I. 1.2.2.2 Temperatura superficial del mar (TSM) en la cuenca de San Lázaro
I.4. DISCUSIÓN
I.4.2 Análisis de componentes principales y abundancias relativas de diatomeas
I.4.3.4. Factor 4 Modo Q y TSM
Paralia sulcata, especie ticopelágica que aporta el mayor peso al LF4, pasa una etapa
de su vida en el bentos. Su presencia, crecimiento y abundancia se encuentra limitado por la profundidad de penetración de la luz en la columna de agua y el sustrato que va de sedimentos finos mayormente (Zong, 1997) a arenas (Round et al., 1990) y no por la
salinidad ya que es caracterizada por ser una especie pleio-euryhalina, tolerante a salinidades de 5-35. P. sulcata gusta de aguas de poca transparencia debido probablemente
a la riqueza de materiales orgánicos en cuencas someras donde toman lugar procesos de insolación y mezcla por mareas de amplio rango (Zong, 1997).
La zona litoral adyacente a la zona de estudio esta constituida por lagunas, esteros y playas. Los dos primeros con características idóneas para el desarrollo de esta especie, donde la profundidad de penetración de la luz se encuentra reducida con respecto a la oceánica por la suspensión de materiales terrígenos y biogénicos y la profundidad del fondo es de pocos metros. Debido a la profundidad de la cuenca (540 m) y a las características necesarias para el crecimiento de esta especie, su presencia implica transporte y posterior sedimentación en la cuenca. El florecimiento y crecimiento de P.
sulcata es en la zona costera adyacente. Esto es sustentado por las observaciones de
Siqueiros-Beltrones (2002); Gárate-Lizárraga y Verdugo Días (2000); Gárate-Lizárraga et al. (2001); Martinez et al. (2004) y Siqueiros-Beltrones, et al (2005) que reportan la
presencia de esta especie en algunos sistemas lagunares de las costas de Baja California y Baja California Sur, siendo el más cercano a la zona de estudio, el sistema lagunar de Bahía Magdalena-Bahía Almejas. El factor 4 modo Q es un indicador de transporte.
El transporte de esta especie a la cuenca se pueden producir de diferentes formas: advección vertical, advección horizontal, corrientes maréales, corrientes de turbidez, capas nefeloides, corrientes internas o una combinación de todas.
1) El transporte por advección vertical es propiciado por:
a) Eventos de surgencias ocasionados por los vientos del norte-noroeste prevalecientes en la zona de costa en los meses de primavera a inicios de verano y mediados de otoño (Cervantes-Duarte et al., 1993; Zayset et al., 3003). Las
de aguas ricas en nutrientes, que a su vez pueden resuspender los sedimentos y con ellos posiblemente a las especies bentónicas y esporas de diatomeas (Atilano- Silva, 1987).
b) Eventos asociados a grandes tormentas tropicales o huracanes fundamentalmente a finales de verano (veranos extendidos de junio a octubre posiblemente asociados a eventos de El Niño (Pavía, 2004)). El paso de estos ciclones por la plataforma
somera de Bahía Magdalena o en los alrededores de la Cuenca están asociados a un fuerte oleaje y corrientes locales con capacidad para resuspender los sedimentos costeros a la columna de agua. Sin embargo la irregularidad temporal de estos eventos y la falta de registros históricos completos nos limita en estos momentos para establecer una causalidad precisa.
c) Terremotos que desestabilizan el sedimento de la plataforma continental, ponen en suspensión el sedimento y generan corrientes de turbidez que finalmente transporten el sedimento a la cuenca (combinación de ambos transportes). Esto se vería reflejado, en primera instancia, en la perdida de laminación de los sedimentos y en el incremento de material terrígeno y diatomeas bentónicas. En este caso los eventos serían muy cortos en el tiempo y no presentarían una variabilidad climática (Weinheimer y Biondi, 2003).
2) El transporte por advección horizontal propiciado por:
a) advección horizontal de Norte-Sur propia de la zona central de la CC y en sentido contrario de la Contra Corriente que transporten material biogénico de la zona costera adyacente, con los puntos de emisión localizados en Punta Eugenia o Cabo San Lázaro alternativamente.
b) Advección horizontal costa-mar abierto que transporten material por corrientes litorales propiciadas por grandes oleajes producto de tormentas tropicales y/o huracanes, corrientes de turbidez y remolinos (Eddies) (Martínez-López et al.,
2004).
c) Transporte por el viento desde las lagunas costeras hasta el centro de la Cuenca. d) Corrientes mareales, este proceso tiene dos efectos uno debido a las ondas internas
la ruptura de ondas internas sobre la parte más somera de la plataforma con la consiguiente fertilización por la inyección de nutrientes sobre la plataforma o por resuspensión de sedimentos y materia orgánica en la zona somera (Oh y Koh, 1995; Berger et al., 2004). Este aporte de nutrientes modularía la producción de
diatomeas bénticas y ticopelágicas que mas tarde podrían ser transportados a la cuenca por procesos de advección horizontal. Este proceso requiere de al menos la conjunción de dos mecanismos mareas de gran amplitud en la vertical y el transporte por advección horizontal.
