4.2 Desarrollo económico
4.2.3 Evolución económica
La economía del país ha mostrado en los últimos años un elevado dinamismo, favorecido por el crecimiento experimentado por la economía europea.
Esta fuerte expansión se ha traducido en incrementos significativos del número de empresas y de la ocupación del país, principalmente en el ámbito de los servicios. Como resultado, la tasa de ocupación ha subido hasta el 72,6% el año 2003, casi diez puntos superior a la del conjunto de la Unión Europea.
Paralelamente, la economía andorrana está mostrando en los últimos años un elevado dinamismo en la adaptación de nuevas tecnologías, con una gran difusión de la telefonía móvil y un crecimiento muy importante del uso de Internet. En la actualidad, la innovación tecnológica tiene una gran importancia en el desarrollo económico del país. Así mostramos en los cuadros IV-5 y IV-6 la evolución de estas nuevas tecnologías en los últimos años.
Cuadro IV-5 Abonos a servicios de telecomunicaciones 1999 2000 2001 2002 2003 Líneas teléfono 33.607 34.215 34.505 34.922 35.171
Teléfonos móviles 20.600 23.543 28.605 31.325 51.893
Internet-ADSL 4.542 6.098 8.568 11.909 14.176 Fuente: Servicio de Telecomunicaciones de Andorra
Cuadro IV-6 Horas de conexión a internet
1999 2000 2001 2002 2003 Horas conexión 514.659 1.156.194 2.459.754 3.285.298 3.363.927
Fuente: Boletín mensual de Coyuntura del Gobierno de Andorra.
Observamos el fuerte auge que han experimentado estas tecnologías, especialmente en el apartado de la telefonía móvil, que ha duplicado el número de móviles en los últimos tres años,
y todavía más acentuado es el apartado de las conexiones a Internet, ya que prácticamente se han triplicado.
Este hecho, juntamente con el dinamismo inversor, contribuye a la mejora de la productividad y de la competitividad de la economía, que se concreta en la evolución favorable del año 2003, lo que da continuidad al ciclo expansivo iniciado en el año 1998, y que permite afrontar el futuro con buenas perspectivas.
Por sectores, el primario tiene muy poca incidencia en la economía andorrana ya que paralelamente al poco número de empresas, trabaja tan sólo el 0,4 % de la población activa. En concreto, según datos del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, los cultivos andorranos ocupan 1.905 hectáreas y pertenecen a titulares cuya edad media se cifra en 61 años. Esto queda reflejado en el siguiente cuadro IV-7, en el que se muestra la evolución del número de empresas y del número medio de trabajadores en el período 98-03, alcanzándose en ambos parámetros en los últimos tres años, una clara estabilidad.
Cuadro IV-7 Evolución de las empresas y empleados en el sector agrícola Sector agrícola 1999 2000 2001 2002 2003
Número de empresas 93 90 84 83 83
Nº medio trabajadores 172 162 143 132 134 Fuente: Caja Andorrana de la Seguridad Social
No obstante, la agricultura también ha experimentado una evolución positiva, que contrasta con los descensos de los últimos años y que se especifica por el incremento de la producción de tabaco.
A partir del ejercicio 2001 se han otorgado una serie de ayudas al sector con la finalidad de fomentar las prácticas ganaderas tradicionales de las montañas, y la plantación de productos agrícolas.
En cuanto al sector secundario, los indicadores de la construcción señalan que ha mantenido un buen ritmo de crecimiento, a la vez que la industria ha continuado mostrando un comportamiento favorable.
Cuadro IV-8 Número de empresas del sector secundario
1999 2000 2001 2002 2003
Num. % Num. % Num. % Num. % Num. %
Industrias Primarias 60 7,68 53 6,74 58 6,92 96 10,82 95 10.68 Construcción 198 25,35 192 24,40 205 24,46 258 29,09 261 29,32 Anexos de construcción 379 48,53 401 50,94 429 51,19 334 37,66 352 39,55 Industrias de Transformación 54 6,92 53 6,74 53 6,33 67 7,55 64 7,19 Otros 90 11,52 88 11,18 93 11,10 132 14,88 118 13,26 TOTAL SECUNDARIO 781 100 787 100 838 100 887 100 890 100
Fuente: Caja Andorrana de la Seguridad Social y elaboración propia.
