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1.3 GESTIÓN DEL RIESGO EN LA PLANEACIÓN INTEGRAL DEL DESARROLLO

1.3.1 Gestión de Riesgo desde la perspectiva poblacional

El análisis desde la perspectiva poblacional contribuye a profundizar en el estudio de las vulnerabilidades como factores determinantes de la configuración de las condiciones de riesgo, donde la población en su relación con las otras dinámicas adquiere un carácter de actor social y de responsabilidad frente a la trasformación de otras dinámicas y la construcción social del riesgo.

La explicación de la mayoría de problemáticas es atribuida al crecimiento poblacional y por lo tanto las soluciones siempre están dirigidas a su control, sin tener en cuenta los diferentes procesos, relaciones e interacciones que se generan con las otras dinámicas, que explican realmente las causas y permiten avanzar en su solución.

44 Klein Naomi, 2015, Esto lo cambia todo, el Capitalismo contra el Clima, publicado originalmente en Ingles

por Simon & Schuster, traducción de Albino Santos Mosquera, Área editorial del Grupo Planeta. Bogotá, Colombia.

45 Guía para la formulación de planes de desarrollo integrales del META 2012-2015. Convenio UNFPA-

33 Para la gestión del riesgo de desastres, el tema poblacional es utilizado apenas como un dato estadístico para el reporte de afectados o damnificados o como valores absolutos de cantidad de población expuesta a riesgos para estudios de vulnerabilidad, así mismo las soluciones de la problemática de riesgos, la población es solo el objeto de beneficio o de intervención pero no el responsable de la configuración o gestión de sus propios riesgos. En el caso del cambio climático la responsabilidad también se le atribuye al crecimiento poblacional, sin embargo las soluciones planteadas están dirigidas principalmente a desarrollar cambios y transformaciones tecnológicas para mitigar sus efectos pero no a entender la dinámica poblacional en su relación con las dinámicas del desarrollo que permita emprender acciones hacia la reducción del consumo de recursos y energías fósiles causantes de la emisiones de gases efecto invernadero o hacia el manejo sostenible del territorio para evitar que el uso inadecuado del suelo sea una más de las causas del problema o el generador de vulnerabilidad que incrementan los impactos y los riesgos de desastres.

En este debate existen claramente dos corrientes, (i) la corriente Neomalthusiana contemporánea que plantea “que los mayores peligros para los ecosistemas son el crecimiento de la población de los países del Tercer Mundo y la riqueza per cápita y la tecnología dañina del mundo industrializado”46 que contrasta con la (ii) corriente Marxista que establece que “el principio básico es que mientras el ser humano acreciente su conocimiento y su poder sobre la Tierra (en realidad, sobre el universo), la oferta de recursos naturales económicamente útil y accesible continuará aumentando [...], el único factor limitativo de la producción (el único agente de producción fundamentalmente escaso) es el trabajo humano, nunca el terreno o los recursos naturales”47 .

Desde la relación población – cambio climático, se afirma que la población humana es ahora tan grande que “la cantidad de recursos necesarios para sustentarla supera la disponibilidad de éstos [...], la huella ecológica de la humanidad [la demanda de la humanidad sobre el medioambiente] es de 21,9 hectáreas por persona, mientras que la capacidad biológica media de la Tierra es de tan sólo 15,7 hectáreas por persona”48.

Esto quiere decir que la “huella ecológica del consumo excesivo e insostenible de energía y capital natural es superior a la biocapacidad del planeta en casi un 50%”49. A medida que el consumo excesivo de recursos naturales aumenta, el riesgo para el sistema social y

46 Ehrlich, Paul Ralph, 1978, Población, recursos y medio ambiente.

47 Reisman, G, 2011, Una introducción sobre recursos naturales y medio ambiente

48 Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA informe GEO (Global Environment

Outlook, situación medioambiental de la Tierra, 2009.

49 UNISDR (2015). Hacia el desarrollo sostenible: El futuro de la gestión del riesgo de desastres. GAR - Informe

de Evaluación Global sobre la Reducción del Riesgo de Desastres. Ginebra, Suiza: Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR).

34 económico llega a niveles potencialmente fatales para su propia existencia. Con el cambio climático se acelera la perdida de la biodiversidad y el agua y se incrementan los riesgos de desastre. En este sentido el “consumo excesivo podría caracterizarse como un megafactor causal del riesgo, dado que sus causas y consecuencias son mundiales y que constituye una amenaza para los propios fundamentos de la vida social y económica del planeta”50.

El crecimiento económico genera un crecimiento de la desigualdad y un consumo desigual, el 80% del cambio climático como resultado del aumento excesivo de gases efecto invernadero es producto del consumo excesivo de una minoría de la población que no supera el 30%. “Por lo tanto no hay un problema de sobrepoblación sino de sobreconsumo inequitativo”51.

La distribución espacial de la población con desigualdades sociales y económicas llevan a consumo desigual de recursos y responsabilidades desiguales frente al deterioro y destrucción ambiental, igualmente en riesgos existe una distribución desigual tanto en las afectaciones como en sus responsabilidades frente a su creación como a su manejo y tratamiento, en lo que se denomina, riesgo diferencial.

Conocer los patrones de crecimiento natural de la población y su relación con los movimientos migratorios permite entender el tamaño, la tendencia de crecimiento, su estructura poblacional y distribución en el territorio, para identificar la demanda de bienes y servicios y sus implicaciones frente a la generación y/o gestión de los riesgos en el contexto de cambio climático en el territorio a estudiar.

El comportamiento de las variables que componen la dinámica demográfica tiene incidencia directa en el modelo de ocupación del territorio, en la identificación de necesidades de suelo de expansión, en la evaluación de la demanda de suelo urbanizable, de vivienda, infraestructura de equipamientos colectivos y redes de servicios públicos, cuyos límites, restricciones o condicionamientos están dados por imposiciones de la base o soporte ambiental que incluye factores determinantes del riesgo de desastre.

Cuando la velocidad de crecimiento de la población es mayor a la velocidad de habilitación de suelo urbanizable en condiciones seguras, los riesgos crecen a igual proporción, incluso hasta llegar a ser insostenible el modelo de ocupación.

La definición de óptimo poblacional como el número óptimo de personas para vivir y trabajar en un lugar determinado fue definido a partir de los artículos de Ehrlich en 1994 sobre el tamaño óptimo de la población humana y capacidad de carga desde la demografía “hace

50 Idem.

51 Fazio, Horacio, 2018, Cambio Climático Económica y Desigualdad (los límites del crecimiento en el S XXI)

35 referencia al tamaño máximo poblacional que un medioambiente especifico puede mantener indefinidamente sin deteriorarse ni degradarse”52 . Estas definiciones son difíciles de cuantificar en un territorio debido al papel que juega la cultura y la tecnología en la expansión o reducción del óptimo poblacional o la capacidad de carga de un medioambiente determinado.

La distribución espacial de la población debe tener en cuenta las áreas en condiciones de amenaza para limitar el uso y ocupación del suelo, las condiciones de riesgos para definir el grado de concentración de población y el nivel de edificabilidad y aprovechamiento del suelo.