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Experimenta el espíritu: La fuerza de Dios

In document U1 Misterio de tres en uno (PDF) (página 31-40)

Esto dice Benedicto XVI sobre el espíritu Santo: “Nos im- pulsa a encontrarnos con el otro, enciende en nosotros el fuego del amor, nos convierte en misioneros del amor de Dios” (YOUCAT Catecismo joven de la Iglesia Católica, 2011, p. 73) y el Papa Francisco en la exhortación apos- tólica, Evangelii Gaudium 279 afirma que “El espíritu Santo obra como quiere, cuando quiere y donde quiere”. Ya todo lo acontecido era magnifico, maravilloso, increíble y conflictivo para el mundo; pero Jesús cuando se des- pidió de sus discípulos, les prometió “otro defensor”, el Espíritu Santo. En Pentecostés, los discípulos compren- dieron lo que quería decir Jesús cuando derramó sobre ellos el Espíritu Santo. Cincuenta días después de su Re- surrección, envió Jesús desde el cielo el Espíritu Santo sobre sus discípulos. Dio comienzo entonces al tiempo de la Iglesia.

El día de Pentecostés el Espíritu Santo hizo de los teme- rosos apóstoles testigos valientes de Cristo. En un tiempo muy corto se bautizaron miles de personas: era la hora del nacimiento de la Iglesia.

El prodigio de las lenguas de pentecostés nos muestra que la Iglesia existe desde el comienzo para todos; es universal (término latino para el griego católica) y misionera. Se dirige a todos los hombres, supera barreras étnicas y lingüísticas y puede ser entendida por todos. Hasta hoy el Espíritu

Santo es el elixir vital de la Iglesia. (YOUCAT Catecismo joven de la Iglesia Católica, 2011, p. 75).

En el Espíritu Santo, el cristiano encuentra una alegría profunda, la paz interior y la libertad. «Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para recaer en el temor, sino que habéis recibido un Espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos: ¡Abbá, Padre!» (Rom 8,15b). El Espíritu Santo está con la humanidad del mismo modo que Jesús estaba con sus discípulos; vive en las acciones de Amor que permite el encuentro humano y cálido entre las personas y el universo.

Fue el Espíritu Santo quien llamó a la vida humana a Jesús en el seno de la Virgen María (Mt 1,18), lo confir- mó como el Hijo amado (Lc 4,16-19), lo guio (Mc 1,12) y lo vivificó hasta el final (Jn 19,30). En la Cruz Jesús exhaló el Espíritu. Después de su resurrección otorgó a sus discípulos el Espíritu Santo (Jn 20,20), con ello el Espíritu impregnó a la Iglesia: «Como el padre me ha enviado, así también os envío yo» (Jn 20,21).

El Espíritu Santo desciende sobre Jesús en forma de paloma. Los primeros cristianos experimentaron el Es- píritu Santo como una unción sanadora, agua Viva, viento impetuoso o fuego llameante. Jesucristo mismo habla de él como Ayuda, consolador, maestro y espíritu de la verdad. En los sacramentos de la Iglesia se otorga el espíritu mediante la imposición de las manos y la unción con Óleo. (YOUCAT Catecismo joven de la Iglesia Católica, 2011, p. 73-74).

Este momento de unción con óleo será solemne con el rito del sacramento de la confirmación.

El Espíritu Santo ayuda Amar. Sería estupendo que en cada corazón humano sólo hubiera un único senti- miento: el Amor, sería una revolución si cada uno tratara al otro con alegría cordial, con simpatía honda e interior. El corazón del hombre está inclinado a la maldad y solo cuando se dispone a la acción del Espíritu Santo logra obrar el bien; el Amor de Dios se reconoce en su actuar. Es por su gracia que sostiene en su amor y por sus obras os conoceréis (Mt 7, 16). El paso de las obras de la carne a los frutos del Espíritu Santo, es un camino de humildad para dejar que Dios actúe en el ser humano y en sus relaciones. Gál. 5, 19 – 23.

Una de las prácticas habituales cristianas que se promueven para ejercitar la acción del Espíritu Santo, es encomendar las decisiones al Espíritu Santo, para que ilumine cada paso. Es un poder que se debe apren- der a utilizar todos los días de la vida. Clamar su auxilio para renunciar a todo aquello que aleja del amor de Dios, que fortalezca para asumir con responsabilidad las consecuencias de los comportamientos y orar incesantemente: haz señor que sea para otras personas un signo del amor de Dios.

Los siete dones del Espíritu Santo son: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Con ellos «dota» el Espíritu Santo a los cristianos; es decir, más allá de sus disposiciones naturales,

él les regala unas fuerzas determinadas y les da la oportunidad de convertirse en instrumentos especiales de Dios en este mundo. (YOUCAT Catecismo joven de la Iglesia Católica, 2011, p. 315).

