El problema de la lectura que el EvMc hace del AT se plantea desde su profunda diferencia con respecto al esquema utilizado en el EvMt. Desde tiempos antiguos el EvMt ha recibido el amplio favor tanto del cristiano común como del teólogo o del pastoralista. Su esquema «promesa-cumplimiento» ha sido generalizado como el modelo de la interpretación del AT, no sólo en los Evangelios Sinópticos, sino del conjunto del NT67. Las investigaciones recientes sobre las particularidades de cada escrito neotestamentario han permitido transformar esa percepción generalizada y han hecho posible el estudio particularizado de cada uno de estos escritos.
67 Cf. Von Rad,
La razón de ese cambio ha radicado en gran parte en las orientaciones que el método de la Crítica de la Redacción ha impuesto a la investigación neotestamentaria desde comienzos del siglo XX. El problema radica, entonces, en la manera particular como el EvMc ha interpretado los textos veterotestamentarios en función de su particular plan redaccional (Cf. Mc 1,1; 1,14-15) que lo diferencia notablemente del EvMt y del EvLc.
1.1.1 Perspectiva general
En el estudio de la relación entre el EvMc y el AT han surgido diversas perspectivas que tiene en cuenta en diferente medida el significado de la actividad redaccional para la comprensión de esta compleja relación. De una parte, autores como H. Anderson, C. A. Evans, J. Marcus y T. R. Hatina, entre otros, han intentado identificar núcleos teológicos o temas transversales en toda la obra marcana, con resultados variados y, con frecuencia, no muy concluyentes. De otra parte, autores más sugerentes como J. D. M. Derrett y R. Watts se preocupan por presentar estudios texto a texto de todas las referencias veterotestamentarias, en particular de la «citas» y «alusiones». La elección de uno u otro camino produce resultados diferentes y no siempre convergentes.
En la orientación hacia los núcleos temáticos, investigadores como H. Anderson, C. A. Evans, J. Marcus, T. R. Hatina se han especializado en enfoques temáticos relacionados con la Cristología del EvMc: su origen veterotestamentario, su actualización en Jesús de Nazaret y su significado contextual en el ámbito de los mesianismos imperantes en el siglo I en la cultura grecorromana y judía. Estos autores, aunque reconocen la importancia del trabajo de A. Suhl, han dejado de lado la aproximación texto a texto de este pionero y han dado énfasis a preocupaciones de índole histórico-contextual o doctrinal.
H. Anderson68 en su obra “The Old Testament in Mark’s Gospel” se pregunta por las principales características del uso marcano del AT y por el alcance de este uso para la comprensión de la figura de Jesús como «Cristo». En el estudio de los pasajes en cuestión (Mc 10, 17-22; 12, 28-34), apenas hace una breve alusión a la
68 Anderson,
temática principal de cada perícopa y los incluye dentro de la categoría de uso parenético y didáctico69.
Sobre la misma pista avanza J. Marcus, quien ya se distancia de las posturas de A. Suhl y se reenfoca en la temática cristológica. Aunque su obra principal es el comentario al evangelio70, su obra monográfica “The Way of the Lord”71 ha recibido un notable reconocimiento en el ámbito exegético. La principal limitación frente a nuestra investigación radica en el reducido número de textos bíblicos analizados, enfocados principalmente al problema mesiánico, dentro de los cuales no aparecen los dos textos objetos de esta investigación.
El enfoque de C. A. Evans72, aunque es cristológico, resulta aún más genérico. Su planteamiento gira en torno a una hipótesis de interpretación contextual según la cual la afirmación cristológica sobre Jesús en el EvMc tendría su fondo en las reivindicaciones de la comunidad cristiana frente a las pretensiones auto- divinizantes de los gobernantes romanos73. Aunque resulta muy interesante desde el punto de vista de la Crítica Histórica, sus análisis no son relevantes para la comprensión de las particularidades de la infraestructura escrituraria del evangelio ni para la comprensión de la interpretación de los textos legales.
C. R. Hatina74, en un volumen dedicado a la lectura del AT en el EvMc, explora varios accesos al tema pero sin tratar explícitamente el asunto de la interpretación marcana de los mandamientos ni de la šema.
