Los extractos son preparaciones concentradas de consistencia líquida, semisólida y plástica o sólida y pulverulenta, que se obtienen generalmente a partir de partes del material vegetal por acción de soluciones extractivas. Esta acción puede ser o no hasta agotamiento mediante la utilización de disolventes apropiados, que luego se evaporan parcial o total- mente, ajustando el residuo a tipos determinados para cada preparación.
La preparación de los extractos comprende dos operaciones principales: la obtención del líquido extractivo y su concentración.
Obtenida la solución extractiva, que se realizará por percolación, maceración u otro proceso extractivo, se procederá sin demoras a la concentración hasta la consistencia in- dicada en cada caso, evitando la acción prolongada de calor. En general deberá preferirse la eliminación del disolvente por destilación a presión reducida, empleando temperaturas no mayores a 45-60º C.
En algunos casos es necesario remover o extraer previamente componentes indeseables de los extractos crudos y concentrar los principios de interés.
De acuerdo con la naturaleza del disolvente empleado en la extracción y agotamiento de los principios, los extractos se denominan: acuosos, alcohólicos, hidroalcohólicos, glicólicos, etéreos, etc. Los disolventes podrán actuar solos, o mezclados entre sí en pro- porciones determinadas, o uno tras otro.
Por su consistencia, los extractos se clasifican en:
Extractos fluidos: cuando son líquidos, 1 litro de extracto contiene los principios de 1 kilogramo de la especie vegetal.
Extractos semisólidos o pilulares: cuando son sólidos, pero plásticos, pudiendo mol- dearse entre los dedos y adoptar la forma pilular, y generalmente sin añadido de otras sustancias. Se preparan extrayendo el material vegetal con un disolvente adecuado y luego se elimina el disolvente a presión reducida, hasta obtener la consistencia deseada. Los acuosos, por desecación a 105-110º C, pierden entre un 15 y un 20% de su peso.
Extractos secos o en polvo: cuando son sólidos, y en polvo fino o granuloso. Se pre- paran a partir de los extractos nativos, que son los extractos donde se eliminó totalmente el disolvente, es decir hasta sequedad total. Esto se puede realizar llevándolos a sequedad total a presión reducida, o en hornos, o por el proceso de secado por spray, en el cual el extracto se pulveriza sobre una tolva que genera una contracorriente de aire caliente que elimina el disolvente. Posteriormente éstos se diluyen con un excipiente inerte (almidón, dextrosa, maltodextrinas, tierra de silicio) hasta una relación 3:1 (extracto seco/diluyente) para facilitar su manejo. Por desecación a 105-110º C pierden menos del 4% de su peso. Estos extractos presentan ventajas por sobre los líquidos: tienen una alta concentración de principios, no necesitan preservantes ya que prácticamente no contienen agua, pesan menos, son más económicos de transportar, son estables y tienen mayor vida media que otro tipo de extractos.
3.1. Tipo de preparaciones vegetales que se encuentran en el mercado
En el mercado existen varias formas de extractivos vegetales (Tabla 1).
Previo a la compra de una materia prima de origen vegetal se debe consultar con el proveedor si la forma extractiva es la indicada para los fines con los que se la intenta utilizar.
Extractos fluidos: generalmente contienen alcohol (20-60%). Se preparan por mace- ración, percolación y posterior evaporación. Los disolventes más comúnmente utilizados son alcohol, agua y glicerina, o una combinación de ellos, dependiendo de cuál de ellos extraerá mejor los componentes activos del material vegetal. La ventaja que presenta este tipo de preparaciones sobre decocciones e infusiones es que las primeras son más diluidas y, además, necesitan preservantes, mientras que los extractos fluidos contienen una mayor concentración de principios, no precipitan y no suelen necesitar preservantes ya que contienen alcohol.
Tinturas: son soluciones hidroalcohólicas preparadas generalmente a partir de material vegetal al 20% con alcohol de 70º. Las tinturas representan entre el 10 y 20% de contenido en principios totales del material vegetal. Es decir que cada 100 ml de tintura contienen los componentes de 10 y 20 g del vegetal, respectivamente, es decir son de 1/10 a 1/5 partes de concentrados que un extracto fluido. Para preparar una tintura se pueden tomar
de 10 a 20 g del extracto fluido (siempre y cuando sea un extracto fluido “real”, es decir 1:1) y se lleva a 100 ml con un disolvente hidroalcohólico. Las tinturas son usualmente obtenidas por maceración o percolación si es a partir de hojas, corteza, raíces de la planta. Posteriormente no se concentra el extracto. Dado el alto contenido alcohólico de estas preparaciones no es necesario el agregado de conservantes. Tinturas obtenidas con propi- lenglicol, butilenglicol y glicerina deben contener cantidades apropiadas de preservantes y la mayoría no pueden ser obtenidas con la misma fuerza que las tinturas alcohólicas.
Extracto Fluido Fuerza total 1:1, 1 ml equivale a los extractivos totales contenidos en 1 g de la especie vegetal deshidratada, generalmente contiene alcohol (20-60%).
Extracto Sólido o en Polvo No contiene disolvente. Usualmente es de 4 a 6 veces más concentrado que el extracto fluido. Tintura Con alto contenido alcohólico (60-90%); 1/10
o 1/5 de la fuerza de un extracto fluido. Extracto Glicólico Extracto obtenido con propilenglicol o 1,3-bu-
tilenglicol en varias diluciones (1:1; 1:5, etc.). Extracto Oleoso Se obtiene utilizando diferentes aceites y con- tiene los constituyentes del vegetal solubles en aceite.
Extracto CO2 supercrítico De acuerdo con las condiciones de la extrac- ción se obtienen extractos enriquecidos en los constituyentes poco polares del vegetal libres de impurezas del solvente.
Extractos nativos Igual que el extracto sólido, excepto que no fue ajustada su fuerza. Es la porción sólida, luego de la eliminación del solvente de percolado.
Tabla 1. Preparaciones vegetales que se encuentran en el mercado