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CAPITULO IV: MARCO CONCEPTUAL

4.7 La incidencia de la agriculturización y de la sojización en el cambio en el

4.7.3 Evolución del cultivo de Soja en el partido de Azul

Se tomaron datos sobre diferentes variables como la superficie implantada y cosechada del cultivo, la producción obtenida y el rendimiento logrado anualmente entre 2004 y 2014 para el Partido de Azul. A lo largo del periodo bajo estudio se ve un claro aumento de la superficie implantada y cosechada de soja alcanzando su máximo valor en el año 2012, una de las causas más relevantes coincide con el contexto nacional del cultivo que también expandió la superficie tanto sembrada como cosechada, debido principalmente a las superganancias en dólares derivadas de los menores costos tras la adopción del nuevo sistema productivo. La mayor producción del cultivo se registró también en 2012. El rendimiento promedio de soja del periodo de estudio fue de 1862 kg/ha, alcanzando un máximo de 2432 kg/ha en el año 2009 y un mínimo de 963 kg/ha en 2008 (Tabla 5).

Tabla 5: Superficie implantada y cosechada, producción y rendimiento de soja en el Partido de Azul entre 2004 y 2014.

Fuente: elaboración propia en base a datos de SIIA

En el periodo analizado, la producción de soja ha experimentado un aumento debido al incremento del área sembrada y en menor medida al aumento del rendimiento del cultivo que en algunos años se vio afectado por condiciones climáticas adversas y/o la expansión de la frontera agrícola a partir de la utilización de tierras con menor aptitud agroecológica para el cultivo, lo cual evidencia un claro proceso de agriculturizacion (Figura 15).

AÑO Superficie Implantada (ha/año) Superficie Cosechada (ha/año) Producción de Soja (Tn/año) Rendimiento de Soja (Kg/ha/año) 1/1/2004 68.669 57.763 117.351 2.032 1/1/2005 67.000 65.200 120.685 1.851 1/1/2006 71.000 69.350 148.810 2.146 1/1/2007 72.000 69.200 88.002 1.272 1/1/2008 69.000 63.800 61.420 963 1/1/2009 88.000 87.050 211.685 2.432 1/1/2010 87.000 85.800 176.300 2.055 1/1/2011 80.000 78.900 179.760 2.278 1/1/2012 180.820 179.420 331.982 1.850 1/1/2013 120.600 119.600 187.400 1.567 1/1/2014 92.100 90.100 183.110 2.032

Figura 15: Variación porcentual interanual de la superficie implantada, la producción y el rendimiento de soja en el Partido de Azul entre 2004 – 2014. (Fuente: Elaboración propia en base datos SIIA).

4.7.4 La evolución de la soja en relación al resto de las actividades agrícolas que se realizan en el partido de Azul.

La agricultura argentina, desde el comienzo, experimentó una notable expansión territorial con cambios de dominancia entre los principales cultivos y diversas consecuencias ambientales (Vázquez, P et al., 2016). El Partido de Azul no ha quedado afuera de esta tendencia a nivel nacional. Para conocer lo ocurrido se realizó un análisis de los datos obtenidos por el SIIA teniendo en cuenta las variables de rendimiento, producción y superficie sembrada con los cuatro cultivos principales: soja, trigo, maíz y girasol.

Observando la variable del rendimiento de los cultivos, el cultivo de maíz alcanzó valores que superaron los 7000 kg/ha, seguido del trigo, la soja y, por último, el girasol. Esta tendencia se ve a lo largo de la totalidad del periodo de estudio (Figura 16). El rendimiento de los principales cultivos ha tenido un incremento, con mayor número de toneladas producidas en la misma cantidad de hectáreas. La incorporación de equipamiento de alto desarrollo tecnológico, los nuevos métodos de siembra y cosecha, y el avance de las semillas transgénicas, han sido elementos importantes en el aumento del rinde. Existen altibajos, producto de que todavía la incidencia climática es demasiado alta. Procesos como las sequías, lluvias extremas, piedras, entre otras causales, pueden generar una mala cosecha más allá de los avances tecnológicos con los que se cuente (Strada J. y Vila I. A., 2015).

Figura 16: Rendimiento de Soja, Trigo, Maíz y Girasol en el Partido de Azul entre 2004-2014 (Fuente: Elaboración propia en base a datos SIIA).