En este momento no tenemos registros que nos permitan discernir entre todos los diferentes mecanismos que generan el transporte de las valvas de diatomeas a la cuenca. Sin embargo, el patrón general del factor muestra pesos mayores a principios de siglo coincidente con el período mas frío de la Corriente con una clara disminución a partir de la década de los años 60. Esto implica que el transporte posiblemente estuviera facilitado por una Corriente de California más intensa a su vez propulsada por vientos de primavera y verano más intensos. La inferencia del transporte en sentido N-S y la procedencia de P.
sulcata de lugares relativamente más fríos que los de Bahía Magdalena es sustentado por la
presencia de temperaturas relativamente más frías en al zona. Sin embargo, los valores más altos de los pesos del LF4 están presentes en un período más cálido dentro del modo frío, por lo que es posible que el transporte se haya incrementado por la presencia de tres eventos El Niño (1925-1926, 1930-1931 y 1932-1933), la probable presencia del huracán de 1925 (Datos de precipitación de la estación de San Diego, (Pavía, 2004) y al gran contraste entre las condiciones oceanográficas y climáticas que probablemente propician el incremento de transporte de P. sulcata a la cuenca.
Las contrastantes acumulaciones totales de la especie P. sulcata (bajas) y el grupo
Coscinodiscus (altas), en el modo intermedio (1940-1976), en los primeros 5 años (1941-
1946) nos permite establecer que existe una variación decadal de eventos que da lugar a la sucesión de estas especies. Por la máxima abundancia absoluta y relativa de P. sulcata en
el período de 1947 a 1949 inferimos que transporte horizontal y vertical fue de relativamente intenso a intenso a gradualmente menos intenso en el modo intermedio, quizás debido al consiguiente calentamiento de la CC que tiende a debilitar la advección de
las aguas frías hacia el Sur y con ello el transporte N-S y costa-mar abierto de las partículas.
En el modo Cálido (fase cálida del PDO) los valores de los pesos tienden a incrementarse sin alcanzar los valores máximos. Esto puede ser debido a:
a) la covaria de P. sulcata (LF4) y A. nodulifera (LF3) puede significar que las
condiciones cálidas fueron relativamente favorables para ambas especies y para las otras 44 especies coexistentes, no así, para la acumulación total de diatomeas lo que es congruente con lo descrito por Lange (1990) para los sedimentos de la cuenca de Santa Barbara.
b) lo que estemos observando sea un efecto de preservación. P. sulcata es una especie
fuertemente silicificada, robusta, con una estructura sólida que además cadenas. Esto favorece que la especie sea más resistente a la disolución que otras especies menos robustas y más ornamentadas o con estructura aerolar. Características que la hacen resistente al transporte por los diferentes mecanismos y finalmente favorecen su presencia y preservación en los sedimentos.
c) transporte generado posiblemente a la presencia de diez eventos entre huracanes y tormentas tropicales de 1977-1991 (Pavía, 2004, ver anexo 1).
Sin embargo, resaltamos la falta de una clara correspondencia entre los períodos decadales fríos o cálidos con la variabilidad de este factor, a pesar de que esta tendencia se aprecie a lo largo de todo el siglo. Razón por la que tenemos que recurrir a otro mecanismo para explicar la presencia de P. sulcata y su preservación en los sedimentos. Mecanismo
que, atendiendo únicamente a su periodicidad temporal (el período de 9.6 años), implica un forzamiento mareal de largo período cuyos mecanismos desconocemos en detalle.
Paralia sulcata (LF4 y FS4) muestra cierta relación con eventos la Niña, a
excepción de un solo máximo en el (1959-1960). Lo anterior viene a sustentar que P.
sulcata podría estar relacionada a eventos de surgencias y a la dinámica de transporte de la
línea de costa hacia el mar abierto por procesos de advección (Siqueiros-Beltrones, 2000; Wyatt y Porteiro, 2002).