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FORMACIÓN PARA EL DESARROLLO DOCENTE Y LA INNOVACIÓN EDUCATIVA

LA FORMACIÓN PEDAGÓGICA DEL DOCENTE UNIVERSITARIO

FUNCIÓN DOCENTE

3.5 FORMACIÓN PARA EL DESARROLLO DOCENTE Y LA INNOVACIÓN EDUCATIVA

Toda formación en el docente permite desarrollar un proceso de innovación fundamental para su desarrollo profesional, esto a través de cambios y oportunidades dentro de la enseñanza universitaria, transformaciones fundamentadas, planificadas y con intenciones de mejora e innovación. Con referencia a lo anterior J. García Álvarez (2004) nos dice que:

El cambio va precedido e impulsado por una etapa crítica de las vigentes pautas formativas. Esta crítica propone, al menos en teoría, las modificaciones que será preciso introducir para superar la situación criticada. Tales propuestas innovadoras general altas expectativas acerca de los esperados resultados (p. 25).

Estos cambios surgen desde la sociedad en los ámbitos científico, cultural, social, político, económico y educativo, con una gran rapidez mediante los nuevos recursos técnicos y las tecnologías de información, que exigen del sistema educativo en general la práctica de la enseñanza en particular y una formación y actualización coherente con la realidad de estos cambios. Para J. Paredes, y A. de la Herrán (2009): “Una sociedad en cambio permanente exige procesos y organizaciones adaptables que revisen sus formas de actuar de acuerdo con las cambiantes necesidades del entorno” (p. 21). Las ideas y razones de este cambio y, por ende, de una actualización de la educación, se fundamentan en la propia naturaleza y objeto de la enseñanza como agente conductor de la sociedad, entendida ésta como un sistema de formación ideológica y equipamiento profesional del individuo, requiere asumir de forma creativa su responsabilidad en la planificación del futuro, aceptar la innovación como fenómeno complejo y dinámico en la educación. Por lo anterior, conviene mencionar lo que nos dicen S. de la Torre, y O. Barrios (2000):

Cuando el cambio afecta a la estructura, a los valores, a la ideología, a los roles y usos, al comportamiento docente y discente o se orienta a cambios sociales, estamos ante un proyecto transformador. En cualquier caso la innovación como cambio valioso o compartido es el sustrato permanente del desarrollo humano y del progreso científico, cultural, social y tecnológico (p. 12).

Debido a estos cambios, el sistema educativo debe plantearse su intencionalidad, propósitos, misiones y visiones, así mismo atender la dimensión contextual de la innovación, su dimensión sustantiva, personal, evaluadora, entre otras cosas. Requiere someterse a una reflexión crítica de su razón de ser, sus funciones y la manera de cumplirlas. Atender la formación para el desarrollo y la innovación en el docente, en las que se plantean estrategias y métodos de trabajo que puedan ser contrastados con las demandas educativas y las demandas propias de la universidad. Es preciso establecer una estrecha relación entre innovación y formación, pues el objetivo prioritario de la formación de un docente, para el desarrollo y la innovación, se centra en el logro de la calidad de la enseñanza en particular y de la educación en general, ya que la innovación representa no sólo un tema, sino una perspectiva integradora de conocimientos, metodologías y prácticas pedagógicas.

S. de la Torre, y O. Barrios (2000) nos muestran, así mismo, una integración por medio del Proyecto IFI (Innovar-Formar-Investigar), tres procesos pedagógicos vinculados con el cambio y encaminados a la mejora de la calidad de la enseñanza a través de cambios sostenidos.

a) La formación se orienta al desarrollo profesional del docente en donde ésta no culmina con la adquisición de conocimientos, sino que busca generar actitudes y valores, desarrollar nuevas habilidades y destrezas para la enseñanza y adquisición de hábitos. b) La innovación es una mejora colaborativa de la práctica docente, un proceso de cambio

interno y externo, profesor y alumno. Innovar es formación de actitudes, destrezas, hábitos, manejar estrategias, conocer procesos y crear climas constructivos.

c) La investigación como proceso de adquisición de conocimientos para mejorar la práctica. Es conocer qué estrategias alcanzan mejores resultados en determinados grupos. Es investigar el propio proceso de innovación metodológica.

Con base en el decálogo para el profesorado innovador de J. Carbonell Sebarroja (2001), se presenta una adecuación del mismo, en el cual se expresan deseos sobre requisitos y condiciones idóneas para que un profesor desarrolle la innovación educativa mediante la formación.

La Creatividad en la Enseñanza del Docente Universitario de la UAZ, México. 1. Reconocimiento social y autoestima profesional

2. Formación y desarrollo profesional 3. Formación permanente

4. Autonomía para el ejercicio de la enseñanza 5. El profesor o profesora no están solos en el aula 6. Tiempo para el aprendizaje permanente

7. Periodos de estudio, lectura y reflexión 8. Incentivar la innovación educativa 9. Participación del profesorado

El desarrollo y la innovación son básicos y esenciales en todo proceso educativo, más aún si hablamos de la formación de todo docente, pues éste descubre sus procesos personales implicados en el cambio, diseñar estrategias idóneas para la enseñanza, atender las demandas del contexto y las necesidades de los educandos, ya que el desarrollo y la innovación en la formación depende, en gran medida, de lo que el docente haga de ella. Dillon-Peterson con relación a lo anterior comenta lo siguiente:

Es un proceso diseñado para fomentar un desarrollo personal y profesional de os individuos dentro de un clima organizativo respetuoso, de apoyo y positivo que tiene como último fin mejorar el aprendizaje de los alumnos y una continua y responsable renovación para los educadores y las escuelas (en L.M. Villar Angulo, 1990, p. 339, 340).

Para el desarrollo y la innovación, el docente requiere de un cambio de actitud, aplicación práctica, didáctica, trabajo en equipo y el uso de nuevas tecnologías que le permitan liberarse del trabajo rutinario.

CAPÍTULO 4.

LA CREATIVIDAD EN LA