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A. MARCO TEÓRICO

3.1 La expresión y comunicación corporal a través de sus contenidos

estudio: Formación Corporal y Comunicación I. En el apartado 5.2.1

(Caracterización del caso y su contexto), hablaremos sobre la propia asignatura en el contexto de la ESMUC, así como de su inclusión en el currículum y los motivos que llevaron a esta denominación concreta. Sí que consideraremos ahora su referente de

creatividad, expresión y comunicación que mencionamos en dicho apartado, pero

aquí nos centraremos en los aspectos relacionados con la esencia y los contenidos del ámbito de conocimiento en que situamos la asignatura.

Podría juzgarse como una redundancia que una asignatura contenga en su nombres el término formación, ya que en el fondo se puede dar por sobreentendido (a excepción precisamente de ciertas asignaturas en los ámbitos de formación en Ciencias de la Educación). En el caso que nos ocupa entendemos el término formación como

proceso de desarrollo personal (ARROYO, 2004) que conduce a esa autonomía de la que venimos hablando y que nos parece que encuentra en nuestro caso un entorno apropiado en el que evolucionar. Pero además, pensamos que hay una correspondencia con lo que esta misma autora señala que MENZE establece como cuatro tipos de formación, que son:

formal, categorial, dialógica y técnica. La relación la vemos en los dos últimos tipos. Es decir la asignatura FCC-I supone sobre todo una formación dialógica, pero además en buena parte contiene una formación técnica en la medida en que

pretende la autorrealización, a través del diálogo, del intercambio de experiencias, de reflexión sobre la acción, en definitiva, co-realizarse en la comunicación

se concibe como un proceso permanente de intercambio con las exigencias y problemas del propio contexto, ya sea escolar, social o profesional

Estas dos características se acoplan perfectamente a la naturaleza de nuestra asignatura, integrando, por una parte, el intercambio de comunicación entre personas (este es el carácter que defendemos del tratamiento de lo corporal) y, por otra, el

intercambio de enlace entre lo que se trata en clase y las posibles necesidades del entorno

profesional.

Acabamos de mencionar el concepto de comunicación ligado al de formación. Subrayamos aquí la idea de este nexo, al entenderlo del mismo modo que DE LA TORRE (2004) como el principal vehículo y la verdadera causa de la formación. Es decir, comprendemos que en FCC-I la comunicación provoca formación y es herramienta para conseguirla.

Por otra parte, como ya hemos dicho que se muestra más adelante, en el apartado

5.2.1, en el caso de la asignatura FCC, el concepto de comunicación estaba ligado desde el principio a los de expresión y creatividad. Pues bien, a continuación presentamos el área educativa de Expresión Corporal a través de sus contenidos como el dominio de conocimiento, dentro de un ámbito cercano, en el que encontramos reflejados estos tres conceptos. De este modo, nuestra aproximación a la Expresión Corporal no pretende ser exhaustiva sino más bien aclaradora de las conexiones que sus contenidos pueden tener con el caso de nuestra asignatura.

La Expresión Corporal (EC) aparece por primera vez en nuestro país como contenido educativo en los Programas Renovados (MEC, 1981) (MEC, 1982) y sus consiguientes Niveles Básicos de Referencia surgidos a partir de la Ley General de Educación (MEC, LGE, 1970). En estos documentos se encuentra como contenido de una forma más o menos explícita dependiendo de las diversas áreas en las que aparece. El

Área de Dramatización, en concreto, tiene un tema específico con esta denominación (EC). Lo que queda claro, en cualquier caso, es la presencia de contenidos que con denominaciones variadas hacen referencia en sentido amplio a lo que hoy integramos

globalmente bajo el paraguas de EC. Entendido esto como referencias a las dimensiones

expresiva, comunicativa y creativa (LEARRETA, SIERRA, & RUANO, 2009). Por tanto, vemos esta presencia en las áreas de Música, Plástica y EducaciónFísica, así como en la

ExpresiónDinámica de la llamada entonces EducaciónPreescolar3.

A partir de la LOGSE, la presencia de estos contenidos, con diferentes matices y planteamientos, se diversifica en cuanto a ámbitos, niveles y entornos educativos. Uno de los conceptos que toma relevancia desde ese momento es también el de música y

movimiento, aspecto este que podría convertirse en una atractiva y aún poco explorada

línea de investigación.

La EC por su parte, se convierte desde entonces en uno de los bloques de contenido del currículum de la EF en las diferentes etapas de la enseñanza obligatoria y postobligatoria:

- para la Educación Primaria (MEC, RD1344/1991) con el nombre de expresión y comunicación;

- para la Educación Secundaria Obligatoria (MEC, RD 1345/1991) con el nombre de expresión corporal;

- para el Bachillerato (MEC, 1179/1992) con el nombre de expresión y comunicación.

