CASTILLA LEÓN Y CASTILLA LA MANCHA 36,74 %
V.6 Formas de colonización y poblamiento: Misiones y Hatos 1 Misiones
Estos asentamientos tenían un doble objetivo, por un lado colonizar y por otro evangelizar. Surgieron como propuesta eclesiástica para convertir a los habitantes originales a la religión católica y a la vez colaborar en el poblamiento y mejora de la situación de los mismos. Se asentaron bajo diferentes direcciones y fueron lideradas por distintas órdenes religiosas. Como señala Botello (2005), ``Las misiones franciscanas,
dominicas y jesuíticas en el llano venezolano y la Orinoquia fueron fundamentales para el poblamiento de esas apartadas zonas del país; con la persuasión de aquellos señores de hábito y barba o mediante la compulsión y la fuerza armada, fueron reducidos los indígenas en centros misionales……comenzaron una primera etapa de evangelización hacia 1658, que se mantuvo hasta 1678; luego vendrían otras seis etapas, hasta culminar su actividad en el lapso entre 1800 y 1820, cuando el régimen español estaba en sus estertores”. A pesar de la polémica generada por los métodos y la transculturación, el
mismo autor toma partido por las misiones en el enfrentamiento contra los hateros,``Con
todos los abusos o errores que pudieron haber cometido los misioneros con nuestros indígenas, se debe a ellos, sin duda el poblamiento de las tierras llaneras, así como un poco de orden y protección a las poblaciones, pues se impusieron sobre la voluntad de los hacendados poderosos, a quienes no convenía la formación de pueblos en sus tierras, que les impedirían seguir maltratando indígenas, abusando de sus mujeres y negociando su ganado y tierras ´´.
Siguiendo las ordenanzas dictadas por Felipe II, se comenzaron a fundar en toda América pueblos de misiones, aunque ya en el siglo XVI a instancias de Bartolomé de Las Casas, los frailes dominicos iniciaron la misión fundadora en Venezuela. Ya en el siglo XVII y XVIII los Jesuitas provenientes de Bogotá descendieron a los Llanos del Orinoco estableciendo misiones. Posteriormente y a raíz de la expulsión de la orden (1767) su la labor sería continuada por los franciscanos. Destacan dentro de estas misiones y misioneros obras fundamentales, que inician el conocimiento científico del llano, entre ellas cabe destacar El Orinoco Ilustrado de Gumilla (1999) (Figura V.6.1) y la obra de Gilli (1965).
172 Figura V.6.1. Portada del Orinoco Ilustrado de José Gumilla.
V.6.2 Hatos y Ganadería
La introducción de ganado vacuno en el siglo XVI se explica en función de tres rutas conocidas. Por un lado la de Francisco Ruiz, que proveniente de Oriente, pasa por los Llanos de Paya (Alto Guárico Central) y llega hasta Acarigua, por otro la de Juan de Carvajal que desde El Tocuyo pasa por Guanaguanare (Guanare) hasta Pedraza la Vieja y finalmente la ruta de Cristóbal Guerra, que proveniente de Santa Fé (Bogotá), alcanza el desparramadero del Sarare hasta los Llanos Altos Occidentales (Vila, 1965), aunque para Humboldt (1991) las localidades de Coro y El Tocuyo fueron el origen del ganado. Ell hato contribuye mayormente a la introducción masiva del ganado bovino y equino, que a la postre influirá en la evolución de la economía y del paisaje del llano durante los últimos 460 años. Al fundar Ampies la ciudad de Coro en 1527, introduce el ganado en la región occidental, criando ganado vacuno, cabrío y una considerable porción de mular (Oviedo y Baños, 2006). García y Rojas (1996) consideran, sin embargo, que para ese momento existía ya ganado en manos indígenas, sobre todo caquetios, a través del trueque. Había ya comenzado el proceso de domesticación por parte de algunos grupos indígenas y el de las cimarroneras para la reproducción en estado salvaje de vacunos, caballos y yeguas. Ya para 1547 Cristóbal Rodríguez abastecía a Santa Fé de ganado vacuno traído de la región de Tocuyo en Venezuela por el camino de Sogamoso, a lo largo del piedemonte andino-llanero, en los altos Llanos Occidentales. (http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/modosycostumbres/crucahis/crucahis84. htm,http://fuegocotidiano.blogspot.com/2009/06/esclavitud-y-ganaderia-los-origenes. html). No menos importante es la introducción de otros animales domésticos que a la larga pasaran a formar parte de la economía indígena por trueque con los españoles y que luego se aclimataran al nuevo territorio. Además del ganado bovino destaca el ganado caballar, el porcino, las aves de corral y aunque ya existía el perro en América, nuevas razas fueron traídas en la conquista.La rapidez con que se reproducen, sobre todo el ganado vacuno y el caballar, así como las fugas y pérdidas de animales, dió origen a las cimarroneras, base de la posterior riqueza llanera.
