CAPÍTULO I: FUNDAMENTOS TEÓRICO-METODOLÓGICOS SOBRE LA GESTIÓN INTEGRAL DE LOS RESIDUOS DE CONSTRUCCIÓN Y
1.2. Gestión integral Generalidad 1 Definiciones de Gestión
Para (Ponjuán, 1998), citada por (Domínguez, 2016), la gestión integral es un concepto más avanzado que el de administración y lo define como “la acción y efecto de realizar tareas –con cuidado, esfuerzo y eficacia- que conduzcan a una finalidad” o como un “proceso mediante el cual se obtiene, despliega o utiliza una variedad de recursos básicos para apoyar los objetivos de la organización”.
(Huergo, 1998), citado por (Coca, 2018), plantea que la gestión es considerada como actividad fundamental que desarrollan los directivos en una empresa u organización para alcanzar los objetivos que se propone, se puede decir que está ligado a cuatro funciones esenciales: planificación, organización, dirección y control.
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española en 2000, la palabra Gestión significa: “acción de gestionar, acción y efecto de administrar”, por lo que la palabra gestionar significa “Hacer diligencias conducentes al logro de un negocio o de un deseo cualquiera (Domínguez, 2016).
La gestión es el conjunto articulado de acciones normativas, operacionales, financieras y de planificación, que una administración desarrolla, basándose en criterios sanitarios, ambientales y económicos, para recolectar, tratar y disponer los residuos sólidos de su ciudad según expresa (Restrepo, 2002) citada en (Coca, 2018).
(Piñones, 2008), citada por (Domínguez, 2016), considera que el vocablo gestión, se define como la ejecución y el monitoreo de los mecanismos, las acciones y las medidas necesarias para la consecución de los objetivos de la institución. La gestión estrechamente conceptualizada se asimila al manejo cotidiano de recursos materiales, humanos y financieros en el marco de una estructura que distribuye atribuciones y responsabilidades.
(León, 2017) cita las definiciones analizadas por (Cárdenas, 2015):
Es la coordinación de todos los recursos a través del proceso de planificación, dirección y control, a fin de lograr objetivos establecidos citado por (José A. Fernández Arena).
(Joseph Lmassie) lo define como un método por el cual un grupo de cooperación dirige sus acciones hacia metas comunes. Este grupo principal de personas (los gerentes) las actividades de otras.
(Carnota) plantea que es un modo consciente de actuar sobre los sistemas organizativos, sus subsistemas y demás elementos con vistas a obtener determinados resultados bajo ciertas condiciones y restricciones.
(J.D Mooney) enfatiza en que es un proceso social que lleva consigo la responsabilidad de planear y regular en forma eficiente las operaciones de una empresa, para lograr un propósito dado.
Al igual que en (Coca, 2018) la gestión se asume como el “conjunto de procesos y acciones que se ejecutan sobre uno o más recursos para el cumplimiento de la estrategia de una organización, a través de un ciclo sistémico y continuo, determinado por las funciones básicas de planificación, organización, dirección o mando y control”.
1.2.2. Definiciones de gestión integral de los RCD
(Pojasek, 2006) analiza que un sistema integrado de gestión es el que combina sistemas de gestión usando un enfoque orientado al empleado, una visión basada en
los procesos y un enfoque de sistemas, que hacen posible poner todas las prácticas de gestión normalizadas que correspondan en un solo sistema.
La gestión integrada es una estrategia de gestión cuyo fin es el desarrollo sostenible y se basa en el manejo multidimensional de la complejidad y la participación activa de los diversos actores involucrados. La gestión integrada posee varias dimensiones: institucional – organizacional, político – legal, económico – financiera, socio – cultural, técnica, ambiental, según explican (Montalván-Estrada et al., 2017).
Para (Kyocera, 2018) la gestión integral nace con el fin de conseguir que la empresa funcione como un engranaje bien engrasado. Como bien es sabido, los negocios están expuestos a una gran cantidad de información: procesos, áreas, proveedores, cliente, tendencias. Todo esto se suma y se actualiza prácticamente a la velocidad de la luz, por lo que es indispensable contar con una gestión que integre todos estos inputs y los lance con un mensaje claro, definido y optimizado para la toma de decisiones.
