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GRADATIO O GRADACIÓN

In document ROMERA, Ángel. Manual de Retórica (página 87-91)

9. RECURSOS ESTILÍSTICOS SEMÁNTICOS

9.37. GRADATIO O GRADACIÓN

La gradación es un recurso especialmente difícil; su uso frecuente y elaborado delata siempre al escritor muy dotado, especialmente si se combina con la ironía; si es a más, se denomina clímax; si es a menos, anticlímax.

Atentado es maniatar un ciudadano, es una maldad azotarle y casi un parricidio darle muerte; ¿qué diremos de clavarle en una cruz? Cicerón, Contra Verres. Si matas a una persona, te mandan a la silla eléctrica; si matas a una docena, te llaman asesino en serie y ruedan una película, y si matas a cien mil, te invitan a Ginebra, a negociar. Dan Rather, periodista norteamericano

Uno empieza por matar a un hombre, continúa asaltando bancos, llega incluso a faltar al precepto dominical y termina dejando las cosas para mañana Thomas de Quincey

Honraron con unas hojas de laurel una frente; dieron satisfacción con una insignia en el escudo a un linaje; pagaron grandes y soberanas vitorias con las aclamaciones de un triunfo; recompensaron vidas casi divinas con una estatua; y para que no descaeciesen de prerrogativas de tesoro los ramos y las yerbas y el mármol y las voces, no las permitieron a la pretensión, sino al mérito. Francisco de Quevedo, Vida de Marco Bruto.

En este caso Góngora refuerza este recurso por medio de una concatenación: Mal te perdonarán a ti las horas,

las horas que limando están los días,

los días que royendo están los años. Luis de Góngora Morirse y no poder

hablar, gritar, hacer la gran pregunta… Blas de Otero.

A veces se puede presentar asociada al artificio de la diseminación y la recolección: La cuenta de las horas y los días,

de semanas y meses los engaños, de los años y siglos las porfías,

no te han de mejorar los desengaños; porque no han de vencer las ansias mías

horas, días, semanas, meses y años. Pedro Calderón de la Barca, Argenis y Poliarco

9.38. HIPÉRBOLE

Recurso propio del pahtos que consiste en una exageración tal que se sale de la realidad, como por ejemplo en “está tan gordo que tiene su propio código postal”. Presenta desproporcionadamente cualquier hecho, situación, característica o actitud, ya sea por exceso (aúxesis) o por defecto (tapínosis):

Señor excelentísimo, mi llanto

ya no consiente márgenes ni orillas: inundación será la de mi canto. Ya sumergirse miro mis mejillas, la vista por dos urnas derramada

sobre las aras de las dos Castillas… F. de Quevedo.

Aquí Quevedo simula que los ríos que atraviesan las dos Castillas son el caudal de sus propias lágrimas y que su copia de agua es tal como para causar inundaciones. La hipérbole es apropiada para la expresión de lo patético o lo humorístico. En el siguiente ejemplo, Gerardo Lobo describe la aldea diminuta en que se halla, perdida entre los montes de Toledo:

Ahora el lugar te describo, pues la ociosidad abunda: sobre un guijarro se funda, sólo un candil le amanece, un tomillo le anochece

y una gotera le inunda… Eugenio Gerardo Lobo.

El dictador era un hombre cuyo poder había sido tan grande que alguna vez preguntó qué horas son y le habían contestado las que usted ordene mi general… Gabriel García Márquez.

Niña te quiero tanto, niña, tanto te quiero que si me sacan los ojos,

te miro por los agujeros… Quintín Cabrera Yace en esta losa dura

una mujer tan delgada

que en la vaina de una espada se trajo a la sepultura. B. del Alcázar

Con mi llorar las piedras enternecen su natural dureza y la quebrantan; los árboles parece que se inclinan;

las aves, que me escuchan cuando cantan, con diferente voz se condolecen

y mi morir, cantando, me adivinan; las fieras que reclinan

su cuerpo fatigado, dejan el sosegado

sueño para escuchar mi llanto triste… Garcilaso, Égloga I. Tanto dolor se agrupa en mi costado,

que, por doler, me duele hasta el aliento… Miguel Hernández. No hay extensión más grande que mi herida… M. Hernández.

La hipérbole es predominantemente un recurso cómico, pero también puede usarse, como en estos últimos ejemplos, para expresar la desesperación. Un ejemplo en que se aprecia muy bien el efecto cómico de una hipérbole por medio de un anticlímax es el siguiente:

Los criados del arzobispo

Casó de un arzobispo el despensero, y la noche que el novio se acicala para hacer de la novia cata y cala y repicar el virginal pandero,

le dijo el mayordomo: «Por mí quiero que un cañonazo más tire con bala»; esto dijo el veedor, el maestresala, un paje, el galopín y el cocinero. Fue a su casa, y el caso sucedido contó a la novia, y trece priscos diole, siete por él, y siete encomendados. Íbase ya a dormir tan de rendido… mas la novia le llama y preguntole: «¿No tiene el arzobispo más criados?»

9.39. HIPERTEXTUALIDAD

Relación de un texto B (hipertexto, todo texto derivado de otro anterior por transformación simple o indirecta) con un texto A (hipotexto, todo texto que origina otro) en el que se inserta de una manera que no es el comentario. Por ejemplo, la transformación de un texto anterior o la imitación estilística. Así, por ejemplo, la Odisea de Homero es el hipotexto de los seis primeros libros de la Eneida de Virgilio, y la Iliada de los seis últimos.

9.40. HIPOTIPOSIS

Figura de estilo por imitación que consiste en una descripción o narración realizada de forma sumamente viva y enérgica y como si estuviera ante los mismos ojos del lector u oyente, hasta el punto de que se hace una especie de espectáculo viviente de la misma.

In document ROMERA, Ángel. Manual de Retórica (página 87-91)