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Experto/ “consejero del príncipe Director de

Comunicaciones.

Heterónomo

Dominante

Especialista

Experto

Empresario.

Heterónomo/

autónomo

Dominante

Especialista

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CONCLUSIONES

Las preguntas en torno a la labor intelectual y su rol dentro de la sociedad siguen siendo controversiales. Gracias a los constantes cambios analíticos en su comprensión, el estudio sobre intelectualidad aún continúa como terreno fecundo para un ejercicio necesario de reflexividad dentro del campo, incluida la sociología.

Ya sea desde el estudio de su función y posición social, o desde sus intervenciones en la esfera pública, el interés por dar continuidad al acercamiento analítico de este grupo social ha sido constante. Para el caso chileno, trabajos realizados como el de Tomás Ariztía (ed.) en “Produciendo lo Social. Usos de las ciencias sociales en el Chile reciente” en 2012, Manuel Garretón con “Las Ciencias Sociales en la trama de Chile y América Latina”, en 2014, José Joaquín Brunner con “Sociología de la sociología”, en el mismo año, y el número 9 de la Revista Anales “El rol de los intelectuales públicos en la sociedad actual”, de 2015, se han constituido en esfuerzos por darle mayor profundidad y complejidad al estudio intelectual actual, dentro de las ciencias sociales.

El interés de esta investigación ha sido contribuir a este esfuerzo por entregar nuevas aristas en el estudio intelectual, desde la trayectoria y perspectiva de un caso específico de estudio. En razón de esto se escogió analizar la trayectoria intelectual de Eugenio Tironi, sociólogo chileno inmerso dentro de diversas coyunturas sociales y políticas, pues su capacidad de acción le permitió constituirse en un intelectual de reconocimiento público. Tironi resultó ser un caso interesante para investigar, debido a la versatilidad de campos y temáticas en que ha trabajado, junto a su reconocimiento, tanto dentro como fuera del campo intelectual, elemento no siempre visto en la mayoría de sus integrantes.

A través de un trabajo de complementariedad teórica, se vinculó las perspectivas propuestas por la sociología de los intelectuales y la sociología de las intervenciones públicas, desde una perspectiva no determinista ni despersonalizada, donde se reconociera la agencialidad del sujeto, junto a las condicionantes que imponen determinados contextos.

120 Con la pregunta ¿Cuál(es) ha(n) sido la configuración(es) de las distintas modalidades de intervención pública en la trayectoria intelectual de Eugenio Tironi?, fue posible desprender, como uno de los principales resultados, su constante relación con el campo político a lo largo de su trayectoria, muchas veces volcando su trabajo analítico sobre temáticas concernientes a este campo. De alguna forma, su “habitus intelectual” se constituyó en torno a su formación académica, sus experiencias de vida -o crisis (Riley, 2004)-, y a su trayectoria política. Su acercamiento a la disciplina, sus primeros vínculos, sus reflexiones teóricas, sus tesis, columnas y gran parte de sus libros se han dedicado a ser partícipes de un debate y de un relato político nacional.

Esto se verá plasmado en un contexto intelectual fuertemente politizado en su ingreso al campo. A ojos de hoy pudiera parecer un ejercicio de subordinación del campo intelectual frente al político; no obstante, el nivel de influencia que tenía la construcción de conocimiento y la reflexividad de sociólogos y cientistas sociales fue bastante grande, generando espacios de análisis que la dictadura no le permitía al campo político (o partidario).

Fue posible identificar 4 modalidades de intervención pública a lo largo de la trayectoria de Tironi. La primera se reconoció como “Vanguardia”, caracterizada por un bajo reconocimiento dentro del campo intelectual, sin tener credenciales, pero motivado por un interés reflexivo sobre las bases teóricas del marxismo y socialismo chileno, levantando -junto a otros intelectuales y políticos de la época- una nueva perspectiva sobre el socialismo, provocando así un proceso de renovación dentro de estos sectores.

