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Sería estupendo que

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Sería estupendo que.

Cuándo debes utilizar este proceso

• Cuando notes que tiendes hacia lo negativo y ofreces resistencia, y desees asumir un talante más positivo.

• Cuando te sientas bien y desees concentrarte específicamente en ciertos ámbitos de tu vida para mejorarlos.

• Cuando desees reconducir suavemente una conversación negativa, o potencialmente negativa, por unos derroteros más positivos, o bien guiar con tacto a otra persona

Tu actual Punto Fijo Emocional El proceso de «Sería estupendo que...» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:

(4) Expectativas Positivas/Creencia y (16) Desánimo

al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)

Cuando dices: «Deseo que ocurra esto, que no ha ocurrido todavía», no sólo activas la vibración de tu deseo, sino que activas la ausencia de tu deseo, de modo que no se produce ningún cambio en tu experiencia. Con frecuencia, aunque no pronuncies la segunda parte de la frase y digas sólo «deseo que ocurra eso», se produce una vibración no verbal en ti que te mantiene en un estado de no permitir que se cumpla tu deseo.

Pero cuando dices: «Sería estupendo que...» asumes una expectativa distinta que tiene una naturaleza mucho menos resistente.

Tu afirmación produce en ti una respuesta natural más positiva y expectante. Así, este sencillo pero poderoso juego consigue elevar tu vibración y mejorar tu punto de atracción porque te orienta de forma natural hacia las cosas que deseas. El proceso denominado «Sería estupendo que...» te ayuda a permitir que fluyan hacia ti las cosas que has pedido, en todos los ámbitos.

Sería estupendo pasar un buen rato con estos amigos.

Sería estupendo que el tráfico fuera fluido y tuviéramos un buen viaje. Sería estupendo que mi jornada laboral fuera productiva.

O bien puedes expresar el deseo de hallar una nueva y maravillosa relación. Por ejemplo:

Sería estupendo conocer una pareja espectacular que me adorara tanto como yo a él (o a ella).

Sería estupendo conocer a una persona con la que pudiera compartir mi vida. Sería estupendo conocer a alguien que buscara a una persona como yo.

El juego «Sería estupendo que...» es tan importante y poderoso porque cuando dices «Sería estupendo que...» eliges algo que deseas y lo expresas de forma suave y relajada.

Dicho de otro modo, no es el fin del mundo. Se produce una vibración mucho más suave. Pongamos que deseas adelgazar. Te proponemos un ejemplo del ejercicio denominado «Sería estupendo que...»:

Sería estupendo encontrar algo que funcionara.

Sería estupendo que mi metabolismo empezara a cooperar conmigo.

Sería estupendo que los deseos que he tenido durante tanto tiempo aparecieran por fin como un faro.

Sería estupendo conocer a alguien que hubiera descubierto un proceso que le hubiera funcionado y encendiera en mí una luz de esperanza.

Sería estupendo poder alcanzar el peso que tenía de joven. Sería estupendo tener el aspecto que presento en esta fotografía.

Tu lógica te dirá: «Hace tiempo que lo intento. Si supiera qué hacer o tuviera paciencia ya lo habría conseguido». De este modo contradices tu deseo. Te mantienes en esa vibración negativa. No obstante, cuando practicas el juego de «Sería estupendo que...», buena parte de esa vibración se difumina.

Sería estupendo comprobar que me resulta más fácil adelgazar que en otras ocasiones.

Sería estupendo alinearme con mi Energía y que todo lo que me rodea alcanzara una armonía vibratoria.

Sería estupendo que las células de mi cuerpo colaboraran con la imagen que visualizo en mi imaginación.

Sería estupendo que me sintiera satisfecho de mi cuerpo.

Sería estupendo que mi cuerpo físico respondiera de modo distinto a la comida. Sería estupendo que me sintiera más motivado para hacer ejercicio.

Sería estupendo que se activaran las propiedades que hacen que mi cuerpo queme calorías y este proceso no me costara tanto esfuerzo.

Sería estupendo que mis ideas sobre la comida se alienaran de forma que gozara con los alimentos que guardan una armonía vibratoria con lo que mi cuerpo desea y necesita.

Si practicas este juego de forma relajada, consigues mantenerte en este punto de alineación. Otra solución es olvidarte del tema y no volver a pensar en él. Pero eso es complicado, porque tu cuerpo te acompaña a todas partes. Dicho de otro modo: es difícil que te olvides del tema. Por consiguiente, puesto que no puedes dejar de pensar en ello, prácticamente tienes que obligarte a elegir pensamientos agradables relacionados con el ejercicio «Sería estupendo que...»

Otra cosa: No esperes resultados inmediatos. Ten presente que todo se desarrolla en el momento idóneo.

Dicho de otro modo, has estado alimentando, a través de tus pensamientos y tu conducta, toda una comunidad celular, buena parte de la cual te dispones a aniquilar. Por consiguiente, contarás con una relativa colaboración celular y todas las células se mostrarán dispuestas a colaborar. No se están sacrificando; no celebran pequeños funerales celulares de antemano. No se dicen «ésta va a cargarse a un 25 por ciento de nosotras».

Lo que se produce es una alineación colectiva, por así decirlo. Tus células se están preparando. Y en esa preparación y disposición, empiezan a alinearse todo tipo de cosas, que tú no podrías orquestar por más que lo intentaras.

Tu cuerpo sabe lo que debe hacer. Tu cuerpo responde positivamente y se alinea con este proceso.

Así pues, cuando practiques el juego denominado «Sería estupendo que...» deja el resto de tu aparato físico en manos de tus sabias células, es decir, tu misión no consiste en erigirte en policía de la comida, ni en policía del ejercicio, como tampoco te corresponde decidir qué célula debe ser eliminada.

Sea cual fuere el objeto de tu deseo, se produce una orquestación en respuesta al juego de «Sería estupendo que...» que practicas. Por tanto, cada vez que lo practiques confiando en que todo se alinee como es debido, así será.

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