Además, dentro del desarrollo del currículo, el MEC consideró la creación de asignaturas optativas (MEC, 1992), cuya programación se supeditaba entre otros aspectos a la decisión del equipo docente y a las expectativas, motivaciones y necesidades concretas de los alumnos. El MEC además, ofreció un modelo de currículo de esas optativas, con carácter orientador. Una de esas asignaturas optativas, cuyos contenidos veremos más adelante, era Expresión Corporal (RIVEIRO & SCHINCA, 1992).

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Para conocer detalles particulares sobre esta presencia puede consultarse el siguiente enlace del MECD:

http://redined.mecd.gob.es/xmlui/discover?scope=&rpp=10&page=8&query=Programas+renovados+en+EGB&group_b y=none&etal=0

Desde aquel momento, la EC ha ido construyéndose como disciplina (COTERÓN & SÁNCHEZ, 2012), no sin dificultades, pero significándose paulatinamente de manera cada vez más relevante en sus ámbitos de actuación. Todo ello en el intento de interpretar la Educación Física (EF) como un concepto más amplio, entendido como educación corporal (VÁZQUEZ, 2012). La nueva idea ha llevado, según esta autora a la concepción de un nuevo paradigma:

Mucho antes de que el ser humano interactúe en el medio físico interactúa en el medio social a través de la expresión-comunicación. La investigación de esta dimensión del movimiento humano proporcionó

un nuevo paradigma motriz: el paradigma expresivo. Este paradigma

representa otra dimensión (…) entiende el movimiento como un instrumento de comunicación, inicialmente como un mecanismo de supervivencia y seguidamente como instrumento de adaptación al medio social.

(VÁZQUEZ, 2012, pág. 12)

Al desarrollo científico de este paradigma expresivo han contribuido la presencia de la EC en los congresos de EF, los propios congresos de EC4 y la obra bibliográfica editada (COTERÓN & SÁNCHEZ, 2012). También, coinciden nuestros autores (COTERÓN & SÁNCHEZ, 2007) y (SÁNCHEZ, 2009), en la influencia determinante que han tenido dos figuras claves en esta concepción de la Expresión Corporal: Ana PELEGRÍN y Patricia STOKOE. Dos figuras distintas en sus aportaciones, pero integradoras en su mentalidad.

La labor de PELEGRÍN (COTERÓN & SÁNCHEZ, 2007), fue la de una persona interesada en aportar y enriquecer con su actividad, aspectos diversos de áreas artísticas variadas, con una concepción abierta de las contribuciones de las personas y su potencial creativo. Contribuyendo de esta manera

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Para profundizar sobre este tema se aconseja la consulta de las actas de dichos Congresos: (SÁNCHEZ & otros, coords, 2003) y (SÁNCHEZ & otros, coords, 2008).

a la fundamentación epistemológica, consolidación del marco teórico, curricular y metodológico de la Expresión Corporal; a la formación de profesionales; al desarrollo de la investigación del movimiento expresivo y de su relación con otros campos del arte - especialmente la poesía-. Y fundamentalmente, a entretejer, a interrelacionar entre sí bajo una perspectiva innovadora y creativa distintos mundos (arte, pedagogía, antropología…) tomando como herramienta y referencia el movimiento corporal.

(COTERÓN & SÁNCHEZ, 2007)

STOKOE por su parte, reconocía múltiples influencias (FELDENKRAIS, M. ALEXANDER, ABERASTURY, entre otras) que le habían llevado gracias a su actitud abierta e investigadora ante ellas a abrir las puertas y valorar la diversidad de Escuelas, formaciones y corrientes; e incluso otras, como la eutonía de Gerda ALEXANDER, que provocaron en ella una profunda revisión y transformación de su método de trabajo

(KALMAR, 2003, pág. 42). De LABAN admitía haberse identificado con numerosas de sus tesis y consecuencia de ello fue establecer tres principios fundamentales (SÁNCHEZ, 2009, pág. 161) como parte de su trabajo:

- la danza libre;

- la danza al alcance de todos;

- la danza integrada en el Currículum Escolar.

En esta línea, la Expresión Corporal es para STOKOE una concepción de la danza (KALMAR, 2005, págs. 19,28), una forma que integra los lenguajes musical y dramático como inseparables, en los que la intracomunicación y la intercomunicación son esenciales para un enfoque creativo y formativo, en el que establecer lazos de unión entre las personas que lo practican (STOKOE, 1974, pág. 9). Tenemos por tanto, un modo de trabajo inspirador de las actividades del aula: conocer-comunicar-crear; y que bien puede constituir una secuencia de funcionamiento. Además, debe entenderse simultáneamente en su forma reflexiva. Es decir, conocerse, “escuchar y leer” el propio cuerpo, y conocer a

las otras personas; comunicar, por medio de expresar el propio estado y así comunicarse con otras personas; y crearse, reinventarse siempre y así, crear y recrearse con otras personas.

Vemos ya latentes, las tres áreas de contenidos que constituyen los pilares de la Expresión Corporal (KALMAR, 2005, págs. 36-39):

- área del cuerpo y del movimiento; - área de la comunicación;

- área de la creatividad.

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