CAPÍTULO 2 ÁREA DE ESTUDIO: LA MARISMA DE DOÑANA
2.2 Geología y relieve
A escala regional, Doñana forma parte de la unidad fisiográfica de la depresión o cuenca baja del Guadalquivir, y es resultado de diferentes procesos geomorfológicos que continúan hoy en día modificando la configuración del territorio.
El origen de Doñana está ligado al último ascenso del nivel del mar a gran escala, denominado Transgresión Fladriense, que tuvo lugar tras la última glaciación, alcanzando el máximo nivel hace 6500 años. Sobre las margas azules marinas depositadas en el Terciario sedimentaron arenas rojas cuaternarias. Además, materiales procedentes de ríos cercanos (Tinto, Odiel, Piedras y
17 Guadiana) fueron arrastrados por las corrientes marinas costeras y depositados en una barra litoral que avanzaba en dirección NO-SE cerrando la desembocadura. Su avance se produjo en una sucesión de etapas de erosión y deposición en las que la dinámica fluvio-mareal estaba determinada por el nivel del mar. La albufera formada dio lugar a un lago conocido por fenicios y romanos (el denominado lago Ligur o Ligustinus, respectivamente), cuya colmatación con sedimentos continentales dio lugar a la actual marisma. En ella los sustratos superficiales son arcillosos y arcillo-arenosos de coloraciones grises y azuladas, suelos escasamente evolucionados con elevados contenidos en sales y cuya vocación es la de pastizal (Martín Machuca et al., 1992; Junta de Andalucía, 2005).
La franja costera desarrolló un cordón litoral de dunas que hoy en día conserva una importante actividad morfodinámica. A grandes rasgos, el sector situado al oeste del núcleo de Matalascañas es zona de dunas estabilizadas y acantilados bajo procesos de erosión marina (Médano del Asperillo, fotografía 9 de la Figura 2.2), y la zona este cuenta con formas de acumulación costera y varios frentes de dunas móviles que avanzan sobre la marisma (Figura 2.2, fotografías 3 y 8). Como resultado de aquella interacción fluvio-mareal a lo largo del tiempo, la marisma se constituyó en un relieve prácticamente llano, donde las pequeñas elevaciones y depresiones cobran gran importancia en los procesos hidrológicos y ecológicos. La Figura 2.3 muestra el modelo digital de elevaciones de la marisma actual obtenido mediante tecnología láser (LIDAR) con una resolución espacial de 2x2 m, señalando los principales elementos topográficos presentes actualmente en ella. Nótese que la escala cromática de la Figura 2.3 corresponde a un rango estrecho de elevaciones, entre 0.8 y 2.3 metros sobre el nivel del mar. Dentro de la marisma se pueden distinguir las siguientes unidades topográficas, denominadas por la toponimia local (Mintegui et al., 2004):
• Los lucios, depresiones considerablemente extensas que formaron parte de los antiguos cauces del Guadalquivir, son las zonas de menor cota y mayor periodo de inundación.
• Los caños, también de cota baja, constituyen la prolongación de los cauces tributarios dentro de la marisma.
• Los paciles, grandes zonas de cota relativamente elevada situadas entre caños y lucios, donde la inundación alcanza poco calado y corta duración.
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• Los hondones, áreas de menor extensión y cota que los paciles, con periodos de inundación más prolongados.
• Las quebradas, pequeños escalones de erosión fluvial junto al lecho de algunos caños.
• Las vetas, pequeñas áreas elevadas de suelo arenoso que proceden de antiguas playas o paleomargenes del estuario.
• El levé o levée, dique fluvial natural que discurre longitudinalmente por el margen del río Guadalquivir, degradado y artificialmente recrecido mediante la construcción de la Montaña del Río.
• Los ojos, zonas de tamaño muy reducido de surgencia de agua subterránea en la marisma. Como consecuencia de las actuaciones antrópicas destacan varios elementos artificiales:
• La Montaña del Río, dique de tierra de casi 3 m de altura paralelo a la margen derecha del río Guadalquivir que delimita el sur de la marisma, impidiendo su desagüe. Se construyó con el objetivo de compensar la degradación del levé natural, y se prolongó tras el accidente de Aznalcóllar para aislar la marisma del vertido.
• Los muros, que delimitan la marisma natural por el norte (muro de la FAO) y el este (Entremuros).
• Los sacatierras, pequeños lucios artificiales de poca profundidad, resultado de la extracción de tierra para la construcción de muros.
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Figura 2.3. Modelo digital de elevaciones de la marisma de Doñana, en metros sobre el nivel del mar, y principales elementos topográficos.
Dentro de la marisma se pueden identificar tres niveles altimétricos atendiendo al régimen de inundación y agrupaciones vegetales relacionadas con ellos (Mintegui et al., 2004). El primero, de cotas más bajas, incluye los terrenos por debajo de 1.3 m sobre el nivel del mar como lucios y caños; el segundo, entre 1.4 y 2 m de altitud, fundamentalmente paciles y el levé natural; y el tercero, sobre la cota de 2 m, formado por vetas, muros y el nuevo cono de deyección del arroyo de El Partido.
Los procesos geomorfológicos actuales se encuentran afectados por la actividad humana. Por un lado, los procesos de carácter aluvial que erosionan y transportan materiales hacia la marisma se han visto acelerados en las últimas décadas debido al manejo de las cuencas y los cauces vertientes (puesta en cultivo de terrenos forestales, retirada de plantaciones de eucalipto,
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1. Caño Madre de las Marismas 2. Caño Resolimán
3. Caño Guadiamar 4. Caño Travieso 5. Caño de Brenes 6. Brazo de la Torre
7. Montaña del Río (límite con río Guadalquivir)
8. Entremuros (encauzamiento del río Guadiamar)
9. Lucio de Mari López 10. Lucio de Ánsares 11. Lucio del Membrillo 12. Lucio de Vetalengua 13. Lucio del Lobo 14. Marisma de Hinojos 15. Marisma Gallega 1
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rectificación y encauzamiento de arroyos, etc.). Por otro lado, las numerosas obras de infraestructura realizadas en el entorno litoral regional, “aguas arriba” según la deriva del oeste que afecta a todo el sector, han determinado un aumento de la dinámica erosiva, cuya manifestación más clara ha sido la regresión de las playas entre los núcleos de Mazagón y Matalascañas (Junta de Andalucía, 2005).