• No se han encontrado resultados

Ficha para la determinación del Grado de Protección

Capítulo II. Elaboración y aplicación de las técnicas

2.1 Ficha para la determinación del Grado de Protección

El Reglamento para la Ejecución de la Ley de los Monumentos Nacionales y Locales, en el Capítulo VIII De la Protección de los Monumentos, establece en el Artículo 39, los cuatro grados de protección a que estarán sujetos los bienes de acuerdo a su valoración, estado de conservación, su relación con el medio y demás factores que determinen su interés social y cultural. De acuerdo a lo legislado se establecen los siguientes criterios:

En esta investigación se amplía el marco para la selección de estos inmuebles, pues se incluyen edificaciones que aunque no posean carácter excepcional, tienen un estado de conservación bueno en el aspecto constructivo y en su integridad.

Grado de protección I: bienes de alto valor por la calidad de la solución arquitectónica / artística o por considerarse ejemplos únicos o muy escasos conservados. Pueden ser o no armónicos con el entorno urbano. Conserva una alta integridad en cuanto al mensaje cultural de sus partes físicas. En dependencia de su estado constructivo estas edificaciones deben ser sometidas a intervenciones de conservación o restauración integral. Fig.1 Casa de la Ciudad (Grado de

Protección I)

Independencia oeste # 104

Grado de protección II:responde a ejemplos menos notables o al carácter no excepcional de los mismos. Ofrecen características de interés pero no a la altura de las anteriores, debido a sus condiciones arquitectónicas menos sobresalientes, o al deterioro y / o mutilaciones que han afectado su integridad.

Grado de protección III: estas edificaciones no se destacan formalmente de manera singular por no ser ejemplos notables o por ser bienes que han sufrido alteraciones prácticamente irreversibles. Su valor es esencialmente ambiental porque establecen relaciones armónicas con bienes del primer y segundo grado de protección. Estas edificaciones pueden responder a una relativa significación por sus valores históricos o formales. Podrán ser objeto, previa aprobación, de intervenciones constructivas diversas que las modifiquen y adecuen siempre y cuando sean consecuentes con su valor ambiental. Podrán ser sometidas a intervenciones de restauración, en especial de su fachada, cuando su conservación y valor para un ambiente dado así lo requieran. Debe notarse que este grado de protección es en la práctica el que determina la existencia de una zona de valor histórico cultural y que en ocasiones la reunión de edificios así clasificados muestran notables éxitos en cuanto a diseño y coherencia de áreas urbanas. Muchos de los grados de protección III fueron y son actualmente viviendas por lo que tienen una fuerte incidencia en la rehabilitación de la zona histórica.

Fig. 2 Vivienda de Grado de Protección II, Calle Lorda # 69

Fig. 3 Edificaciones con Grado de Protección III.

En estas edificaciones podrán realizarse modificaciones o alteraciones controladas, conservando sus valores de diseño, composición y volumetría. Serán sometidas a intervenciones de restauración, a veces parciales, en particular restauraciones de fachadas y primeras crujías, así como otras partes que así lo ameriten.

El Grado de Protección es el aspecto principal en la nueva planilla, pues a partir de su determinación se conocerán las áreas de la Zona de Protección de mayor y menor conservación en cuanto al valor patrimonial de sus edificaciones, evaluando en este aspecto cada una de las manzanas. En combinación con el estado constructivo dará una visión de la posible evolución de las edificaciones, y permitirá realizar un acercamiento al estudio de una nueva propuesta de delimitación del centro Histórico.

Como se mencionaba cuando se exponían los antecedentes, el último estudio que analizaba la totalidad de los inmuebles del Centro Histórico de Santa Clara, fue la tesis del año 1997 de los diplomantes Alexander Gallardo y Luis Ernesto Aguilera, donde se aplicó una planilla de inventario para la valoración de las edificaciones de interés cultura. Con la nueva planilla que se elabora, nuevamente se estudian algunos de los valores culturales que se evaluaron en cada edificación en ese año, solo que esta vez se hace de una forma más breve, aunque con un enfoque similar, y se combinan además en la planilla con otras variables que se considera necesario estudiar para otorgar el grado de protección. A continuación se explican.

