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El fragmento conocido como B

In document La deducción silenciosa (página 43-52)

En 1780, cinco años después de los manuscritos de Duisburg y uno antes de la publicación de la Crítica de la razón pura, Kant escribe el famoso fragmento conocido como B12. Este fragmento, escrito por nuestro filósofo detrás de una carta que el rector de la universidad de Königsberg le envió el 20 de enero de 178067, es un claro bosquejo de lo que más adelante contendrá las secciones II y III de la deducción que encontramos en la primera edición de la Crítica. En este fragmento Kant destacará una facultad que hasta ahora no había sido mencionada; esta es, la imaginación. Como veremos a continuación, en este fragmento ella desempeñará un papel crucial en el conocimiento pues, será gracias a ésta que Kant podrá explicar cómo se une la sensibilidad y el entendimiento y por tanto podrá evidenciar de una manera más clara de qué manera está sujeta nuestra receptividad a nuestra actividad sintética.

Este capítulo estará dividido en dos secciones. La primera está dedicada a la imaginación y a lo que podríamos denominar como un primer esbozo de lo que en la

Crítica se conocerá como la doctrina de la triple síntesis de la imaginación. Aquí mostraré cómo en estos manuscritos la facultad central ya no va a ser la apercepción, como lo era en los manuscritos de Duisburg, sino que va a ser ahora la imaginación. Mostraré cómo la imaginación va a desempeñar un papel crucial dentro del argumento de la deducción ya que le va a permitir a Kant esclarecer la manera como las intuiciones quedan determinadas por los conceptos puros del entendimiento. En la segunda sección me ocupo de la manera como Kant describe los conceptos puros del entendimiento, y mostraré cómo en este manuscrito Kant termina exigiendo que todas las representaciones sensibles estén enlazadas mediante los conceptos para así poder tener conciencia de ellas. Al hacer esto Kant no solo está buscando justificar la objetividad de las categorías, sino que también esta buscando la necesidad de su aplicación para cualquier experiencia posible.

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Según E. Adickes en Kant- Studien, citado por Stepanenko en: Categorías y autoconciencia en Kant,

Antecedentes y objetivos de la deducción trascendental de las categorías. Ed. UNAM, México 2002. Este documento no pudo haber sido escrito después de la redacción de la Crítica de la razón pura, ni pudo haberle servido a Kant como preparación para la redacción definitiva de la deducción trascendental en conjunto. Adickes concluye que se trata de un trabajo previo a la redacción de la Crítica el cual Kant utilizó posteriormente para la elaboración de una parte de la deducción, a saber: la tercera sección en la primera edición de la Crítica.

4. 1 La síntesis trascendental de la imaginación

Tal vez uno de los aspectos más importantes de este fragmento es que Kant introduce una facultad que más adelante será fundamental tanto para el argumento de la deducción como para el esquematismo trascendental68, la cual no se había mencionado ni en las Reflexiones sobre metafísica, ni en los manuscritos de Duisburg; la imaginación.

Pero ¿por qué Kant ve la necesidad de introducir esta nueva facultad? Para poder responder a esta pregunta debemos recordar cómo en las Reflexiones sobre metafísica, la actividad del sujeto podía explicarse como la combinación de dos órdenes distintos: el de las representaciones sensibles y el de los conceptos en los juicios. Bajo esta perspectiva la actividad del sujeto quedaba caracterizada como funciones que ordenan el contenido de nuestro conocimiento. De esta manera lo que ordenamos en el espacio y en el tiempo son sensaciones y lo que ordenamos en el juicio son conceptos, los cuales al darles una posición específica los convierte en representaciones de objetos. Llama la atención cómo en estas Reflexiones Kant considera que, para que nosotros podamos representarnos objetos, la facultad central va a ser la sensibilidad y no el entendimiento “Ciertamente la función sensitiva es el fundamento de la intelectual.”69

En cambio, en los manuscritos de Duisburg, Kant parece supeditar el orden de las representaciones (y por tanto la sensibilidad) a nuestra actividad sintética, esto es, a los conceptos puros del entendimiento. Por lo tanto, podemos decir que en los manuscritos de Duisburg, Kant de alguna manera privilegia la unidad del entendimiento, ya que no es posible conocimiento alguno sin una unidad conceptual a la cual queden integrados los datos de la sensibilidad. En este orden de ideas, podemos decir que tanto en las Reflexiones sobre metafísica como en los manuscritos de Duisburg, las facultades de la sensibilidad y el entendimiento habían sido

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El esquematismo de los conceptos puros del entendimiento es el lugar de la Crítica en el que Kant se ocupa explícitamente de los productos de la síntesis trascendental de la imaginación que unifica los conceptos puros con la intuición. Véase A137-B176.