En una sucinta revisión de lo anteriormente expuesto se puede decir que, si bien estos autores representan una significativa muestra de más de treinta años de investigación sobre el tema de la interpretación marcana del AT, hasta el
69 Anderson, The Old Testament in Mark’s Gospel, 301-302. 70 Marcus,
Mark 8—16, 17-80. 71 Marcus,
The Way of the Lord. Christological Exegesis of the Old Testament in the Gospel of Mark
(Louisville: Westminster John Knox Press, 1992), 1-11.
72 Evans, The Beginning, 83-103. 73 Evans,
The Beginning, 86: “the Markan evangelist may have presented Jesus as the fulfillment of the
prophecy as a conscious challenge to the rumors circulating in the Roman Empire that Jewish prophecy was fulfilled with the advent of Vespacian as the new emperor and, by virtue of his exalted office, the new son of God”.
74 Hatina, Thomas. Ed.
Biblical Interpretation in Early Christian Gospels. Volume 1: The Gospel of Mark
(T&T Clark, 2007). En este volumen aparecen artículos de varios autores en torno al tema, pero ninguno trata de manera directa los textos.
momento las temáticas predominantes siguen siendo la diferencia del EvMc con los otros evangelistas, el problema mesiánico (abordado ya desde W. Wrede) y el alcance y significado de algunos textos paradigmáticos, como por ejemplo Mc 1,1-3. Aquí se hace evidente que una preocupación por un abordaje intertextual que diferencie el texto de referencia (citaciones, alusiones, vocaciones) y las intervenciones de la redacción, por el significado y función de los textos en los que se abordan cuestiones legales, así como las particularidades del texto Marcano frente a sus paralelos sinópticos, está casi completamente ausente en los estudios mencionados.
Mención aparte merece J. D. M. Derrett75 quien, a partir de lo que él denomina “extreme redaction criticism” y de los métodos hagádicos de investigación midrásica, intenta determinar las bases escriturísticas del EvMc. Su teoría intertextual le da gran realce a las referencias veterotestamentarias indirectas como las evocaciones, alusiones y reminiscencias. La hipótesis general que maneja, coloca al autor del evangelio como un escritor interesado en proveer una sólida base escriturística para la predicación del evangelio del Mesías Jesús. Por esta razón, en la interpretación de cada pasaje toma como referencia tres lecturas, una de cada parte de la Biblia Hebrea (TNK) y un conjunto de alusiones, tomadas principalmente de los Ketubim. Para los pasajes en cuestión destaca los textos de la Torah que aparecen explícitos y adiciona los respectivos de los Profetas y los Escritos76. El trasfondo de toda la redacción marcana sería el libro de Lamentaciones que, en la tradición judeocristiana, es atribuido al profeta Jeremías. Aunque la propuesta ha sido ampliamente debatida, no ha tenido mucha acogida entre los comentaristas del EvMc quienes han señalado, no sin razón, que el sistema de las alusiones no siempre tiene apoyo en la configuración textual del EvMc y que la importancia del libro de Lamentaciones, en relación con Mc 13,1ss, no es tan evidente como Derret pretendería. Al respecto el comentario relativamente reciente de B. M. F. van Iersel señala: “the question one should ask,
75 Derret, The making of Mark. Vol. I: From Jesus’ Baptism to Peter’s Recognition of Jesus as the Messiah. Vol. II: Transfiguration to the anastasis (Shipston-on-Stour: Drinkwater 1984).
76 Derret,
The making of Mark II, 318: Mc 10,17-34, paralelos Jos 17,14-18; alusiones Jos 14,6-15; Nm
14,33; Dt 1,39; Jos 22,2-9. Mc 12,28-34: paralelos Jos 22,1-6.16-23; alusiones 1Sm 17; Jos 23,8.11.14; 24,18.24.
however, is whether this infrastructure is clear enought to be recognized by the reader”77. A esto se sumaría la ausencia casi total de referencias al libro de
Lamentaciones en el texto crítico de la edición Nestlé-Aland.
