Artista: Jeffrey Winchester
Cuando la traje de vuelta y despertó, parecía otra persona. De hecho la vi tres semanas después, se veía más contenta y dijo que se le había quitado un gran peso de encima.
Claro, no solo son individuos como esta mujer quienes luchan con las lecciones del perdón. Grupos enteros de personas- por ejemplo- grupos religiosos o naciones enteras- deben aprender las grandes lecciones del perdón. Reacciones y venganza son de las características más
destructivas de los humanos. Es importante que todos recuerden perdonar y preservar las lecciones aprendidas. Vastas oportunidades de curación, ya sea individual o colectivamente, están abiertas a aquellos que quieran perdonar y sanar.
Las lecturas de Edgar Cayce han sido una constante fuente de inspiración para mí en lo que se refiere al perdón. Esas enseñanzas ofrecen a la humanidad instrucciones muy valiosas de este tema, su consejo fue, "No condenes a nadie." Las lecturas también explicaban un método para que individuos y grupos encuentren un común denominador para empezar el proceso que lleve al perdón. Este es el consejo de Cayce: Magnificar los acuerdos y minimizar las diferencias;
magnificar las virtudes y minimizar las fallas. En esencia, esto significa buscar activamente lo bueno en los demás y no hacer caso a los contratiempos.
¿Cómo puedes reconocer a las personas que están clavadas en coraje y venganza? Algunos son muy fáciles de detectar por sus palabras: "Nunca lo perdonaré", "Nunca perdonaré la forma en que ella me hizo daño." Esos son mensajes obvios.
Aún así, muchas personas se aférran a corajes destructivos enmascarándolos. A veces es
expresado como un tipo de agresión pasiva. Tales personas parecen ser, por fuera, hacer el bien, pero dedican mucho tiempo a las malas acciones y reacciones. Un ejemplo me viene a la mente: personas que dicen creer en Dios y que pasan mucho tiempo hablando del mal. Tales individuos tienden a preocuparse más por el diablo en lugar de hablar de amor y demostrar el amor de Dios a toda la humanidad.
Los ejercicios de perdón, como otras formas de ejercicio, deben empezar lenta y
cuidadosamente. Este ejercicio se va haciendo más fuerte y cosas más y más grandes se pueden perdonar. Como todas las lecciones en la Escuela de la Tierra, encuentra la media entre tonto optimismo y pesimismo patético. Un optimismo no realista espera que el perdón va a venir sin ningún esfuerzo; un pesimista piensa que nunca llegará. El perdón llega con enfoques realistas y soluciones prácticas basadas en la situación particular de cada quien. Los procedimientos de exploración de vidas pasadas son un enfoque probado y práctico. La re-programación positiva a través de la hipnosis se está convirtiendo en un método cada vez más usado y aceptado.
Pero la exploración de vidas pasadas puede venir de otras maneras también- por ejemplo-
a una vida pasada que vino como una visión. Concernía directamente mi necesidad de auto- perdón y el problema al cual me había enfrentado varias veces en mi presente vida referente a relaciones íntimas.
A mediados de los años sesenta yo vivía en una lugar remoto de España, a donde había ido para escapar del frío invierno de Nueva Inglaterra.. Irónicamente la casa donde vivía estaba hecha de piedra y no tenía calefacción ni calentadores, como la mayoría de las casas en esa parte de España. No estaba mucho más caliente ahí de lo que hubiera estado en casa. Además, estaba lleno de tristeza por una relación que había fracasado y la pérdida de una hijo (de esa relación) que se había ido con su madre. Estaba triste por otras relaciones no satisfactorias, entonces vi los principios de mi patrón de dificultades.
Por varios días, recé y medité, esperando una respuesta a los orígenes de mi problema.
Un día estaba acostado en mi cuarto, enfermo de gripa y fiebre. En mi estado de fiebre, un sueño despertador, o visión, vino con fuertes imágenes y fuertes sentimientos de tristeza y tragedia. Yo estaba en una vida pasada en Francia, y yo abandonaba a mi esposa y a nuestros tres hijos, uno de ellos todavía sin nacer. Por los estándares del tiempo tenía una buena vida- tenía trabajo; teníamos comida. Era una vida normal y placentera. Yo dejaba esa vida para unirme a una de las Cruzadas.