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caracterizadas de tal forma, que daba la sensación de que Kant, en su intento por explicar cómo se el orden objetivo de representaciones, estuviese privilegiando a una facultad en especial.

Sin embargo en B12 Kant da un giro bastante novedoso, pues, ya no va a hablar de dos órdenes distintos cuya coordinación genera el conocimiento, sino que va a enfatizar en una necesaria interrelación entre la sensibilidad y el entendimiento. En este sentido la producción de un orden objetivo de representaciones no va a recaer única y exclusivamente en una facultada sino que va necesitar de ambas. Para poder lograr esto, Kant va a apelar a la imaginación. Esta facultad, además de permitirle a Kant relacionar la sensibilidad y el entendimiento, le va a permitir explicar, de una manera más clara, cómo se condiciona el aspecto empírico del conocimiento a la aplicación de conceptos.

Ahora bien, en lo que respecta a la caracterización de esta facultad en este primer momento, podemos decir que ésta no dista mucho de la que encontramos en la primera edición de la Crítica, sobre todo en lo que respecta a su simultanea pasividad y espontaneidad; sin embargo es interesante notar que en este fragmento Kant le otorga un papel mucho más importante que el que le dará en la deducción que encontramos en la

Crítica, pues, en este manuscrito llega a definir la síntesis trascendental de la imaginación como "el fundamento de todos nuestros conceptos del entendimiento."70

A su vez podemos decir que la posición que Kant le otorga a la imaginación es entre el entendimiento y la sensibilidad; creo que la razón de tal ubicación es precisamente por que ésta le permite a Kant tejer un puente entre estos dos polos, y de esta manera puede esclarecer la manera mediante la cual las intuiciones quedan determinadas por los conceptos puros del entendimiento.

Pero, ¿de qué manera Kant explicará cómo se relaciona nuestra receptividad con nuestra actividad sintética? Para hacer esto Kant comenzará haciendo énfasis en la distinción que hay entre una imaginación reproductiva y una imaginación productiva señalando

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que: "La imaginación es una síntesis en parte productiva y en reproductiva"71, en donde la primera hace posible la última, pues, si no estuviese previamente una representación no habría manera de que la pudiésemos enlazar con otras represtaciones. Para comprender mejor el papel de la imaginación reproductiva, el cual no es del todo claro en este fragmento, recordemos cómo en la Crítica Kant sostendrá que sin ella jamás podría originarse "las primeras y más puras representaciones fundamentales del espacio y el tiempo"72 esto es así porque "Si perdiera siempre de vista las precedentes (las primeras partes de la línea, las partes precedentes del tiempo o las unidades representadas sucesivamente) y no las reprodujera al pasar a las siguientes, jamás podría originarse una representación completa"73. Ahora, tanto en este fragmento como en la

Crítica, Kant considera que nosotros reproducimos sólo lo que hemos recibido a través de los sentidos y por ende este va a ser el lugar en el que va a operar el aspecto reproductivo de la imaginación.

Por el contrario al aspecto productivo de la imaginación lo involucra tanto en el campo de lo empírico, como en el de las intuiciones puras y en el de las condiciones de posibilidad de la experiencia: "La imaginación productiva es 1) empírica en la aprehensión, 2) pura pero sensible con respecto a un objeto de la intuición pura sensible, 3) trascendental con respecto a un objeto en general. La primera presupone la segunda, la segunda la tercera."74

Hecha esta distinción entre el aspecto productivo y reproductivo de la imaginación, Kant procede a señalar que "la síntesis pura de la imaginación es el fundamento de posibilidad de la empírica en la aprehensión, por lo tanto también de la percepción. Es posible a priori y no produce más que formas (Gestalten)."75 De acuerdo a esta cita, y teniendo cuenta que la parte productiva de la imaginación hace posible la parte reproductiva, podemos decir que, de alguna manera, Kant sujeta la reproducción de datos empíricos a una síntesis a priori de la imaginación en donde la imaginación, al relacionar intuiciones puras, configura el plano en el cual se da la reproducción de datos 71 Ibid 72 A102 73 A102 74 Ibid 75 Ibid

empíricos. Podemos decir que esta manera de concebir la relación entre la imaginación reproductiva y la imaginación productiva lleva consigo la subordinación de nuestra receptividad a la actividad sintética a priori de la imaginación pues, como pudimos apreciar en la última cita, el plano en el cual se da la reproducción debe ser el mismo en el cual se da la aprehensión de los datos de los sentidos. A su vez podemos ver cómo ya en la percepción está operando la imaginación.