Como positivo se pueden observar tres cosas: primero, la importancia real que tiene el intertexto veterotestamentario para la interpretación del EvMc; segundo, la utilidad de los procedimientos tradicionales de interpretación judía que obedecen a presupuestos distintos de los usados en la actualidad; tercero, la cuidadosa selección que se hace en el EvMc de los textos que respaldan la predicación cristiana. Como bien señala el propio Derrett, desechar el factor intertextual, el interés predicativo y las técnicas de interpretación puestas por obra en el EvMc sería como eliminar los recursos y herramientas principales de este evangelio: “to pretend that those allusions to scripture do not still exist is to throw away a vital tool for the enjoyment of the (historically) first gospel”78.
A continuación se presenta una investigación, en esta misma línea crítico- redaccional, que ha incidido de manera decisiva en la investigación de la interpretación marcana de la Escritura veterotestamentaria y que es particularmente relevante para los propósitos de la presente investigación.
1.1.2 La lectura en clave escrituraria: A. Suhl
La investigación pionera en este enfoque redaccional fue hecha por Alfred Suhl en 196579. Este investigador a su vez fue seguidor de W. Marxsen, uno de los pioneros en el uso del «estudio crítico de la redacción»80. La conclusión de A. Suhl apunta directamente a diferenciar el uso y función específico del AT en el EvMc, frente al de los otros evangelios. Para este investigador, el segundo evangelio tiene escaso interés por el esquema «promesa-cumplimiento»81. Al igual que Marxsen, A. Suhl se pregunta por los elementos decisivos que conferirían unidad al evangelio y que posibilitarían mayor precisión en la
77 van Iersel,
Mark, 61. 78 Derret,
The making of Mark I, 3. 79 Suhl,
Die Funcktion.
80 El trabajo de Marxsen se concentró en la unidad redaccional del EvMc debido a la dificultad de la
aplicación de la «Crítica Literaria» a este evangelio.
81 Suhl,
identificación del «plan redaccional» (taxis). Suhl acoge la teoría de los empalmes de Marxsen y añade a ella el elemento de la función de las referencias, citas y alusiones veterotestamentarias como otro elemento estructurador del plan redaccional del evangelio.
1.1.2.1 Presentación: citas y alusiones
La investigación de A. Suhl representó, a mediados de la década del sesenta, un avance sorprendente en el abordaje redaccional del EvMc82. Mientras una buena parte de autores, como Minette de Tillesse, Trocmé, y Rigaux83 profundizaron en la intuición de Wrede sobre el “secreto mesiánico”, unos pocos como Suhl continuaron la labor sobre elementos más específicos e identificables como la función de las citaciones y alusiones. De este modo, al fijarse en elementos de la tradición interpretativa sobre pasajes veterotestamentarios relevantes para la predicación cristiana, unidos a las tradiciones de y sobre Jesús, elaboradas en la comunidad, se daba un paso en una dirección distinta a la establecida por la Crítica de las Formas que se concentraba en el «material tradicional», es decir, sobre las tradiciones originadas en la enseñanza y la acción de Jesús trasmitidas por la comunidad creyente como «tradición apostólica» y que tenían varios niveles de elaboración que iban desde las formas más elementales como los «dichos» hasta los más elaborados como el “relato de la pasión”, pasando por las formas intermedias como los paradigmas o apotegmas.
La primera intuición de A. Suhl fue tomar como punto de partida el trabajo de W. Marxsen84. Para este exégeta, como se señaló anteriormente, el evangelista es fundamentalmente un redactor que depende de una tradición orientada a la predicación, pero, al mismo tiempo se reconoce lo que es típico del EvMc85, es decir, una impronta propia. El EvMc se encontraría, entonces, en una “posición central” entre la primitiva tradición cristiana y la tradición paulina reconocible en
82 Suhl,
Die Funktion. 83 Rigaux,
Testimonio del Evangelio de Marcos, 183.
84 W. Marxsen, a diferencia de Wrede, se enfoca más sobre un conjunto de elementos concretos (Juan
Bautista, Galilea, evangelion, Mc 13,1ss) que sobre un motivo difuso que aparecería en el EvMc, sobretodo en la sección de ‘Galilea’. Cf. Marxsen, El evangelista Marcos, 16.