La gestión integral busca la conservación de los recursos naturales ya sean renovables o no renovables, se enfoca en la reducción de la contaminación del medio ambiente, evita también la degradación de los ecosistemas, prevé la necesidad de utilizar fuentes de energía lo más económicamente posibles; además de que suma vital importancia a la disminución de los costos concebidos por la prestación de servicios involucrados en los elementos funcionales del sistema de gestión, entre otros beneficios que poseen un carácter político, social, ambiental, económico y tecnológico en aras de mejorar la calidad de vida (Coca, 2018).
Por otro lado el manejo integral de los residuos sólidos es la disciplina asociada al control de la generación, separación, almacenamiento, aprovechamiento, tratamiento y disposición final de los residuos sólidos de tal forma que armoniza con los principios económicos, sociales y ambientales (Navarro, 2007).
Para (Bedoya, 2011) la finalidad de la gestión de los RCD, basados en los mecanismos de gestión, es el aprovechamiento mediante un tratamiento que permita la obtención de un producto técnicamente viable para el uso en obras civiles como vías, edificaciones, ferrocarriles, estaciones petroleras, puentes, etc. De esta forma
se contribuye a mitigar la contaminación que causa la acumulación en terrenos potencialmente útiles; erradicar las canteras legal o ilegalmente constituidas de donde se saca el material que comúnmente se denomina recebo, el cual sería remplazado por el nuevo producto resultado del tratamiento de los escombros. Es decir, es el desarrollo de un conjunto de actividades para dar un destino adecuado a este tipo de residuos con el fin de proteger el ambiente o entorno; y evitar así el incremento de los impactos ambientales negativos.
Otros autores como (Mercante et al., 2011) plantean que la gestión de RCD son el conjunto de acciones y actividades de control que dan al residuo el destino más adecuado para proteger la salud humana y el ambiente en general. En el caso de los RCD se pueden considerar dos fases: interna o intraedificacional y externa, considerando para la primera, las etapas de generación y recogida en obra, y para la segunda las etapas de recogida, transporte, tratamiento y disposición final.
Se puede entender también como gestión integral de RCD como el conjunto de actividades dirigidas a dar a los residuos el destino más adecuado de acuerdo con sus características. Incluye actividades de recolección, transporte, almacenamiento, tratamiento, aprovechamiento, transformación, disposición final o cualquier otra operación requerida, con el fin de prevenir daños o riesgos para la salud humana o el ambiente, según lo planteado en (Ambiente, 2014).
Mientras que (Sáez, 2014) expresa que el manejo de los residuos debe gestionarse de forma integral; esto es registrar el camino definido por el residuo, desde su generación hasta su disposición final de forma controlada y segura para el medio ambiente.
La gestión de residuos se ha convertido en un tópico de suma importancia en el área de la construcción y del manejo integral de los residuos, motivo por el cual en los últimos meses se ha discutido acerca de las mejoras pertinentes que se deben introducir para la gestión correcta de los RCD en las ciudades, haciendo partícipes a todos los entes que de alguna forma generan, transportan, controlan, disponen o tratan este tipo de residuos (Bustos et al., 2017).
En fin, la gestión integral en la literatura es tratada como sistema de gestión integral, manejo integral y propiamente gestión integral, en esta investigación, al igual que en (León, 2017) y (Coca, 2018) se coincide con las definiciones aportadas por (Navarro, 2007) y (Ambiente, 2014) donde gestión integral de los RCD no es más que el control de la generación, separación, almacenamiento, clasificación, tratamiento y disposición final de los mismo, dándoles el destino más adecuado de acuerdo a sus características y clasificación con el fin de prevenir riesgos para la salud humana o el medio ambiente, armonizando, de esta forma, con los principios económicos, sociales y ambientales del país.