obtenidos en la rejilla, el terapeuta anima a José a explorar las implicaciones de dejar de ser tímido.
Terapeuta: Si fueses alguien que pierde el miedo a relacionarse con la gente, ¿crees que te sacrificarías más o menos por los demás?
José: Supongo que me sacrificaría más porque tendría más oportunidades, más decisiones a tomar... quiero decir que podría hacer más favores a la gente.
T: Aquí en estas valoraciones (señala el protocolo de la rejilla) has indicado que lo opuesto a sacrificarse por los demás es ser egoísta. ¿Crees que te volverías más egoísta?
J: nm-hm (...) no, o sea, esto lo puse pensando en mi hermana. Ella piensa antes en sí misma que en los demás. Lo decía en este sentido. Y... supongo que por como soy yo, pues.... no, no. Por lo menos en este sentido, no me volvería más egoísta. Continuaría pensando en los demás... bueno quizá hay casos en que si... pero en el resto no cambiaría.
Las preguntas del terapeuta van orientadas a investigar conjuntamente con el cliente si el cambio de polo en los constructos problema, para dejar de tenerlo, conllevan cambios no deseados en otros constructos. La exploración de las posibles implicaciones del cambio induce al cliente a examinar con más detalle, y a la luz de ciertos constructos potencialmente problemáticos, la alternativa del cambio. En este caso, José no vislumbra cambios en estos otros constructos, indicando que todo sería maravilloso si de pronto los miedos desaparecieran. Sin embargo, sus titubeos sugieren que la actividad a la que le inducen las preguntas implica una cierta elaboración de ese cambio ″ideal″ que desea realizar. Explorar el camino del cambio es un paso previo a poder transitarlo.
En el fragmento que sigue inmediatamente al anterior, nos encontramos con una implicación no deseada en el camino del cambio ya anticipada en la rejilla.
T: Y… ¿crees que te volverías alguien despreocupado de lo que piensan los demás? ¿o bien alguien sin intimidad?
J: Despreocupado quizás sí. Pero perder mi intimidad es algo que me costaría más porque... bien... ya llevo toda una vida así... forma parte de una cierta trayectoria ¿no? escondiendo mi intimidad, o algo así y supongo que hacerla pública y… ya está... supongo que al final no lo haría ...
Aquí José se muestra claro en lo que no está dispuesto a perder con el cambio. La PCP postula que aquellos constructos más supraordenados son los más resistentes al cambio y parece que, para José, la cuestión de la intimidad resulta bastante supraordenada. Es decir, no tiene sentido hacer un cambio si ello implica perder su intimidad. Dada la estructura rígida del sistema de José, es difícil generar un cambio en unos constructos sin cambiar también en otros. Por ejemplo, la correlación entre el constructo ″reservado vs. sin intimidad″ y el constructo ″se bloquea vs. sin problemas de relación″ es de 0,89. Ambos constructos aparecen muy asociados, por lo que es difícil pensar en un cambio en uno que no implique un cambio en el otro.
Esta es precisamente la situación que define el dilema implicativo que hemos descrito anteriormente y que resulta típico en los problemas de índole neurótica, aunque varíe mucho el contenido de los constructos. En estos dilemas, un cambio en el constructo problema implica un cambio, no deseado, en otro constructo. Para José, dejar de bloquearse implica también dejar de tener intimidad. En última instancia, tiene más sentido seguir siendo tímido y preservar la identidad que no tener problemas de relación y cambiar en algo tan supraordenado como el ser reservado.
La entrevista sigue explorando las implicaciones de otro constructo, el relativo a ser capaz de disfrazar lo que uno siente. En este contexto, José cuenta algo de su hermana y de cómo se comporta en la tienda de la familia donde trabajan ambos.
J: Alguna vez mi hermana ha estado hecha polvo en la tienda porque se encontraba muy mal, ¿no? porque le había pasado algo. Y viene alguien y ella le empieza a sonreír y a explicarle chistes pensando que es la persona más feliz... Yo supongo que esto es algo que no conseguiría porque supone como tener una especie de arte, ¿no? Es algo que no se arregla de la noche a la mañana.
T: ¿Quieres decir que si tuvieras este arte no tendrías el problema que tienes?
J: Supongo que sería cuestión de disfrazar lo que me pasara. Sí, porque cuando estoy nervioso no sé disfrazarlo muy bien.
T: Claro. Porque antes comentaste que uno de los miedos que tienes es que se te note que estás preocupado o que estás pensando si vas a sonrojarte, (José asiente) y... por lo que dices lo que hace tu hermana es empezar a hablar ya de entrada (asiente). Inicia ella la conversación, cuenta un chiste, es decir, toma la iniciativa ¿no? de forma que el otro ya no se da cuenta de lo que le pasa.
A continuación, José muestra su acuerdo con el terapeuta y sigue explicando ejemplos de su hermana en la línea propuesta por el terapeuta, con ese nuevo constructo que ha proporcionado de ″tomar la iniciativa″. Parece que esta explicación le ha satisfecho y la utiliza para describir a su hermana. De forma que ahora podemos decir que se trata de un constructo compartido, co-construido. El terapeuta sigue explorando las implicaciones del cambio para este constructo.
T: Si parte de lo que te propusiéramos en la terapia implicara llevar la iniciativa y saber disimular, ¿te sentirías bien con este cambio o te sentirías incómodo, haciendo algo que no quieres hacer?
J: Si lo tuviera claro, pues... sería uno de los peores momentos, ¿no?. Sí sería uno de los peores momentos.
T: ¿Quieres decir que lo pasarías mal mientras lo hicieras? J: Sí bastante.
T: No te gustaría ser, en este aspecto, el tipo de persona que es tu hermana.
J: No sé. A veces pienso que estas personas por dentro son menos personales o menos reflexivas, ¿no? Y a veces pienso que yo esto (de tomar iniciativa) no lo tengo, pero entonces tengo esta ventaja. No sé, como yo no soy así quizás sea mentira. Pero si no perdiera esta cosa (ser reflexivo) si que me gustaría.
En este último comentario se hace explícito el sentido que para José tiene seguir siendo alguien que no toma la iniciativa. Le elección de este polo del constructo viene determinada por la elección en otro constructo supraordenado asociado, concretamente la elección de ser reflexivo. Dado que ser reflexivo es supraordenado (y está conectado) con el constructo de tomar la iniciativa, para José resulta más significativo no tomarla, a pesar de que le gustaría saber disimular sus preocupaciones. Este pasaje terapéutico sugiere la continuación de la entrevista mediante el formato que caracteriza la técnica de escalamiento.