7. Capítulo 1 Una ofensiva global
7.3. Finlandia, la mejor educación del mundo
Plantear que la educación debe ser universal, de alta calidad, pública, gratuita y pagada por el Estado, no es una utopía. Así es la educación en Finlandia, un país que no es precisamente una potencia y cuya educación está catalogada como una de las mejores del mundo.
En Finlandia la educación es universal, pública, gratuita y de alta calidad. En las mismas instituciones estudian los hijos de la élite y de los pobres. Cuenta con un sistema en el que los profesores son de los profesionales mejor pagos, con una excelente formación docente garantizada por el Estado y con garantías laborales. Ni punto de comparación con lo que aquí sucede.
En Finlandia la educación es universal tal y como se puede observar en el documento del Congreso Federal, La educación, garantía para la igualdad de oportunidades (Enseñanza, 2013), la característica básica de la educación finlandesa es el acceso igualitario a una educación y capacitación de alta calidad. También es gratuita en todos los niveles a partir del preescolar. Incluye los textos escolares, la alimentación y el transporte y, por supuesto, la educación finlandesa es pública, la financiación a la educación es estatal, distribuida entre el gobierno central y el territorial.
Tienen una elevada autonomía escolar, las escuelas siguen unos lineamientos curriculares, que incluyen los objetivos y contenidos básicos de las diferentes materias pero son las autoridades locales de educación y las escuelas mismas las que elaboran sus propios planes de estudio en el marco del plan nacional de estudios.
Los maestros gozan de libertad de cátedra: pueden decidir sus métodos de enseñanza, su método para evaluar, sus textos escolares y otros materiales.
Las inspecciones escolares fueron abolidas en Finlandia a principios de los noventa. El sistema confía en la competencia de los docentes y del resto del personal.
Se presta mucha importancia a la autoevaluación de las escuelas y a las evaluaciones nacionales de los resultados del aprendizaje.
Los resultados de las evaluaciones sirven para mejorar su labor. El objetivo principal de las evaluaciones nacionales es realizar un seguimiento nacional sobre el cumplimiento de los objetivos establecidos en las pautas nacionales de planes de estudios. Por lo tanto, los resultados no se usan para clasificar las escuelas. La docencia es una carrera atractiva en
Finlandia. Por lo tanto, los centros de formación pedagógica pueden realizar un exhaustivo proceso de selección entre los aspirantes a la profesión. Es tanto así que sólo accede el 12% de los postulantes.
Los maestros de escuela básica y secundaria superior deben tener una licenciatura. Se considera imprescindible contar con personal altamente calificado porque los maestros gozan de amplia autonomía.
En la mayoría de los niveles de la educación, los maestros participan cada año en actividades de actualización en servicio, como parte de sus obligaciones contractuales aunque no se ve como una obligación y por eso los docentes finlandeses consideran estas actividades un privilegio y se vinculan activamente a ellas.
En síntesis, los educadores son reconocidos como la clave de la calidad de la educación. Por lo tanto se presta atención a su formación, tanto a sus estudios como a la continua actualización.
7.4.“Informe sobre Alemania” de EURORAI, la Organización Europea de las Instituciones Regionales de Control Externo del Sector Público
En Alemania la mayoría de la educación es pública. En 2001 por ejemplo, las escuelas privadas (se trata generalmente de escuelas confesionales, Waldorf y alternativas, así como de internados) eran solamente un 2,4% del total.
El informe menciona sobre la educación pública:
La financiación de las escuelas públicas (enseñanza primaria y secundaria) se realiza básicamente mediante el reparto de tareas entre los Estados federados y los municipios. Mientras que estos últimos se hacen cargo de los gastos de material de las escuelas y, normalmente, también de los relacionados con el personal no docente, los Ministerios de Educación y Asuntos Culturales de los Estados federados asumen los gastos de personal docente. Los municipios, que son responsables de la construcción y del mantenimiento de las escuelas, y destinan partidas económicas a estos fines, son considerados titulares u organismos gestores de los centros.
La asistencia a las escuelas públicas es gratuita. Para equilibrar los gastos de los municipios y del Estado federado, éste concede a los municipios reembolsos
económicos destinados a distintos usos (por ejemplo, al transporte escolar), procedentes de su presupuesto, por regla general, del Ministerio de Educación y Asuntos Culturales. Además, el Estado federado presta su apoyo a los municipios a través de ayudas aisladas, por ejemplo, para costear la construcción de una escuela o a través de ayudas determinadas para gastos ordinarios. (Schulte, 2005).
Los padres tienen que pagar para que sus hijos asistan a los centros de enseñanza preescolar. La cuantía de sus contribuciones se fija atendiendo a sus ingresos. A petición de los padres, estos pueden ser eximidos parcial o completamente de esta contribución si no pueden asumir la carga económica. En este caso, las Oficinas de Protección de Menores asumirán los gastos. La asistencia a las escuelas públicas de enseñanza primaria y secundaria es en general gratuita. En estos centros tampoco hay que pagar tasas de matrícula ni desembolsar cantidad alguna por los certificados expedidos (Schulte, 2005, pág. 10).
El transporte escolar es, normalmente, competencia de los distritos y de las ciudades, y en algunos Estados federados también de los respectivos municipios (Schulte, 2005, pág. 11).