Los siglos XVI y XVII son los del inicio del poblamiento, el primero es de difícil establecimiento en la perifería, en la dura lucha de conquista para unos y de resistencia para otros. La colonización comienza en el siglo XVII con la fundación de villas y pueblos y el avance de las misiones en la cuenca del Orinoco. Es el siglo del avance definitivo del poblamiento de los llanos, es el frente colonizador de la colonia tardía, la figura de los hatos desplaza lentamente a la fundación de villas y pueblos de misiones, logrando traspasar la barrera de la cota 100 en avanzadilla hacia las zonas insalubres de los llanos bajos. La fundación de Calabozo, San Fernando de Tiznados y El Sombrero (1726, 1723 y 1725), al estabilizarse la primera de estas villas, es un punto de partida para el poblamiento de los bajos Llanos Centrales y la cuenca baja de La Portuguesa, hasta alcanzar la otra orilla del Apure. Los hatos cubren funciones demográficas, a su influjo subsistieron muchos pueblos y se fundaron otros, (Rodríguez, 1991).
En oriente los llanos, al este de las mesas, se pueblan a partir de Maturín (1722) y desde la costa de Cumaná, Barcelona y del frente fluvial del Orinoco. Zaraza, Pariaguan y El Baúl, señalan el punto de avance colonizador de la primera mitad de siglo. La baja colonización del llano hasta principios de ese siglo, la señala Gumilla (1741), diciendo `` Desde el Orinoco hasta los Llanos de Cumaná, hay ocho días por
tierras despobladas. Tomando más arriba hasta los llanos del Orinoco hay nueve días de terrenos y ríos sin habitantes a excepción de algún vecino que no lejos de la serranía cuida sus ganados. Desde el Orinoco a Guanare y hasta Barinas hay veinte días largos de tierras desiertas…´´. El último avance colonizador, antes de la independencia, se
inicia hacia 1750 desde varios frentes. Por vía fluvial se establecen Guasdualito (1750), La Unión (1754) y Guaranito (1768), desde los Andes, Guanare y Calabozo, para los asentamientos en la otra orilla de Apure (Rodríguez, 1991). Fue un proceso lento, que se caracterizó primero, por el avance de criadores con sus mayordomos y luego con sus rebaños y familias en dirección de norte a sur, desde la Provincia de Caracas y sus adyacencias hacia las tierras de la llamada Otra Banda de Apure, equivalente para la época, a la zona geoeconómica delimitada por Alejandro de Humboldt entre... “las
sabanas de Palmarito, las sabanas de Arauca y las del Meta, desde el río Caquetá hasta el río Apure y desde éste hasta el Delta Orinoco” (Humboldt, 1951). En este
proceso resultan de mucha importancia las villas de Camaguán (1768), en su segunda fundación, San Jaime (1753), hoy desaparecido, y San Antonio predecesoras de San Fernando del Paso Real del Apure el cual se establece entre 1770 y 1789 y está en medio de la pugna entre los dueños de hato y los misioneros. Según Rodríguez (1991) los dueños de hatos, apoyándose en la real cédula de 1754, resucitan una forma jurídica de la conquista, la de capitán poblador. Las fuentes indican que entre 1760 y 1765,
174
dueño de tierras y esclavos en Barbacoas, San Sebastián, Calabozo y Caracas, entró a la tierra de los llanos, primero con sus mayordomos y luego nuevamente con sus rebaños, en calidad de Capitán Poblador. Con él entraron también el Dr. Don Fernando Domínguez, Adrián Camacho, Adrián Delgado y otros criadores apoyados en sus armas y mayordomos con fines de pacificación.´´ esto les permitió fundar hatos y queseras y ``.aquerenciar ganado, y cazar cimarrones,..´´