En esa visión, vi que dejaba a mi mujer por la magia, el glamour y la gloria de la Cruzada- y por deseo de las riquezas. Mis camaradas y yo íbamos a pelear la infidelidad a Cristo y pensábamos que sería una gran aventura. Eramos unos tontos. Ellos llamaban sagrada a la Cruzada; pero para mi fue un infierno. Marchábamos y marchábamos. Cuando llegamos a Jerusalén, al centro de la Ciudad Sagrada, yo morí a un costado del camino. Morí de enfermedad y de estar exhausto. Mi cuerpo cayó a un pozo. El ejército de la Cruzada siguió marchando.
Esa fue la visión. Me dió libertad emocional y física y la oportunidad de perdonarme. Lloré; pareció que lloré por horas. Cuando finalmente me seque los ojos, estaba lleno de paz y auto- aceptación. Estaba agradecido que mis oraciones fueron respondidas. En mi mente, mande a mi esposa Francesa completo arrepentimiento por abandonarla a ella y a nuestros hijos.
No sabía que hacer con la información que tenía. Pero en aquel momento era suficiente tener esa información que me había iluminado, que mi dolor había sido aliviado, que sentí calma, auto- aceptación, y más importante perdón a mi mismo. No sentí la necesidad de hacer algo, simplemente, resumí mi vida. Cuando me recuperé de la fiebre viaje por toda España y seis meses después regresé a América. Pero mi visión y su estímulo de sanación de auto-perdón seguía en mi. En retrospectiva, fue un episodio clave en mi vida.
Hay numerosas técnicas efectivas para traer y construir el perdón. Con mis pacientes de
hipnoterapia, cuando es posible, me gusta incluir enfoques visuales, de oído y kinestésicos para que la persona pueda trabajar en varios niveles de respuesta. Mientras los describo, piensa como los puedes usar vía auto-hipnosis, meditación u oración.
Para aquellos que son principalmente visuales, yo enfatizo una técnica en la cual ellos ven a los ojos de la persona que les hizo daño o a quien ellos hicieron daño. Luego les pido a mis
pacientes, de la mejor manera que puedan, que manden amor y perdón desde sus propios ojos hacia los ojos de la otra persona, mandar su perdón y sus bendiciones. Después doy instrucciones para dejar que ese individuo se desvanezca. Dado que para algunas personas este proceso toma algunos solo algunos segundos y para otros muchos minutos, digo, "No hay prisa en hacer esto, toma todo el tiempo que quieras. Cuando estés listo, dímelo y continuamos."
Para un nivel auditivo, yo les pido a los clientes tener un diálogo imaginario con la persona en cuestión. Dependiendo de la situación, mi guía va a ser algo como esto: "Ahora pon en palabras y habla lo que en realidad quieres decirle a esa persona. Di lo que venga a ti. Solo empieza cuando estés listo." A través de la perspectiva del perdón del tiempo y las experiencias, a veces le pido al paciente que exprese en voz alta lo que piensan que la otra persona respondería. En cuanto al proceso kinestético, preguntó que tareas específicas los clientes pueden hacer en su actual vida para ayudar a sanar o balancear tales memorias. También pregunto por descripciones de sus sentimientos y los sentimientos de la otra persona o personas envueltas. Estos episodios emocionales son sanadoras en sí, y las tareas que ellos mismos se trazan suelen ser efectivas.. Aunque muchos pacientes trabajan mejor con una o dos de estas técnicas, algunas personas consiguen total perdón trabajando con los tres procesos- visual, auditivo y kinestético. Una advertencia viene con el descubrimiento de cuán poderosos y confiables los ejercicios de perdón pueden ser. Nunca debemos dañar o herir a alguien, pensando que después podemos limpiar eso con técnicas de perdón.
La Escuela de la Tierra es un continuo y educacional programa para practicar la regla de oro "Trata a los demás como quisieras que te trataran." Pero no esperes que todos aprendan las lecciones del perdón. Cada alma, va a aprender con el tiempo.
Para aquellos que son padres de familia, hay una oportunidad especial para enseñar perdón sincero a sus hijos mientras todavía sean jóvenes. Probablemente será la más valiosa lección que pueden impartir- además de aprenderla más a fondo para ellos mismos.
Los dos más importantes principios para la humanidad están en el corazón del perdón:
Ama a cada persona como te amarías a ti mismo.
Trata a los demás como quisieras que te trataran. Trata a todos, humanamente.
Si todos nos apegamos a estos principios no habría la necesidad del perdón, pues no habría nada que perdonar.