Grado de protección IV: las edificaciones de este grupo se caracterizan en general por ser agresivas al ambiente urbano de la zona de valor histórico cultural por la falta de calidad de su diseño y / o materiales, los mismos establecen relaciones inarmónicas con los bienes clasificados en los grados de protección anteriores. Estas edificaciones podrán ser intervenidas para integrarlas al

entorno y darles un valor ambiental. Fig.4 Viviendas con Grado de Protección IV, Berenguer # 4 y 6.

Valor histórico

La Ley Nº 2 Ley de los Monumentos Nacionales y Locales expresa en su Artículo 2 que poseen valor histórico aquellas construcciones, sitios y objetos dignos de ser preservados por su relación con un acontecimiento relevante de nuestra historia política, social, científica o cultural. (CNPC, 2002, p. 46)

En la aplicación de la planilla se presta especial atención a los inmuebles de valor histórico, lo que influye en el otorgamiento de su Grado de Protección, poniéndolo en un nivel primario respecto a otros valores.

Con el estudio de este valor para el otorgamiento del grado de protección se contribuye a la conservación de los inmuebles que de alguna forma han estado vinculados con la historia de la ciudad. El Centro Histórico de Santa Clara ha sido testigo de innumerables acontecimientos desde la época de la colonia, esto lo demuestran los principales hechos históricos:

El 20 de julio de 1876 las fuerzas mambisas de la segunda división de occidente, dirigidas por el Mayor General Manuel de Jesús Calvar Titá-, asaltó la ciudad.

La Junta Revolucionaria de Las Villas confeccionó el plano de la ciudad para planear el ataque y el General Calvar con 500 hombres de infantería y caballería llevaría hacia adelante la acción.

Durante la guerra de Independencia es nuevamente asaltada la ciudad, cuando el Generalísimo Máximo Gómez decide focalizar la atención de los españoles en el centro de la Isla. Planea hostigar el Cuartel Militar Español que se encontraba en el centro de la ciudad.

De las cuatro columnas que participaron en el hecho, tres fueron rechazadas por el enemigo y solo una, dirigida por Leoncio Vidal, logró llegar a la Plaza de Armas. Vidal, con la retaguardia de la columna llegó hasta el cuartel español situado donde se encuentra hoy la biblioteca Martí- y toda la fuerza de la fusilería enemiga se concentró en ellos.

En esta acción, tratando recuperar el cadáver de su ayudante el Cabo Brito cae mortalmente herido el Coronel Leoncio Vidal Caro y las fuerzas mambisas no pudieron recuperar el cadáver del jefe mambí.

Durante la última etapa de nuestro movimiento de liberación nacional, la ciudad bien protegida por el ejército de la tiranía, que se encontraba fundamentalmente en el Cuartel 31, la Estación de Policía, el Regimiento Leoncio Vidal y el Tren Blindado, ubicado en la línea férrea en las faldas de la loma del Capiro, recibe el ataque de las tropas rebeldes del M-26-7 comandadas por Ernesto Guevara.

El ataque comenzó el 28 de enero de 1958, el 29 las tropas del Che atacaban el Tren Blindado, descarrilado en horas tempranas y rendido por la tarde. Luego fueron tomados sucesivamente todos los puntos principales de la ciudad.

En el centro se combatía tenazmente y uno a uno caían, rendidos ante las fuerzas rebeldes: La Central Eléctrica, la Estación de Policía, El Cuartel 31, la Audiencia, el Gran Hotel, el Gobierno Provincial y finalmente el Regimiento Leoncio Vidal , que se mantuvo luchando hasta rendirse el 1º de enero de 1959.