La producción de soja creció más aceleradamente que la producción de maíz, trigo y girasol desde finales de los años 90. Este despegue de su producción durante la postconvertibilidad12 responde a distintos factores, entre

los que se encuentra el gran incremento de los precios internacionales de los commodities, y en especial de la soja, junto con la introducción de un nuevo paquete tecnológico y su consecuente modelo de organización de la producción (Strada J. y Vila I. A., 2015). Como se observa en la Figura 17, la producción trigo arrojó valores por encima de los demás cultivos entre 2003 y 2007, hasta que se produjo una baja de la misma acompañada de un descenso general de los cultivos principales, debido a la disminución de la superficie destinada a los mismos. En la campaña 2009/2010 la soja logró una producción que superó 200.000 t. Los años posteriores el cultivo se mantuvo siempre a un nivel mayor que los restantes, teniendo un pico en 2012/2013 alcanzando 331.982 t, debido principalmente a los precios internacionales con los que se comercializaron en esa campaña.

12 Postconvertibilidad: se refiere a la etapa posterior a la de convertibilidad en Argentina, donde

Figura 17: Producción de Soja, Trigo, Maíz y Girasol en el Partido de Azul entre 2004-2014 (Fuente: Elaboración propia en base a datos SIIA).

Aproximadamente el 50% de la superficie del Partido de Azul (centro y norte del partido) es de aptitud esencialmente ganadera, desarrollándose ganadería de cría bovina y en algunos puntos ovina, debido a las limitaciones en alcalinidad sódica, profundidad, drenaje y probabilidad de anegamiento e inundaciones que exhiben sus suelos. Sin embargo, asociados con la planicie anegable, aparecen en lomas que actualmente ya se encuentran bajo producción agrícola (Valicenti R. 2003).

En el sur del partido la intensificación de la agricultura desde mediados de los ’80 ha sido notoria, consolidándose la soja como el principal cultivo de verano, la siembra directa como práctica y en menor grado el doble cultivo, poniendo en riesgo la sustentabilidad de los suelos con pendiente pronunciada. La ganadería de engorde continúa presente en el sector sur del partido, bajo la forma de sistemas intensificados que llegan hasta el feedlot (Requesens E., 2011).

La superficie sembrada con soja a lo largo del periodo de estudio fue mayor que las de maíz, trigo y girasol. El despegue de la superficie sembrada se debió principalmente a la desregulación agraria13 realizada vía decreto en el

13 El año 1991 marca un punto de inflexión en el agro argentino, donde a partir de un Decreto de

Necesidad y Urgencia del Poder Ejecutivo, se modifica profundamente el orden jurídico, quedando el Estado argentino prácticamente sin herramientas de intervención en el sector agrario. A partir de esa medida fueron eliminadas: la Junta Nacional de Granos, la Junta Nacional

1991. Esto provocó una multiplicación por cuatro de la producción de soja. Asimismo, y a pesar del aumento de los rindes de trigo y girasol ambos cultivos cayeron en sus niveles de producción por disminución del área sembrada (Strada J. y Vila I. A., 2015). En 2012/2013 se logró la mayor cantidad de hectáreas sembradas con soja, alcanzando las 180.000 tal como se observa en la Figura 18, lo cual puede explicarse en parte, considerando la correlación entre el área sembrada de soja y la fuerte caída del precio del maíz en los últimos años del periodo en estudio. Ambos cultivos compiten por la tierra, con similares fechas de siembra y cosecha, de manera tal que los precios relativos entre ambos suelen determinar las decisiones de siembra. Ante la baja del precio del maíz, que se acentuó especialmente entre 2013 y 2014, muchos productores optaron por reducir el área implantada con este cultivo y reemplazarla con soja (Tessmer G., 2015).

Figura 18: Superficie sembrada con Soja, Trigo, Maíz y Girasol en el Partido de Azul entre 2004-2014 (Fuente: Elaboración propia en base a datos SIIA).

de Carnes, el Instituto Forestal Nacional, el Mercado Nacional de Hacienda de Linierns, la Comisión Reguladora de la Producción y Comercio de Yerba Mate, el Mercado Consignatario Nacional de Yerba Mate y la Dirección Nacional del Azúcar. A partir de esta nueva regulación que liberó al sector, la producción se orientó por la rentabilidad de los cultivos, alejándose de las necesidades de consumo local (Strada J. y Vila I. A., 2015).