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HAMBRE Y SEGURIDAD ALIMENTARÍA

POLÍTICAS DE SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL EN BRASIL: AVANCES Y

HAMBRE Y SEGURIDAD ALIMENTARÍA

El concepto de Seguridad Alimentaría entra en escena a partir de la 2a

Gran Guerra con más de la mitad de Europa devastada y sin condiciones de producir su propio alimento. Este concepto toma en cuenta tres aspectos prin- cipales: cantidad, calidad y regularidad en el acceso a los alimentos.

Nótese que se esta usando la idea de acceso a los alimentos, que es muy distinto a disponibilidad de alimentos. Los alimentos pueden estar disponi- bles, como puede ser constatado por las estadísticas que FAO sistematiza pe- riódicamente para el mundo, pero las poblaciones pobres pueden no tener ac- ceso a ellos, sea por problemas de ingreso o sea debido a otros factores como conflictos internos, acción de monopolios o desvíos.

Otro aspecto importante, dice respecto a la calidad de los alimentos con- sumidos. La alimentación disponible para el consumo de la población no pue- de estar sometida a ningún tipo de riesgo por contaminación, problemas de descomposición o de otros derivados de los plazos de vencimiento. Eviden- temente la calidad de los alimentos esta relacionado también a la posibilidad de consumirlos de forma digna. Donde dignidad significa permitir que las personas puedan comer en un ambiente limpio, con cubiertos y sigan las nor- mas tradicionales de higiene. En este caso serían condenadas ciertas prácticas como suministrar raciones, preparados energéticos y otras mezclas que buscan luchar contra los efectos de la desnutrición. Hay también una corriente muy fuerte de estudiosos, entre los que se encuentran activistas de causas ambien- tales, que consideran que en el aspecto de la calidad para la seguridad alimen- taría no sería admisible el uso de alimentos transgénicos.

El último elemento referente a la definición de seguridad alimentaría dice respecto a la regularidad. Esto quiere decir que las personas tienen que tener acceso constante a la alimentación (alimentándose al menos tres veces por día, de acuerdo a consideraciones recientes. Por lo tanto, no se considera exenta de riesgo una población que tenga acceso restringido a los alimentos, como por ejemplo, aquellos que reciben esporádicamente canastas básicas (Pessanha, 2001)

Más recientemente, atendiendo un pedido de los estados miembros parti- cipantes de la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996, el Comité de De- rechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas emitió su “Comentario General 12 – El Derecho a la Alimentación Adecuada”. Este do- cumento se transformo en una referencia para las organizaciones de derechos humanos y en un norte para toda la comunidad internacional. El comentario 12 insiste en la necesidad y en la obligación que todos los Estados tienen que

“respetar, proteger y realizar el derecho”. El documento coloca expresamen- te en su párrafo 15 “...siempre que un individuo o grupo no es incapaz, por razones fuera de su control, de usufructuar el derecho a la alimentación ade- cuada con los recursos a su disposición, los Estados tendrían la obligación de satisfacer (proveer) este derecho directamente. Esta obligación también debe existir en el caso de las victimas de desastres naturales o aquellos provocados por causas diversas”.

Por lo tanto, el derecho de alimentarse regularmente y adecuadamente no debe ser producto de la benevolencia o resultado de acciones de caridad, sino por el contrario, prioritariamente, de una obligación que es ejercida por el Estado que, en un último análisis, es la representación de nuestra sociedad. Además, vale la pena recordar que el concepto de seguridad alimentaría aun no esta cerrado y continua en discusión. Actualmente, se habla también de

soberanía y sustentabilidad alimentaría.

El empleo de la noción de soberanía alimentaría comienza a surgir con fuerza en el debate sobre seguridad alimentaría de 1996. Durante la Cumbre Mundial de la Alimentación, en el foro paralelo de la sociedad civil, también realizado en Roma, la reivindicación de la soberanía alimentaría aparece con gran relevancia. Este concepto busca dar importancia a la autonomía alimen- taría de los países y esta asociada a la generación de empleo dentro del país y a la menor dependencia de las importaciones y fluctuaciones de precios de mercado internacional3 (Maluf, 2000). La soberanía alimentaría atribuye una

gran importancia a la preservación de la cultura y los hábitos alimentarios de un país. Esta posición en torno a la soberanía alimentaría ha encontrado defen- sores entre los representantes de los pueblos indígenas más fuertes de América Andina, América Central y entre los pequeños productores europeos.

La sustentabilidad, por su lado, incorpora conceptos relacionados a la pre- servación del medio ambiente, evitando el uso de agro tóxicos y la producción extensiva en monocultivos. Los defensores de la sustentabilidad, por ejemplo, se oponen al uso de alimentos transgénicos.