Cuadro IV-9 Número medio de trabajadores del sector secundario
1999 2000 2001 2002 2003
Num. % Num. % Num. % Num. % Num. %
Industrias primarias 524 7,40 522 7,04 523 6,83 521 6.61 518 6,56 Construcción 3.083 43,53 3.140 42,37 3.172 41,40 3.224 40,87 3.240 41,06 Anexos de construcción 2.351 33,20 2.651 35,78 2.826 36,89 3.002 38,06 2.938 37,23 Industrias transformación 670 9,46 648 8,75 679 8,86 666 8,44 654 8,29 Otros 454 6,41 449 6,06 461 6,02 475 6,02 541 6,86 TOTALES 7.082 100 7.410 100 7.661 100 7.888 100 7.891 100
Fuente: Boletín mensual de Coyuntura del Gobierno de Andorra y elaboración propia.
En los cuadros anteriores IV-8 y IV-9 queda reflejado el número de industrias y trabajadores del sector secundario andorrano en el período estudiado.
La construcción es la actividad más importante del sector y continua en una fase de expansión, aunque no tan acusada como en los últimos años, tal como reflejan los indicadores anteriores.
En cuanto al sector terciario es el vanguardista de la economía andorrana, ocupando su masa salarial prácticamente el 80 % de la población activa del país.
Andorra también posee una amplia oferta de servicios profesionales (abogados, economistas, asesores, ingenieros, etc.), tanto para empresas como para particulares, que permiten un pleno desarrollo de la actividad económica dentro del Principado. Pero, a pesar de la presencia preeminente de los servicios, el país ha sabido conservar una agricultura especializada en la producción de tabaco y en prados para la ganadería, que destaca como una de las bases del atractivo turístico del país que sostienen, precisamente, el potente sector servicios.
En el siguiente cuadro IV-10 vemos la evolución del sector durante el período estudiado en relación al número de empresas.
Cuadro IV-10 Número de empresas sector terciario
1999 2000 2001 2002 2003 Núm. % Núm. % Núm. % Núm. % Núm. % Comercio Alimentación 244 4,25 250 4,15 261 4,10 472 7,16 476 7,02 Comercio turístico 855 14,90 865 14,38 884 13,88 861 13,06 892 13,16 Servicios 697 12,15 754 12,53 793 12,45 752 11,40 720 10,62 Hotelería 674 11,75 648 10,77 690 10,83 494 7,49 523 7,72 Servicio turístico 82 1,43 75 1,25 93 1,46 98 1,49 98 1,45 Organismos financieros 101 1,76 90 1,50 93 1,46 155 2,35 140 2,07 Profesionales independ. 261 4,55 250 4,15 262 4,11 203 3,08 206 3,04 Administración 56 0,98 58 0,96 64 1,00 334 5,07 320 4,72 Otros 2.768 48,24 3.017 50,14 3.231 50,71 3.225 48,91 3.404 50,21 TOTAL TERCIARIO 5.738 100,00 6.017 99,83 6.371 100,00 6.594 100,00 6.779 100,00
Fuente: Caja Andorrana de la Seguridad Social y elaboración propia.
En el siguiente cuadro IV-11 vemos la evolución del sector durante el período estudiado en
relación al número de empleados.
