CAPÍTULO 5.- LA DEMOCRACIA REPRESENTATIVA-PROCEDIMENTAL Y EL CONTROL POLIÁRQUICO-ELECTORAL
5.3. Los fallos internos del control poliárquico-electoral 2: la información
La falta de opciones programáticas es uno de los fallos internos de los mecanismos de representación-responsabilidad de la DPR, el otro fallo interno es la información. Los conflictos de información de los votantes pasan por diversos casos: la información incompleta, la información sesgada por los medios de comunicación, la información sesgada por el gobierno y la diferente afectación de los conflictos informativos. Vayamos por partes.
El problema de la información incompleta
Una de las mayores impugnaciones a la teoría de la democracia procedimental representativa de Joseph Schumpeter es que él se esmera en explicar como la irracionalidad del hombre –analizada en las acciones de la masa y en la manipulación a los consumidores- le impide practicar una democracia participativa que arribe al bien común. Se abre un gran
problema: si el hombre es suficientemente irracional para ejercer la democracia participativa y arribar al bien común ¿por qué sería suficientemente racional al momento de votar y elegir al mejor candidato? Este problema de racionalidad se presenta también en el modelo de Anthony Downs. Para que la democracia funcione correctamente, es decir, para que se logre echar a andar el control poliárquico-electoral el modelo supone un mundo donde se dispone de información perfecta y gratuita. Sin embargo, en la proposición 11 de sus conclusiones Downs afirma que “muchos de los ciudadanos que votan y consideran importante la emisión del voto carecen, sin embargo, de suficiente información acerca de las cuestiones en juego en las elecciones” (1957: 321). Posteriormente, la teoría de la elección racional y el institucionalismo de la elección racional echaron por la borda este problema estableciendo como presupuesto que las preferencias están dadas y no importa como se concibieron, hicieron de la formación de preferencias una variable exógena al modelo. Sin embargo, si lo que interesa es el correcto funcionamiento del mecanismo representación-responsabilidad de la DPR las preferencias dadas no son una solución satisfactoria, la formación de las preferencias necesariamente son una variable endógena al modelo como el propio Downs lo observa.
En general se han propuesto tres niveles de representación-responsabilidad política: la individualizada de cada representante, la del partido basada en sus propias acciones y la del partido basada en las condiciones económicas del votante. Veamos qué necesitan saber los votantes para actuar informadamente y lograr responsabilizar políticamente a los partidos. Las tres posibles respuestas se analizan en el siguiente cuadro:
Cuadro 213.- Información necesaria para aplicar el control poliárquico-electoral RESPONSABILIDAD
INDIVIDUAL
RESPONSABILIDAD POR PARTIDO BASADO EN
ACCIONES
RESP. POR PART. BASADO EN LAS
COND. ECON. 1.- Conocer el nombre de los representantes
(diputado local, diputado federal, senador, presidente, integrantes del municipio, etc.) a partir del sistema de gobierno en específico. 2.- Conocer el partido al que pertenecen. 3.- Que existan y distinguir las distintas opciones programáticas.
4.- Conocer las diversas decisiones que se tomaron en el órgano en que participó su representante.
5.- Conocer el sentido del voto de su
1.- Conocer el partido que gobierna y cuáles son las acciones que ha tomado.
2.- Que existan y distinguir las distintas opciones programáticas. 3.- Conocer cómo le afectan o le benefician las decisiones tomadas. 5.- Recordar el comportamiento de los partidos opositores en los periodos en que fueron gobierno o saber cómo se comportan en las
1.-Saber si actualmente está mejor o peor que en el gobierno anterior. 2.- Que existan y distinguir las distintas opciones
programáticas. 3.- Conocer el programa o plataforma electoral de los partidos que compiten.
representante en cada decisión.
6.- Saber cómo le perjudica y cómo le beneficia cada decisión tomada en particular.
7.- Conocer el nombre de sus opciones en la elección por venir.
8.- Conocer las plataformas partidistas de cada una de las opciones mencionadas.
entidades locales donde sean gobierno en ese momento. 6.- Conocer el programa o plataforma electoral del partido de gobierno y de los partidos de oposición.
4.- Poder discernir cuál de las plataformas electorales le
beneficiará más y cuál menos.
Los niveles de información que supone la responsabilidad política a través del control poliárquico-electoral están muy por encima de las condiciones reales de conocimiento de los votantes. Explica Downs que la carencia de información se debe a que “como casi todos los ciudadanos advierten que su voto no es decisivo en las elecciones, es muy escaso el incentivo de la mayoría de ellos para adquirir información antes de votar” (1957: 322), siendo éste un motivo racional de desinformación. Tenemos, entonces, una importante contradicción: “los ciudadanos racionales desean que la democracia funcione bien para conseguir sus beneficios y funciona de manera óptima cuando todos están bien informados pero a nivel individual es irracional estar bien informado y lo más probable es que utilice únicamente el flujo de información gratuita que se recibe con motivo de actividades no políticas” (1957: 264-265).
Por otro lado hay también problemas de información en las relaciones causa-efecto de las políticas públicas y nuestro bienestar. En efecto, el logro con éxito de la responsabilidad política involucra, como observa José Maravall (1999: 159), a las distorsiones en información y monitoreo que aparecen cuando los ciudadanos tienen información incompleta generando dificultades para establecer conexiones causales entre las acciones de los políticos y los cambios en su entorno9. Los votantes no siempre son conscientes de lo que el gobierno hace o podría estar haciendo ni necesariamente conocen la relación entre los actos del gobierno y el balance de sus utilidades. Esto nos lleva a un nuevo problema, la necesidad de que los votantes tengan preferencias tanto sobre los resultados (fines) como sobre las políticas (medios), si bien se suelen tener preferencias sobre los resultados (mayor empleo, mejor salario, menor inflación, etc) no suele haber un
9
En “Deliberación y dominación ideológica.” (1998, publicado en Jon Elster. La democracia deliberativa. España: Gedisa Editorial.) Adam Przeworski distingue el adoctrinamiento de los conflictos de información. El primero tiene su mayor fuerza en la manipulación de las relaciones de causa y efecto. El segundo es, de acuerdo con Przeworski, actualmente el principal factor de dominación ideológica y opera manipulando las expectativas mutuas, es decir, la expectativas que los individuos aislados tienen acerca de las creencias de otros individuos.
debate sobre los medios (política económica neoliberal, keynesiana, tercerviísta, socialdemócrata socialista-revolucionaria, anarquista, etc) y, por ende, tampoco hay preferencias masivas bien definidas al respecto (Arnold, 1993: 76). Hasta aquí lo que tenemos son problemas de información incompleta, sin embargo el éxito del control poliárquico-electoral se complica aún más cuando la información incompleta se mezcla con la manipulación.