Luego del triunfo, el 6 de enero de 1959 el pueblo dio un grandioso recibimiento al Comandante Fidel Castro Ruz y al Ejército Rebelde cuando se dirigió al pueblo de Santa Clara desde los portales de la biblioteca Martí, en su marcha victoriosa hacia La Habana . (Aguilera y Gallardo, 1997, p. 23)

Valor artístico

Este será otro de los valores que se estudiarán en cada edificación, e incluye los componentes artísticos de la fachada, planimetría y detalles decorativos de los interiores. Cada uno de los tres factores se descompone en sus elementos integrantes. Si la edificación conserva rejas, pilastras, pretiles o entablamentos, etc., se considerará con valor artístico en su fachada. La planimetría en este caso se evalúa a partir de la conservación de la planta original, pues se le conferirá este valor a las que mantengan la estructura de las crujías y el patio claustral en L, C, etc. El valor artístico en interiores se evalúa por la presencia de la decoración en pisos, techos, carpintería, columnas interiores, etc.

Según la Ley de los Monumentos Nacionales y Locales, poseen valor artístico:

aquellas construcciones, esculturas monumentales y objetos que representen

por su estilo o detalles decorativos, valores dignos de ser preservados;(CNPC,

2002, p. 46)

Valor ambiental

En este aspecto se evaluará la integración de la obra en cuanto a los códigos

que definen su influencia estilística, su tipología teniendo en cuenta también su influencia, y sus proporciones generales, siendo este último aspecto el único que necesita la obra para que se considere con valor ambiental y se le otorgue el Grado de Protección III. En el caso de los códigos, será imprescindible que la obra los conserve en su totalidad conjuntamente con su tipología, para superar el simple valor ambiental y que se analice el resto de los valores para otorgarle entonces un grado de protección superior al III.

Según la Ley de los Monumentos Nacionales y Locales, poseen valor ambiental: aquellos centros históricos urbanos y construcciones que, debido a su carácter arquitectónico, han llegado por el uso y la costumbre a representar

un ambiente propio de una época o región; (CNPC, 2002, p. 46)

Cabe señalar que debido a la diversidad de influencias estilísticas existentes, el valor ambiental se verá afectado por edificaciones con gran valor artístico, pero que a su vez no se integran al contexto, por lo que se deben evaluar desde su época y el nivel de conservación que posean. Tal es el caso de los inmuebles del Movimiento Moderno y algunos de influencia Art decó. En este último, un ejemplo notable lo constituye el Hotel Santa Clara Libre.

Valor socio-testimonial

Sin lugar a dudas es el más significativo y revolucionario de los elementos valorativos, su importancia radica en que se valoriza un testimonio arquitectónico no alterado, que sea un exponente de la forma de vida de una clase o sector social, sin criterios ponderativos eurocentristas, por lo que se constituye en una salvaguarda de nuestras particularidades regionales, siempre que su número sea único o muy escaso, ya sea a nivel local o nacional. Por esta razón puede adquirir una categoría de importancia considerable incluso a nivel nacional.

Esta valoración incluye a cualquier tema arquitectónico y en el caso de la arquitectura doméstica, se asimilan independientemente de su componente artístico, las respuestas de los diferentes sectores sociales, concepto que se contrapone a la hasta ahora generalizada visión histórico- artística de las obras, para solamente brindarle una connotación ambiental a las obras de las clases de menores recursos . (Aguilera y Gallardo, 1997, p. 26)

En el otorgamiento del Grado de Protección es importante aplicar esta valoración, ya que existen inmuebles que constituyen ejemplos únicos dentro de la ciudad, que aunque en algún momento fueron objeto de intervenciones de conservación o restauración, adquiere una importancia primordial su protección, por lo que en la mayoría de los casos se les otorga el Grado de Protección I. Ejemplo de ello es el Museo de Artes Decorativas, el Hotel Santa Clara Libre, La Casa de Cultura Juan Marinello , el teatro La Caridad , entre otros. La identificación de estos inmuebles se realiza apoyados en las investigaciones precedentes que se mencionaban anteriormente y en el criterio de expertos y estudiosos del Centro Histórico, como la Msc. Arq. Felicia Fernández, la Msc. Arq. Ada Lenia Pereda y el Dr.sc Arq. Roberto López Machado.