Así dice San Pablo:

Uno recibe del Espíritu el hablar con sabiduría; otro, el hablar con inteligencia, según el mismo Espíritu. Hay quien, por el mismo Espíritu, recibe el don de la fe; y otro, por el mismo Espíritu, don de curar, A éste

se le ha concedido hacer milagros; a aquél, profetizar. A otro, distinguir los buenos y malos espíritus. A uno, la diversidad de lenguas; a otro,

Los frutos del Espíritu Santo son «caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, man- sedumbre, fidelidad, modestia, continencia, castidad» (Gál 5, 22 - 23). El fruto de la caridad o el Amor, puede ser sin temor a equivocación el más importante, Dios está loco de Amor por todos, este amor no es condicionado (“si…; entonces …”), no es un amor limitado en el tiempo, ‘no tiene fin’, es fiel, transforma todo, especialmente el mundo de las relaciones. Con el amor de Dios en el interior, se ve todo con ojos nuevos. “Y nosotros hemos conocido y creído en el amor que Dios nos tiene. Dios es amor, y el que per- manece en el amor permanece en Dios, y Dios en él” 1 Jn 4, 16.

El gozo o la alegría son signos fehacientes que Dios está entre nosotros, es además confianza y esperanza de que todo saldrá mejor.

Frente al fruto de la paz dice San Charbel Makhlouf (1828 – 1898), primer santo del Líbano: “Una vez que la paz de Dios ha echado raíces en tu corazón, llevarás esta paz a los hombres y los sanaras de su miedo vital y de sus dudas” (Meuser & Baeer, 2013, pág. 64).

Donde está el Espíritu Santo hay paz. Cesa toda inquietud interior. La tristeza desciende. El miedo se es- cabulle. Se encuentra el equilibrio interior, y el ser humano no se deja arrastrar por las pasiones como una hoja al viento; con la paciencia, como fruto del Espíritu Santo, se conviertes en un luchador nato, que nunca abandona.

La madre Teresa de Calcuta, describía la afabilidad cuando le decía a sus hermanas que se ocupaban de los moribundos, lo siguiente: “No basta con que los asistáis, ¡debéis hacerlo con una sonrisa!”

Hacer el bien transporta a la humanidad rápidamente cerca a Dios, por ejemplo, hablar con un habitante de la calle, ayudar a un niño, hablar con alguien que está solo, escuchar a una persona mayor, de esta mane- ra, se demuestra preocupación por los problemas de otros, “Nada cautiva más al hombre que el amor y la bondad”, como lo afirma Santa Catalina de Siena.

La lealtad de Dios es inquebrantable, Él es fiel, aun cuando tú lo puedas traicionar, el Espíritu Santo te ayuda a que tu corazón sea firme. En ‘El Principito’, hay una frase que cabe para esta reflexión: “eres responsable de lo que domesticas”.

“Bienaventurados los mansos” Mt 5, 5.

Recuerda, los mansos, no los mensos. Es decir, que no serás violento en tu obrar, no destruirás más que lo que construyes, tendrás valor, pero será una mezcla entre amor y paciencia. En esto, Jesús es modelo, pues redimió al mundo mediante un tipo especial de osadía, recorrió el camino de la no violencia hasta la cruz.

El fruto del Espíritu del dominio de sí, es muy necesario para no dejarse dominar por otras pasiones o in- clinaciones, porque el mayor peligro no está afuera, pues como dice Charles de Foucauld: “No estamos amenazados por nuestros enemigos, sino por nosotros mismos”.

“Señor, dame fuerza para cumplir lo que me mandas. Y entonces mándame lo que quieras”, San Agustín. (Meuser & Baeer, 2013, pág. 64)

Para cerrar esta unidad temática, es bueno recordar que el Espíritu Santo llegará en auxilio de quien lo pida con fe, teniendo la certeza de que él es fiel y que sus promesas se cumplen, no dudes en pedir su apoyo, llámalo e invócalo para tomar decisiones, resolver problemas y necesidades, y demás coyunturas en donde reconozcas que requieres una ayuda divina, no pierdas ninguna oportunidad para hacerlo parte de tu diario vivir, no desperdicies esta fuerza de Dios que está disponible para sus hijos. Clama y el responderá. Te proponemos una tarea especial, ver la película de Sophie Scholl (Verdadera historia joven heroína víctima Alemania nazi) (Jorgeloves, 2018) y descubrir los momentos en los que se evidencia el accionar del Espíritu Santo con sus dones o sus frutos, y subir tus comentarios a la plataforma virtual.

En la misma línea, se propone como ejercicio de cierre de esta unidad, ver la película “La Cabaña”, basada en el libro de William Paul Young (2007), y así, poder realizar un conversatorio sobre Dios y la Santísima Trinidad en el retiro espiritual para los confirmandos, en el que se recogerá los aspectos más importantes de esta Unidad temática.

Resumen

Esta unidad llamada ‘El misterio de tres en uno’, busca familiarizar al estudiante con Dios padre, su Hijo amado Jesús y el Espíritu Santo dador de vida. Es un recorrido por temáticas densas de la teología y la cristiandad, sin embargo, se ha hecho un esfuerzo por sintetizar las ideas fuerza, para la preparación del sacramento de la confirmación. Contiene ejercicios vivenciales que refuerzan la formación teórica e invitan al participante hacer vida el poder del Espíritu en su entorno, pues el proceso, debe ser notorio e identificable en la vida de todos, para así ser instrumentos del Amor de Dios.

