Se escogió analizar el Barrio Panamá, específicamente el contexto inmediato a la Plaza Panamá, debido a ser un lugar concurrido, con continuo flujo peatonal y un reconocido nodo barrial los días miércoles y domingos a causa de la feria allí se localiza. Se profundizó en un análisis histórico para comprender cómo ha evolucionado el barrio, junto con la metodología anteriormente mencionada que es el levantamiento del lugar, el método de mapas mentales, encuestas a usuarios del espacio público y Planos de Barrio.
Fig. 26 Organigrama conceptual Barrio Panamá. Fuente: elaboración propia, 2018.
Fig. 25 Ubicación Plaza Panamá. Fuente: elaboración propia, 2018.
Fig. 27 Vista panorámica Plaza Panamá desde Maturana. Fuente: elaboración propia, 2018.
Fig. 28 Vista plaza desde esquina Martínez de Rozas sur con Maturana. Fuente: elaboración propia, 2018.
7.1 Análisis Histórico
A través de la recopilación de algunos planos comunales de Santiago Centro, se logró identificar en qué fecha, aproximadamente, surge la Plaza Panamá como un elemento identitario de la ciudad, más allá de una simple manzana.
Morfológicamente, hasta el año 1895 no se distingue la existencia de una plaza como tal. Más bien la manzana donde hoy en día se sitúa la plaza coincidía en su forma con las manzanas continuas a ella.
A partir del año 1908 se identifican particiones en dicha manzana, en donde ésta es subdividida en tres partes. Esto es coincidente con la realidad de la época, en donde el barrio era identificado con la industria y el ferrocarril y la demanda poblacional provocó que surgieran las viviendas obreras propias del siglo. El barrio además acogió viviendas de funcionarios de la Caja de Policías. El trazado longitudinal de la manzana llevaría a la forma que existe en la actualidad respecto a las calles continuas la plaza.
En planos del año 1920 resaltan los nombres de plazas de mayor tamaño, como Plaza Yungay y Plaza Brasil. Pero ya para el año 1987 los planos indicaban la existencia de una plaza constituida denominada Plaza Panamá. Y en donde también se puede reconocer la aparición de tipologías de viviendas existentes hasta hoy en día, como conjuntos habitacionales de mediana altura, cités, conjuntos de viviendas en pasajes, entre otras.
Cabe mencionar que el barrio sufrió un importante abandono durante siete años, llegando a convertirse en un basural. Esto a causa del cierre de la Estación Mapocho en 1985. Pero a partir de la inauguración del Parque de los Reyes en 1992 en homenaje a la conmemoración de los 500 años del descubrimiento de América, el barrio volvió a adquirir vitalidad. Se instaló sobre las viejas estructuras de las antiguas maestranzas y fue el primero de su tipo en la ciudad. Al mismo tiempo trajo la recuperación de la antigua estación de trenes y su posterior transformación en el Centro Cultural de Estación Mapocho, lo cual reactivó la vida y calidad del barrio.
Fig. 29 Manzana Plaza Panamá año 1875. Fuente: Ansart, 1875.
Fig. 31 Plaza y Barrio Panamá 1987. Fuente: Fuerza Aérea de Chile, Servicio Aerofotogramétrico, 1987.
Fig. 30 Partición Plaza Panamá año 1908. Fuente: Barbosa, 1908.
Por otro lado, desde el comienzo del siglo XXI hasta la actualidad se logra reconocer cómo la plaza ha ido adquiriendo más definición en su forma. Si en un principio los árboles se disponían como elementos más bien decorativos y la plaza no contenía sendas ni caminos establecidos, hoy en día éstos en conjunto con algunas nuevas delimitaciones han hecho aparecer una plaza con mayor intención para la permanencia de sus habitantes.
Los primeros indicios de falta de seguridad en el barrio pueden reconocerse mediante la aparición de una “Guardia Ciudadana” instalada en una esquina de la Plaza en el año 2012.
A partir del año 2016 comenzaron a realizarse actividades comunitarias con centro en la Plaza Panamá, en donde las autoridades incentivaron su desarrollo, especificando que dichas actividades convirtieran al lugar en un sitio atractivo en su uso tanto para niños como adultos. Y que fueran los mismos vecinos quienes mantuvieran la plaza resguardada y generaran sentido de seguridad.