Una segunda modalidad se identificó como “intelectual orgánico”, caracterizado por su ingreso oficial a la sociología (estudios y títulos) y un vínculo importante con sectores opositores de la dictadura militar-civil chilena, trabajando distintas temáticas relacionadas con interrogantes que se desprendían de estos sectores políticos.

Luego del fin de la dictadura, se reconocieron las figuras de “consejero del príncipe” y de “experto”, donde comienza cierto distanciamiento del mundo académico, para servir disciplinarmente al nuevo gobierno demócrata cristiano, desde su expertise como gestor comunicacional.

121 Finalmente, luego de su trabajo en gobierno se identificó su trayectoria con la modalidad de “experto”, donde si bien aún existen algunos resabios de consejero del príncipe, el autor gozó de algunos grados de autonomía en su ejercicio, teniendo cada vez una mayor especificidad en su trabajo intelectual. A esta modalidad se le identificó un segundo momento, que corresponde a los últimos 5 años, para el cual él mismo señala un carácter más testimonial en su ejercicio intelectual público, trabajando paralelamente en su rol experto como gestor corporativo.

Relacionado al campo político e intelectual, Tironi supo “amoldar” sus modalidades de intervención en torno a los cambios que se producían dentro de estas esferas sociales. Siguiendo una suerte de línea cronológica en su trayectoria intelectual, el pasar de una modalidad “vanguardista” y “orgánica” a una “experta” en la actualidad, pareciera no reflejar necesariamente un ejercicio de “conversión” o “traición”, si se asumen las distintas coyunturas que vivió el país, los cambios que se produjeron en su sector político y el alcance cada vez más reducido que tuvo la intelectualidad, dentro de la esfera pública en las últimas décadas. Tironi. explícita o implícitamente, supo leer cada periodo y las reglas de juego que impuso el contexto al campo intelectual y sociológico, logrando adaptarse y posicionarse en espacios de intervención que lo mantuvieran dentro de la esfera pública. Caso aparte podría constituir su trayectoria política, en cuanto a posicionamientos ideológicos y perspectivas políticas, la cual sí ha manifestado cambios considerables desde su ingreso a la militancia en los sesenta.

Es importante destacar que estas modalidades no siempre son únicas para representar un determinado momento intelectual, por lo que fue posible encontrar en ciertas intervenciones o en algunas épocas de su trayectoria, más de un modelo interventor. Tal como señala Sapiro, “Estas categorías no son excluyentes entre sí: un mismo individuo puede haber adoptado sucesivamente diferentes posturas de acuerdo con las posiciones que ocupó; el envejecimiento social conduce, en el mejor de los casos, de posiciones dominadas a posiciones dominantes; incluso pueden coexistir en ciertas circunstancias: un “intelectual específico” es susceptible de responder a demandas puntuales de asesoramiento técnico por parte del Estado.” (2011:133- 134). Pese a ello, es interesante cómo fue posible identificar modelos más o menos reconocibles en relación al contexto social del país. Si bien las definiciones tipológicas de Sapiro no siempre coincidieron completamente, entendiendo que son “tipos ideales”, fueron lo

122 suficientemente compatibles como para vincularlas con los grados de capital simbólico, autonomía y especialización que fue presentando a lo largo de su trayectoria.

Al momento de presentar las interpretaciones e identificación de modalidades, Tironi se presentó bastante conforme, concordando con las definiciones que se le daban a cada una de éstas y los periodos definidos para cada una de ellas. Solo señaló, a modo de complemento, este último periodo “testimonial”, que, si bien no es posible definir del todo según las tipologías que entrega Sapiro, sin duda manifiesta un nuevo carácter en su intervención pública, en búsqueda, a su modo, de otorgar un ejercicio de mayor reflexividad para el campo.

