5. Principales resultados
5.1.6. Figuras que promueven el uso dentro de la institución
El área Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) del INFD puso en marcha en 2006 la Red Nacional Virtual de Nodos que conectan entre sí a todos los ISFD de gestión estatal del país y una proporción menor (alrededor de 50%) de ISFD de gestión privada. También alcanza a nodos centralizados que incluyen a cada una de las Direcciones de Educación Superior. Como funciones específicas de esta Red se enuncian:
Facilitar la comunicación entre los integrantes de los institutos, entre los institutos y entre éstos y sus comunidades.
Ser soporte físico de actividades del sistema de Formación Docente para las nuevas alfabetizaciones y el uso de TIC en educación y otros objetivos formativos que se establezcan.
Generar un escenario privilegiado para establecer un ambiente de formación mediado por TIC, particularmente para la formación en entornos virtuales.
Servir de apoyo virtual al resto de las actividades de formación en modalidad presencial, colaborando de este modo a “construir una cultura de uso de tecnologías informáticas y redes para la gestión de la información y la administración de los Institutos”.
En 2007 se instaló en cada instituto un nodo del sistema que cuenta con un conjunto de herramientas configurables (campus virtual, repositorio colectivo, sitio web, revista de noticias digitales, blog) que permiten la organización de diversas actividades internas de los institutos, en modalidad virtual o de apoyo a las de modalidad presencial, más herramientas de comunicación que permiten el contacto de los institutos con la comunidad a la que pertenecen y con el resto del sistema. Desde el nodo se tiene enlaces al CEDOC (Centro de Documentación Virtual del INFD), la Red Social de docentes AKANA, Educ.ar, (entre otros) y recientemente, el INFD publica automáticamente en cada uno información sobre convocatorias y concursos que se abren desde sus diversas líneas de acción.
La formación de facilitadores constituyó una la estrategia para dotar de herramientas a los ISFD para el funcionamiento de los nodos. La oferta se orientó así a dotar de conocimientos y herramientas para el uso de la página web y sus diversas aplicaciones, así como del campus virtual. La matrícula fue descendiendo a medida que los institutos fueron incorporando y afianzando el uso de los nodos, hasta responder en la actualidad a la formación de nuevas figuras en una misma institución – por la rotación propia de las jubilaciones, por ejemplo – o a la profundización de conocimientos a partir de la apertura de nuevos cursos.
Por su parte, entre el año 2007 y el 2011 se implementó el Proyecto Red de Centros de Actualización e Innovación educativa (Red de CAIE33), una política focalizada inscripta dentro del Plan Nacional de Formación Docente (Resolución CFE Nº 23/07). Desde el Proyecto Red de CAIE, el INFD se propuso contribuir con el fortalecimiento de los 242 ISFD que son sede de los Centros e impulsar desde su estructura la construcción de comunidades activas de saber pedagógico, de pensamiento y acción educativa.
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La instalación, institucionalización y consolidación de los centros en los ISFD fue una oportunidad para dinamizar las instituciones de formación docente a través de su apertura para la vinculación sostenida, sistemática y horizontal con las escuelas principalmente y, también, con otras organizaciones sociales y culturales de su territorio o zona de influencia. Los Centros se concibieron como: a) Centros de actualización, innovación y desarrollo pedagógico, b) Centros de recursos: lugares de consulta, asesoramiento y aprovechamiento pedagógico del equipamiento informático y multimedial, y de los recursos seleccionados para las bibliotecas de los CAIE y c) Centros de articulación de políticas nacionales y jurisdiccionales de formación docente: se ocupan del relevamiento de las demandas y necesidades de formación docente en su zona de influencia. Para ello, articularon sus líneas de acción específicas con otras acciones políticas nacionales, jurisdiccionales y locales en marcha. Entre las líneas de acción sostenidas a lo largo del tiempo, figuraron: a) Escrituras pedagógicas, b) Nuevas alfabetizaciones. Pedagogías de la imagen, c) Promoción cultural entre los ISFD, las escuelas y las organizaciones sociales locales, d) Articulación de Políticas de Desarrollo Profesional, Investigación y Proyectos de Mejora Institucional, e) Producción de materiales.
Asimismo, a partir del PCI, otras figuras se crearon como el resultado de políticas jurisdiccionales aunque esta situación es muy diversa y desigual. Tal es el caso de: encargados de mantenimiento de los laboratorios, Referente TIC, ente otras.
La influencia de estas figuras34 fue muy reconocida en el caso de los facilitadores – especialmente, por parte del equipo directivo de los ISFD -, aunque varió su reconocimiento de una institución a otra entre los docentes – al menos, en los cinco institutos analizados -. En los ISFD más grandes, en los que existe un número mayor de figuras, sin embargo, las mismas poseen menor reconocimiento por parte de los docentes. Los más pequeños, tal vez por el intercambio más cotidiano de las relaciones, parecen estar mejor incorporadas a los proyectos que, aunque en muchos casos son de orden institucional, congregan docentes. Las funciones que cada figura ha asumido varía de un instituto a otro, de acuerdo al conjunto de referentes con los que se cuenta, dado que cuando existen muchos es posible atribuirles diversas funciones. Sin embargo, esto no siempre ocurre, ya que a veces una falta de definición de las mismas contribuye la superposición de algunas acciones o la inexistencia de otras. Se hace necesario, en este sentido, gestionar de modo más claro y orientado las funciones de las diversas figuras de apoyo existentes, evitando solapamientos y vacíos. Varios de los responsables de estas funciones confirman que el tipo de demandas antes y después de la recepción de las netbooks varió en volumen, frecuencia y tipo. Sin embargo, no todo queda en la demanda, ya que según se señala, algunos alumnos –y en menor medida los docentes- son intuitivos y exploran por sí mismos las potencialidades de las netbooks. Las demandas también se reciben desde el equipo de conducción a propósito de la capacitación digital o los eventos institucionales.
34 Estos perfiles no son – al menos en el caso de los Facilitadores de los ISFD - técnicos. En algunos casos,
realizan tareas docentes en otros espacios, lo que facilita el asesoramiento en cuestiones de usos pedagógicos. Por otra parte, en el caso de los referentes técnicos que algunas jurisdicciones están incorporando también en formación docente, no hay una formación específica para este rol, sino que se construye en función de las demandas locales y de la propia experiencia.
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