Esquema 8. Sistema diseñado
7. Ciclo vital del sistema diseñado
7.2. Un complejo de sistemas en interacción
7.2.1. Fases del ciclo vital Las fases representan cada uno de los estados sucesivos
del sistema diseñado desde su génesis, hasta su extinción. Cada fase del ciclo vital se caracteriza por los procesos que en ella se llevan a cabo; y constituye en sí un sistema con una función específica en el desarrollo progresivo y evolución del sistema diseñado. Las fases están conectadas entre sí y con otros sistemas, mediante flujos de materia, energía e información; de manera que a través de estos flujos podemos reconocer tanto su interdependencia, es decir, los vínculos con los sistemas de los que depende y con aquellos que dependen de él, así como los mecanismos de retroalimentación. Comúnmente, estos mecanismos de retroalimentación entre fases se dan mediante semiproductos o productos que salen de una fase para entrar a otra con la finalidad de mantener el ciclo; y asimismo, cada fase depende del consumo de recursos y servicios de los ecosistemas para llevar a cabo los procesos de transformación. En este sentido, Remmen et al., señala que “en cada fase del ciclo de vida existe el potencial de reducir el consumo de recursos, así como de mejorar el desempeño de los productos”. Otro aspecto a considerar en cada fase es que además de estar asociada a los procesos, entradas y salidas, también está asociada con “ubicaciones geográficas”; por una parte, al lugar donde se llevan a cabo los procesos unitarios; y por otra parte, a la procedencia de las entradas, como la materia prima, los semiproductos o productos (Remmen et al., 2007: 13).
Las fases a considerar en el ciclo vital del sistema diseñado son (1) Extracción de
materia prima: Incluye todos los procesos necesarios para extraer o adquirir la materia prima
de la naturaleza. (2) Transformación de la materia prima en materiales: Comprende los procesos destinados a la transformación de materia prima en materiales. Incluye los procesos que determinan características particulares y diferenciales del material. (3) Fabricación de
componentes: En esta fase deben incluirse todos los procesos que se requieran para convertir
los materiales en componentes. (4) Ensamblaje de componentes: Comprende todos los procesos relacionados con el montaje de piezas y componentes necesarios para construir
un producto terminado. Incluye acabados, etiquetado, envasado, empaque (packaging) y embalaje. (5) Distribución y adquisición: Comprende todos los procesos necesarios para transferir el producto terminado, desde el fabricante hasta el usuario final. Incluye la logística, el transporte, el almacenaje, la exhibición, la comunicación, venta y compra. No obstante, existen diversidad de productos diseñados que el usuario final usa, pero no compra; por ejemplo, el mobiliario público. En este sentido es que proponemos adquisición o acceso, de tal manera que se pueda evaluar este proceso a través de las condiciones de acceso o adquisición, es decir, a partir de criterios no monetarios, ni comerciales. (6)
Instalación y uso: Deben considerarse en esta fase los procesos necesarios para instalar
el producto, en caso de que este lo requiera; asimismo, los procesos que se llevan a cabo durante el uso del producto, para que el producto funcione, o que favorecen la experiencia de usuario. Incluye los procesos de información, en el entendido de que los usuarios tiene derecho a la información real, transparente y fidedigna sobre los impactos de los productos, los materiales y procesos que conllevan durante todo su ciclo vital. (7) Mantenimiento y
reparación: Comprende los procesos que se requieren para mantener, enmendar o restablecer
las cualidades o propiedades del producto durante su vida útil. Procesos que pueden incrementar la vida útil y evitar la obsolescencia. (8) Actualización: Incluye los procesos asociados a renovar, restaurar o mantener al día el producto, incrementar su vida útil y evitar la obsolescencia. En este sentido, todos los procesos de mantenimiento, reparación y actualización son un factor clave para determinar el tiempo de vida útil del sistema diseñado. Esquema 21. Tiempo de vida útil del sistema diseñado. (9) Desmontaje y desecho: En
relación al desmontaje, se deben considerarse todos los procesos necesarios para separar los componentes o subcomponentes del producto. Estos procesos son un punto clave en el ciclo, ya que facilitan la circulación o reincorporación de materiales o componentes en el mismo u otros circuitos, favorecen la asimilación, la reutilización y el reciclaje, y a la vez,
disminuyen el consumo de recursos necesarios para la fabricación de nuevos productos. No obstante, estos procesos están determinados por la cantidad, variedad y compatibilidad de los componentes, los materiales, los tipos de fijación y los sistemas de montaje. En cuanto al desecho, es necesario tener en cuenta los procesos que se llevan a cabo para deponer o descartar el producto o sus componentes. Entendemos como desecho aquel producto que ya no es útil o no sirve más al usuario para cumplir la función –o expectativa– por la cual se adquirió. Los procesos unitarios en la fase de desecho dependen del sistema de gestión de residuos y están directamente vinculados con los procesos de desmontaje y la fase de eliminación. Recolección, selección, separación, recuperación, desmontaje, distribución. (10) Eliminación y asimilación: Los procesos de eliminación son aquellos que se requieren para prescindir o expeler los materiales, subcomponentes, componentes o el producto mismo del circuito inicial; no obstante, bajo la premisa de que lo que se elimina ha de ser asimilado. Estos procesos dependen del sistema de gestión de residuos, del tipo de residuo y el origen del mismo; de modo que el tipo, origen y cantidad de residuo son determinantes en la eliminación o asimilación del mismo. Los procesos de asimilación son aquellos que facilitan o hacen posible la incorporación o reincorporación de materia, energía, materiales, subcomponentes, componentes o el producto mismo en otro ciruito.