1.6 Tradiciones e Idiosincrasia
1.6.1 Folklore y Expresiones Culturales
La marimba es sin lugar a dudas el instrumento musical más representativo de Esmeraldas, tanto así que se ha convertido en una manifestación cultural del pueblo de esta zona del país, es un instrumento de percusión; está construida con
37 un marco alargado que en sus extremos poseen dos tablas llamadas cabezales, los lados lo constituyen tablas forradas con cojines en su parte superior, sobre estos cojines van tablas del teclado, amarradas en sus extremos con una piola de pita. En la parte inferir de los cabezales va otra piola, de la cual se guindan canutos de guadua, cada canuto corresponde a una tecla y estos varían de tamaño y grosor, dependiendo de acuerdo a la nota que corresponde, a su vez estos canutos se emplean como caja de resonancia, las tablas que componen el teclado de la marimba son generalmente 24 y son compuestos de madera extraída de la palma de chonta, esta se toca con palos de la misma madera, que en sus extremos superiores son recubiertos con leche de caucho. Para que la marimba alcance su mayor grado de potencia se la cuelga de dos palos de palma. (www.centroafroecuatoriano.org.ec)
Cada año se realizan festivales de Marimba en el balneario de Las Palmas.
La Marimba ha sido considerada con simpleza por generaciones y se ha puntualizado con este nombre a todos los bailes y expresiones musicales, pero muy por el contrario existen diversidad de bailes y expresiones musicales que componen la cultura de Esmeraldas, además a sido relegada a la categorización de espectáculo banal para turistas, que año tras año visitan las costas de Esmeraldas, cosa que dista mucho de la importancia cultural que este instrumento tiene para la sociedad esmeraldeña, si alguna vez se transita por las calles de la ciudad se puede observar que todos los componentes de la misma inspiran música desde sus calles hasta sus zonas más marginales están llenas de música que permite aseverar que el pueblo de esta zona irradia la frescura aportada por el ritmo costero de la marimba. (www.centroafroecuatoriano.org.ec)
Es justamente al transitar por esas festivas calles cuando conversando con la muchedumbre, se puede deducir y aseverar que el pueblo de ese lugar, ha
38 unido su nombre al de la marimba, una de las expresiones más distintivas y características de la provincia esmeraldeña.
La Marimba, como conjunto de instrumentos, bailes y piezas musicales, fue declarada Patrimonio Cultural Intangible por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador el 13 de enero de 2003. Su jerarquía como expresión propia de la comunidad negra de la provincia admitió la declaratoria. (www.centroafroecuatoriano.org.ec)
A continuación un fragmento de una entrevista realizada a lugareños de la zona, por la revista Ecuador Terra Incógnita nos da más luces, en cuanto al grado de pertenencia que existe entre las personas y la Marimba, incluso la separación que estos realizan entre la misma y otros bailes típicos de la zona.
Petita Palma, “la marimbera”
Nunca me hables del “baile de la marimba”, en la provincia hay diferentes bailes típicos. A veces se acompañan de la marimba, bombo, cununos, voz y guasá. El instrumento marimba ni siquiera está en todas las piezas que acompañan a estos bailes. Si alguien me dice «enséñeme a bailar marimba», yo le digo «vaya más allá…
Así responde Petita Palma, una mujer que a sus 78 años vibra con la fuerza y empeño de quien valora profundamente las tradiciones de su pueblo.
A mí me llaman la marimbera y yo lo recibo como un gran elogio, porque eso soy, a eso me debo. Petita acepta que haya un fenómeno musical y cultural llamado Marimba. Lo que no tolera es que todos los bailes que forman parte de ese fenómeno sean llamados así, ya que darles un solo nombre es negar su diversidad”.
39 En la ciudad de Esmeraldas, para cuando Petita llegó, a finales de la década de 1960, las fiestas terminaban con los cantos y bailes tradicionales del pueblo negro de esa provincia, pero éste era un espectáculo para adultos.
Ella, que ya los conocía porque rondaba los treinta años, empezó a formar un grupo de bailarines y músicos con niños y niñas de entre 6 y 10 años, a pesar de la resistencia de los padres de los chiquillos.
Su grupo recorría a pie las playas de Súa y Las Palmas, sumando nuevos miembros en complicidad de la marea baja. Entonces les revelaba los “secretos del bambuco, el andarele, la caderona, las aguas y carambas”, piezas musicales de la tradición negra de esmeraldas.
Todos los que andan tocando por ahí alguna cosa es porque la han aprendido en mi casa… Y entonces nos habla de su hijo Alberto Castillo, el innovador de la marimba cromática o de dos teclados, con posibilidades sinfónicas. Luego nos señala el taller donde él construye los instrumentos con los que todas las semanas enseña a los muchachos y muchachas de la Aldea S.O.S. de Atacames, una institución que alberga a niños desamparados. (Paredes, 20 abril 2006, Revista Ecuador Terra Incógnita, edición número 40)
Este artículo deja ver que la marimba es el fenómeno más representativo para el pueblo Esmeraldeño pero a su vez no es el único puesto que cuentan con otras manifestaciones más como son: