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13 1.1 La escuela en Ecuador

1.3. Gestión pedagógica

La educación no está independizada del poder, y por lo tanto, encauza hacia la formación de gente adecuada a las demandas del sistema. Esto es en un sentido inevitable, porque de lo contrario formaría a magníficos desocupados, magníficos hombres y mujeres excluidos del mundo del trabajo. Pero si esto no se contrabalancea con una educación que muestre lo que está pasando y a la vez, promueva el desarrollo de las facultades que están deteriorándose. Ernesto Sábato, (2010).

La educación actual exige y demanda de su comunidad, calidad en cuanto a los procesos pedagógicos, estas exigencias en el sentido de la educación, consideran que para tal dinámica de calidad es necesario una excelente gestión pedagógica, con miras hacia una visión moderna de la educación, en donde se deben implementar políticas para definir y precisar aspectos como contenidos, alcances, administración de la educación desde el pre-escolar hasta las universidades, también el conocimiento especializado en el desarrollo de una ciudad con calidad humana, competente, en relación a cultura, tecnología,ciencia y la ética. http://www.rieoei.org/debates86.htm. 2013/04/06 07:10

La educación debe estar representada a la par con los avances de la sociedad de hoy, con un maestro involucrado no solo como el que imparte una cátedra de un saber, sino también como garante de obligaciones con respecto a la calidad de los procesos pedagógicos, de gestión

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educativa y pedagógica. Es necesario construir un mínimo ético que nos obligue a todos a no hacer daño al prójimo y esforzarnos a poner al País en una senda de mejoramiento permanente con énfasis en la educación; desarrollar acciones para mejorar la calidad, como: capacitación de profesores, conectividad (uso de internet), evaluación permanente de profesores, estudiantes, y planteles educativos.

Asimismo desde esta perspectiva el maestro desde su gestión pedagógica debe buscar la forma de que este ejercicio sea significativo y trascendente en el aula, en donde sea capaz de establecer espacios de empatía con sus alumnos y de ser competente tanto a nivel profesional como pedagógico, incluyendo lo disciplinar y lo didáctico.

A manera de conclusión se puede decir que dentro de este marco pedagógico, el maestro en miras a la calidad educativa, debe tener presente tres variables: la gestión educativa, la gestión pedagógica y los procesos pedagógicos, en este sentido, se reconoce la interacción entre las tres variables y mirar que cada una de ellas de alguna forma interviene en la cultura escolar, en la gestión educativa, en la excelencia de la gestión pedagógica, en el diseño curricular, en la docencia, y en los procesos investigativos, también jalonar procesos de calidad, y principios pedagógicos, encaminados en la búsqueda permanente de la calidad.

1.3.1. Concepto.

Es una disciplina aplicada, es un campo de acción, en la cual interactúan los planos de la teoría, los de la política y los de la pragmática. Es por tanto una disciplina en proceso de gestación e identidad.

Nano de Mello, (1998) destacando el objetivo de la gestión educativa en función de la escuela y en el aprendizaje de los alumnos, define la gestión pedagógica como eje central del proceso educativo.

Por otra parte Sander Venno, (2002) la define como el campo teórico y praxiológico en función de la peculiar naturaleza de le educación, como práctica política y cultural comprometida con la formación de los valores éticos que orientan el pleno ejercicio de la ciudadanía y la sociedad democrática.

A partir de las conceptualizaciones puede apreciarse que como su etimología lo identifica siempre busca conducir al niño o joven por la senda de la educación, según sea el objetivo del

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cual se ocupa, de los procesos involucrados; de no ser así traería consecuencias negativas, dentro de estas es que él educador quien está en contacto directo con sus alumnos después de la familia, posea poco grado de conocimiento de las características psicológicas individuales de los alumnos.

Es por ello entonces que en estos tiempos donde la tecnología de la información y la educación y la competitividad obligan a desarrollar procesos pedagógicos acorde con las exigencias de la sociedad, de ahí que los docentes no solo deben preocuparse por enseñar, sino por formar alumnos capaces de sobrevivir en una sociedad de la información del conocimiento múltiples y del aprendizaje continuo. Para esto se necesita una gestión pedagógica capaz de crear condiciones suficientes para que los alumnos sean artífices de su proceso de aprendizaje. Lo anterior no se da de manera automática pues se requiere crear una estructura que permita el trabajo colegiado desde una racionalidad estratégica y comunicativa, así como formas de evaluación del trabajo colegiado, la rendición de cuentas y al mismo tiempo, en cada centro educativo, una dinámica dialógica que construya la innovación desde las situaciones cara a cara, que ofrezcan soluciones a problemáticas concretas que afecten al colectivo escolar.

1.3.2. Elementos que la caracterizan.

Para Ascorra, Arias, Graff, (2003) los elementos que caracterizan la Gestión Pedagógica son:

- El educador: Es la autoridad, es la persona que posee el conocimiento, el que sabe. No

existe la oportunidad de toma de conciencia por parte de los educados con respecto a la realidad circundante.

- El texto: es el apoyo del maestro y nada fuera de él es válido. No existe disponibilidad para

recoger información de la realidad circundante.

- El educando: es un mero receptor que se dedica a escuchar, ver, copiar y memorizar datos.

