Etapa 4 Evaluación: Esta etapa se da de forma simultánea con la tercera etapa y so objetivo era evaluar a la luz de los objetivos específicos de la investigación los
2. FACTORES FACILITADORES Y OBSTACULIZADORES PARA LA CONSTRUCCION DE RED EN LA COMUNIDAD EDUCATIVA.
El análisis de lo encontrado en referencia los obstáculos y facilitadores de la construcción de red en la comunidad se expondrá a continuación a la luz del objetivo específico No. 2 precisando en cada subsistema los resultados encontrados.
Lo expuesto inicialmente por el coordinador de disciplina, con respecto a la situación de violencia que se vive entre los alumnos del colegio, era coherente con lo expresado por los diferentes grupos, en lo relacionado con la existencia de factores que pueden facilitar u obstaculizar la construcción de la red y sobre las creencias, ideas y sentimientos que la comunidad educativa presenta alrededor del tema de la violencia entre adolescentes en este colegio. Las directivas expresaron “el colegio tiene
caracterizado el problema… es decir aquí lo que más pasa es problemas de convivencia y trato violento entre los jóvenes y de estos con sus maestros, de ahí podemos partir y estaremos bien
encaminados” (rectora). Lo anterior nos permitió concluir que el tema es de relevancia
para el plantel y que se ve como una necesidad abordarlo en este momento.
Cuando se planteó a la comunidad la idea de trabajar desde la perspectiva de red, la primera reacción fue un interés total e incondicional hacia el trabajo, La propuesta fue vista como una estrategia que respondía a las necesidades más sentidas de la población aunque se percibió un poco de temor y desconfianza hacia el trabajo. Esta reacción respondía dos preocupaciones básicas de todos los grupos. Una relacionada con el hecho de que pasaría con el trabajo, y específicamente con la red, una vez las investigadoras terminaran su trabajo y otra, relacionada con una expectativa de cómo los temas serían abordados pues en otros contextos, estos ejercicios han generado conflictos y distanciamiento ente las personas, como lo ilustra la siguiente frase expresada por un padre de familia; "…padres que vienen es a pelear con el colegio a culparlo de todo, que no ven su responsabilidad"(padre de familia)
Con respecto a estas preocupaciones, las investigadoras aclararon que el objetivo sería que luego de la realización de las sesiones planteadas dentro de la investigación, la comunidad habría construido estrategias que les permitiera por un lado continuar el trabajo y por otro resolver las diferencias o inconvenientes que puedan presentarse.
Al abordar el tema de los factores que intervienen a la hora de pensar en construir una red, entre los tres subsistemas, fue posible evidenciar unos factores facilitadores y otros que pueden constituirse en obstáculos potenciales.
Se evidencio que la comunidad educativa presenta múltiples fortalezas que pueden facilitar el proceso de construcción de red, que inicialmente no fueron vistas por los participantes. Poco a poco y a través del ejercicio de identificar logros anteriores que como grupo han tenido, se hizo evidente este aspecto. Esta dificultad al parecer radica en que en los últimos años, este colegio ha atravesado momentos muy difíciles con relación al tema de convivencia entre los jóvenes, que los han obligado incluso a pedir apoyo de la fuerza pública dentro de la instalaciones del plantel.
El colegio, observa que el tema de violencia entre adolescentes ha sido motivo de preocupación desde hace varios años. El colegio muestra una actitud comprensiva hacia la problemática, entendiéndola desde una perspectiva compleja, atribuyendo el fenómeno no solo a las dinámicas familiares disfuncionales que en muchos casos se presentan, sino también al contexto socio político presente en la comunidad y a las necesidades de “poder” y algunas limitaciones que los jóvenes presentan en la resolución de conflictos, que tiene que ver con la etapa adolescente en la que se encuentran como parte del desarrollo.
Al parecer en otras épocas el problema de la violencia entre los jóvenes estaba siendo abordado por el colegio como primera instancia, dejando de lado otros contextos decisivos en la configuración del problema. A partir de la falta de resultados de varios programas que se desarrollaron se pensó en la importancia de vincular en el trabajo en primer lugar a los alumnos y por supuesto a los padres. Sobre este terreno, nuestra propuesta del trabajo en red, respondía a diversas inquietudes que la comunidad venía manejando, situación que facilito la convocatoria e inicio del trabajo. “hay que aprovechar
que la rectora…piensa que los padres y docentes son claves en esto de la violencia escolar, eso facilita las cosas y hace posible hacer las reuniones” (coordinador)
En su intento por comenzar a abordar la problemática, el plantel ha iniciado el abordaje del fenómeno haciendo una caracterización del problema, identificando como punto importante trabajar, lo referente al trato violento, poco respetuoso y desconsiderado, que se da entre compañeros y muchas veces entre los alumnos y los docentes, estudio previo que sirvió para definir aún más las categorías de análisis.
