TIEMPO DE NAVIDAD
FERIAS DEL TIEMPO DE NAVIDAD
Desde el 2 de Enero hasta el Sábado anterior al Bautismo del Señor
Estas Misas se utilizan los días asignados, cambiando la oración colecta según se indica.
Lunes
Antífona de entrada
El día santo brilló para nosotros. vengan, pueblos, y adoren al Señor, porque una gran luz descendió sobre la tierra.
Oración colecta (Antes de Epifanía)
Señor Dios, proclamamos que tu Hijo único, eterno como tú en la gloria,
nació de la Virgen Madre como hombre verdadero. Aumenta nuestra fe,
líbranos de los males presentes y danos los gozos eternos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Oración colecta (Después de Epifanía)
Padre Dios, la eternidad resplandece con la gloria del Verbo que la Virgen María recibió en la fragilidad de nuestra carne; te pedimos que Jesús, hecho uno de los nuestros
para dar a conocer la luz de la verdad, manifieste la plenitud de su poder a favor de la redención del mundo. Él que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Oración sobre las ofrendas
En este misterioso encuentro entre tu grandeza y nuestra pequeñez acepta, Señor Dios, nuestros dones,
para que al ofrecerte lo que nos diste merezcamos recibirte a ti mismo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Si se utilizan las Plegarias eucarísticas I, II o III, se dice un Prefacio de Navidad (pp. ) o, después de la Epifanía, prefacio de Epifanía (p. ).
Antífona de comunión
lleno de gracia y de verdad. (Jn. 1,14)
Oración después de la comunión
Concédenos, Dios todopoderoso,
que la comunión de los santos misterios fortalezca constantemente nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Martes
Antífona de entrada
¡Bendito el que viene en nombre del Señor! El Señor es Dios y él nos ilumina. (Sal 117, 26-27)
Oración colecta (Antes de Epifanía)
Tú has querido, Señor,
que en el parto virginal de María, la humanidad de tu Hijo
no quedara sometida a las consecuencias del pecado: concédenos que, participando de esta nueva creación, seamos también liberados de la antigua culpa.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo y el Espíritu Santo
vive y reina en unidad, y es Dios por los siglos de los siglos.
Oración colecta (Después de Epifanía)
Dios y Padre nuestro, tu Hijo único
se ha manifestado en la realidad de nuestra carne: que Él nos transforme interiormente,
ya que lo reconocemos semejante a nosotros en su humanidad. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo,
que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Oración sobre las ofrendas
Acepta con bondad, Padre, las ofrendas de tu pueblo, y por medio de este sacramento celestial
haz que se haga vida en nosotros lo que proclamamos por la fe. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.
Si se utilizan las Plegarias eucarísticas I, II o III, se dice un Prefacio de Navidad (pp. ) o, después de la Epifanía, prefacio de Epifanía (p. ).
Dios, por el gran amor con que nos amó, envió a su propio Hijo en una carne semejante a la del pecado. (Ef. 2,4; Rom. 8,3)
Oración después de la comunión
Padre bueno, en la participación del Cuerpo y la Sangre de Jesús, tú sales a nuestro encuentro;
concédenos obtener el fruto de este sacramento, y que al recibirlo nos hagamos cada día más dignos del don que nos haces.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Miércoles
Antífona de entrada
El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz;
sobre los que habitaban en el país de la oscuridad ha brillado una luz. (Is. 9,2)
Oración colecta (Antes de Epifanía)
Te pedimos, Señor y Dios nuestro, que la nueva luz de tu salvación,
venida del cielo para redimir al mundo, amanezca también en nuestros corazones y los renueve constantemente.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Oración colecta (Después de Epifanía)
Señor, que iluminas a todas las naciones,
concede a los pueblos de la tierra gozar de paz duradera, e infunde en nosotros aquella luz resplandeciente
que guió a nuestros padres al encuentro de tu Hijo. Él que vive y reina contigo,
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Oración sobre las ofrendas
Tú eres, Padre,
la fuente del amor sincero y de la paz. Con estas ofrendas que te presentamos concédenos glorificar tu nombre, y por la participación en la Eucaristía fortalece los lazos que nos unen.
Si se utilizan las Plegarias eucarísticas I, II o III, se dice un Prefacio de Navidad (pp. ) o, después de la Epifanía, prefacio de Epifanía (p. ).
Antífona de comunión
La Vida que existía junto al Padre, se hizo visible y se nos ha manifestado. (1 Jn. 1,2)
Oración después de la comunión
Padre providente,
que tu pueblo tantas veces ayudado por ti a lo largo del año que acaba de terminar,
pueda recibir hoy y siempre los dones de tu amor, para que fortalecido por los bienes transitorios busque con mayor confianza los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Jueves
Antífona de entrada
En el principio y antes de los siglos, la Palabra era Dios, y ha nacido como Salvador del mundo. (Cf. Jn. 1,1)
Oración colecta (Antes de Epifanía)
Señor Dios, que por el nacimiento de tu Hijo único
has comenzado de modo admirable la redención de tu pueblo; concédenos una fe tan firme que, conducidos por Jesús, alcancemos la gloria prometida.
