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La gubernamentalidad

2. HACIA UNA HISTORIA DE LA GUBERNAMENTALIDAD: LA PREGUNTA

2.1 La gubernamentalidad

Podemos decir entonces que el problema de gobierno, tiene una transformación relevante entre el siglo XVI y el siglo XVIII pues en este espacio histórico se hace representativo el problema de quién debe gobernar, cómo debe hacerlo bajo qué medios y con qué fines. Foucault utiliza el texto del Príncipe de Maquiavelo, toda la literatura que surgió en estos siglos en contra de esta obra y las relaciones entre estrategia y política planteadas por Clausewitz como un eje de referencia para entender cómo se

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problematiza el cambio de un modelo de gobierno que se fundamentaba en el seguimiento de las leyes divinas a un gobierno fundamentado en la estrategia política23

Es la inauguración de una forma de gobierno que tiene como objeto la maximización de la riqueza, la distribución correcta de los recursos de manera que el Estado se fortalezca . El arte de gobernarse a uno mismo, la introducción de la economía, el manejo de bienes y riquezas, y por último el manejo del Estado, asegura un sentido ascendente del gobierno correcto y una pedagogía del príncipe acertada. En sentido inverso Foucault nos muestra que en un Estado donde el príncipe gobierna correctamente, ese buen gobierno necesariamente se debe ver reflejado en el manejo que tienen sus súbditos de sus riquezas y de sus familias. Sentido descendente del gobierno que caracteriza el control que definirá la estructura temática y comportamental de la policía (Foucault, 2006, p. 119-120). De manera que “la introducción de la economía dentro del juego político será, creo la apuesta esencial de gobierno. Y si lo es en el siglo XVI lo será aún en el siglo XVII” (Foucault, 2006, p. 120). Es decir, poner desde el gobierno en funcionamiento una economía de todo el Estado que se pueda ejercer sobre los habitantes, en último término una forma de control bien definida y estructurada que permita la intervención sobre todos los súbditos de una forma tan rigurosa como sería el control de un padre de familia sobre su hogar. Entonces tenemos el surgimiento de una forma de gobierno característica del siglo XVI pero que se convertirá paulatinamente en el núcleo de lo real en las prácticas de gobierno hacia el siglo XVIII.

La palabra economía designaba una forma de gobierno en el siglo XVI, y designará en el siglo XVIII un nivel de realidad, un campo de intervención para el gobierno, a través de una serie de procesos complejos y creo absolutamente capitales para nuestra historia. Eso es, entonces, gobernar y ser gobernado (Foucault, 2006, p. 121).

23 La influencia en el desarrollo del arte de gobierno de la obra El Príncipe de Nicolás Maquiavelo es fundamental al proponer las bases de una relación más estratégica entre el príncipe y su principado. De la Guerra de Carl Von Clausewitz es una obra fundamental dentro de la estrategia militar moderna y sirve como herramienta para examinar las formas de gobierno que a partir del siglo XVI dejaron de tener su centro de apoyo exclusivo en el marco jurídico de la soberanía para centrarse en una forma más estratégica de gobierno.

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y por supuesto la multiplicación de la población. En este caso se trata de utilizar la normatividad, las leyes como una herramienta, pero más importante aún se trata de desarrollar tácticas para acrecentar la fortaleza del Estado. En este sentido la ley pasa a un segundo plano y es remplazada por la estrategia que deben conducir en cada caso a unos objetivos bien delimitados.

Creo que tenemos aquí una ruptura importante: mientras el fin de la soberanía está en sí misma y ella extrae sus instrumentos de sí con la forma de la ley, el fin del gobierno está en las cosas que dirige; debe buscárselo en la perfección o la maximización o la intensificación de los procesos que dirige, y sus instrumentos, en vez de ser leyes serán tácticas diversas (Foucault, 2006, p. 126).

A partir del siglo XVI y consolidándose durante todo el siglo XVII se desarrollará una estructura sumamente compleja de relaciones, donde se consolida la relación entre la evolución del aparato administrativo de gobierno con todo un conjunto de saberes. Estos desarrollos de lo que se configura como una ciencia de Estado no están desligados del desarrollo del cameralismo y el mercantilismo que se despliegan como esfuerzos para gobernar de manera racional y estratégica con la información que se puede obtener acerca de la economía y el mercado. Este desarrollo de la ciencia de Estado y sus herramientas no es más que la consolidación de las formas de monarquía administrativa, sin embargo solamente en el desarrollo del siglo XVIII el arte de gobernar pudo asumir su verdadera amplitud. En este sentido podemos identificar los límites de esas configuraciones del arte de gobierno que se planteaban hasta ese momento. “El mercantilismo es la primera racionalización del ejercicio de poder como práctica de gobierno; es la primera vez que se comienza a constituir un saber del Estado susceptible de utilizarse para las tácticas de gobierno” (Foucault, 2006, p. 129). Pero este tipo de racionalidad implementada como práctica de gobierno encuentra su limitación en el objetivo que propone como finalidad de esa ciencia de Estado, es decir el enriquecimiento del gobernante, el poderío del gobernante; encuentra su limitación en la estructura de la soberanía y en la rigidez del modelo de gobierno de la familia. Pues recordemos que si bien el problema es la introducción de la economía en el arte de