Posteriormente Kant procede a señalar que la síntesis trascendental de la imaginación sólo se relaciona con la apercepción en la síntesis de lo múltiple (la cual se da en el tiempo) a través de la imaginación. Según nuestro filósofo es sólo por medio de esta síntesis trascendental de la imaginación que podemos representarnos un objeto a partir de nuestras intuiciones. Finalmente Kant nos señala que nosotros podemos dar cuenta de los fenómenos gracias a la apercepción más que a nuestra sensibilidad: "Todos los fenómenos me conciernen, no en tanto que están en los sentidos, sino en tanto que al menos pueden hallarse en la apercepción."76 No obstante, para que los fenómenos puedan estar en la apercepción, deben haberse sometido primero a la síntesis de la imaginación la cual a su vez: "tiene que concordar con la unidad absoluta de la apercepción; por lo tanto los fenómenos sólo son elementos de un conocimiento posible en tanto que se encuentran bajo la unidad trascendental de la síntesis de la imaginación."77

Si observamos esta cita podemos apreciar cómo, aun cuando la apercepción ocupa un papel muy importante en el argumento, ésta es tratada desde una perspectiva muy diferente a la manera como fue tratada por Kant en los manuscritos de Duisburg. Recordemos como en estos manuscritos Kant aborda a la apercepción como condición de posibilidad de la síntesis que funda toda intuición, en donde los conceptos puros del entendimiento son interpretados como reglas que permiten que las representaciones puedan combinarse en una sola conciencia. A diferencia de los manuscritos de Duisburg, en B12 Kant hace más énfasis en el rol que la apercepción juega dentro de lo que se podría llamar una teoría de las facultades cognoscitivas, en la que, como hemos

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Ibid.

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podido ver, la imaginación juega un papel claramente preponderante al de la apercepción.

También podemos ver cómo Kant señala que hay una necesidad de la síntesis de la imaginación como condición de posibilidad de la intuición, pues, la multiplicidad dada en la intuición tiene que ser de algún modo unificada para que se la capte en una conciencia, es decir, la multiplicidad demanda un acto de síntesis.

Finalmente podemos ver el papel lógico deductivo tan importante que la imaginación desempeña en esta teoría de las facultades, pues, es gracias a ella, y ya no el entendimiento, que podemos sintetizar la información de nuestra sensibilidad y traducir el bombardeo de las cosas externas en imágenes. Como bien lo señala Stepanenko: "una de las tareas que Kant le había asignado al entendimiento en los manuscritos de Duisburg queda desplazada por la introducción de la imaginación. Ya no es el entendimiento, sino la imaginación, aquella facultad que sintetiza las sensaciones en un todo coherente y estructura el plano en el cual nos son dadas."78

4.2 Los conceptos puros del entendimiento

Después de hacer esta caracterización de la imaginación y señalar su relación con la apercepción y con la sensibilidad, Kant procede ahora a explicar la relación de las categorías con la imaginación y se encaminará a mostrar cómo la síntesis de la imaginación tiene que estar regulados por conceptos a priori. De esta manera señala que "todos los fenómenos en tanto elementos de un conocimiento posible (experiencia) se hallan bajo las categorías."79 Pero para que las categorías puedan ser representaciones del fenómeno, éste (el fenómeno) debe ser representado a través de la síntesis trascendental de la imaginación.

Pero además de que el fenómeno deba ser representado por medio de la síntesis trascendental de la imaginación, las intuiciones a su vez deben ser apropiadas por la conciencia para que estas representen algo para nosotros, es decir que: "toda conexión

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Stepanenko, Pedro. Categorías y autoconciencia en Kant. México: Editorial UNAM 2000. p.87.

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del múltiple de la intuición no es nada si no ha sido asumido en la unidad de la apercepción; igualmente todo conocimiento posible en sí sólo pertenece al conocimiento posible porque pertenece a una apercepción estando en relación con todos los demás posibles."80 Pero la única manera para que la multiplicidad de la intuición pueda ser asumida por una apercepción es según nuestro filósofo por medio de la síntesis completa de la imaginación.