Por el mismo Jesucristo, tu Hijo y nuestro Señor que contigo y el Espíritu Santo
vive y reina en unidad, y es Dios por los siglos de los siglos.
Oración colecta (Después de Epifanía)
Señor y Padre nuestro,
que por medio de tu Hijo iluminaste a todas las naciones, concede a tu pueblo reconocer la gloria de su Redentor y llegar un día a la luz que no tiene fin.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Oración sobre las ofrendas
En este misterioso encuentro
entre tu grandeza y nuestra pequeñez, acepta, Señor Dios, nuestros dones, para que al ofrecerte lo que nos diste
merezcamos recibirte a ti mismo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Si se utilizan las Plegarias eucarísticas I, II o III, se dice un Prefacio de Navidad (pp. ) o, después de la Epifanía, prefacio de Epifanía (p. ).
Antífona de comunión
Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. (Jn. 3,16)
Oración después de la comunión Concédenos, Dios todopoderoso,
que la comunión de los santos misterios fortalezca constantemente nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Viernes
Antífona de entrada
Para los buenos brilla una luz en las tinieblas: es el bondadoso, el compasivo y el justo. (Sal. 111,4)
Oración colecta (Antes de Epifanía)
Señor Dios, ilumina nuestros corazones con el esplendor de tu gloria,
para que siempre reconozcamos a nuestro Salvador y lo amemos de verdad.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Oración colecta (Después de Epifanía)
Dios todopoderoso,
concédenos que el nacimiento del Salvador del mundo, revelado por la luz de la estrella,
se manifieste cada vez más en nuestros corazones. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Oración sobre las ofrendas
Acepta con bondad, Padre, las ofrendas de tu pueblo, y por medio de este sacramento celestial
Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.
Si se utilizan las Plegarias eucarísticas I, II o III, se dice un Prefacio de Navidad (pp. ) o, después de la Epifanía, prefacio de Epifanía (p. ).
Antífona de comunión
Así Dios nos manifestó su amor: envió a su Hijo único al mundo para que tuviéramos Vida por medio de él. (1 Jn. 4,9)
Oración después de la comunión
Padre bueno, en la participación del Cuerpo y la Sangre de Jesús, tú sales a nuestro encuentro;
concédenos obtener el fruto de este sacramento, y que al recibirlo nos hagamos cada día más dignos del don que nos haces.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Sábado
Antífona de entrada
Dios envió a su hijo, nacido de una mujer, para hacernos hijos adoptivos. (Gal. 4,4-5)
Oración colecta (Antes de Epifanía)
Dios todopoderoso y eterno,
por la venida de tu Hijo único has hecho resplandecer una nueva luz; concédenos que, así como Jesucristo,
al nacer de la Virgen María,
ha querido compartir nuestra condición humana, también nosotros lleguemos a compartir en su Reino la gloria de su divinidad.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Oración colecta (Después de Epifanía)
Dios todopoderoso y eterno,
en tu Hijo único nos hiciste nuevas creaturas para ti; por tu gracia, concédenos participar de la divinidad de Aquél que unió nuestra humanidad con tu naturaleza.
Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Oración sobre las ofrendas
Padre santo,
tú eres la fuente del amor sincero y de la paz. Con estas ofrendas que te presentamos
concédenos glorificar tu nombre, y por la participación en la Eucaristía fortalece los lazos que nos unen.
Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.
Si se utilizan las Plegarias eucarísticas I, II o III, se dice un Prefacio de Navidad (pp. ) o, después de la Epifanía, prefacio de Epifanía (p. ).
Antífona de comunión
De su plenitud, todos hemos recibido gracia tras gracia. (Jn. 1,16)
Oración después de la comunión
Padre providente,
que tu pueblo tantas veces ayudado por ti a lo largo de este año que acaba de terminar, pueda recibir hoy y siempre los dones de tu amor, para que fortalecido por los bienes transitorios busque con mayor confianza los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Domingo después del 6 de Enero EL BAUTISMO DEL SEÑOR
Fiesta Antífona de entrada
Después que fue bautizado el Señor, se abrieron los cielos, descendió el Espíritu en forma de paloma y se dirigió hacia él, y se oyó la voz del Padre: "Éste es mi hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección". (Cf. Mt. 3,16-17)
Se canta o se dice el Gloria. Oración colecta
Padre todopoderoso y eterno,
que proclamaste a Cristo como Hijo tuyo muy amado, cuando era bautizado en el Jordán
y el Espíritu Santo descendía sobre él:
concede a tus hijos, renacidos del agua y del Espíritu, perseverar siempre en el cumplimiento de tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
O bien:
se ha manifestado en la realidad de nuestra carne: que Él nos transforme interiormente,
ya que lo reconocemos semejante a nosotros en su humanidad. Él, que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Se dice Credo.
Oración sobre las ofrendas
Recibe, Padre, los dones que te presentamos
al celebrar la manifestación de tu Hijo muy amado, para que nuestra ofrenda se convierta
en el sacrificio de Aquél que, misericordiosamente, quiso lavar los pecados del mundo.
Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Prefacio