Cuadro IV-11 Número medio de empleados del sector terciario
2000 2001 2002 2003 Núm. % Núm. % Núm. % Núm. % Comercio alimentación 1.410 5,24 1.443 5,08 1.466 4,97 1.872 5,92 Comercio turístico 6.673 24,79 6.888 24,26 7.057 23,93 7.810 24,70 Servicios 4.254 15,80 4.666 16,44 4.987 16,91 5.115 16,18 Hotelería 4.914 18,25 5.185 18,26 5.410 18,34 5.802 18,35 Servicios turísticos 1.180 4,38 1.265 4,46 1.323 4,48 1.614 5,10 Organismos financieros 1.416 5,26 1.529 5,39 1.537 5,21 1.555 4,92 Profesiones liberales 759 2,82 810 2,85 857 2,91 849 2,68 Administración 4.275 15,88 4.508 15,88 4.749 16,10 3.620 11,45 Otros 2.041 7,58 2.096 7,38 2.110 7,15 3.381 10,70 TOTALES 26.922 100 28.390 100 29.496 100 31.618 100
Fuente: Boletín mensual de Coyuntura del gobierno de Andorra
En ellos se observa que tanto el turismo como el comercio son los principales inductores del sector y de los que depende, junto al sector financiero, la buena marcha de la economía andorrana.
Ahora bien, el ritmo de expansión parece haber experimentado una moderación. Así por el lado de la demanda se detecta un menor dinamismo del consumo, mientras que por el lado de la oferta la moderación del ritmo de actividades se puede atribuir básicamente al sector servicios y, más particularmente, al comercio y al turismo.
En lo que hace referencia al sector exterior, su tradicional contribución negativa al crecimiento económico del país se ha reducido notablemente durante el 2003 y por tercer año consecutivo. Esta mejora ha sido posible gracias, al elevado dinamismo mostrado por las exportaciones –a pesar de que su significación económica continua siendo muy pequeña que da continuidad al buen comportamiento de los últimos años. Todo esto ha permitido un aumento del grado de cobertura por segundo ejercicio consecutivo.
La moderación del crecimiento económico andorrano se pone de manifiesto en el comportamiento menos favorable de algunos indicadores de actividad y de demanda con relación al 2000, a pesar de que la mayoría de ellos han continuado mostrando unas variaciones bastante positivas.
En cuanto a la demanda interna andorrana, los indicadores señalan un menor dinamismo del consumo privado durante el 2003 con relación al año anterior, ligado al crecimiento más bajo de la ocupación y del número de visitantes. Por otro lado, el mantenimiento del ritmo de avance de los salarios reales permite descartar este factor como la causa de la pérdida de impulso del consumo. En el mismo sentido, y a diferencia del año anterior, la evolución descendente del tipo de interés ha establecido unas condiciones financieras más favorables para el consumo.
De acuerdo con las estimaciones oficiales del crecimiento del PIB, y de la evolución de los principales indicadores económicos, la economía andorrana ha experimentado en el año 2003 una tasa de expansión ligeramente por encima del 3 %. Se trata pues, de una evolución positiva que denota la continuidad del ciclo expansivo de la economía andorrana por quinto año consecutivo y que es superior, nuevamente, a la de la zona euro.
Ello es gracias al turismo y al comercio, que son las principales fuentes de riqueza del país, junto con el sector inmobiliario y la construcción. La importancia de estos sectores en el conjunto de la economía andorrana hace imprescindible la planificación de la misma y la necesidad de adaptar su legislación actual.
No obstante, también hay que destacar la influencia del sector financiero, en el que operan actualmente siete entidades, así como al resto de servicios, tales como seguros, agencias de viajes, informática, profesiones liberales, etc. que se han desarrollado rápidamente en estos últimos años.
Referente a la Administración, la fiscalidad casi inexistente provoca la insuficiencia actual de infraestructuras, ya que la limitación de los ingresos del Estado no ha permitido emprender las acciones indispensables para hacer frente a las necesidades inducidas por el tipo de crecimiento.
Por otro lado, podemos afirmar que es una economía abierta, ya que tiene una amplia movilidad tanto de bienes y servicios, como de factores productivos, mano de obra y capital, con relación al resto de los países.
Actualmente, la economía andorrana intenta superar un conjunto de deficiencias estructurales que provocaban un alto grado de dependencia y vulnerabilidad ante futuros cambios en el contexto internacional. No obstante, el nivel de desarrollo, si tenemos en cuenta la renta per cápita del país, razonablemente elevado en el contexto de los países europeos, apunta hacia el optimismo en el futuro.