Como se ha presentado a lo largo de la investigación, la trayectoria de este sociólogo nos habla de algunas particularidades en su desarrollo intelectual. Ya sea por el rápido ascenso dentro del campo intelectual (constituyéndose a comienzos de la década de los ochenta -a pocos años de su ingreso a la intelectualidad- en un reconocido investigador de ciencias sociales), como también por la versatilidad de campos en los que ha trabajado, ha logrado mantener un cierto equilibrio entre todos estos. Pese a esto, como se mencionó anteriormente, el autor no siempre ostentó los mismos grados de reconocimiento y dominio en cada campo donde intervino (empresarial, intelectual y político). La acumulación de capital simbólico en determinados campos no siempre significó un “crecimiento” en otros campos, viendo muchas veces mermado su grado de influencia en determinadas esferas, en pos de un mayor desenvolvimiento en otras. Esto explica su actual posición de alejamiento con el campo intelectual -y académico principalmente-, en contraposición a su posición de dominio dentro del campo empresarial.

Estos vínculos con campos anexos al intelectual se relacionan a su vez con la enorme capacidad de intervenir públicamente de Tironi, rebasando los límites académicos que muchas veces impone este campo. Tal como se mencionó, el sociólogo supo concordar su trabajo analítico con un relato político que se constituyó dentro de la centro izquierda chilena. Desde sus propias experiencias de vida, el autor logró constituir un relato “concertacionista”. Ya sea desde su propia crisis con el Golpe de Estado y su búsqueda por el orden y la cohesión social, desde su quiebre con su antigua militancia y con la teoría marxista, o desde su acercamiento a la gestión empresarial y su alejamiento con la academia, el autor logró trabajar e intervenir

123 intelectualmente sobre los tránsitos socio-políticos que la sociedad chilena comenzaba a experimentar. Tal como decía la cita del ex senador y ministro socialista José Viera-Gallo, Tironi es un autor al cual hay que leer para entender -desde una óptica concertacionista- los cambios que la sociedad chilena ha vivido en las últimas décadas. (Viera-Gallo, José, Qué Pasa, jueves 9 de agosto de 2012).

Junto con lo anterior, influirá en su capacidad de intervención pública el involucramiento comunicativo que desarrolló en los noventa -y con resabios de su trabajo en la campaña del No de 1988-, logrando, de una u otra manera, traer sus conocimientos sobre gestión comunicacional a su propio desenvolvimiento interventor en la esfera pública y en los distintos campos en que se desarrolló, constituyéndose en una de las caras más visibles en la defensa del “modelo” concertacionista, a través de un lenguaje sencillo, directo y muchas veces confrontacional.

Si bien, como se mencionó en las hipótesis de esta investigación, sus modalidades de intervención respondieron en gran medida a su vínculo con su trayectoria política, es importante recalcar estos elementos propios del autor, los cuales explican este reconocimiento y su relevancia dentro de un campo intelectual ampliamente involucrado con el campo político, como fue en los ochenta. En sintonía con la intencionalidad de dar agencialidad al autor en su trayectoria, como señalaba Alexander Riley (2004), y entregar una mayor contextualización a sus intervenciones públicas, en razón de lo planteado por Giséle Sapiro (2011), es posible plantear que tanto el contexto y sus condicionantes sociales, como las experiencias y acciones del actor, explican y dan sentido a una trayectoria intelectual híbrida, oscilando a lo largo de ella entre una posición academicista -o “clásica”-, y una específica y práctica, logrando compatibilizar dos vertientes del campo sociológico, como diría Burawoy (2005), aparentemente opuestas.