Las relaciones entre los dueños de hatos y los religiosos se tornan tensas y difíciles. Hacia 1780 el obispo Mariano Martí en su visita pastoral, acusaba directamente a los hateros de ser; ``responsables del poco fomento y del estado caótico en que se
encontraban los pueblos de misión ´´. El Obispo Martí entre 1771 y 1784, realizó la visita
pastoral por espacio de 13 años, recorriendo los más agrestes caminos de la montaña y el llano, visitando todas las parroquias establecidas de este a oeste y de norte a sur de la geografía venezolana, con el objeto de reunir una información que arrojará una visión más clara sobre la realidad socio política del país. Los datos aportados por el Obispo Martí pueden considerarse el primer censo nacional moderno. Sin embargo más puede la obstinación del fraile y durante 3 largas décadas luchan contra la oposición de los hateros, que a veces se torna violenta, hasta que ya luego de establecido San Fernando de Apure, se logra la fundación de San Jerónimo de Guayabal para 1795. Humboldt pernocta en el pueblo durante su viaje en Marzo de 1.800, proveniente de Calabozo. La característica fundamental de este segundo momento de la colonización tardía del llano es, según Rodríguez (1992) ``, el crecimiento de los hatos en detrimento de los poblados
indígenas ´´ y de las misiones (Figuras V.6.2 y V.6.3)
Figura V.6.3. Poblamiento ganadero de los Llanos de Apure 1760-1800 (Rodríguez, 1991).
Hacia 1.800, cuando llega Humboldt a Venezuela, la figura del hato se ha impuesto como unidad de producción pecuaria evolucionando a lo largo de dos siglos, para convertirse al final del último frente colonial, en un elemento de poblamiento. La producción de los hatos para 1.800 se podría aproximar, según los datos de Humboldt, quien citando a Depons estima en 1.200.000 cabezas de ganado bovino, 180.000 caballos y unas 90.000 mulas, para la capitanía general de Venezuela, la mayor parte en los llanos. Para los más ricos propietarios estima unas 14.000 reses marcadas al año, la exportación de cueros se eleva para esa fecha a 174.000 al año, según datos oficiales, de lo que infiere el propio Humboldt que la cifra de 1.200.000 reses es más bien baja, en función de esta producción. La guerra de independencia (1810-1821) interrumpe y modifica las tendencias pobladoras y contribuye a darle al hato una importancia estratégica en el abastecimiento de las fuerzas en pugna Vowell (1988). Al terminar la contienda la republica trata de organizar la producción agropecuaria del país, sin embargo sucesivas guerras civiles como la Guerra Federal (1859-1864) y diferentes revoluciones hacen del siglo XIX un periodo de continuos avances y retrocesos del llano como ``tierra de en medio” al situarse entre la costa, los Andes y Guayana, escenario bélico permanente, sobre todo a lo largo de las áreas más transitadas.
El área de la llanura aluvial, por debajo de la cota 100 m al este de las selvas alisias y al norte de la altillanura Meta- Capanaparo y al sur de la Cordillera de la Costa y el sistema de colinas del Guárico, se mantuvo poco poblada durante los ciclos de colonización republicana del siglo XIX y en la Venezuela petrolera del siglo XX.
176