templo (2.1-23)
Cronología de Hageo
•
Babilonia derrotada por Ciro 539 a.C.
• Decreto de Ciro que permite el regreso de los cautivos 538
• Se inicia la construcción del templo 536
• Se detiene la construcción del templo 530
• Hageo y Zacarías comienzan a profetizar; se reanuda la obra
del templo 520
Libro de
ZACARÍAS
AUTOR: ZACARÍAS
FECHA: 520–475 A.C.
TEMA: EL SEÑOR RECUERDA A SION
PALABRAS CLAVE: JERUSALÉN, EL DÍA DEL SEÑOR, AQUEL DÍA
Autor
Zacarías, cuyo nmbre significa «de quien Jehová tiene memoria», fue uno de los profetas post- exílicos y contemporáneo de Hageo. Como éste, recibió el llamado a alentar a los judíos para que completaran la tarea de reconstruir el templo (véase Esd 6.14). Como hijo de Berequías y nieto de Iddo, descendía de una de las familias sacerdotales de la tribu de Leví. Estamos en presencia de uno de los profetas más mesiánicos de Antiguo Testamento, que ofrece verificables referencias sobre la venida del Mesías.
Fecha
El ministerio profético de Zacarías comenzó en el 520 a.C., dos meses después que Hageo había completado el suyo. La visión de los primeros capítulos la recibió el profeta aparentemente cuando aún era un joven (véase 2.4). Los capítulos 7 y 8 pertenecen al 518 a.C., dos años más tarde. La referencia a Grecia en 9.13 parace indicar que los capítulos 9–14 se escribieron después del 480 a.C., cuando esta nación reemplazó a Persia como la gran potencia mundial. Las profecía que contiene el libro de Zacarías fueron redactadas entre el 520 y el 475 a.C.
Trasfondo
Los exiliados que retornaron a su hogar en el 536 a.C., bajo el edicto de Ciro, estaban entre los cautivos judíos más pobres. Unos cincuenta mil regresaron a Jerusalén bajo la dirección de Zorobabel y de Josué. Rápidamente reedificaron el altar e iniciaron la construcción de sus vecinos samaritanos, quienes consiguieron una orden del rey de Persia para detener las labores. Durante cerca de doca años la construcción había sido obstaculizada por el desaliento y la preocupación con otros objectivos. Zacarías y Hageo urgieron al pueblo a regresar al Señor y su propósito de restaurar el arruinado templo. Zacarías alentó al pueblo de Dios, anunciándole el día cuando el Mesías reinará desde un templo restaurado, en una ciudad restaurada.
Contenido
El libro de Zacarías comienza con un enérgico mensaje del Señor pidiéndole al pueblo que se arrepienta y retorne a su Dios. El libro está repleto con referencias de Zacarías a la palabra de Señor. El profeta no trasmite su propio mensaje, sino que comunica fielmente el mensaje que Dios le ha dado. Se llama a la gente a que se arrepienta de su letargo y termine la tarea inconclusa. Luego, Dios da seguridades al pueblo de su amor y cuidados en una serie de ocho visiones. La visión del hombre y los caballos recuerda al pueblo el cuidado vigilante de Dios. La visión de los cuatro cuernos y cautro carpinteros alude al juicio de Dios, primero sobre Judá y después sobre sus enemigos. En la visión del hombre con el cordel de medir aparece una referencia apocalíptica a la bella y pacífica ciudad de Dios. Josué, el sumo sacerdote, representa la limpieza del pecado. La magnífica visión del candelabro de oro, alimentado por los dos olivos, es un mensaje a Zorobabel en el sentido de que los propósitos de Dios sólo pueden ser cumplidos por su Espíritu. El rollo que vuela emite un pronunciamiento contra los que roban y juran en falso. La visión de la mujer sentada en medio del efa alude a la santidad de Dios y a la limpieza del pecado. La visión de los cuatro carros describe el soberano control de Dios sobre la tierra.
Las visiones están seguidas por una escana en la que Josué es coronado como rey y sacerdote. Se trata de un magnífico símbolo de la venida del Mesías.
En los capítulos 7 y 8, Dios aprovecha una pregunta sobre el ayuno para reforzar su mandato de justicia y rectitud, el cual debe anteponerse a las formalidades religiosas.
Los capítulos 9–14 tienen un carácter escatológico (el estudio de los tiempos postreros). Sion es restaurada, e irradia la gloria del rey que la gobierna. Dos mensajes proféticos sobresalen. La primera profecía, u «oráculo», está en los capítulos 9–11. Dios librará a su pueblo (cap. 9), la prosperidad del pueblo de Dios (cap. 10) será restaurada y el pastor de Israel será inicialmente rechazado, lo cual traerá gran desolación (cap. 11). La segunda profecía está en los capítulos 12–14. Otra vez Dios libra a su pueblo, mientras éste se aflige por aquél al que traspasaron (cap. 12). Una fuente se abre entonces para limpiar del pecado y la impureza (cap. 13). Por último, el Señor reinará sobre todas las naciones desde una Sion restaurada (cap. 14).