85 Cf. Marxsen,
sus cartas. Y en este sentido, habría un aporte propio en la investigación que trata de reconocerle lo que es propio, sin asimilarlo a los esquemas de EvMt o Lc-Hch. A. Suhl considera que de las dos preguntas exegéticas más difundidas en su tiempo acerca del “Jesús histórico” y de la explicación histórico-redaccional del problema sinóptico, sólo la segunda puede ser contestada con los métodos disponibles (MHC) y con el propósito de detectar la preocupación teológica de cada evangelista, en este caso del autor del EvMc, es decir, en un enfoque redaccional. Reconoce que los estudios adelantados con éxito para la Obra Lucana (Lc-Hch) y el EvMt, gracias al estudio de la fuente Q, representan un límite real para el estudio del EvMc, al que hay que dirigirse con las herramientas y resultados que hasta ese momento había proporcionado la Crítica de las Formas y la Crítica Literaria. Un paso adelante lo constituiría los resultados alcanzados hasta ese momento por la «Crítica de la Redacción» y la importancia que tendría el análisis que Marxsen había realizado sobre Mc 13,1ss para la comprensión del ‘tiempo’ en el EvMc como elemento característico de la redacción.
A. Suhl consideró decisiva la interpretación que en el EvMc se realiza sobre las antiguas tradiciones y las preocupaciones de la comunidad sobre su propio tiempo en el ambiente de alta expectativa escatológica86. Los rastros del retraso escatológico o no tienen mucho peso o están reinterpretados en el marco general. La expectativa se mantiene, aunque de manera moderada, en una perspectiva histórica y, en la perspectiva de los MHC, sería vinculable a la época de la Guerra Judía.
El estudio de A. Suhl comienza con un capítulo dedicado a las citaciones veterotestamentarias en los relatos de la pasión en el que analiza el estado de la discusión (Dibelius, Bultmann, Jeremias) bajo el tópico del “cumplimiento de la Escritura”, da cuenta de los textos donde aparecen las citaciones (Mc 15,24b; 14,34; 14,18; 15,34; 11,9s; 14,62) y los eventos que parecen contradecirlas (11,1ss; 14,55-65; 15,29-32.36a; 14,27)87. En el segundo capítulo aborda los textos que interesan directamente la presente investigación y los coloca bajo el rótulo de ‘diálogos’ (Mc 12, 18-27; 10,1-12; 10,17-27; 7,1-23; 2,23-28; 12,28- 86 Cf. Suhl, Die Funktion, 9-25. 87 Cf. Suhl, Die Funktion, 26-66.
34.35-37). Y en el tercer capítulo los textos restantes de las citaciones y alusiones regias (Mc 1,9-11; 9,2-8; 14,22-25; 10,45; 14,24; 1,40-45), algunos modismos veterotestamentarios (Mc 1,24; 5,7.34; 9,48; 10,27) y las citas atribuibles a la redacción marcana (Mc 9,11-13 & 1,2-6; 12,1-12; 11,15-19; 6,34; 4,10-12 & 8,14-21; 13,1ss & 4,26-29.30-32)
En la sección dedicada a Mc 10,17-22 que titula “sobre el peligro de las riquezas”88 llama la atención sobre la delimitación de la perícopa y sobre el
recurso de la redacción marcana a continuar el desarrollo del relato mediante una explicación dirigida a los discípulos. Contrapone la interpretación de Dibelius que explica todo el texto a partir de Mc 10,25, con la de Bultmann y Klostermann que ven en Mc 10,23-31 solo un desarrollo secundario y opta por la de Ernst Lohmeyer que ve en 10,23-27 una continuación necesaria de los problemas suscitados en la perícopa anterior y atribuye la pregunta del interlocutor sobre la vida eterna (10,19) a una cierta insatisfacción derivada del mero cumplimiento de la Torá. La introducción del tema de los ricos sería un indicio de un trabajo de composición literaria y se convertiría en el tema dominante de la sección 10,23-31 ya que, aparte de las enseñanzas, se destacan sobre todo las acciones. En la lectura sinóptica del pasaje considera solo el paralelo de Mateo (Mt 19,16ss) y lo interpreta dentro del tópico de la insuficiencia de la Ley, aunque no se cuestione la devoción a ella: “Die Gerechtigkeit allein aus dem Gesetz reich nicht aus”89.