Se han intentado algunas soluciones buscando disminuir la presentación de actitudes violentas entre los jóvenes, quienes motivados por premios materiales o el temor a castigos, han presentado actitudes un poco más positivas, sin que estas puedan constituirse como una solución efectiva al problema. Este manejo de la situación ha sido útil de manera parcial, pues funciona en la medida en que haya de por medio alguna ganancia para los jóvenes, sin lograr un cambio real y duradero en el tiempo; de acuerdo a lo expresado por el coordinador, “el colegio ha ideado un concurso para dar un buen premio al curso que menos conflictos tenga en el bimestre, eso a ellos los ha motivado, por el premio claro, pero nos gustaría que lo hicieran sin premio material de por medio, esta idea de la red puede ayudarnos” (coordinador)
Los docentes han identificado recursos importantes en los jóvenes relacionados con su gusto por la música y los deportes, que de acuerdo a los resultados obtenidos, muestran que a través de la lúdica, la música, danza y actividad física, los alumnos logran expresarse y comprometerse de forma importante en actividades que favorecen las “las relaciones pacíficas” y la convivencia. Este aspecto es de importancia, si se tiene en cuenta que en otras oportunidades se han convocado los jóvenes desde las
actividades que generalmente a docentes y directivas parecen atractivas desconociendo los gustos e intereses de los niños. Esto ha implicado una ganancia para la comunidad, que ha traído una inclusión de aquellas cosas que a los jóvenes actualmente les interesan; reguetón, música metálica, danzas y teatro en izadas de bandera y actividades culturales del colegio.
Los docentes y directivas reconocen que el abordaje de las relaciones violentas entre adolescentes debe hacerse desde los tres subsistemas, entendiendo que alumnos, padres y docentes deben participar en un proceso de construcción desde la idea de un “trabajo en equipo”, que permita encontrar de forma conjunta una solución a las diferencias y conflictos entre los jóvenes desde la “no violencia”. Esta mirada enriqueció y aumento el interés hacia la creación de la red en la comunidad.
El colegio cuenta con un grupo importante de docentes y una orientadora que muestran constantemente interés por contribuir a la solución del problema; se aprecia que la mayoría son profesores jóvenes muy motivados por interactuar con los niños, partiendo un poco desde la autoreferencia; muchos de los docentes ven a estos jóvenes como se veían a ellos mismos (muchos son egresados de colegios distritales y de niveles socioeconómicos similares), enriqueciendo con esto el análisis de las situaciones cotidianas de los niños , y mejorando la motivación y compromiso hacia sus problemas. Dentro del subsistema docente, se reconoce al coordinador de disciplina como una persona activa, colaboradora, inteligente y comprensiva, que puede ser un recurso importante para convocar a los niños, padres, docentes y especialmente a la rectora del colegio.
Con respecto a esta última, se observa que existe distanciamiento entre los padres y las directivas del plantel por falta de acuerdo en el abordaje de algunos situaciones, sin embargo se reconoce como positivo el interés de la rectora por ayudar a los jóvenes vinculando a sus padres, pues considera que el colegio de forma aislada no puede logra un verdadero impacto en los jóvenes.
Por otra parte, el interés de las directivas se hace evidente, al dar la autorización para realizar el presente trabajo, constituyéndose en una oportunidad importante, desde la idea de que los psicólogos son quienes desde la perspectiva de la rectora, pueden motivar y coordinar este tipo de proyectos de forma exitosa. Es importante tener en cuenta que la rectora es una persona respetada y admirada por el gobierno de la localidad, lo que puede facilita la consecución de cualquier recurso que pueda necesitarse en el proceso de construcción de la red.
Se evidenciaron otros facilitadores como son la existencia de un comité de convivencia conformado por representantes de los padres, alumnos, docentes y personal administrativo que analizan e intervienen en temas que afectan la convivencia. Por otra parte, el colegio cuenta con el apoyo de la unidad de mediación de la localidad, el hospital de suba, el comando de policía y el interés por conformar a partir del 2010 la escuela de padres, a partir de todos estos recursos.