El estudio ya mencionado de 1997 contempla además el valor científico- tecnológico, pero por requerir de un análisis de mayor complejidad no se ha considerado en la confección de esta ficha, aunque es de gran importancia, por lo que se recomienda su estudio posterior.

Otros aspectos de carácter primordial a considerar en la ficha de inventario serán los referentes a la localización. Para ello es necesario llenar las casillas correspondientes aManzana;Nº de la edificación, que se refiere a un número asignado a la edificación original (en el caso de este inventario se enumera a lo largo de la calle, no en la manzana); Calle, a las cuales se les ha asignado una letra del alfabeto, (ver Anexo); y el Nº postal.

También se considera en los inmuebles:

Uso: Se refiere al uso actual del inmueble inventariado.

Civil público: la función es de carácter colectivo o público tales como: edificio de gobierno, cementerio, teatros, sociedades, oficinas, comercio, hospitales, escuelas (no en conjuntos religiosos), parques, plazas, liceos.

Religioso: la función es religiosa, pueden ser ermitas, parroquias, capillas, santuarios, conventos, seminarios u otros conjuntos de carácter religioso.

Mixto: cuando la función es más de una, refiérase además ambos usos en las casillas correspondientes.

Ornamental/conmemorativo: la función es básicamente ornamental y puede incluir la función de rememorar una personalidad o acontecimiento, puede otorgar cierta significación histórica al lugar o área donde se encuentra, tales como estatuarias, tarjas, lápidas, adosadas a un elemento constructivo al efecto, obras arquitectónicas como mausoleos, obeliscos, arcos.

Industrial: la función tiene carácter productivo, industrial, agroindustrial y fábricas en general.

Indeterminado: no se conoce ni se puede inferir el uso. (Pereda, 2004, p. 53)

Estado de conservación

En elEstado de conservación se analiza la “Integridad”, que se refiere a la capacidad de la edificación de admitir a través de sus partes su mensaje cultural, pudiendo estar dentro de las categorías de Sin transformar , Poco transformada , Transformada o Muy transformada . Otro aspecto que se evalúa en el Estado de conservación es el “Estado constructivo”.

Sin transformar: la construcción no presenta modificaciones evidentes que transformen o devalúen su mensaje cultural, asume su estratificación histórica como fundamento del mensaje cultural de la edificación que sumó a sus valores originales los nuevos valores de etapas posteriores históricas. Aquí pueden incluirse edificios que han sido objeto de conservación restauración y/o edificios que merecen tal tratamiento.

Poco transformada: la construcción ha sido poco o muy poco transformada, presentan pequeñas modificaciones que no afectan sus características originales pero si algunos detalles de su mensaje cultural. Aquí se incluyen las

edificaciones que han sido restauradas luego de pérdidas de algunos de sus elementos los cuales han sido repuestos.

Transformada: la construcción presenta modificaciones que han cambiado una parte importante de sus características originales y/o de valor que dificulta la lectura de su mensaje histórico cultural.

Muy transformada: la construcción ha perdido sus características y el significado de su mensaje histórico cultural. (Pereda, 2004, p. 53)

Estado constructivo

Se refiere a su estado técnico. Se consigna en el modelo el estado constructivo de la fachada y del interior de la edificación por separado.

Bueno: la construcción no presenta deterioro de sus elementos estructurales y el deterioro de sus elementos componentes (carpintería, herrería, repello, yesería, piso, etc.) no es notable, pudiendo solucionarse con acciones constructivas de mantenimiento, conservación o reparación menor.