Lo que entendemos como hambre puede tener muchos significados, sin embargo existe una cierta distinción con relación a los conceptos vistos an- teriormente. Técnicamente a DES –Desnutrición Energética Proteica– es un estado de salud causado por la carencia concomitante de calorías y proteínas y que normalmente aparece asociada a una infección4. La prevalecía de des-

nutrición puede ser evaluada a través de criterios antropométricos (peso/edad; peso/altura y altura/edad). No obstante, otro tipo de desnutrición, denomi- nada energético proteica, no puede ser evaluada a partir de estos métodos y

3 MALUF, R: “O Novo contexto internacional do abastecimento e da segurança alimentar”. En BE-

LIK, W y MALUF, R.: Abastecimento e Segurança Alimentar. 2000, Campinas. Unicamp.

4 Informacion obtenida junto a la Profa. Maria Cristina Faber Boog de la Faculdad de Ciencias Médi-

se produce por otros factores, como por ejemplo, la carencia de vitamina A (hipovitaminosis A) Todos estos problemas de nutrición caracterizan lo que se denomina “hambre oculta” 5.

Por otro lado, tenemos que el problema de la obesidad tiene una gran re- levancia cuando se analiza el cuadro nutricional de Brasil. Según un estudio reciente realizado a partir de los datos del SUS –Sistema Único de Salud– en Brasil, existe un total de 70 millones de personas por encima del peso ade- cuado, siendo que de ese total, 5 millones sufren de obesidad mórbida. Este número, obtenido con los datos de 2001, es tres veces mayor que hace 20 años. Los obesos representan un problema de salud, pues, así como los desnutridos necesitan de cuidados médicos y, según los datos recogidos junto al SUS, con- sumen un 77% más de medicamentos que el resto de la población6.

Los tres conceptos principales tratado hasta el momento (pobreza, hambre y desnutrición) tienen una fuerte relación entre sí, aun cuando no tienen el mismo signifi cado. Según Monteiro7 la falta de ingreso torna difícil el acceso

a las necesidades básicas como alimentación, vestuario, vivienda, educación, cuidados de la salud, etc. ¿Cuál es la prioridad que la familia va a dar para dis- tribuir los recursos escasos (por ejemplo: vivienda x alimentación o cuidados de la salud)? Esta es diferente de familia en familia. El hambre se manifi esta cuando la alimentación diaria no suple la energía requerida para la manuten- ción del organismo y para el ejercicio de las actividades normales del ser hu- mano. La desnutrición se origina de la manifestación de señales clínicas que proveen de la inadecuación cuantitativa (energía) o cualitativa (nutrientes) de la dieta o también de las enfermedades que provocan el mal aprovechamiento biológico de los alimentos ingeridos.

Así, es posible que la sociedad sea muy pobre, afectando el acceso a de- terminadas necesidades (como educación, salud, vivienda), sin pasar hambre. También es posible que las personas tengan el ingreso sufi ciente para alimen- tarse, vivir dignamente, y sin embargo tengan una alimentación inadecuada. Con relación al hambre y a la desnutrición, Monteiro8 postula que toda situa-

ción de hambre lleva necesariamente a la desnutrición, pero no toda condición de desnutrición se origina por la defi ciencia energética, principalmente en la población infantil. Varios factores, como la defi ciencia específi ca de macro y micro nutrientes, dejar de amamantar precozmente, una higiene alimentaría precaria y la excesiva ocurrencia de infecciones pueden causar desnutrición infantil, siendo que, por cuenta de esto, se considera que la desnutrición esta más asociada a la pobreza que al hambre debido a las carencias globales que

5 Según la Profa. María Cristina Faber Boog de la Facultad de Ciencias Médicas de la Unicamp. 6 Datos recogidos por un estudio conducido en la UFRJ por los profesores Rosely Schieri y Cid Manso

de Melo Viana presentado en el foro de Peso Saludable (periódico “O Estado de São Paulo”, 10/04/2003).

7 MONTEIRO, C. A.: A dimensão da pobreza, da fome e da desnutrição no Brasil. 1995, São Paulo,

Estudos Avançados, v.9, n.24.

los niños están sometidos: no sólo a la falta de ingestión de los alimentos, sino también a la diversifi cación y a la adecuación nutricional de la dieta, conoci- mientos básicos de higiene, condiciones saludables de vivienda, cuidados de la salud, etc. La fi gura 1, presentada a continuación, nos muestra las intersec- ciones existentes entre los diferentes conceptos y la necesidad de diferentes políticas requeridas para cada una de las situaciones.

Figura 1