El múltiple no puede pertenecer completamente a una apercepción más que a través de la síntesis completa de la imaginación y de las funciones de la misma en una conciencia. Esta unidad trascendental en la síntesis de la imaginación es, por lo tanto, una unidad a priori bajo la cual tienen que estar todos los fenómenos. Pero, esas [Funciones] son las categorías; por lo tanto, las categorías expresan la unidad necesaria de la apercepción, bajo la cual se hallan a priori y de manera necesaria todos los fenómenos en tanto que pertenecen a un conocimiento.81

En este apartado podemos ver claramente cómo la síntesis de la imaginación está regida por las categorías. Creo que la importancia de este punto reside en que el hecho de que sólo al establecer tal conexión puede Kant demostrar que la vinculación entre las categorías y la sensibilidad humana es necesaria para la explicación de cómo conocemos.

A su vez podemos ver cómo Kant exige que, para poder tener representaciones de objetos, éstas deben estar enlazadas mediante los conceptos. Al hacer esto Kant no solo está buscando justificar la objetividad de las categorías, sino que también esta buscando el fundamento de su necesaria aplicación para cualquier experiencia posible. Si nos remitimos a la Crítica podemos ver cómo esta es una de las tareas fundamentales de la segunda parte de la deducción,82 en donde Kant señala que lo que realmente debe hacer una deducción es poner de manifiesto que las categorías hacen posible la naturaleza, entendiendo por naturaleza la totalidad de los fenómenos u objetos de posible experiencia, lo cual equivale a decir que las categorías hacen posible la experiencia.

Pero volviendo al fragmento, también es importante observar cómo Kant nos reitera que es gracias a que el entendimiento puede prescribir leyes a priori de la experiencia 80 Ibid. 81 Ibid. 82 Véase B159

(las cuales contienen las condiciones de todo lo empírico), que es posible la unidad que posee el fenómeno en la apercepción y por el cual confluye en una experiencia. De esta manera Kant concluye que: "el entendimiento en tanto fundamento de toda unidad analítica en el juicio es también el fundamento de las reglas y de la fuente de las mismas."83 Esto quiere decir que el entendimiento, además de ser el fundamento de las categorías es su origen mismo, luego es el entendimiento el que, al cumplir el correlato que le falta a la sensibilidad, nos permite darle unidad a la multiplicidad que nos da la sensibilidad.

Finalmente Kant concluye el fragmento señalando cómo si los objetos que nos son dados fueran cosas en sí mismas y no fenómenos, no sería posible tener un conocimiento a priori de ellos, dado que:

Si lo tomamos de los objetos, entonces sería conocimiento empírico y no a priori; pero si queremos hacernos de conceptos de los mismos independientemente de ellos, entonces estos no tendrían en lo absoluto relación con objeto alguno, serían, por lo tanto, conceptos sin contenido; de aquí puede verse que tiene que ser fenómenos. Estos pertenecen en tanto representaciones a una y la misma apercepción.84

Teniendo en cuenta todo lo anterior podemos concluir que en B12 al igual que en la carta a Marcus Herz, Kant nos vuelve a señalar que los conceptos puros del entendimiento son los que hacen posible que hablemos de objetos de la experiencia, pues, es gracias a ellos que podemos ordenar las representaciones en un todo coherente que nos permite tener experiencias de objetos. A su vez en este fragmento Kant nos reitera cómo nuestra capacidad sensitiva necesita el uso de conceptos, pues sin éstos no podríamos representarnos objetos.

Ahora bien, aun cuando podría parecer como si Kant no nos hubiese dicho nada nuevo en lo que respecta a las funciones que cumplen los conceptos puros del entendimiento, nuestro filósofo sí da un paso más en su intento por justificar la objetividad de éstos. Sostengo esto porque en este fragmento Kant no sólo logra mostrar que sin ellos no podríamos tener experiencias de objetos, sino que además, indagando sobre las operaciones que intervienen en el conocimiento, demuestra que los conceptos son

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Ibid.

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indispensables para ordenar las representaciones sensibles de tal manera que conformen un todo coherente de representaciones bajo la unidad de la conciencia. Pero, a diferencia de los manuscritos de Duisbrug, en B12 Kant señalará que para que la apercepción pueda ordenar las representaciones sensibles, se requiere de la síntesis completa de la imaginación pues sólo por medio de ella la una unidad de la conciencia pueda asumir la multiplicidad de la intuición.

En lo que respecta a la síntesis trascendental de la imaginación, considero importante resaltar el hecho de que Kant insiste en su carácter trascendental. Menciono esto por que al ser trascendental la imaginación, Kant nos está señalando que ella es una condición a prior que hace posible nuestra previsión del curso del mundo. Creo al hacer esto Kant puede explicar mucho mejor la objetividad y la necesidad de las categorías, pues, si la imaginación no fuese trascendental Kant no estaría justificar las fuentes subjetivas del conocimiento en cuanto universales y necesarias sino en cuanto actos mentales

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