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ESTRUCTURA DEL EPITELIO BUCAL

Membrana lipídica gp

2. ESTRUCTURA DEL EPITELIO BUCAL

Sabemos que la mucosa bucal es muchas veces la primera zona de contacto de agentes patógenos con nuestro organismo y de ahí la importancia de la barrera protectora que existe a este nivel. Es importante conocer los mecanismos de defensa de la mucosa bucal para entender las vías de entrada de ciertos patógenos, como el virus del sida, su mecanismo de acción a este nivel, así como su posterior propagación al resto del organismo.

La mucosa bucal carece de capa muscular. En muchas regiones (como mejillas, labios y zonas del paladar duro) existe un tejido conectivo glandular que contiene los vasos y nervios que la irrigan e inervan y que separa la mucosa bucal del hueso o músculo subyacente. Existen zonas de la cavidad bucal como la encía queratinizada y paladar duro donde la mucosa está unida directamente al periostio del hueso subyacente, sin que exista submucosa; es lo que se conoce como mucoperiostio 156.

En la mucosa bucal destacaremos la presencia de una barrera epitelial compuesta por un epitelio escamoso estratificado, el cual forman células íntimamente unidas unas a otras y distribuidas en capas o estratos distintos. Estas células sufren continuamente un proceso de renovación de las capas más profundas del epitelio hacia las más superficiales y esto hace que se mantenga la integridad celular 157.

Los principales componentes tisulares de la mucosa bucal son el epitelio escamoso estratificado, conocido como el epitelio bucal y una capa de tejido conectivo subyacente llamado lámina propia o corion. La interfase entre epitelio y tejido conectivo es irregular, formándose unas proyecciones de tejido conectivo hacia el epitelio conocidas como papilas de tejido conectivo.

Figura 18: Capas de la mucosa bucal 156.

Figura 19: Invaginaciones del epitelio al tejido conectivo: A- epitelio gingival con tinción de PAS; B y C- microscópico electrónico de barrido, imagen de la interfase del epitelio bucal con las invaginaciones del tejido

conectivo (B) y las prolongaciones del tejido conectivo sobre el epitelio bucal (C )156.

Debido a estas invaginaciones del epitelio hacia el tejido conectivo se forman nódulos linfoides que tienen una vascularización muy importante, constituyendo una zona muy rica en linfocitos y células plasmáticas, las cuales tienen un papel primordial en la actividad de la respuesta inmune. En las zonas posteriores de la mucosa es donde existe mayor cantidad de tejido linfoide 156.

Figura 20: Capas de la mucosa en la región de encía insertada (presenta capa de queratina) 156.

El epitelio bucal, está formado por células íntimamente unidas, las cuales están divididas en 2 poblaciones distintas 156:

• población progenitora, encargadas de dividirse y proporcionar nuevas células. Esto suele ocurrir en grupos y generalmente tiene lugar en la zona más profunda de la capa epitelial; y

• población de maduración, cuyas células están sufriendo continuamente un proceso de maduración o diferenciación para formar una capa superficial protectora; la cual puede seguir dos patrones: queratinización o no queratinización.

Las capas principales de un epitelio queratinizado son: capa basal ó estrato proliferativo (formado por células basales capaces de dividirse); por encima de esta capa se encuentra una capa de células que se conoce como estrato espinoso, estas dos capas constituyen dos tercios del grosor total del epitelio. Por encima se encuentra la capa granular y los gránulos se conocen con el nombre de gránulos de queratohialina. La capa más superficial está compuesta por células muy aplanadas denominadas escamas que se caracterizan por la ausencia de núcleo; esta capa se conoce con el nombre de estrato córneo. No es usual que la mucosa masticatoria presente una variante de la queratinización que se conoce con el nombre de paraqueratinización, en la que la capa superficial tiene los núcleos picnóticos (disminuidos de tamaño) 156.

Cuando el epitelio es no queratinizado, como es el caso de la mucosa de revestimiento, la capa basal y el estrato espinoso son similares al del epitelio queratinizado; sin embargo, se caracteriza por la ausencia

de capa granular y por la presencia en la capa superficial de núcleos que generalmente están más engrosados de lo normal 156.

En la cavidad bucal nos encontramos con distintos tipos de epitelio según la zona anatómica; así, podemos distinguir principalmente tres tipos de mucosa 156:

• Mucosa masticatoria: encía adherida, paladar duro.

• Mucosa de revestimiento: mucosa yugal, mucosa alveolar, suelo de boca, zona ventral de la lengua, zona labial interna. Se trata de un epitelio más grueso que el de la mucosa masticatoria.

• Mucosa especializada: zona dorsal de la lengua (la cual es completamente distinta al del resto de la cavidad bucal ya que posee distintos tipos de papilas linguales y tiene gran cantidad de nódulos de tejido linfoide) y mucosa labial.

El epitelio de la mucosa masticatoria es generalmente un epitelio ortoqueratinizado (aproximadamente de 250µm de grosor a nivel de la encía), en el cual se distinguen los siguientes estratos: capa queratinizada, capa granular, epitelio espinoso estratificado y membrana basal 156.

Figura 22: Secciones histológicas de los distintos tipos de maduración del epitelio humano bucal: A- ortoqueratinización en encía, B-

paraqueratinización en encía, C- epitelio bucal No queratinizado.

El papel de la respuesta inmune de la mucosa viene determinado principalmente por las células de langerhans y las células inflamatorias.

Las células de langerhans de la mucosa bucal, se generan en la médula ósea pero se localizan principalmente en la parte alta del epitelio y se caracterizan por la presencia de un gránulo alargado que se conoce con el nombre de gránulo de Birbeck. Son responsables de la captación de antígenos a nivel de la superficie epitelial mediante macropicnocitosis y mediante una serie de receptores celulares de superficie. Tras el contacto con el antígeno abandonan el epitelio van a los ganglios linfáticos donde se diferencian en células dendríticas maduras, las cuales activarán a linfocitos T inmaduros. 156.

Las células inflamatorias, se encuentran en la capa nucleada, no se reproducen en el epitelio a diferencia de otros queratinocitos. Los más frecuentes son los linfocitos, aunque también se pueden encontrar con relativa frecuencia mastocitos y leucocitos 156.