1.2.2 Marco Teórico.
1.2.2.5 Gestión del conocimiento.
En la época presente, donde el logro de ventajas competitivas es fundamental en las organizaciones empresariales, el debate se centra en la condición de brindarle mucha más consideración a los activos intangibles que pertenecen a las instituciones, esencialmente, de los que puedan atribuir no solo competitividad y valor económico, sino también sostenibilidad a las empresas. Es así como el conocimiento es con seguridad, el activo intangible más importante para las organizaciones, en tanto su adecuada gestión crea riqueza o valores añadidos, que facilitan alcanzar una posición ventajosa en el mercado (Nieves y León, 2001).
En este contexto, se ha convertido en una obligación para las organizaciones, con planes de ser y mantener su competitividad a través del tiempo, aprender y manejar elementos como la creación, almacenamiento, comunicación, etc., a fin de utilizar el conocimiento tanto individual como colectivo de sus colaboradores tendientes a optimizar el funcionamiento de la organización, (Serradell y Pérez, 2003).
En este proceso, las organizaciones deben de estar en capacidad de poner a disposición de sus empleados la información necesaria en el momento adecuado, para que de esta manera su trabajo pueda resultar más productivo, siempre y cuando se haga uso el conocimiento de manera eficiente.
Según Davenport (1994), la gestión del conocimiento es el proceso de captura, distribución y uso eficaz del conocimiento. Una definición bastante concisa, pero que da a entender la base de esta nueva teoría. Años más tarde se daría a conocer una definición más amplia y quizás la más conocida hasta la actualidad, propuesta por Duhon (1998), que explica la gestión del conocimiento como una disciplina que busca promover un enfoque integrado para identificar, capturar, evaluar, recuperar y compartir todos los activos de información de una empresa.
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De lo anteriormente expuesto se puede derivar que los propósitos básicos de la gestión del conocimiento están orientados a consolidar los conocimientos que ya existen en la organización; crear conocimientos que pueden resultar nuevos y productivos; permitir la eficiente circulación al interior de la organización. Además se debe considerar que el conocimiento tiene otros factores asociados que forman parte integral del funcionamiento de una organización como son el aprendizaje, innovación, comunicación, etc. (Bueno, 1999).
A pesar de lo que se ha avanzado en el tema de la gestión del conocimiento, no existe una única definición de este constructo. Rivero (2002) lo define como “un conjunto de procedimientos, actividades y procesos destinados a utilizar eficientemente el conocimiento, con vistas a optimizar los objetivos de una organización”. (p. 379).
De otro lado Nonaka y Takeuchi (1995), señalan que la gestión del conocimiento es “la capacidad de una compañía para generar nuevos conocimientos, diseminarlos entre los miembros de la organización y materializarlos en productos, servicios y sistemas”. (p. 90).
Según Maestre (2000), se trata de:
Un conjunto de procedimientos, reglas y sistemas destinados a
captar, tratar, recuperar, presentar y transmitir los datos,
informaciones y conocimientos de una organización. La captación
se puede realizar tanto desde el exterior como desde el interior de
la organización. El objetivo es constituir un stock de conocimientos
objetivados y sistemáticos, aplicables a las actividades de la
organización por parte de sus empleados, independientemente de
quien los haya generado, con el fin de mejorar su eficacia (p. 30).
Serradell y Pérez (2003), afirman que la gestión del conocimiento es “la gestión del capital intelectual en una organización, con la finalidad de
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añadir valor a los productos y servicios que ofrece la organización en el mercado y de diferenciarlos competitivamente”. (p. 3).
Pavez (2001), estima que la gestión del conocimiento es “el proceso organizacional que busca la combinación sinérgica del tratamiento de datos e información, a través de las capacidades de las tecnologías de información y de creatividad e innovación de los seres humanos”. (p. 21). En tanto Huang, Lee, y Wang (2000), lo determinan como “aquellas acciones destinadas a organizar y estructurar los procesos, mecanismos e infraestructuras de la empresa con el fin de crear, almacenar y reutilizar los conocimientos organizativos”, (p. 144). De esta manera, el conocimiento nace como valor céntrico activo y dinámico que tiene un fuerte impacto en todas las actividades de las instituciones, y que a su vez, tiene como objetivo mejorar sus procedimientos, equipamientos e infraestructuras. Esto, a largo plazo, podrá mejorar el desempeño de las organizaciones, haciéndolas resaltar frente a la competencia.
Canals (2003) señala que existen diferentes procesos dentro de la teoría de la gestión del conocimiento. No obstante, considera que dos de ellos son fundamentales. Uno es la creación de conocimiento y otro, la transmisión del conocimiento. Además, esta última puede darse desde diversos puntos de vista y de muchas formas en el tiempo.
Lozano; Sevilla & Valtueña (2000) hacen un análisis de los principales objetivos que tiene la gestión la gestión del conocimiento, dando a conocer en su reporte cuatro de ellas, las cuales son:
➢ Explotar el conocimiento existente: Esto hace referencia a todos los tipos de conocimiento que se puedan encontrar dispersos en la organización como los datos almacenados en medios como el papel, video, audio, base de datos, etc. Con el fin de hacer un eficiente de ellos y lograr un ambiente más productivo.
➢ Renovar el conocimiento de las personas y de la organización: Una de las mejores formas de renovar conocimiento es mediante los
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procesos de aprendizaje. Los empleados al aprender nuevo conocimiento podrán desempeñar sus funciones de manera más eficaz en sus respectivas áreas de trabajo.
➢ Transformar el conocimiento de las personas en capital estructural de la organización: En una organización, los empleados son considerados como el principal activo, por lo que uno de los mayores riesgos es enfrentar las renuncias. Para evitar este problema y que las organizaciones puedan brindar un servicio sin altibajos, es necesario que el conocimiento pase de ser individual a colectivo. Esto con el fin de eliminar los riesgos de pérdida de conocimiento y acelerar la productividad.
➢ Alinear la estrategia de la entidad con las capacidades: Una organización siempre debe estar en búsqueda de nuevas oportunidades por lo que a menudo es esencial el planteamiento de nuevas estrategias. Sin embargo, para poder aprovechar al máximo las circunstancias, es necesario que se conozcan bien las competencias actuales que se poseen.
Además, Farfán y Garzón (2006) mencionan que los facilitadores de la gestión del conocimiento, son aquellos que ayudan a entender mejor los objetivos de una organización. De los cuales destacan los siguientes:
➢ Liderazgo:Se refiere a como es encaminada la organización y a sus estrategias diseñadas en base a su área de negocio, además de utilizar el conocimiento como herramienta para fortalecer las competencias frágiles.
➢ Cultura: Es como los empleados son orientados a la cultura organizacional de una compañía, institución o grupo. Con el fin de favorecer el aprendizaje, la innovación, adecuación al cambio y sus respectivas acciones a tomar frente a este y la creación de nuevo conocimiento.
45 ➢ Tecnología: Se refiere a los equipos e instalaciones de la organización a ser usados por los trabajadores, para que estos tengan una comunicación eficaz, además de ser usados para compartir el conocimiento actual y posterior.
➢ Medición:Se basa en la medición del capital intelectual y en la manera en como estos recursos son organizados y utilizados, con el fin de fortalecer el conocimiento que encamine al crecimiento de la organización.