Se han identificado factores facilitares relacionados con los padres de familia de esta comunidad educativa. Por un lado, cuenta con un gran número de familias correspondientes a los estratos 1 y 2 y múltiples familias en situación de desplazamiento. Esto se constituye en un recurso, pues son personas que requieren de
apoyo emocional, económico y de la cooperación de sus vecinos y amigos, razón por la cual la idea de trabajo en red puede responder y contribuir a la solución de muchas de sus necesidades. Según lo expresa el coordinador, “…hay padres valiosos, que no solo piensan en sus hijos sino en los de los otros, los aconsejan y aportan hasta económicamente para ayudarse unos a otros” (coordinador)
Una gran cantidad de padres de familia han comprendido que el tema de la violencia entre los jóvenes es un fenómeno que debe abordarse “en equipo”, con la participación de ellos mismos, el colegio, los niños, aprovechando también los recursos de la comunidad en general, como parques, bibliotecas, entre otros; Los padres han identificado algunas situaciones que les preocupan como la violencia entre jóvenes, la drogadicción y el vandalismo , que han intentado abordar de forma aislada sin obtener mayores resultados.
Existe un gran número de padres que tiene un interés importante en trabajar por el bienestar de sus hijos y de la comunidad en general; no solo han establecido con sus hijos relaciones desde el afecto, el respeto y la comunicación, sino que están dispuestos a compartirlo con otros padres, con la idea de hacer conocer su realidad y sus recursos, las soluciones que han intentado, de tal forma que juntos puedan construir nuevas formas de ver y e intervenir en los problemas de sus hijos. Desde esta perspectiva, desde la primera sesión, abordar los problemas ha sido una constante construcción de nuevos abordajes sobre la problemática; en la sesión No. 4 con padres, algunos manifestaron que aconsejan a sus hijos que ante la persecución de sus compañeros o cuando se la tienen “montada”, lo mejor es “no dejarse” pues cada vez será peor. Ante esta afirmación otros padres sugirieron motivarlos a arreglar las cosas
de otra manera, por ejemplo con el dialogo o vinculando al coordinador de disciplina que es considerado “un mediador” en los conflictos.
Dentro del grupo de padres se cuenta con profesionales en diversas áreas como psicólogos, trabajadoras sociales, maestros entre otros, los cuales pueden contribuir con la construcción de la red y el mantenimiento de la misma en el tiempo.
Otro factor facilitador desde los padres, es la necesidad de estos de integrarse más al colegio, maestros y directivas. En el plantel, acceso de los padres a los docentes y directivas siempre ha sido escaso, sin que se cuente con un espacio que facilite la comunicación entre estos subsistemas. Se trabajó este punto como necesidad, que sería planteada en las reuniones intergrupales para que entre los maestros, niños y padres, generen ese espacio que tanto se necesita, según lo expresaron, “los padres han pedido esto, poder entrar al colegio, hablar con los profes, ser escuchados y orientados” R6 (padre).
Los padres manifiestan la necesidad de participar en el trabajo intergrupal pues consideran que los intentos anteriores de dialogo y trabajo en equipo no han sido posibles, pues generalmente terminan en discusiones que no llevan a nada.
En el grupo de los alumnos hay una necesidad sentida de abordar la problemática, algunos niños se llaman a sí mismos “victimas” de violencia a través de diversas formas; persecución, burlas, robos, discriminación entre otros. Muchos niños hablan de un “miedo constante” desde que ingresan al colegio y temen cualquier situación que genere conflicto, pues esto puede generar incluso amenazas de muerte entre los alumnos.
Se han identificado a través de los encuentros varios niños líderes dentro de sus pares. Son respetados y logran hacer que los otros los sigan en sus ideas o proyectos. Muchos de ellos son de familias con dinámicas muy positivas que han aprendido que la violencia no es la única manera de resolver los conflictos y les gustaría convencer a otros de hacer las cosas “a las buenas”. Estos participantes han sido los que han mantenido y aumentado la motivación en el grupo, pues fuera de las reuniones continúan hablando y pensando nuevas estrategias para compartir en la próxima reunión.
Los jóvenes ven muy positivo trabajar en red con los otros subsistemas pues a veces sienten distantes a sus padres por sus ocupaciones laborales y prefieren no molestarlos con sus propios problemas. Un gran número de niños consideran que tienen una buena relación con sus padres, basada en la confianza y el amor, y piensan que sobre esa base el trabajo puede ser muy enriquecedor. Además, proponen que si logran transformar las relaciones violentas entre pares, pueden aprender nuevas maneras de aplicarlos en casa con sus padres y hermanos, con los que a veces las relaciones violentas predominan. Por algunos relatos de niños y padres de familia, se pudo concluir que existe un índice significativo de violencia en algunos hogares, “a uno no solo se la montan aquí, en la casa los hermanos mayores también se la quieren montar a uno y hasta pegarle”(alumno), según esto concluimos que la oportunidad de trabajar en red se ve como la manera de construir nuevas estrategias en donde padres e hijos puedan ver sus relaciones de una forma distinta. “a los chinos les gusta figurar, esta puede ser una manera de ejercer el poder desde lo bueno en pro de la comunidad y no desde la violencia como siempre” R6 (docente).