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gobierno, en este punto dicha economía está reducida a la economía de la familia; la relación del padre con su familia, y a la relación del Estado y el soberano; es esencialmente el problema de una falta de claridad sobre la dimensión correcta que debía tener el arte de gobernar.

Lo interesante es que en este punto, Foucault dentro del análisis de las prácticas de gobierno encuentra que se ha generado, precisamente debido a esa falta de claridad sobre la dimensión que debe tener el arte de gobernar, un bloqueo. Dicho bloqueo tiene su ruptura finalmente durante el siglo XVIII debido a múltiples fenómenos como la abundancia monetaria, el aumento geométrico de la producción agrícola y específicamente al crecimiento poblacional.

Gracias al desarrollo de la ciencia del gobierno, la economía pudo recentrarse en determinado nivel de realidad que hoy caracterizamos como económico, y en virtud de ese mismo desarrollo se pudo recortar el problema específico de la población. Pero podríamos decir igualmente que, gracias a la percepción de los problemas específicos de la población y el discernimiento de ese nivel de realidad que recibe el nombre de economía el problema del gobierno pudo por fin pensarse, meditarse y calcularse fuera del marco jurídico de la soberanía (Foucault, 2006, p. 131)

En este punto es esencial ver la relación fundamental entre el desarrollo de ese arte de gobernar ligado al surgimiento de la población y los lazos estrechos entre el desarrollo de la economía como herramienta del Estado y la estadística. Pues aunque esta herramienta llamada estadística solo había funcionado como un elemento para el uso de la administración monárquica, con el surgimiento y desarrollo poblacional y consecuentemente sus fenómenos y variaciones a través del tiempo, puede ser finalmente ligada de manera estrecha al manejo económico; la estadística muestra lentamente las características de una población determinada, sus fenómenos a través del tiempo, su número de nacimientos, de muertos, de enfermos, muestra con mediciones el problema de la riqueza, el trabajo, las epidemias. La estadística muestra que las variaciones en los fenómenos poblacionales tienen efectos económicos específicos y esto implica que el manejo de dicho fenómeno puede generar igualmente unos resultados planificados. El surgimiento de la población como correlato de la ciencia de

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gobierno implica en primera instancia un abandono de la forma de gobierno de la familia, para remplazar dicha forma de gobernar por una donde la familia está en el núcleo de los fenómenos poblacionales.

En otras palabras, el arte de gobernar hasta el surgimiento de la problemática de la población, sólo podía pensarse sobre la base del modelo de la familia y de la economía entendida como gestión de ésta. Al contrario a partir del momento en que la población aparezca como absolutamente irreductible a la familia, ésta se situará en el nivel inferior con respecto a ella y como un elemento en su interior (Foucault, 2006, p. 132).

Así, el arte de gobierno se enfrenta al surgimiento de esa naturalidad de la población

que en últimas no es un conjunto de libertades que surgen y cesan de acuerdo a un contexto, a un medio, a unas circunstancias y a unos intereses. El problema de la familia como centro de ese conjunto de fenómenos que caracterizan a la población ahora no será el fundamento del arte de gobierno pero si un instrumento sumamente privilegiado para ejercer un control sobre la población24

La población se manifiesta entonces, más que el poderío del soberano, como el fin último, como el fin y el instrumento del gobierno: sujeto de necesidades de aspiraciones, pero también objeto en manos del gobierno, Parece consciente frente al gobierno, de lo que quiere, pero inconsciente de lo que se le hace hacer. El interés como conciencia de cada uno de los individuos componentes de la población y como interés de ésta, cualesquiera sean los intereses y aspiraciones individuales de . Dicha población será ahora el fin último del arte de gobierno. La población debe crecer, asegurar su riqueza, este objetivo del Estado debe ser logrado mediante políticas, practicas, técnicas para generar modificaciones en los fenómenos que la caracterizan y con ello obtener ciertos resultados sociales, políticos o económicos. En este punto podemos volver al elemento fundamental que se ha querido revisar, este surgimiento de la población como instrumento de gobierno; es decir la naturalidad de la población, los intereses y la libertad de los individuos que la componen.