Para el año 2017, se reactivó esta iniciativa. Pero para esa oportunidad se recalcó que era importante que los vecinos se apoderaran de sus espacios y así se pudiera garantizar mayor seguridad. De esta manera, los espacios serían mejor valorados y cuidados, y ellos generarían mayor sentido de pertenencia en sus vecinos.
Se reconoce que a medida que pasan los años, la plaza cada vez va perdiendo apego y apropiación por parte de los vecinos. Esto se ve reflejado en entrevistas a algunos de los residentes del barrio, que serán detalladas más adelante.
Fig. 32 Evolución cronológica Plaza Panamá desde 1999 al 2018. Fuente: Google Earth, 2018.
7.2 Levantamiento Arquitectónico
En una primera instancia, se llevó a cabo un acercamiento al lugar a través de croquis. En ellos, se buscó reconocer aquellos elementos materiales que a primera vista reflejaran permanencia y apropiación. Entre ellos se identificó: objetos personales expuestos en espacios públicos, elementos decorativos en las calles como banderines, entre otros.
Mediante el levantamiento arquitectónico por croquis se reconocen elementos particulares sin asociarlos a una individuo en particular. Esta aproximación es manteniendo un distanciamiento con el habitante del lugar, en donde se privilegia la observación, que en una segunda instancia será complementada por las demás metodologías.
El acto de barrer la calle tiene un grado de implicancia de identidad del habitante. Se cuida y mantiene limpia la vereda colindante a sus viviendas demostrando un cuidado y apropiación del espacio público.
Fig. 36 Observación calle Maturana (2). Fuente: elaboración propia, 2018.
Fig. 35 Observación calle Maturana (1). Fuente: elaboración propia, 2018.
Fig. 34 Observación calle Martínez de Rozas (1). Fuente: elaboración propia, 2018.
El antejardín toma un rol de apropiación del espacio público visualmente. Al estar en él, el habitante está en lo público, semi público y privado a la vez.
La vivienda se exterioriza pero respetando los límites. Desde el umbral-pórtico se observa al exterior, pero se genera una privacidad donde no deja verse desde exterior a interior.
Exteriorizar objetos domésticos daa cuenta de una apropiación y grado de sentido de pertenencia menos personal. Se distingue territorialidad, pero al mismo tiempo el elemento y territorio quedan en estado anónimo cuando no están siendo utilizados por alguien.
Mantener la puerta de la vivienda completamente avierta refleja cierto grado de seguridad y tranquilidad de sus residentes. No hay protección física alguna, por lo que el umbral pasa a ser el límite de la vivienda.
Fig. 38 Observación calle San Pablo. Fuente: elaboración propia, 2018.
Fig. 37 Observación calle Maturana (3). Fuente: elaboración propia, 2018.
En los ventanales se observa una improvisación de tendedero. La ropa queda expuesta en lo público, pero en el límite de lo privado. El elemento del enrejado de la ventana ayuda a simular el acto de un interior.
Fig. 39 Observación calle Martínez de Rozas (2). Fuente: elaboración propia, 2018.
7.3 Método de Mapas Mentales
Los mapas mentales van asociados a imágenes y recorridos que los entrevistados realizan o identifican como propios. Así, se busca determinar los elementos que ellos consideren pertinentes o irremplazables en su barrio.
En relación al mapa mental (1), puede reconocerse que la plaza Panamá es un espacio esencial y que ocupa gran protagonismo en el bosquejo. El dibujo muestra una plaza cuadrada, rodeada perimetralmente por calles de igual simetría en sus anchuras. También se ven resaltados ciertos elementos de la plaza como árboles, monumentos y senderos. Esto reafirma la importancia que se le da a este espacio público como nodo del barrio, y que elementos como cierto tipo de vegetación dan cabida a actos específicos que son simbólicos en la plaza (por ejemplo, espacios sombreados por el arbolaje).