Un recurso para observar es la forma decidida y comprometida en que actúan los niños cuando se les convoca desde sus gustos e intereses. La música, la lúdica y el deporte los convocan y proponer actividades desde esa perspectiva puede resultar muy llamativo y efectivo en términos de resultados.
El trabajo intergrupal es visto por los niños como necesario pues actualmente sienten que docentes y directivas permanecen alejados de ellos y las relaciones siempre están mediadas por la violencia y la descalificación.
Un último recurso facilitador detectado en los niños, es su deseo por tener un futuro mejor diferente al de muchos jóvenes de su comunidad que han terminado en las drogas, la delincuencia o privados de la libertad. Estos jóvenes sueñan con poder manejar sus conflictos de forma pacífica, facilitando lazos de amistad y cooperación aprendiendo a ser ciudadanos de bien y padres comprometidos que sean un apoyo constante para sus hijos en el futuro.
Con respecto a la subcategoría obstáculos para la conformación de la red, se encontró lo siguiente: Aunque en el proceso de análisis de esta categoría en cada uno de los grupos, fue más fácil para los participantes evidenciar los obstáculos, al final del ejercicio se pueden apreciar más recursos facilitadores que obstáculos.
Es importante mencionar que las investigadoras detectaron un obstáculo adicional relacionado con los acuerdos establecidos en torno a la manera en que realizarían los encuentros y la asistencia a las mismas. Aunque inicialmente la motivación expresada por los participantes fue muy alta, de no ser por la cooperación
del coordinador de disciplina, hubiera sido imposible disponer del tiempo y los espacios para el trabajo. El colegio, vinculado a múltiples actividades, canceló varias de las reuniones por encontrarse directivas y docentes ocupados en diversas tareas. En dos ocasiones se pensó cancelar la reunión por no contar con el espacio para hacerla, en razón a reuniones de otras áreas que ya se habían programado, o porque durante varios meses la entrada a padres de familia y visitantes estuvo restringida por un suceso de robo que hubo en el colegio. En una ocasión fue necesario hacer la reunión fuera de las instalaciones del colegio.
Por otra parte, la convocatoria y asistencia de padres y docentes fue difícil de lograr por diversos motivos en cada caso. Algunos docentes solamente querían participar si la reunión estaba dentro del horario académico, situación que dificultaba el trabajo pues los alumnos tendrían que quedarse solos. Antes de la 12:00 o después de las 18:00 horas, no era posible trabajar porque los maestros argumentaban tener otros trabajos y actividades en la noche. El trabajo en el horario escolar fue posible gracias al apoyo de algunos docentes y el coordinador de disciplina.
Con respecto a los padres de familia, la asistencia al principio fue muy escasa, argumentando el horario laboral, los trancones y la falta de dinero para desplazarse hasta el colegio. Aproximadamente después de la sexta reunión la asistencia fue mejorando para llegar a la conformación de un grupo de 25 personas aproximadamente en cada sesión.
De los tres subsistemas el más motivado desde el principio fue el de los niños, quienes solicitaban al coordinador permiso para asistir, estando dispuestos incluso a
sacrificar el recreo. Al parecer fue la motivación de estos la que finalmente motivó a los padres quienes por insistencia de los niños comenzaron a asistir para luego quedarse trabajando en el grupo de forma permanente.
En un primer momento algunos profesores, se mostraron un poco desconfiados hacia la propuesta, pues temían que estos acercamientos pudieran generar conflictos entre los participantes, por diferencias de opinión frente a los temas. Por lo anterior, algunas veces los docentes no quieren comprometerse con actividades extracurriculares que impliquen reuniones con los padres y los niños, aunque consideran que este manejo podía servir de forma más potente.
Estos maestros aunque reconocen que vincular a los padres es positivo para el proceso de cambio de los niños, piensan que no será posible pues argumentan que la actitud de los padres algunas veces no es adecuada y contribuye a generar mas violencia.
Varios maestros expresan que un obstáculo para el trabajo es la condición social de las familias. No están dispuestos a involucrarse en el problema pues temen por su segundad. Este temor responde al hecho de que en el barrio existen múltiples pandillas y grupos de delincuencia, en los que participan algunos niños y sus padres, los cuales los han amenazado, inclusive de muerte en varias oportunidades.
Al contemplar la posibilidad de iniciar el trabajo vinculando los tres subsistemas,