24 En este punto histórico se da todo el despliegue de las campañas sobre la mortalidad, el matrimonio, las inoculaciones que ponen a la población en el centro y a la familia como objetivo y medio de ciertos logros económicos y políticos. Precisamente, en este punto como fue mostrado en el primer capítulo, es que se hace posible esas tecnologías que van a hacer de la sexualidad su objeto y su medio para una invasión cada vez más profunda de la vida, esas tecnologías que pasarán de una represión sobre el sexo a su reafirmación.

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quienes la constituyen, será, en su carácter equívoco, el blanco y el instrumento fundamentales del gobierno de las poblaciones (Foucault, 2006, p. 132)25

Con esta palabra, gubernamentalidad, aludo a tres cosas. Entiendo el conjunto constituido por las instituciones, los procedimientos análisis reflexiones, los cálculos y las tácticas que permiten ejercer esa forma bien específica, aunque muy compleja, de poder que tiene por blanco principal la

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En este proceso de acoplamiento de los procesos y fenómenos poblacionales como objetivo del arte de gobierno, junto al manejo del territorio y los procesos de generación de la riqueza surge la Economía política. Esto implica en esencia el paso en el siglo XVIII de una estructura de gobierno fundamentada en la soberanía a una forma de gobernar definida a través de técnicas; una forma de gobierno que intentaba definir a través de los tratados de la soberanía un arte de gobierno pasa a definir sus objetivos y estrategias a través de los fenómenos poblacionales, sin embargo, esto no implica un abandono de la soberanía sino un acople de la misma a estas nuevas técnicas de gobierno.

La soberanía lejos de ser un elemento desechado dentro del desarrollo del problema de gobierno hace parte fundamental del mismo. Se constituye un movimiento, una evolución de un arte de gobierno a lo que Foucault ha llamado ciencia política. Ahora con el marco jurídico como punto de referencia y ajuste para tener en cuenta los fenómenos poblacionales que tienen consecuencias económicas. En este conjunto de relaciones entre la soberanía, la disciplina y la gestión gubernamental se configura la grilla política que no se ha disuelto aún en nuestros días.

En este punto Foucault nos muestra como estos fenómenos obedecen a una gubernamentalización del Estado. Recordemos que el concepto de gubernamentalidad es usado por Foucault en el sentido del conjunto de las prácticas de gobierno, que son implementadas sobre colectivos y tiene como medio estratégico los mecanismos de seguridad y como saber la economía política:

25 El resaltado es mío.

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población, por forma mayor de saber la economía política y por instrumento técnico esencial los dispositivos de seguridad. Segundo, por gubernamentalidad entiendo la tendencia, la línea de fuerza que, en todo Occidente, no dejó de conducir, y desde hace mucho, hacia la preeminencia del tipo de poder que podemos llamar gobierno sobre todos los demás: soberanía disciplina, y que indujo, por un lado, el desarrollo de toda una serie de aparatos específicos de gobierno, y por otro el desarrollo de toda una serie de saberes. Por último, creo que habría que entender la gubernamentalidad como el proceso o mejor, el resultado del proceso en virtud del cual el Estado de justicia de la Edad Media, convertido en Estado administrativo durante los siglos XV y XVI, se gubernamentalizo poco a poco. (Foucault, 2006, p. 136)

Se puede entonces hacer una división simple pero bastante cercana sobre las economías de poder predominantes en estas transformaciones históricas, tenemos en primer lugar. Primero debemos considerar el Estado de justicia el cual fundamenta su estructura en la justicia, las leyes y el cumplimiento de las mismas. Posteriormente y a partir del siglo XV y XVI se configura un Estado ya no feudal sino administrativo que tiene como elemento central el problema territorial, los reglamentos y el surgimiento de todo los mecanismos disciplinarios. A partir del siglo XVIII y como lo muestra Foucault, se da el paso de un arte de gobernar a una ciencia política cuyo objetivo es la población y cuyos medios, de saber, la economía política y, de poder, los mecanismos de seguridad. El problema del gobierno el cual tiene sus orígenes en la pastoral cristiana y en el sistema alemán de la policía en el siglo XVIII nos es útil en la medida que abre en el estudio de Foucault el planteamiento de múltiples racionalidades de gobierno en contraposición a una racionalidad única de gobierno26. El liberalismo surgirá en definitiva como esa forma específica, esa tecnología de gobierno, que se fundamenta en la libertad de los individuos y no cesa de administrarla, por lo tanto a partir de este punto este trabajo se centrará en dicho tipo de racionalidad para indagar de manera más detallada el problema de la libertad.

26 La segunda parte del curso de Seguridad, Territorio y Población de 1978 -clases del 1 de febrero en adelante- muestra de manera detallada cómo es que la tecnología alemana de la policía y la forma de gobierno de la pastoral cristiana son articuladores fundamentales para comprender el problema del gobierno.

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