El proceso del tapete
Cuándo debes utilizar este proceso
• Cuando desees utilizar más eficazmente a tu Gerente Universal.
• Cuando desees crear tu propia realidad mediante el flujo de tM Energía. • Cuando te sientas agobiado por el trabajo.
• Cuando desees disponer de más tiempo para hacer las cosas que te gustan.
Tu actual Punto Fijo Emocional
El proceso del «Tapete» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:
(2) Pasión y (11) Agobio
(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)
Cuando a vida de Esther y Jerry se hizo mas ajetreada y susideas y proyectos crecieron, Esther adoptó la costumbre de llevar siempre consigo un cuaderno que contenía su lista de cosas que debía hacer. La lista ocupaba varias páginas y Esther le había puesto el irónico título de «Cosas que tengo que hacer hoy». ¡Ni diez personas habrían podido llevar a cabo en un día todo lo que indicaba la lista!
Cada vez que Esther añadía algo a la lista, se sentía más agobiada y menos libre. Debido a su deseo de ser útil y a su buen carácter, se había creado una montaña de responsabilidades cuyo peso empezaba a aplastar su sensación de libertad.
Un día, cuando estaba en un restaurante y esperaba a que les trajeran la comida, Esther examinó las páginas de su lista. De vez en cuando tachaba una tarea que ya había realizado, pero de inmediato, con cada omisión, se le ocurrían otras tres que añadir a la lista. Presa de una sensación de impotencia, Esther nos preguntó: « ¿Qué puedo hacer, Abraham?»
Toma este tapete de papel —le explicamos—, y nosotros te guiaremos. Traza una línea a través del centro del tapete y a la izquierda de la línea escribe el siguiente epígrafe: «Cosas que debo hacer hoy». Al lado derecho de la línea, escribe esto: «Cosas que me gustaría que hiciera el Universo».
Ahora examina tu larga lista de «Cosas que debo hacer hoy» y elige sólo las que sea preciso que hagas hoy, y que quieras hacer. Selecciona las cosas que debas hacer hoy necesariamente y anótalas en el lado izquierdo del tapete debajo del epígrafe «Cosas que debo hacer hoy». Ahora, anota las otras tareas en el lado derecho del tapete, debajo del epígrafe «Cosas que me gustaría que hiciera el Universo».
Esther revisó la lista y seleccionó unas cuantas cosas que se proponía hacer ese día y las anotó en el lado del tapete que le correspondía a ella. A continuación empezó a transferir la larga lista de cosas que quedaban por hacer al lado del tapete correspondiente al Universo. A medida que trasladaba una por una sus tareas al lado izquierdo de la línea, empezó a sentirse más aliviada.
Nosotros le explicamos a Esther que para conseguir su propósito tenía que hacer dos cosas: identificar el objeto de su deseo y apartarse para dejar que se cumpliera. Dicho de otro modo, pedir y luego buscar el medio de alcanzar una vibración que favoreciera que su petición se hiciera realidad, porque cada vez que alguien formula una petición, ésta es concedida.
Mientras Esther examinaba su larga lista de arduas tareas, amplificaba la parte de la «petición» de la ecuación, pero su confusión y la sensación de agobio eran indicadores emocionales que señalaban que no se hallaba en el estado vibratorio idóneo para «permitir» que se cumpliera lo que había pedido.
Durante el proceso de transferencia de esas tareas al lado del tapete correspondiente al Universo, la resistencia de Esther empezó a remitir y su vibración se elevó. Y aunque en esos momentos no se percató, su punto de atracción cambió y Esther comenzó, de inmediato, a permitir que se cumplieran sus deseos.
Lo que Esther experimentó durante los próximos días la dejó asombrada. No sólo fue capaz de llevar a cabo sin mayores problemas su breve y sencilla lista de tareas, sino que las tareas que había anotado en el lado del tapete correspondiente al Universo también se cumplieron, pero sin que Esther les dedicara tiempo ni esfuerzo ni hubiera la menor implicación por su parte. Las personas a las que no había conseguido localizar por teléfono la llamaron.