El mapa mental (2), muestra la plaza como el único elemento urbano que da espacio para lo público de barrio. Su perímetro abierto podría indicar una mayor permeabilidad hacia las calles Delfina y Martínez de Rozas Sur. Por un lado, el dibujo representa la disposición de vegetación de manera equidistante y variada, y por otro reconoce el mobiliario urbano a través de la banca.
El mapa mental (3) enfatiza en la villa, sus pasajes y en la plaza Panamá. En el dibujo se distingue claramente la subdivisión de la villa en cuatro cuadrantes. La calle Maturana es trasladada hacia el centro del dibujo. Resalta también la ubicación esquinada de la Guardia Ciudadana en el rectángulo, otorgándole importancia a la seguridad que debiese prevalecer en la plaza.
Fig. 40 Mapa Mental (1). Fuente: usuario encuestado 1, 2018.
Fig. 42 Mapa Mental (3). Fuente: usuario encuestado 3, 2018.
7.4 Encuestas
Se desarrolló una encuesta con el objetivo de conocer las actitudes y opiniones de los habitantes del espacio público de barrio, específicamente de la Plaza Panamá. A través de ella se buscó profundizar en la satisfacción de los usuarios, así como medir la frecuencia de uso de la plaza y su sentimiento de seguridad en ella. Para seguir un orden, la encuesta se basó en los siguientes puntos: I. El diseño de la encuesta: el universo y el cuestionario.
II. Trabajo de campo
III. Procesamiento de los datos
Los puntos I y II serán explicados a continuación. El punto III forma parte del Análisis de los Resultados, mostrado en el siguiente capítulo.
I. El diseño de la encuesta: el universo y el cuestionario.
El diseño del cuestionario fue pensado para un universo de 50 personas, correspondiendo a 25 de género masculino y 25 de género femenino. Sin embargo, dada la realidad del barrio y de la plaza, los resultados se agruparon representativamente según mayorías etarias, teniendo como universo total 27 mujeres y 21 hombres. Se establecieron dos condiciones mínimas para los encuestados: ser o haber sido residente del barrio, o ser vendedor de la feria de los días miércoles y sábado. El objetivo fue definido bajo estas variables para poder analizar un grupo humano que posea cierto grado de trayectoria y conocimientos básicos del barrio, como ubicación de los servicios y áreas verdes, locomoción y calles principales, etc.
Para el diseño del cuestionario se pone especial énfasis en que las preguntas sean comprendidas por todas las personas entrevistadas, independiente de su nivel de formación u otro tipo de característica.
Fig. 43 Vista hacia Plaza Panamá desde 4to piso de vivienda de Conjunto Habitacional. Fuente: elaboración propia, 2019.
Fig. 44 Encuestas a residentes del barrio. Fuente: Piedra, 2019.
II. Trabajo de campo
Una parte importante del trabajo de campo corresponde a la disposición y cooperación de las personas a las que se entrevistó, en donde éste fue fundamental para que los resultados de la encuesta recogieran opiniones lo más certeras posible.
El trabajo de campo se desarrolló tomando como punto central la plaza Panamá, y realizando las encuestas a distintas horas del día. El rango horario varió entre las 11 a.m. y las 7.00 p.m.
7.5 Planos de Barrio
Se llevó a cabo el método de Planos de Barrio. Este consiste en presentar a los usuarios encuestados un plano base de Santiago Poniente, en el cual se les pidió identificar libremente el cuadrante que formara parte de su barrio, encirculándolo o encuadrándolo.
Cabe mencionar que “los barrios no tienen límites bien delimita- dos que los determinen como unidades distintas. Las dimensiones cambian según la óptica particular de cada vecino; algunos de és- tos extienden sus relaciones o actividades más lejos que otros.” (Jacobs, 1961, p.150)
Dentro de algunas indicaciones que se les dio fue considerar los lugares de encuentro con sus vecinos, planeada o fortuitamente, incluir dentro del plano calles que ofrecieran equipamientos o ser- vicios que ellos consideraran básicos o necesarios, y reconocer el barrio a partir de sus recorridos cotidianos.
Fig. 46 Plano de Barrio (1). Fuente: elaboración propia
MAGÍSTER EN ARQUITECTURA SUSTENTABLE Y ENERGÍA | Mª MONTSERRAT SALVADÓ ROBLES