En la sección dedicada al análisis de Mc 12,28-34, señala la diferencia de esta perícopa con respecto a las anteriores (11,27—12,27)90 y con respecto a los pasajes paralelos del EvMt y EvLc por la ausencia de polémica o de la más mínima controversia. La repetición de la respuesta por parte del escriba confirmaría la coherencia con la pregunta inicial. Destaca el alcance de la interpretación de los mandamientos y orientaciones que excedería la preocupación habitual por los seiscientos trece preceptos de la Tora y acercaría la formación del texto a la corriente judeo-helenística. El alcance de esta enseñanza sería tal de considerarla la fundamental de todo el mensaje cristiano en el EvMc y en el NT y 88 Cf. Suhl, Die Funktion, 77-78. 89 Suhl, Die Funktion, 78. 90 Cf. Suhl, Die Funktion, 87-89.
un escenario ideal de la comprensión entre cristianos y judíos en torno a la Ley: “Das in der Liebe gegründete Verhältnis zu Gott und Mitmensch ist einer der entscheidendsten Inhalte der Verkündigung der Synoptiker, ja des ganzen NT und wahrscheinlich auch der Verkündigung Jesu”91. Considera secundaria la
preocupación de la crítica histórica por remitir las palabras de esta perícopa a la enseñanza directa de Jesús. En cambio, destaca el valor que, para la comunidad, pudiera tener este reconocimiento de la enseñanza de Jesús como algo familiar también para los escribas. Esto podría tener un importante significado para los judeocristianos de la comunidad y para el alcance de la interpretación del AT a la luz de las enseñanzas de Jesús: “Indem die Gemeinde Zeigt, dass Jesu und ihre Verkündigung sich auch alttestamentlich sagen lässt, weist sie damit das »kata. ta.j grafa,j« nach –und legt den Juden die Zustimmung zu dieser Botschaft nahe”92.
Para Suhl es notable el trabajo redaccional en el EvMc, la reiteración de la enseñanza veterotestamentaria y la forma como el EvLc y el EvMt se apartan de él en esta perícopa en particular. De igual manera resalta la singular y crucial posición de esta perícopa en el EvMc a diferencia de los otros dos sinópticos. 1.1.2.2 Balance: la función
El trabajo de A. Suhl provee un primer análisis de las singularidades de la lectura veterotestamentaria del EvMc. Sus resultados se apartan, con argumentos muy claros, de la generalización que se hace a partir del esquema «promesa- cumplimiento» en el EvMt.
Una primera dificultad de su propuesta radica en que, para ser una lectura redaccional, no se plantea el problema de la estructura de la sección en la que se encuentra cada texto, de modo que resulta un poco complejo señalar la singularidad que estos puedan tener en el EvMc y frente a los otros sinópticos. De igual forma, en su análisis particular de las perícopas donde explícitamente se cita el AT, el autor acude a otros autores muy acreditados, pero que, en general, se
91 Suhl,
Die Funktion, 88. 92 Suhl,
quedan dentro del esquema de la Crítica Literaria, sin recurrir a los recursos metodológicos propios de la Crítica de la Redacción.
Suhl rescata de los análisis de Marxsen la centralidad de la preocupación escatológica en relación con el relato pascual y lo señala oportunamente en el tema de la “vida eterna” en la perícopa del hombre rico (Mc 10,17-27). Sin embargo, no diferencia entre las expectativas religiosas del judaísmo de la época, palestinense y helenístico, de las expectativas cristianas en las que el tema de la “vida eterna” aparece en íntima conexión con la experiencia pascual y no sólo como un tema general de la preocupación por la suerte de los justos.
De igual forma, se omite el problema de las orientaciones ético-espirituales que se derivan de la interpretación de los mandamientos a la luz de la praxis y de la enseñanza de Jesús.