Sus empleados y colaboradores se sintieron inspirados a ayudarla de un modo u otro, y después de llevar a cabo alguna de las tareas anotadas en la lista de Esther, la informaron del resultado sin que la propia Esther hubiera intervenido en el asunto. El tiempo parecía prolongarse para permitir que todas las tareas se llevaran a cabo; el tráfico parecía más fluido y Esther logró acudir puntualmente a los lugares en los que había quedado citada con diversas personas.
El «Proceso del tapete» hizo que Esther se centrara más específicamente en sus deseos y, por primera vez, se liberara de su resistencia. Cada vez que pidas algo, se te concederá, pero debes permitir que tus deseos fluyan hacia ti.
Abraham, contadme más cosas sobre el «Proceso del tapete»
Con frecuencia, cuando Esther y Jerry almuerzan, Esther saca una hoja de papel grande de su bolso y trazan una línea vertical en el centro de la hoja. En el lado izquierdo escriben: «Cosas que hay que hacer hoy: Jerry y Esther». En el lado derecho de la hoja escriben: «Cosas que hay que hacer hoy: el Universo». En el lado del papel que les corresponde a ellos, anotan las cosas que harán ese día. En el otro lado, las cosas de las que querrían que se ocupara el Universo.
Esther siempre ha sido aficionada a confeccionar listas. A menudo anota en su lista de «Cosas que hay que hacer hoy» tareas que llevarían a cualquiera diez días realizarlas. Con frecuencia la lista le servía de excusa para sentirse agobiada. Dicho de otro modo, la lista de «Cosas que hay que hacer hoy» la abrumaba. Pero hoy en día Esther sólo incluye en su lista lo que se propone hacer. De este modo, se produce muy poca resistencia, incluso con respecto a las tareas que va a realizar ella misma. Y el resto de las tareas, tanto si es preciso realizarlas hoy, dentro de un año o dentro de diez años, Esther las anota en el lado derecho de la lista y deja que el Universo se encargue de llevarlas a cabo.
Un día, al salir de un restaurante, Jerry preguntó: — ¿No te llevas el tapete?
—No, afortunadamente no es necesario.
Esther dejó la lista en la mesa, para que el Universo se encargara de la misma.
No era necesario que Esther cargara con su lista y la llevara a todas partes. Ésas son las cosas que haces cuando comprendes que existe una Corriente de Bienestar que fluye constantemente hacia ti.
En el momento en que dices «prefiero», «me gusta», «aprecio» o «deseo», los cielos se abren para ti y las Energías No Físicas comienzan al instante a orquestar la manifestación de tu deseo.
¡Inmediatamente! Antes de que puedas articular una palabra, la Energía empieza a fluir y las circunstancias y los acontecimientos, en una orquestación que no atinamos a describir, comienzan a manifestarse con el fin de ofrecerte lo que deseas. De no ser por tu resistencia, todo se cumpliría a gran velocidad.
¿Tienes claro lo que deseas?
No es preciso que le repitas una y otra vez al Universo lo que deseas; basta con que lo indiques una vez. Pero la ventaja de seguir hablando de ello es que cada vez tienes más claro lo que deseas.
Por regla general, la primera vez que expresas tu deseo no lo formulas con nitidez, pero a medida que hablas de ello lo vas concretando. Cuando dices «quiero esto», el Universo comienza a manifestarlo, y cuando dices «me gustaría que esto cambiara», el Universo se afana en modificarlo. Si dices «esto sería perfecto», el Universo... ¿Comprendes a qué nos referimos? Cuando tienes claro lo que deseas, cuando lo has identificado y sabes lo que quieres, tu deseo comienza a fluir hacia ti. Está hecho. No obstante, es probable que su manifestación tarde un tiempo, porque por lo general tu resistencia impide que lo recibas al instante.