BOSQUEJO A.MENSAJES DURANTE LA RECONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO (1.1–8.23) 1. Visiones nocturnas de Zacarías 2. Palabras de aliento de Zacarías
Zacarías alentó al pueblo para que desechara el pecado de su vida y continuara la reconstrucción del templo. Sus visiones describieron el juicio de los enemigos de Israel, las bendiciones para Jerusalén y la necesidad de que el pueblo de Dios permaneciera puro, evitando la hipocresía, la superficialidad y el pecado. Las visiones de Zacarías dieron esperanza al pueblo. También nosotros necesitamos seguir cuidadosamente la instrucción de permanecer puros hasta que Cristo regrese.
B. MENSAJES DESPUÉS DE TERMINADO EL TEMPLO (9.1–14.21)
Los mensajes de Zacarías, además de alentadores y esperanzadores, fueron también una advertencia de que el reino mesiánico de Dios no se instauraría inmediatamente después de terminado el templo. Los enemigos de Israel serían juzgados y vendría el rey, pero el pueblo de Dios enfrentaría muchas circunstancias difíciles antes de experimentar la bendición del reino mesiánico. Nosotros también debemos enfrentarnos a mucho dolor, desilusión y tribulación antes de entrar al reino eterno de Cristo.
Cronología de Zacarías
• Daniel llevado a Babilonia 605 a.C.
• Ezequiel llevado a Babilonia 597
• Jerusalén cae 586
• Ciro derrota a Babilonia 539
• Decreto de Ciro permitiendo el regreso de los cautivos 538 a.C.
• Comienza la reconstrucción del templo, 536
• Se detiene la obra de reconstrucción del templo 530
• Hageo y Zacarías comienzan a profetizar; se reanuda la obra del
templo 520
• Se termina el templo 516
• Esdras llega a Jerusalén 458
• Nehemías llega a Jerusalén 455
Libro de
MALAQUÍAS
AUTOR: MALAQUÍAS
FECHA: ALREDEDOR DEL 450 A.C.
TEMA: PROMESA DE JUSTICIA Y AMOR DIVINOS
PALABRAS CLAVE: MENSAJERO, SACERDOTES, SOL DE JUSTICIA, DÍA DEL JUICIO
Autor
Aunque algunos atribuyen Malaquías a un escritor anónimo, posiblemente Esdras, quien habría utilizado el seudónimo hebreo de MalÕaki («Mi mensajero»), es mejor considerarlo como la obra del profeta de ese nombre. En ningún otro lugar de la Biblia se menciona a Malaquías, pero por su libro sabemos que sentía un gran amor por el pueblo de Judá y las ceremonias del templo. Parece que fue contemporáneo de Nehemías.
Fecha
La falta de mención de algún rey, o incidente histórico identificable, hace un poco difícil fechar el libro. El uso de varias palabras persas en el texto, y las referencias a la reconstrucción del templo (1.10), recomiendan una fecha post-exílica concordante con el momento en que fue escrito Nehemías (alrededor del 450 a.C.). Malaquías escribió como el último de los doce profetas menores, el postrer autor inspirado de la Escritura hasta los tiempos del Nuevo Testamento.
Trasfondo
Como se ha dicho, Malaquías es el último de una larga serie de hombres inspirados por Dios, quienes, durante un período de mil años, predijeron la venida del Justo. No sólo profetizaron la venida del Mesías, sino pusieron al descubierto con toda claridad los pecados del pueblo y lo alertaron sobre el merecido juicio divino.
Luego de su retorno del exilio, el pueblo de Israel vivió como una comunidad restaurada en tierras de Palestina. En lugar de aprender de las experiencias negativas de su pasado, y retornar al culto y el servicio del Dios de sus antepasados, Abraham, Isaac y Jacob, se convirtieron en un pueblo inmoral e indiferente. Las reformas religiosas y políticas iniciadas por líderes como Nehemías y Esdras no previnieron el serio declinar espiritual que se manifestó en el seno de la población israelita. Esta grave situación hizo que Malaquías se sintiera profundamente afectado con los problemas de su pueblo. Con fervor divino se refirió entonces a la apatía colectiva que prevalecía hacia su amante Dios.