Regular: la construcción presenta huellas de deterioro en elementos estructurales que no llegan a ser notables o están muy localizados. Presentan también deterioro de sus elementos componentes pudiendo ser necesaria la sustitución de algunos de ellos y la reparación de otros.

Malo: la construcción presenta deterioro de sus partes estructurales las que pueden colapsar en algunas de sus áreas, pueden presentar derrumbes parciales.

Pésimo: presenta derrumbes parciales en un porciento considerable, aunque no llega a clasificarse como ruina. (Pereda, 2004, p. 53)

La aplicación de la ficha se efectuará en todas las edificaciones del Centro Histórico y su diagnóstico se reflejará a través de mapas fundamentalmente. En el centro de Patrimonio Cultural Provincial de Villa Clara fueron consultados una serie de documentos que permitieron estudiar los inmuebles de mayor valor en el Centro Histórico; entre ellos las Regulaciones Urbanas emitidas para la intervención en las edificaciones del área declarada como Monumento Nacional en 1999. De esta forma, tomando los resultados del último inventario realizado en el área, el cual se mencionó en el capítulo anterior, y revisando las intervenciones tramitadas desde esa fecha, se pudo comprobar el

comportamiento de todos los aspectos de la ficha elaborada en este capítulo y así emitir los criterios necesarios para el diagnóstico.

Influencias estilísticas

Este será otro aspecto a determinar en la ficha, y para su identificación será necesario estudiar las influencias estilísticas existentes en el Centro Histórico de Santa Clara, con los códigos que las identifican, lo que será de gran utilidad también en la evaluación de otros temas de la ficha.

La arquitectura de Santa Clara no posee una influencia notable de las codificaciones moriscas, aunque realmente en Cuba son muy limitadas las edificaciones de los siglos XVI, XVII y primera mitad del XVIII, especialmente en el tema doméstico. No obstante, la reminiscencia que poseen otras ciudades más antiguas de este estilo, no se aprecia con claridad por la falta de tradición. .

La falta de antecedentes decorativos provoca que los rasgos barrocos sean muy efímeros, para dar paso a partir del primer cuarto del siglo XIX, a una influencia neoclásica, con una decoración de motivos toscanos sui géneris, la cual solamente se aprecia en Santa Clara y se ubica en la carpintería de puertas y ventanas tanto exteriores como interiores.

Por lo tanto la arquitectura de fines del XVIII y primeras décadas del XIX es tradicional de influencia barroca, por su decoración en carpintería, rejas, cubierta, etc., la cual mantiene una fachada lisa, con tejas visibles sobre alero de diferentes características y guardapolvo, razón por la cual recibe el nombre de tradicional.

Fig. 6 Vivienda con influencia de estilo Tradicional, Colón # 233

A partir del año 1933 la arquitectura de la ciudad se hace más modesta, aunque se aprecian variaciones en el eclecticismo que no se observan, o se presentan de una forma muy escasa, en ciudades de la parte oriental como Camagüey, Santiago, incluso en Cienfuegos, Remedios, etc. Especialmente se desarrolla un eclecticismo con vanos de ventanas muy amplios sobre los

A partir de la década del 70 del siglo XIX, la economía hace sus efectos en la arquitectura en una reducción del número de inmuebles. No obstante, se observa una variación en los elementos neoclásicos, con el surgimiento de pilastras jónicas, pretil compacto, rejas más decoradas. En fin, existe una influencia neoclásica evolucionada que se extiende hasta la primera década del siglo XX.

Fig. 7 Restaurante 1878, edificación de influencia neoclásica.

Fig. 8 Edificación de influencia ecléctica, Julio Jover # 13.

Desde 1905 hasta 1910 surge una influencia ecléctica formativa definida por una transición entre los rasgos neoclásicos del XIX y los eclécticos de la década de 1920. Lo más llamativo de este código es el aumento de la decoración en fachada, especialmente en las balaustradas del

Documento similar