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CAPITULO I MARCO TEÓRICO

PRINCIPIO DE REFORMA

B) EVOLUCIÓN HISTÓRICA

La subrogación es una acción que se ha presentado desde las civilizaciones de antaño. En el sentido económico-financiero este tema se remonta a la Antigua Babilonia [segundo milenio A.C.]. El Código Hammurabi estipulaba diferentes sistemas de ayuda mutua, en la que una persona asumía, hasta cierto punto, la insolvencia de otra, ya sea por accidentes de trabajo, pérdidas en las caravanas desérticas, el hundimiento de una nave por tempestad, etc.

La ley del Egipto Antiguo también permitía la ayuda mutua para colaborar

económicamente en los ritos funerarios de los ciudadanos que no pudieren costearlos. En

Grecia, existió la famosa Ley de Rodas, en la cual se estipulaba que todos los propietarios

de las mercaderías transportadas en cierta nave, asumían las posibles pérdidas que sufrieran las mercancías en el viaje. En Roma, en cambio, existían asociaciones militares cuyos integrantes creaban un fondo monetario común que sería útil en caso de gastos funerarios, o de indemnización por retiro obligatorios [invalidez, por ejemplo].

En la Edad Media, la subrogación [acreedora-deudora] se presentó de maneras más novedosas, por ejemplo los Monasterios asumían la responsabilidad de socorrer y dar caridad a huérfanos, viudas y desempleados. Los italianos dieron origen a las tontinas, las cuales consistían en sumas de dinero fijas que se repartían entre un número igual de supervivientes de cierta desgracia. Y por último las guildas [predecesoras de las compañías de seguros], estas asociaciones o hermandades con el fin de brindar socorro mutuo en caso de muerte, accidente o enfermedad.

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Pero, ¿Qué podemos decir de la subrogación en términos de funciones o cargos al servicio público?... Para ubicar sus antecedentes históricos, repasemos algunos casos particulares que se dieron a lo largo de la Historia. Retornemos, primeramente a la Antigua Babilonia. BABILONIA

Babilonia como Imperio Mundial, es comúnmente dividida por los historiadores en dos grandes zonas: la septentrional, Akkad [Acad], y la meridional, Sumer o Caldea. Este detalle es relevante porque la Historia Bíblica alude a la gobernación de un tal Belsasar [en Akkad], cuando Babilonia, fue tomada en manos de los Medos y los Persas [Daniel 5:1- 31], sin embargo, el mencionado Belsasar no aparece en las dinastías babilónicas que la arqueología ha podido recabar, en vista de ello, por mucho tiempo se creyó que este monarca no era más que un persona literario de invención del autor del libro bíblico de Daniel. Para sorpresa de muchos, en una tablilla cuneiforme que data del año en que accedió al trono Neriglisar, se alude a un cierto “Belsasar, el principal oficial del rey”, con respecto a una transacción monetaria. Así mismo, se repite la siguiente declaración con

respecto a los años reinantes séptimo a undécimo del Rey Nabonido: “El rey [Nabónides]

permaneció en Teima; el príncipe heredero, los magistrados y su ejército, en Akkad [Babilonia]”21. Al parecer, Nabonido pasó la mayor parte de su reinado fuera de Babilonia

y, aunque no renunció a su posición como gobernante supremo, confió a su hijo Belsasar la autoridad administrativa para actuar durante su ausencia. Posteriormente, diversos textos recuperados de los archivos antiguos probaron que Belsasar ejercía prerrogativas reales, que promulgaba órdenes y mandatos. Los asuntos que Belsasar trataba en ciertos documentos y mandatos eran los mismos que por lo general hubiera tratado Nabonido como gobernante supremo si hubiera estado presente. Sin embargo, Belsasar siguió siendo solo el segundo gobernante del imperio22. Así, nos encontramos con una subrogación monárquica que data de una época muy antigua.

GRECIA

Otro caso particular fue el de Alejandro III, el llamado Magno, hijo de rey Filipo II de Macedonia y Olimpia, su madre. Fue discípulo de Aristóteles con quien desarrolló un

21 La Biblia y el legado del Antiguo Oriente, de M. García Cordero, B.A.C., 1977, pág. 543.

22Perspicacia para comprender las Escrituras, Vol. I, de WatchTower Bible and Tract Society, 1991, págs. 305, 306

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interés supremo por la geografía, la medicina, la poesía, la zoología y la botánica. Pero también recibió abundante y sólida educación militar desde muy temprana edad, de hecho, sobresalió por sus hazañas en los campos de batalla, tanto así que a los 18 años ganó su primera batalla importante. Consecuentemente, su padre lo asoció a tareas del gobierno nombrándolo sustituto. Aquí, nos encontramos una vez más con un antecedente histórico- antiguo de la subrogación, la cual le llevó a tomar el puesto definitivo de su padre, tras la muerte de éste, cuando Alejandro tenía tan sólo 20 años de edad.

Lamentablemente, Alejandro Magno murió joven, a los 32 años, y no por ninguna arma militar, sino por malaria. A su deceso, el Gran Imperio Griego sufrió otra subrogación, cuando cuatro de sus generales principales se repartieron la dominación helénica. Si por subrogación se acepta el concepto de aceptación de un cargo por la muerte de su titular. OTROS ANTECEDENTES

Si nos dedicamos a encontrar coincidencias en las diferentes Edades e imperios o gobernaciones a lo la largo de la historia, siempre nos encontraremos con un dato curioso en la que un Faraón, un Sultán, un Monarca, un Emperador, un Rey, o hasta un patriarca, tuvo la necesidad de ser subrogado. En todas las civilizaciones, tanto almorávides como orientales y judeocristianas, siempre ha existido alguna forma de subrogación. En vista de ello, en lugar de seguir insistiendo en defender la procedencia de un concepto muy bien conocido tanto en las administraciones reales como las ficticias [porque hasta en el mundo de la mitología, griegos y romanos nos hablaron de dioses y héroes que fueron subrogados]23, es momento de pasar a analizar las funciones del Registro de la Propiedad, a fin de determinar la mejor manera de que éstas sean delegadas de manera formal, legal, y sobretodo acertada.