Contenido
Ya al inicio de su libro, Malaquías menciona el invariable amor de Dios por su pueblo, nacido de su eterna misericordia. Esto sirve de trasfondo a las condenas y exhortaciones que siguen. Primero, el profeta se dirige a los arrogantes, al abierto repudio de los sacerdotes por la Ley y su influencia negativa sobre el pueblo. Los señala como responsables de haber hecho a muchos tropezar en el pecado. De ahí que les advierta que el Señor no va a permanecer como un mero espectador sino, a menos que se arrepientan, los castigará severamente.
En seguida se refiere, en términos enérgicos, a la traición de los sacerdotes y laicos que se divorcian de esposas fieles y se casan con mujeres paganas que practican el culto a los ídolos. Esto es seguido por un serio llamado a contener sus pasiones y ser fieles a las esposas que el Señor les dio en la juventud.
Más adelante, el profeta rechaza las prácticas irreligiosas del pueblo, su negación de la justicia divina, y sus fraudes al Señor por la retención de los diezmos y ofrendas que se le deben.
En una prosa ardiente y llena de fervor, a renglón seguido Malaquías describe las cualidades del sacerdocio en el pasado. Profetiza sobre el Sol de justicia, el Mensajero del pacto, y el
extraordinario y terrible día del juicio divino, cuando el justo será recompensado y el impío castigado.
Por último, exhorta al pueblo a observar las leyes dadas a Israel por medio de Moisés y promete un futuro Mesías y su precursor Elías (Juan el Bautista). Esta profecía cierra el Antiguo Testamento y lo vincula a las buenas nuevas de la provisión de Dios en el Sol de justicia descrito en el Nuevo Testamento.
BOSQUEJO
Malaquías, Hageo y Zacarías fueron profetas en Judá (el reino del sur) del post-cautiverio. Hageo y Zacarías reprendieron al pueblo por su fracaso en la reconstrucción del templo. Malaquías confrontó al pueblo por su negligencia respecto al templo y su falsa y profana adoración.
Algunos de los judíos más ancianos habían visto el templo de Salomón antes que los soldados de Babilonia lo destruyeran. Después de 70 años en Babilonia, estos judíos ancianos todavía recordaban todo el oro, la plata y la belleza que había tenido una vez el templo de Salomón. Pero Hageo les recordó una
gran verdad. Lo más valioso en el templo no era el oro, sino Dios. Los judíos en el tiempo de Jesús tenían un problema similar ya que le daban más valor al templo que al Dios que lo llenaba con su presencia (Mt 23:16-21). Esta es una gran lección para nosotros hoy. La apariencia de cualquier templo, o persona, no es lo más importante, sino la presencia de Dios en su interior. Él puede estar presente en la iglesia más humilde, o en la persona más
común y corriente. Templo de Zorobabel
1.
Los
sacerdotes
impíos (1.1–2.9)
Malaquías reprendió al pueblo y a los sacerdotes por su negligencia respecto a la adoración de Dios y el no haber vivido de acuerdo con la Palabra de Dios. Si los sacerdotes eran infieles, ¿cómo podían guiar al pueblo? Se habían vuelto piedras de tropiezo en vez de líderes espirituales. Si los hombres se divorciaban de sus esposas y se casaban con mujeres paganas, ¿cómo podían guiar a sus hijos? Su relación con Dios se había vuelto inconsecuente. Cuando nuestra relación con Dios se vuelve menos importante de lo que debiera ser, podemos fortalecerla dejando a un lado nuestros hábitos pecaminosos, pensando a menudo en nuestro Señor y dando a Dios lo mejor de nosotros cada día
2.
La gente impía
(2.10–3.15)
3.
El remanente fiel
(3.16–4.6)
Cronología de Malaquías
• Regresan a Jerusalén los primeros cautivos 538 a.C.
• Comienza la reconstrucción del templo 536
• Hageo y Zacarías comienzan a profetizar 520
• Se termina el templo 516
• Esdras llega a Jerusalén 458
• Nehemías llega a Jerusalén 445
• Malaquías comienza a profetizar 430
LOS REYES PERSAS EN LOS DÍAS DE ESDRAS Ciro
559–530 a.C.
Conquistó Babilonia. Estableció una política para devolver a los cautivos a su tierra natal. Envió a Zorobabel a Jerusalén, financió su proyecto y devolvió los artículos de oro y plata que Nabucodonosor había tomado del templo. Probablemente conoció a Daniel.
Dar
522–486 a.C.
Apoyó la construcción del templo de Jerusalén. Asuero (Jerjes)
486–465 a.C.
Fue el esposo de Ester. Permitió que los judíos se protegieran contra el intento de Amán de eliminar a su pueblo.
Artajerjes 465–424 a.C.
Tuvo a Nehemías como su copero. Permitió que tanto Esdras como Nehemías regresaran a Jerusalén.
Líderes y profetas después de los 70 años de cautiverio