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LIDERAZGO PASIVO-PROFÉTICO DE LA MUJER EN UNA SOCIEDAD DE MUJERES SIN NOMBRE

2. Desigualdad social en el acceso a la educación

2.1 Factor económico

El acceso de la mujer a la educación ha ido dando sus pasos en cuanto a la inclusión de ellas en los diferentes grados escolares, pero aún sigue existiendo un cierto grado de invisibilidad del “colectivo femenino que ha estado lleno de obstáculos que se deben a la consideración de las sociedades modernas, enfatizando los valores económicos sobre cualquier otro”159, en este caso la desfavorecida es la educación ante los intereses

económicos.

La economía es uno de los problemas a los que se enfrentan las(os) chicas(os) en el paso del bachillerato a la universidad o las escuelas técnicas, debido a los costos de las matrículas y a los diversos gastos asociados (transporte, alimentación, alojamiento, salud,

158Confederación Interamericana de educación católica, CIEC, 23 159Novo María, Mujer y medio ambiente, 12.

82 etc.). Para las madres/padres de familia no es fácil asegurar las condiciones adecuadas para que sus hijas puedan estudiar en condiciones de protección y seguridad.

Otro problema que marca el factor económico es la desigualdad en los centros de estudios. La calidad de la educación suele depender del pago de matrículas y no de políticas igualitarias e inclusivas implementadas por el estado. En este aspecto las instituciones públicas quedan en desventaja ante las privadas. Parte de las jóvenes que viven en nuestra casa y estudian en instituciones públicas, ven como cada año sus estudios se prolongan por los diversos paros y manifestaciones por parte de estudiantes, profesores y demás miembros de la comunidad educativa en pro de mejores condiciones de trabajo y de estudio. Estos aplazamientos asfixian los esfuerzos de las familias de las estudiantes en su esfuerzo por costear su educación.

Las niñas adolescentes y jóvenes que han cursado sus estudios en las escuelas públicas de las zonas rurales, “acceden menos a la educación y aprenden de manera insatisfactoria respectos de las niñas de los sectores más acomodados”160, por lo que al llegar a la

universidad o a un instituto técnico se encuentran en desventaja de conocimientos frente a las estudiantes de los grandes centros urbanos. Como consecuencia de un nivel académico más bajo, ellas se ven sometidas a grandes presiones y estrés. El riesgo de perder ayudas económicas y otras oportunidades de promoción ha ocasionado en algunas de ellas, trastornos psicológicos e inclusive intentos de suicidios.

Existen jóvenes que ingresan a los colegios y universidades privadas por medio de becas ofrecidas por los mismos institutos, organizaciones gubernamentales y empresas que apoyan y contribuyen al crecimiento educativo de las y los jóvenes, en pro de un mejor futuro. Sin embargo, esta oportunidad, se ve amenazada por la discriminación y el matoneo por parte de sus compañeros, lo que las lleva a fingir una vida estereotipada que no tienen y que las lleva a negar su propia identidad.

La educación pública es la más afectada, porque no recibe suficientes recursos económicos del estado, se hacen ofrecimientos de mejoramiento, pero son acuerdos que no se cumplen. Maestros y profesores, considerados los segundos padres de sus alumnos, los formadores de

83 los ciudadanos de un nuevo país, son los más desfavorecidos en sus derechos laborales. Actualmente, se ve cómo con el COVID-19 los maestros mayores de sesenta años empiezan a ser discriminados (relegados) “por su seguridad”. A sí mismo con la pandemia, se percibe la falta de recursos para adecuar las instituciones públicas en cuanto a protocolos de bioseguridad y condiciones tecnológicas de enseñanza. Las familias tampoco poseen los medios económicos suficientes para cubrir las medidas básicas de protección de sus hijas, con lo que se corre el riesgo de que no continúen estudiando.

De igual modo sucederá en el hogar. En nuestra casa de acogida, aunque con dificultades en lo económico, logramos implementar los medios de bioseguridad que nos exige el Ministerio de Salud y Epidemiología, la capacidad que antes teníamos para acoger a las niñas, adolescentes y jóvenes se han reducido en un cincuenta por ciento. Esto nos ha limitado a escoger entre las chicas que están expuestas a más riesgos y que presentan necesidades urgentes de salir de sus casas. En sí, el escoger se torna difícil, puesto que todas corren diversos peligros en las zonas en las que viven.

En el momento actual es de suma importancia que el gobierno nacional, el Ministerio de Educación, la ciudadanía y las diversas empresas participen decididamente en favor de la educación de niñas y adolescentes, ya que “la educación es un bien público, ayuden a que la educación no decaiga aumentando la capacidad del sector administrativo mejorando el acceso a la educación y la calidad del aprendizaje”161, sobre todo en favor de las jóvenes

que se encuentran en situación de vulnerabilidad, porque vienen de lugares desfavorecidos como las zonas rurales y en conflicto, o por su edad, género, etnia o condiciones de discapacidad, entre otras. Por todo esto, se debe actuar desde una mentalidad de prevención y acogida.

Prevenir es actuar antes de que aparezcan los problemas o éstos se conviertan en estilos de vida equivocados, actuar con el sentido de prospección de futuro, estando atentos para anticiparse a las necesidades, las nuevas condiciones, a las evoluciones sociales, tecnológicas, científicas o religiosas, para liberar las fuerzas imaginativas y la creatividad, evitando problemas y fracasos, adelantándose a los acontecimientos, estando presente en los momentos críticos, sin esperar a “reaccionar” ante hechos consumados162.

161La inversión más inteligente, 13.

84 Se hace necesario crear redes de ayuda que permita atraer a las niñas, adolescentes y jóvenes a continuar sus estudios, puesto que sea de manera presencial o virtual no cuentan con los recursos para continuar con su formación. No hay que tener miedo a invertir en su educación, su valor se verá reflejado en un futuro cuando la mayoría de estas chicas saquen adelante no sólo sus vidas sino también al país en general.