
ternitate mundi) y la inteligencia en los
animales (Alexander, sive de eo quod ra-
tionem habeant bruta animalia)—, amén
de cuestiones éticas. Su exposición, prolija y pesada, cae a menudo en con- tradicciones e incongruencias. En una suerte de sistema sincretista yuxtapone,
sobre un fondo judío, elementos platóni- cos, estoicos, pitagóricos y aristotélicos. Partidario del método alegórico para in- terpretar la Biblia, distingue un sentido
literal, accesible a todos, y otro simbóli-
co, inteligible sólo por los rabinos. En su descripción del mundo, introduce una serie de entidades intermedias (logos, potencias, ángeles, demonios), respon- sables, por delegación, de la organización y persistencia de las leyes que rigen el universo. Todo lo que existe, el mundo corpóreo e incorpóreo, fue creado por el principio racional, el logos divino. De- fiende el dualismo cuerpo-mente en su descripción del hombre.