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Formación de líderes a partir de la autonomía

3. Construcción de territorio en el barrio Caracolí

3.3 Ejercicios comunitarios y de legitimación social

3.3.3 Formación de líderes a partir de la autonomía

En la forma de organización que se evidenció en Ciudad Bolívar a partir del trabajo que llevo a cabo Goméz Pérez (2014), él hace referencia a un aspecto más que es preciso mencionar en la consolidación llevada a cabo en el barrio Caracolí, este tiene que ver con la forma en que los grupos sociales se han organizado y apropiado maneras específicas de formar líderes, donde no se detienen únicamente en copiar ideologías traídas de otras épocas, si no que desde la realidad vivenciada en su contexto, han sabido implantar formas de actuar y de consolidar propuestas que perduren, esto es, instituir significados que ha sido creados socialmente.

Este accionar, esta mediado por un proceso de reflexividad, en el cual el ser humano construye sociedad y a la vez se consolida como un sujeto autónomo, que está en una constante búsqueda de preguntas, en donde se desliga de las certidumbres socialmente instituidas (Castoriadis, 2007). Este carácter le permite al ser humano posicionarse desde un carácter político, ya que analiza su propia realidad, entiende que como seres humanos investidos socialmente crean sus propias instituciones,

leyes y que por su condición de separación con el estado natural, está capacitado para mantener o cambiar dicha situación.

Por esto, a partir de la inquietud que se genera en los participantes de los procesos comunitarios aquí mencionados, resulta importante en el accionar social la fuerza creadora del ser humano, que investido por la búsqueda de un cambio en el caso de Brayan y Yiseth, forjadores de Taelim-Llam “tanto para la comunidad como para nosotros mismos, hemos logrado aportar en el crecimiento de aspectos como la manera de hablar, de expresarse, de ser más críticos, en los niños” (Entrevista a Byayan, 2019). Este factor es fundamental, ya que se inserta en una lógica magmática en la que constantemente se están adecuando los procesos en relación a la lectura que se hace del contexto. Muestra de ello es el trabajo que adelantan estos jóvenes en algunos colegios distritales, con el proyecto “Acepto el reto”, donde se le exige a los estudiantes pensarse soluciones que aporten al desarrollo sostenible del país, incentivando la creatividad.

Al mismo tiempo, estas experiencias tienen eco en las personas que se ven movidos por la realidad social, para el caso de las madres comunitarias, que tienen una historia interesante de formación en el barrio Jerusalén debido a que crean sus hogares de cuidado, luego de la muerte que existió de tres niños habitantes del barrio hacia inicios de los 90´s, ya que fueron dejados en su hogar solos (Gómez Pérez, 2014). Ellas, siguen cumpliendo un papel esencial en la construcción del territorio en Caracolí, ya que continúan inquietándose por la situación a la cual se ven expuestos los niños que cuidan, esto se puede evidenciar con la propuesta realizada de impactar en el barrio con el trabajo que año a año realizan.

Es de allí que la señora Miriam (Conversación informal, 2019), acompañada por una de sus colegas, le proponen a Inti Tekoa, desarrolla una propuesta artística en la cual incluyeron a las familias, ya que desde su percepción, éstas no suelen dedicar mayor tiempo a sus hijos, a la vez que

realizarlo el día domingo, donde se ve de acuerdo con la señora Miriam, que los padres tienden a usar este día para jugar tejo, para beber y muy poco lo utilizan con sus hijos. Por tanto, así es como se consolida el “Carnavalito por el amor y la vida”, que en sus 14 años de existencia ha logrado involucrar a un número considerable de habitantes del barrio Jerusalén y Caracolí, tomándose las calles, como suele hacerse en los barrios populares, sin permiso de las autoridades competentes, con el fin de “desarmar los odios, apreciar la variedad de mundos que existen y generar conciencia del trabajo que se hace (Entrevista a Fernando, 2019).

