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Capítulo II Marco teórico

2.2 Bases teóricas

2.2.2 Rendimiento académico

2.2.2.3 Factores que influyen en el rendimiento académico del estudiante

Entre los factores que influyen en el rendimiento académico, es posible establecer los más significativos, producto de los diferentes estudios, a continuación, se exponen los siguientes:

Factor biológico

El factor biológico comprende varios aspectos tales como: estatura, contextura, peso. Color de la piel, cabello, vista, oído, rostro, dentadura, garganta, voz, aliento, cuello, pecho, espalda, extremidades etc. Esto conforma su estructura física, la cual debe conservar en buenas condiciones, para asumir la vida escolar, el deporte y la recreación.

El mantener en buenas condiciones el organismo es la base para que el estudiante preste interés y esté en condiciones que le permitan asimilar fácilmente la enseñanza del maestro. El estudiante permanecerá activo y decisivo para hacer cualquier actividad que le sea sugerida en la escuela.

Factor Psicológico

El organismo de todo ser humano, en su desarrollo, presenta una relación armónica mental y física, por lo tanto el niño que crece físicamente en buenas condiciones tiene más probabilidad de tener una función psíquica normal.

La vida anímica del niño está sometida a una serie de transformaciones durante su desarrollo, unas son cuantitativas donde se da un cúmulo de conocimientos, aumento de las funciones mentales. Las otras son cualitativas, al evolucionar las funciones de la mente puede haber transformaciones, o sea la evolución a la cual está sometido el ser humano, depende de la facultad o interés de cada individuo para llegar al grado de superación que desea.

Se refiere también a los problemas de adaptación, estabilidad emocional, cociente intelectivo; ya que el rendimiento del estudiante está estrechamente relacionado con sus capacidades mentales.

Factor Económico

El factor económico es también un factor del ambiente, las diferencias sociales y ambientales, surgen de las diferencias económicas. Estas diferencias repercuten en el alumno en cuanto a su capacidad mental y en el rendimiento escolar, pues un niño que nace en un ambiente económicamente pobre, pasa por situaciones distintas en su

desarrollo. El ambiente social y económico influye en la capacidad para el aprendizaje. La capacidad mental puede considerarse un asunto biológico, pero también está condicionada por la situación social y económica, por lo menos en lo que se refiere a una alimentación adecuada, buenas condiciones de vida y de trabajo.

Es importante hacer notar que existen diferencias individuales; puede pensarse que los alumnos que viven en hogares económicamente privilegiados, tienen mejores condiciones para el estudio, sin embargo los alumnos que viven en hogares de clase media y de escasos recursos se esfuerzan más por obtener buenas calificaciones de acuerdo a la motivación que estos reciben. El rendimiento escolar dependerá en gran parte de los medios que se le proporcione al estudiante, pero más que eso dependerá de los incentivos y la participación de los padres de familia.

Factor Sociológico

El medio social constituye un elemento importante para la vida del hombre. El aspecto físico y social, están ligados a su vida orgánica e influyen en el desarrollo anímico del niño.

La comunidad doméstica constituida por la familia, es considerada un factor decisivo en la vida del niño, ya que la misma, se constituye en el elemento primario de

socialización del niño.

El tipo de relación que el estudiante establece con sus compañeros de juego y de la escuela, dependen en gran parte del tipo de relación y comunicación que este ha tenido con sus padres y familiares en el hogar.

Factor Emocional

El hombre es un ser emotivo, lo emocional es un factor básico de su conducta. Ni las actividades intelectuales más objetivas, pueden librarse de la interacción de los

sentimientos del ser humano.

Las emociones pueden representar para el adolescente un beneficio o un perjuicio. Las emociones muy fuertes perjudican al adolescente, creándole tensiones que entorpecen su estabilidad y adaptación.

Un estudio realizado por Quiroz (2001, pp. 56 -59) sobre los factores que influyen en el rendimiento académico señala dos factores condicionantes:

Factores endógenos:

Relacionados directamente a la naturaleza psicológica o somática del estudiante manifestándose estas en el esfuerzo personal, motivación, predisposición, nivel de inteligencia, hábitos de estudio, actitudes, ajuste emocional, adaptación al grupo, edad cronológica, estado nutricional, deficiencia sensorial, perturbaciones funcionales y el estado de salud física entre otros.

Factores exógenos

Son los factores que influyen desde el exterior en el rendimiento académico. En el ambiente social encontramos el nivel socioeconómico, procedencia urbana o rural, conformación del hogar, etc.

En el ámbito educativo tenemos la metodología del docente, los materiales educativos, material bibliográfico, infraestructura, sistemas de evaluación, etc.

Por otro lado, Mitchell, Hall y Pratkowska (1975), referidos por García (2005, pp. 44 – 51), realizaron una investigación donde destacan siete factores en el rendimiento

académico:

Ambiente de estudio inadecuado:

Se refiere a la localización y las características físicas del ambiente de estudio como iluminación, ventilación, ruido, etc.

Falta de compromiso con el curso:

Este factor está relacionado con la motivación y el interés por las materias que componen el plan de estudios.

Objetivos académicos y vocacionales no definidos:

Se refiere al planteamiento y análisis de metas académicas como profesionales que permitirá al estudiante actuar con responsabilidad frente a una tarea o trabajo.

Ausencia de análisis de la conducta del estudio:

Se refiere al análisis del tiempo que se invierte en el estudio personal, asistencia a clases y establecimiento de prioridades para llevar a cabo las demandas académicas.

Presentación con ansiedad en los exámenes:

Está relacionado únicamente con las evaluaciones escritas.

Presentación de ansiedad académica:

Está asociado con la ejecución en seminarios, dirección de grupos pequeños o grandes, exposiciones de temas.

Deficiencia en hábitos de habilidades de estudio:

Se refiere a la frecuencia del empleo de estas habilidades.

Goleman (1996, pp. 45 – 50) relaciona el rendimiento académico con la inteligencia emocional, señalando que los factores vinculados son los siguientes:

Confianza:

La sensación de controlar y dominar el cuerpo, la propia conducta y el propio mundo. La sensación de que tiene muchas posibilidades de éxito en lo que emprenda

Curiosidad:

La sensación de que el hecho de descubrir algo es positivo y placentero.

Intencionalidad:

El deseo y la capacidad de lograr algo y actuar en consecuencia. Esta habilidad está ligada a la sensación y capacidad de sentirse competente, de ser eficaz.

Autocontrol:

La capacidad de madurar y controlar las propias acciones en una forma apropiada a su edad; sensación de control interno.

Relación:

Capacidad de relacionarse con los demás, una capacidad que se basa en el hecho de comprenderles y ser comprendidos por ellos.

Capacidad de comunicar:

El deseo y la capacidad de intercambiar verbalmente ideas, sentimientos y conceptos con los demás. Esta capacidad exige la confianza en los demás y el placer de relacionarse con ellos.

Cooperación:

La capacidad de armonizar las propias necesidades con las de los demás en actividades grupales.

Por otro lado, Brown (1994, pp. 5 - 20) señala que los principales factores que influyen en el éxito académico del estudiante son:

Conocimientos adquiridos: referido a los fundamentos del conocimiento que los estudiantes poseen o traen como conocimiento previo y que sirven de base para adquirir nuevos aprendizajes, como son las habilidades específicas en el pensamiento matemático.

Ajustes académicos: Implica el grado de dominio de habilidades básicas de estudio y eficiencia para llevar a cabo actividades académicas básicas que permitan responder a los procedimientos de instrucción.

Actividades académicas: Formadas por disposiciones o tendencias afectivo –

cognitivas hacia su propio proceso educativo y hacia los agentes involucrados en este, la institución educativa, los maestros, etc. Involucra el nivel de atracción o rechazo hacia el estudio y el deseo por aprender, factor crucial para generar cambios efectivos y verdaderos en el comportamiento ante el estudio.

Finalmente, existe una serie de factores asociados al rendimiento académico, expuesto por diferentes estudios. Así, se tiene que Johnson, y Johnson (1985), por su parte, los profesores en la búsqueda de solución al problema se preocupan por desarrollar un tipo

particular de motivación de sus estudiantes, la motivación para aprender, la cual consta de muchos elementos, entre los que se incluyen: la planeación, concentración en la meta, conciencia metacognoscitiva de lo que se pretende aprender y cómo se pretende aprenderlo, búsqueda activa de nueva información, percepciones claras de la

retroalimentación, elogio y satisfacción por el logro y ninguna ansiedad o temor al fracaso. Redondo (1997) precisaba que se requiere de un alto grado de adhesión a los fines, los medios y los valores de la institución educativa, que probablemente no todos los

estudiantes presentan. Aunque no faltan los que aceptan incondicionalmente el proyecto de vi da que les ofrece la Institución, es posible que un sector lo rechace, y otro, tal vez el más sustancial, sólo se identifica con el mismo de manera circunstancial. Aceptan, por ejemplo, la promesa de movilidad social y emplean la escuela para alcanzarla, pero no se identifican con la cultura y los valores escolares, por lo que mantienen hacia la Institución una actitud de acomodo, la cual consiste en transitar por ella con sólo el esfuerzo necesario. O bien se encuentran con ella en su medio cultural natural pero no creen o no necesitan creer en sus promesas, porque han decidido renunciar a lo que se les ofrece, o lo tienen asegurado de todos modos por su condición social y entonces procuran disociarse de sus exigencias.

Sería excelente que todos los alumnos llegaran a la escuela con mucha motivación para aprender, pero no es así; e incluso si tal fuera el caso, algunos alumnos aún podrían encontrar aburrida o irrelevante la actividad escolar.

Bandura (1993) sostiene que el docente en primera instancia debe considerar cómo lograr que los estudiantes participen de manera activa en el trabajo de la clase, es decir, que generen un estado de motivación para aprender; por otra parte pensar en cómo

desarrollar en los alumnos la cualidad de estar motivados para aprender de modo que sean capaces de educarse a sí mismos a lo largo de su vida y finalmente que los alumnos

participen cognoscitivamente, en otras palabras, que piensen a fondo acerca de qué quieren estudiar.