No se le considera como una persona única sino como una mas del conjunto de educandos, sin respectar su ritmo propio.

- Los programas de estudio: son condensados y repetitivos. Son aquellas actividades que no

desembocan en conocimiento directo, no tiene valor en la institución educativa.

- Se valora el resultado y no el proceso: Se prescinde de la investigación científica, por tanto el

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evaluación se constituye en un elemento inquisitivo, que determina la aprobación o reprobación del educando.

- Las técnicas y métodos son dogmáticos, pasivos, expositivos, memorísticos y a cargo

exclusivo del educador.

El aporte de los 3 autores coincide notablemente en cuanto a los elementos que caracterizan a la gestión pedagógica. Y es que en la práctica escolar no puede desarrollarse el proceso de enseñanza-aprendizaje sino uno de estos elementos llegase a faltar. No puede haber enseñanza si falta el educador, no puede haber enseñanza si falta el educando, no puede haber enseñanza si falta el material didáctico por medio del cual se va a aprender, es decir, son elementos que están vinculados todos y solo con que uno de ellos falta, ocasiona un obstáculo en el proceso educativo.

1.3.3. Relaciones entre la gestión pedagógica y el clima de aula.

La gestión pedagógica como ya se ha mencionado en párrafos anteriores, es el proceso a través del cual el estudiante refresca y adquiere conocimientos, estableciéndose una relación estrecha entre el profesor y el alumno.

Así también, este proceso de enseñanza-aprendizaje se lo lleva a cabo, inevitablemente, en el aula de clases; por lo tanto, se establece una relación estrecha entre ambos temas; ya que no habría gestión pedagógica sino hay un aula de clases, como lugar más adecuado, en la cual puedan permanecer los estudiantes; y viceversa, no se justifica una aula de clases sin que se produzca la gestión pedagógica.

Es importante destacar que, el éxito de la gestión pedagógica, está condicionado a algunos factores, los mismos que determinan si los resultados del proceso enseñanza-aprendizaje son satisfactorios; es decir, el aula de clases debe ser un lugar que tenga todo lo necesario para poder impartir una clase, las instalaciones deben ser las adecuadas para que el estudiante se sienta cómodo y tranquilo durante el proceso de aprendizaje.

También vale destacar que, al hablar de un ambiente adecuado, no sólo me refiero a la parte física, sino también a la parte emocional; los estudiantes deben sentirse emocionalmente bien, tranquilos, situación que les va a permitir poder lograr los resultados esperados, durante el proceso de enseñanza-aprendizaje; y, muchas veces el estado de ánimo en el que esté el

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estudiante dependerá en cierto grado de la forma como se conduzca el profesor hacia el alumno; si su actitud es alentadora, tranquila, con espíritu de colaborar, de ofrecer ayuda, de apertura para hacer un ambiente más agradable, entonces el clima del aula es positivo.

Si, el profesor demuestra una actitud de que me importismo ante los hechos, si demuestra que no le interesa lo que el estudiante pueda sentir o pensar, si no enfatiza en el equipo de trabajo, en la ayuda mutua, en la libertad de expresión, si sigue mantenimiento ese sistema de enseñanza donde el profesor es el único protagonista, entonces ese será un clima negativo.

1.3.4. Prácticas didáctico-pedagógicas que mejoran la convivencia y el clima del aula.

Para mejorar la convivencia y el clima de aula existen situaciones que son necesarias poner en práctica, como por ejemplo las relaciones interpersonales que deben establecerse dentro del aula:

- Aceptar a cada miembro del grupo como es, respetando su cultura, sus ideas, su raza, su

forma de expresarse, para lograr así un verdadero equipo donde todos se sientan valorados.

- Cada miembro que se involucre con la institución debe sentir el compromiso que tiene con la

institución, demostrando la participación, familiarizándose con el entorno, demostrando verdaderos sentimientos de aprecio y consideración.

- Fomentar la participación y expresión en el entorno, y darle el valor que merece,

considerando la toma de decisiones en el aula y la institución.

- Fomentar en el estudiante la importancia que lo que se está aprendiendo es útil y puede

contribuir a sus experiencias cotidianas.

- El docente debe hacerle sentir al alumno que sus capacidades intelectuales y de aprendizaje

son muy valorados por ellos mismos, situación que a la vez mejora las relaciones interpersonales que establecen con sus profesores.

Con relación a las prácticas pedagógicas que sirven para mejorar el clima escolar, hay que destacar la importancia que tiene la participación activa de los estudiantes, donde demuestran que se sienten identificados con la institución, y que la institución se interesa por sus

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necesidades; desarrollar proyectos que ayuden a mejorar la calidad educativa, a través de la implementación del currículo en asignaturas que permitan conocer, desarrollar y potenciar las habilidades artísticas, culturales que posee los niños y niñas. Yoneyama y Rigby, (2006).

Como aporte personal, se considera que de la forma como se lleven las prácticas pedagógicas por parte del docente, dependen los logros de los objetivos planeados; una práctica pedagógica que se ajuste a un clima positivo, arrojará resultados positivos; una práctica pedagógica que se ajuste a un clima negativo, tóxico, arrojará resultados negativos.