En este mismo sentido, es preciso resaltar el trabajo llevado a cabo por un grupo de jóvenes del barrio entre los 15 a 22 años, que interesados por hacer frente a las dinámicas capitalistas que predominan en la economía, pero también como medio para rescatar las tradiciones campesinas de quienes habitan el barrio, idearon con apoyo de Inti Tekoa, un proyecto que incluyera el trabajo en la tierra y con este se pudiera realizar un proceso de reflexión en cuanto al cuidado que del medio ambiente se debe tener; esto, se logró a partir de un terreno donado por la Junta de Acción Comunal del barrio, el cual se encontraba en alto riesgo, y por tanto no es habitable.

Y es que este proceso se reinauguro en el mes de abril del año 2019, luego de una serie de dificultades que se presentó tanto con las personas que lideraban el proceso, como con la comunidad. Por ello, es común escuchar en los habitantes del barrio comentarios como “Yo he estado con la huerta como desde mitad de este año. Me interesa porque tengo raíces de campo, yo soy de Cajamarca Tolima” (Conversación informal con Don Carlos, 2019) o haciendo referencia al interés por participar, pero la imposibilidad de tener el tiempo en donde manifiestan que "ojalá sigan con la huerta, yo quiero ir a ayudar pero es que a veces el tiempo no me da" (Conversación informal señora Sandra, 2019) y otros que desde su experiencia ofrecen consejos a este trabajo

“esta tierra tiene que estar muy abonada, hay que cuidarla” (Conversación informal con don Calixto, 2019).

Loaiza, S. (2019). Espacio adecuado para la huerta. [Fotografía]. Imagen propia. Por tanto, este proyecto es muestra del nivel de liderazgo alcanzando por los jóvenes que lideran este proyecto, el cual ha ido generando unos grados de identidad en los habitantes, hasta el punto de incentivarlos a practicar ese conocimiento que adquirieron en su lugar de procedencia y que pueden replicar en la ciudad. Dicho accionar genera emotividad en las personas, que es percibida desde su forma de referirse a este espacio y de la forma de actuar, mediado por un proceso de interacción comunicativa que inserta a las personas en un colectivo (Cabrera, 2004) en el cual se practican acciones con las cuales se reconoce con los otros.

Por otra parte, el trabajo de PFS es muestra del aporte que acciones como la danza pueden generar en la formación de liderazgo, esto, debido a que se ha sabido motivar mediante diferentes medios la participación de niñas, niños y jóvenes, quienes han visto que existe una forma de hacer frente a la situación que se vivencia a partir del baile y haciendo uso de sus tradiciones culturales, ya que el interés particular se centra en “que todas esas personas que no conocen y no tiene pensando mostrar su talento, puedan darse a conocer como bailarín o como ser humano, eso es lo que queremos que la gente reconozca” (Entrevista a Jeisson, 2019). Este pensamiento lleva a que cada vez se congreguen más personas ya que el grupo es visto como una familia y como manifiesta Jeisson, ésta ha permitido que él se pueda formar también.

Así mismo el trabajo que ha liderado Sandra con FEVIDI, termina por involucrar diferentes personas y organizaciones que ven representando en ella la posibilidad de cambiar la realidad social a partir de acciones concretas, en donde como ella manifiesta al ser una fundación hogareña, todas las personas se ven involucradas en el trabajo que allí se realiza. Esto, proyecta en las familias la idea de que es posible sobrellevar la situación de salud en la cual se encuentran sus hijos, y que es posible explotar sus capacidades ya que ellos son “ángeles, donde hay pureza y siempre están disponibles a dar amor” (El Ángel de la Calle, 2013).

Por tanto, las diferentes propuestas de trabajo que se llevan a cabo en Caracolí, son muestra de los procesos de liderazgo a los cuales se ven inmersas las personas, en donde lo que prima es la complicidad que se llega a sentir con estos proyectos, en donde los intereses y gustos son los que han mantenido dichos trabajos, por encima de las dinámicas individualistas que existen,

sobreponiendo a discursos de poder que buscan deslegitimar a los barrios periféricos, centrado en la lucha por el territorio.