Esta tesis no es un recetario sobre cómo alcanzar reconocimiento como intelectual en la esfera pública, ni tampoco la historia de la sociología en las últimas décadas representado por un caso de estudio. El interés de esta investigación es poder reconstruir la trayectoria de un sujeto, que desde sus distintas particularidades contextuales y experienciales sirva para el debate sobre el rol que actualmente está ocupando la intelectualidad, y la sociología en específico,

124 dentro de la sociedad y en círculos de debate público (donde se esperaría encontrar su accionar). Tal como señala Garretón (2015), el alcance actual del trabajo analítico intelectual continúa siendo muy bajo dentro de la esfera pública, manteniendo una importante desconexión con relatos sobre la sociedad o con proyectos políticos, como ocurría en décadas pasadas. Tironi, más allá de las diferencias que cada uno pueda manifestar sobre su figura, ha logrado mantener ese vínculo, pese a los reiterados cuestionamientos sobre su sector político y el relato que lo acompaña. De una u otra manera, su trabajo testimonial da cuenta de esto, de mantener una defensa y una conexión con un proyecto de sociedad, de un involucramiento político en su intervención pública Este sigue siendo uno de sus principales factores de receptividad pública: cuando Tironi escribe, no solo interviene él, sino toda una matriz intelectual y política ligada a una de las coaliciones políticas más importantes en la historia de Chile.

La invitación es a volcarse nuevamente al estudio sobre el quehacer disciplinar y sobre su acción dentro de la sociedad, con motivo de entender en qué está la sociología, qué cambios ha tenido, cuáles son sus límites de acción, quienes se constituyen hoy como referentes dentro del campo y cuál es el impacto real que están teniendo sus intervenciones en la esfera pública.

Tal como plantea Maribel Núñez (2011), existe un reconocimiento generalizado del destrono de la sociología dentro de la esfera pública, en razón de la influencia de otras disciplinas, como la economía. De este modo surge necesario reflexionar en torno a la capacidad de retomar “espacios de atención” (Fernández-Esquinas, 2006) dentro de la esfera pública, logrando “poner su sabiduría sobre las cosas que interesan a la gente ordinaria” (Small, 1895).

Si bien a ratos suena tedioso plantear una “sociología de la sociología”, mientras no se comprenda la historia reciente de la sociología local, no se comprenda el contexto en que se encuentra inmerso el campo, ni se debata sobre los vasos comunicantes que mantiene la disciplina con la sociedad, difícilmente se pueden prever cambios sustanciales en el impacto de sus intervenciones.

Ciertamente este no es un ejercicio que competa solo a esta disciplina; sin embargo, desde las particularidades y experiencias que cada disciplina e individuo ha tenido, es que

125 resulta posible reconstruir un relato global que explique el tránsito que ha experimentado la sociología y la intelectualidad en las últimas décadas dentro de Chile y la región.

Como se ha planteado con anterioridad, no fue la intención de este texto enjuiciar ni adular la trayectoria intelectual de alguien, sino más bien comprender cómo es que un joven intelectual logra tomar posiciones de dominio y hegemonía dentro de un país; cómo es que logra mantenerse vigente semana tras semana en los principales diarios y revistas del país; cómo es que para los más variados temas se le consulte como “experto” o académico, sin necesariamente serlo en la actualidad. La intención fue generar un ejercicio de reflexión sobre las posibilidades y potencialidades de que más trayectorias intelectuales y sociológicas logren posiciones de reconocimiento dentro de la sociedad, poniendo a la reflexibilidad sociológica en la palestra pública, vinculándose intelectualmente, ya sea desde una modalidad “orgánica”, “crítica” o “experta”, frente a los temas, coyunturas y debates que el contexto impone.

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Pauta de Entrevista a Eugenio Tironi (sesión 1)

Buenos días, mi nombre es César Luzio, soy estudiante de Magíster en Sociología de la Universidad Alberto Hurtado, cursando mi segundo año. El interés en su trayectoria surge debido a distintos debates internos y cuestionamientos sobre las potencialidades, capacidades y límites de la sociología en influir dentro de la sociedad. Por esto, me he adentrado a estudiar la categoría disciplinar de la sociología pública, la cual considero interesante, como unidad analítica, para estas interrogantes. Es por esto que he acudido a usted. Considero que, de uno u otro modo, representa esta categorización, esta orientación disciplinar, siendo un personaje comúnmente conocido en el ámbito público por su rol intelectual. Por eso quiero hacer algunas preguntas sobre su trayectoria y los acercamientos que pudieran existir con esta conceptualización, junto a elementos claves que relaten el camino de un sociólogo que logró traspasar el campo intelectual para adentrarse en campos políticos, económicos, entre otros.

• En primera instancia, ¿qué es ser sociólogo para usted?

• En relación a su ingreso a la sociología y la intelectualidad (con textos como “Si solo

ayer éramos dioses” y “El ancho curso histórico del socialismo chileno”), ¿de qué forma interpreta el giro desde una vereda política y militante “semiclandestina” a la vereda pública e intelectual en su vida?

• ¿Qué importancia le otorga a la formación intelectual en su acercamiento a la

renovación socialista chilena y a cierto sector de la oposición a la dictadura? ¿abrió más puertas este rol intelectual o el de ex militante MAPU?

• Varios autores (Cristina Moyano, Bernasconi y Artiztía, Esteban Valenzuela) señalan la

importancia del componente intelectual en el partido MAPU. Desde su percepción, ¿De qué manera influyó esta militancia en su acercamiento y desenvolvimiento en la intelectualidad?

• En su libro “Sin miedo, sin odio, sin violencia”, plantea la idea de comenzar a estudiar

para “pertrecharnos para lo que venía” ¿Qué rol le atribuye a la sociología y a la intelectualidad en el transcurso de la dictadura y transición para posicionarse desde éste, en su accionar?

• A fines de los setenta José Joaquín Brunner se refiere a usted como “el testimonio

previsible de una pequeña burguesía instruida, juvenil, progresista, educada en el triunfo político-social y convencida, por lo mismo, de su peculiar importancia histórica”, mientras que el año pasado pronunciaba su bienvenida a la Academia de Ciencias Sociales, Políticas y Morales del Instituto de Chile, sindicándolo como representante de una generación intelectual de cambio. Desde otra vereda Mónica Echeverría se referirá a usted como integrante del grupo de los “conversos”, quienes “habiendo arriado las banderas libertarias, izaron luego las insignias de la corona” ¿En qué consta, a su juicio, este cambio de percepción hacia su imagen y representación frente los demás -en el ámbito público- a lo largo de su trayectoria?

• ¿Por qué decide volver al mundo político en el gobierno de Aylwin y adoptar una

posición más gestora, frente a la comodidad -como usted ha señalado- del mundo intelectual y académico?

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• ¿De qué forma incidió la formación profesional en su ingreso al mundo empresarial?

¿Cómo se adapta un sociólogo y gestor político a las reglas del juego empresarial?

• Esglobal lo consideró como uno de los 50 intelectuales iberoamericanos más

influyentes en 2015. El 2010 es premiado en la categoría “opinión”, con el Premio Periodismo de Excelencia de la UAH. Estos elementos lo han consagrado como una de las figuras públicas más reconocidas del mundo intelectual. ¿A qué factores cree que se deba esta posición?

• Parte de esta investigación gira en torno a la sociología pública, como categoría

disciplinar que transmite sus conocimientos más allá de las barreras de la academia y la disciplina. ¿Qué es un sociólogo público para usted? ¿Se considera un sociólogo público? De no ser así ¿se reconoció así alguna vez?

• ¿Quién cree usted que representa el tipo ideal de sociólogo o intelectual público? • ¿Qué factores cree que ven los medios en usted, a diferencia de otros intelectuales a la

hora de consultar al mundo intelectual?

• Desde su labor como columnista habitual ¿a quién se dirige cuando escribe o habla?

¿Quién cree que es su público? ¿Qué busca producir cuando escribe?

• Asimismo, ¿desde dónde escribe hoy Eugenio Tironi (desde la academia, el

empresariado, el mundo político)?

• ¿Cuánto tiempo dedica hoy a la sociología (frente a otras áreas) y que posición cree

tener dentro de ella en el contexto nacional?

• ¿Cuáles destacaría como sus 3 principales obras como intelectual? • ¿Cuáles considera más influyentes o con más impacto?