El proceso inicia con algunas reflexiones sobre la realidad del mundo que acoge entre luces y sombras la hu- manidad en su compleja naturaleza del bien y del mal. Se reconocen las responsabilidades y las consecuen- cias del pecado original cometido por el hombre al querer parecerse a Dios. Estos párrafos son invitaciones a dejar que la luz de Dios se manifieste a través de todos, pero para lograrlo, se requiere ser dóciles a la acción del Espíritu Santo, es hora de volver al amor y asumirnos como familia, como unidad, como hermanos y llevar el mensaje de misericordia y fraternidad al mundo entero.

Luego, en concatenación a esta temática, se reflexiona sobre la pregunta de ¿existe o no existe Dios? y para responder a esta pregunta sustancial de la fe, se brinda tres opciones: la ciencia y el cosmos que hablan des- de su silencio y sabiduría; el Amor como la expresión genuina de la presencia de Dios en medio de nuestras inclinaciones y debilidades; y por último, la palabra de Dios como mensajera de buena noticia para el mundo. La unidad continúa con una sección donde Jesús es el protagonista, y se ahonda sobre el misterio de un verdadero hombre y un verdadero Dios, mostrando momentos de suprema humanidad, fragilidad y ternura; pasando por momentos en donde se revela el accionar divino de su presencia en medio de nosotros. En línea, se llega al doloroso momento de la cruz, sus misterios y revelaciones; también se realiza algunas reflexiones del Amor y la misericordia, junto a lo divino y lo humano; y gracias a este gesto de oblación, se reconoce el poder de la resurrección, confianza, esperanza y certeza, que este suceso brinda a todos los cristianos que esperan una redención por Amor.

Para finalizar esta unidad, se reflexiona sobre el Espíritu Santo, se analiza cómo actuó en la vida de Jesús, además de sus frutos y sus dones, y de qué manera funcionan en la vida cotidiana.

Glosario

Adanismo: Justificación extrema, carencia de asumirse y responsabilizarse de los actos cometidos. Gen 3, 12.

Católico: Universal (término latino para el griego católica).

Dios: Es Amor (1 Jn 4, 8).

Dones del Espíritu Santo: Sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.

Efecto overview: El efecto que viven algunos astronautas al llegar de sus viajes de la plataforma espa-

cial, y que los hace tener una conciencia de unidad, cuidado y Amor al cosmos.

Espíritu Santo: Es la fuerza de Dios, el paráclito, la promesa de Jesús al partir al cielo, es el amor que

une al padre y al hijo, es el ayudador e iluminador de nuestras vidas.

Fides et Ratio: Es una carta encíclica escrita por su santidad Juan Pablo II en 1998. En ella desglosa con

sabiduría la conexión que tienen la fe y la razón.

Jesús: En hebreo significa «Dios salva». Tanto la palabra griega Christos, como la hebrea Messias, significan

«ungido».

Madurez:Es aquella edad, en la que uno ya no se deja engañar por sí mismo”, Ralph Waldo.

Misterio: Esta palabra viene del griego mysterion, que significa secreto. Un misterio es una realidad o un

aspecto de una realidad que escapa, por principio, al conocimiento racional.

Ofertorio: Es el momento dentro de la Sagrada Eucaristía, cuando se presentan las especies del Pan y

del Vino en el altar, que se trasformarán en Cuerpo y Sangre del Señor Jesucristo. En este momento, los fieles se unen en la oración a estas ofrendas, ofreciendo sus vidas y lo que dicta el corazón.

Pecado original: Es el rechazo de la condición de criatura, el querer ser como dioses, pero sin Dios, no querer recibir nada de Dios, sino querer hacerlo por uno mismo. (Meuser & Baeer, 2013, pág. 29) “Seréis como Dios”, Gen 3, 4 – 5.

Pentecostés: Fiesta judía que se realiza cincuenta días después de la pascua. Para los cristianos católi-

cos, es el recuerdo de la llegada del Espíritu Santo a los apóstoles en lenguas de fuego, y con esto se celebra el inicio de la Iglesia.

Sufrimiento: Es una situación que se convierte en el trampolín para ascender en la madurez y en la tras-

Bibliografía

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» Frankl, V. E. (1991). El hombre en busca de sentido. Barcelona - España: Editorial Herder.

» Llorente, P. C. (27 de Junio de 2017). Ciencia, Dios y libertad. Almundi.org. https://www.almudi.org/ noticias-articulos-y-opinion/11870-ciencia-dios-y-libertad

» Meuser, B., & Baer, N. (2013). YOUCAT Libro de catequesis para la confirmación. Madrid - España: Encuentro.

» Philips, W. (2008). La ciencia ¿hace que al creencia en Dios sea obsoleta? Jhon Templeton Foundation. » Washer, P. (6 de Junio de 2015). Corre a la batalla. El sitio cristiano. https://cristianismo365.word-

press.com/corre-a-la-batalla-por-paul-washer/

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