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Estrategia Político – Comunicativa del M-

EVENTO Y FECHA OBJETIVOS POLÍTICO – MILITARES

CONFERENCIA, 1985 Congreso de la Democracia

4.2 Estrategia Político – Comunicativa del M-

Las nuevas formas de hacer la guerra, estuvieron ligadas en el M-19 a un cambio en el lenguaje; este fue un rasgo que los diferenció de las otras organizaciones insurgentes, además de promover una organización político-militar (OPM) dinámica, alejada de las concepciones “quietistas”. El M-19 quería “parecerse” al pueblo, pretendía enunciar con un lenguaje coloquial las demandas sociales, los fundamentos políticos e ideológicos que promovían su lucha, así como sus sueños y sus metas a alcanzar.

El M-19 “supo también ver la necesidad de manejar adecuadamente los medios para llegar con sus mensajes y propuestas a la opinión nacional” (López, 1994: 296), a propósito de su interés en los procesos comunicativos y su difusión masiva, teniendo presente que se autodenominaba como un movimiento de „propaganda armada‟.

El M-19 reconoció su “pertenencia cultural a Occidente, así como el valor de la individualidad en un ordenamiento social democrático” (López, 1994: 286), además tomó distancia del marxismo-leninismo como visión científica que podía dar cuenta de la realidad (López, 1994: 287), lo que le permitió “desarrollar un discurso y una práctica política menos ideológica y más pragmática” (López, 1994: 287), que también se evidenciaba en su accionar militar.

El discurso del M-19 se ubica como vanguardista (León, 2007: 112), ya que recurriendo a elementos propios de la identidad nacional, introduce el ideario bolivariano (León, 2007: 112) que hasta ese momento no había sido recogido por la izquierda revolucionaria en Colombia. Existían hasta ese entonces dos figuras construidas de Bolívar: una que manejaba el Partido Comunista y otra que postulaba el liberalismo de izquierda. Se reconoce que una de las mayores influencias que tuvo Bateman fue dada por José

70 Abelardo Ramos12, quien promovía la idea de conjugar el ideario bolivariano con el marxista (León, 2007: 112).

La propaganda armada era concebida como la táctica determinante, que debería acompañar la victoria de todas sus acciones armadas. Además de reconocer que todas las acciones armadas son la expresión de la guerrilla, le otorgaban un papel fundamental al impacto que ejercían los medios de comunicación en la generación de opinión, por ello entre sus producciones escritas se hallaban: separatas, volantes, periódicos. En esta producción se halla como constante la presencia gráfica de su escudo y su bandera, lo que además de garantizar su autoría, aportaba elementos identitarios y lo posicionaban ante la opinión pública. Entre los medios audiovisuales cabe resaltar el canal de televisión que creó el M-19, Radio Venceremos Televisión (RVT), con base en la experiencia Montonera (Villamizar, 1995: 171) de interferir canales con materiales pregrabados.

Desde su lanzamiento como organización insurgente se observó la importancia que tendría para esta guerrilla su estrategia comunicativa. Ésta se “centró en la comunicación de masas” (León, 2007: 105), que logró que desde su surgimiento, sus acciones fueran cubiertas por la gran prensa (León, 2007: 106)13, al presentarse antecedido por una campaña de expectativa que impulsó el mismo movimiento armado, engañando no sólo a la opinión, sino a los propietarios de los periódicos, que pensaban que se lanzaría un producto comercial y no un grupo guerrillero14. En su momento la campaña tuvo un alto costó15 (Villamizar, 1995: 56) (Bateman, 1980: 7), lo que demostraba que la centralidad de la estrategia no sería sólo política, sino que acarrearía un costo económico. El M-19 luego de alcanzar la atención de la Gran Prensa, desarrolló diferentes acciones que correspondieron a su táctica de propaganda armada, entre ellas se hallan las tomas a medios de comunicación.

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José Abelardo Ramos, revolucionario argentino, quien nació en 1921 y murió en 1994. Pensador que introdujo con su libro Historia de la Nación Latinoamericana, los presupuestos políticos bajo los cuales es posible combinar el pensamiento marxista con el bolivariano. Fue escritor y periodista, posee una amplía obra en dónde son relevantes sus apuestas por el nacionalismo y el socialismo.

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La campaña de expectativa se presentó tanto en El Espectador, como en El Bogotano.

14 Los diarios titularon: “¿Parásitos… gusanos? Espere M-19”, “Falta de energía, inactividad? Espere M-19”. 15 Según Darío Villamizar, Hernando Santos, quien era el director de El Tiempo contempló el costo de la

campaña en más medio millón de pesos. Mientras que Bateman contradecía esta versión y afirmaba que había tenido un costo de 60,000 pesos. A pesar de tener dos versiones sobre el costo de la campaña, ambas cifras corresponden a un monto que era alto para la época.

71 Algunas de las acciones del M-19 se realizaron sin planearse a cabalidad y sin tener la seguridad del éxito (Behar, 2008); pero a pesar de sus derrotas, todas las acciones que resultaron victoriosas sí fueron utilizadas como un instrumento de propaganda. Con los golpes de opinión que dio el M-19 se lograron generar simpatías entre algunos sectores de la población, pero con ello no se logró concientizar, ni lograr un masivo enrolamiento en sus filas de acción armada.

La propaganda armada que utilizó el M-19 como instrumento masivo para difundir sus planteamientos y operativos, para darse a conocer a través de los grandes medios de comunicación, presentando una “relación complementaria entre el uso de la fuerza y la comunicación de masas” (León, 2007: 117), no logró los impactos esperados, pues sus continuas falencias en el campo político, impidieron la ideologización política de las masas, y su cabal relacionamiento social con ellas. Este factor impidió su propia legitimación entre los amplios sectores de la población y degeneró en observar al M-19 - en sus inicios- como un fenómeno mediático, para pasar a observarlo en su siguiente fase como una organización insurgente aislada de las masas