1. LA EVALUACIÓN DE LA SOSTENIBILIDAD
1.3 RESULTADOS
1.3.4 Herramientas de nivel 3
Pertenecen a este nivel los sistemas de evaluación de la sostenibilidad, también llamados métodos o esquemas de evaluación. A diferencia de las herramientas de nivel 1 y 2, que solo consideran impactos ambientales, estas tratan de analizar los tres aspectos de la sostenibilidad: medioambiente, sociedad y economía con un enfoque de ciclo de vida (Andrade and Bragança 2016). Para ello emplean una mezcla de datos objetivos y subjetivos, apoyándose en
muchos casos en las herramientas de nivel 1 y de nivel 2 para obtener gran parte de esta información (Trusty 2011).
La aparición de este tipo de herramientas está motivada por una mayor concienciación del público sobre las cuestiones ambientales (Kajikawa, Inoue, and Goh 2011). A medida que estas se vuelven más urgentes, se requieren métodos de evaluación más completos, que permitan evaluar su rendimiento de una forma integral, a través de una amplia gama de criterios de sostenibilidad (Cole 1999b). BREEAM fue la primera de estas herramientas disponible en el mercado y se estableció en 1990 en Reino Unido. A partir de entonces se han desarrollado otras muchas que han obtenido un éxito considerable (Haapio 2009).
Estas herramientas pueden aplicarse como ayuda para el proceso de diseño de nuevos edificios y su subsiguiente construcción o para evaluar el comportamiento de edificios existentes. Son aplicables a una amplia gama de tipos de edificios, desde viviendas a oficinas, edificios institucionales, comerciales e industrias. El resultado de las evaluaciones suele ir asociado a un sistema de puntuación y categorización del rendimiento del edificio. Así, BREEAM otorga las calificaciones de aprobado, bueno, muy bueno, excelente y excepcional, mientras que LEED otorga unos sellos bronce, plata, oro o platino en función del número de puntos obtenido.
La mayoría de las herramientas va asociada a un proceso de certificación por una tercera parte independiente que verifica la solidez y transparencia del proceso. Las entidades encargadas de la certificación son las mismas que han desarrollado los sistemas de evaluación y son responsables de su mantenimiento, desarrollo continuo, programas educativos, acreditación profesional y de la promoción de su uso. Por ejemplo, BREEAM es propiedad de
al USGBC (Green Building Council) de Estados Unidos (Cole and Valdebenito 2013).
Definición
Los métodos de evaluación ambiental se definen como aquellas técnicas desarrolladas para evaluar específicamente el rendimiento de un edificio a través de una amplia gama de consideraciones de sostenibilidad que van más allá de los criterios de eficiencia (Cole 1998). Promueven y hacen posible una mejor integración de los criterios tradicionales de decisión con las preocupaciones ambientales, sociales, funcionales y de coste (Bragança, Mateus, and Koukkari 2010), incluyendo también la relación de los edificios con la salud humana y con el medio ambiente (Fenner and Ryce 2008) y considerando el ciclo de vida completo, desde el diseño, construcción, operación y mantenimiento hasta el desmontaje o la deconstrucción.
Estas herramientas realizan la evaluación de los edificios conforme a diferentes métodos que han sido previamente definidos (Rivela Carballal 2012), en los que, mediante el empleo de indicadores, se identifican, analizan y valoran los parámetros relevantes para la sostenibilidad. Los resultados del examen se expresan en una calificación global, que permite la comparación con otros edificios (Banani, Vahdati, and Elmualim 2013).
Los distintos esquemas de evaluación comparten las siguientes características generales (Cole 2005):
- Todas ellas consideran la evaluación de las cargas ecológicas producidas por los edificios, el uso de recursos y la salud y el confort de los usuarios.
- Las estrategias propuestas se basan en la mitigación, en reducir el impacto sobre los sistemas naturales mediante la mejora del rendimiento de los edificios.
- Evalúan el rendimiento en relación con unas valoraciones de referencia, que pueden estar indicadas de forma explícita o bien implícitas en la descripción de los parámetros. Se valoran más las mejoras obtenidas que el cumplir un objetivo marcado.
- Valoran el diseño de los edificios, por lo que se basan en intenciones y en simulaciones para predecir el comportamiento en el futuro, más que en mediciones reales.
- La calificación final del edificio se obtiene como una suma ponderada de los diversos parámetros de eficiencia evaluados. Las ponderaciones o las prioridades entre los criterios de evaluación pueden estar explícitamente declaradas o ser implícitas.
- Ofrecen un resumen del rendimiento, en forma de etiqueta o certificado que se puede emplear para la promoción comercial de los edificios. Objetivos
El principal objetivo de los sistemas de evaluación es proporcionar una evaluación integral de las características ambientales de un edificio (Cole, 1999) utilizando un conjunto común y verificable de criterios y objetivos que permiten tanto a propietarios como a diseñadores a alcanzar unos estándares de sostenibilidad más altos (Ding 2008). Proporcionan una forma de estructurar la información ambiental, una evaluación objetiva del comportamiento del edificio y una medida del progreso hacia la sostenibilidad (Ding 2008).
Las herramientas de evaluación deben hacer posible los siguientes objetivos parciales (Cole 1998, 1999a; Dirlich 2011; ISO 2010; Monterotti 2013; Reed et al. 2011):
- Proporcionar un conjunto de criterios y objetivos comunes y verificables de modo que los propietarios de edificios que defienden normas medioambientales mayores tengan un instrumento para medir, evaluar y demostrar dicho esfuerzo.
- Proporcionar una referencia que sirva de base común, mediante la cual los propietarios de edificios, los equipos de diseño, los constructores y proveedores puedan formular estrategias efectivas de mejora del comportamiento medioambiental.
- Ayudar en el proceso de diseño mediante una declaración clara de lo que se considera que son aspectos medioambientales clave y su importancia relativa. De esta manera los arquitectos o planificadores pueden utilizar las herramientas para buscar alternativas más sostenibles al as soluciones convencionales en todas las áreas y niveles. - Recoger y organizar información detallada sobre el edificio, que pueda utilizarse para reducir costes de explotación, financiación y de seguros, reduciendo porcentajes de desocupación y aumentando la comerciabilidad.
- Ayudar expertos y no expertos a identificar de manera clara, mediante una evaluación objetiva, qué nivel de sostenibilidad tiene el edificio, promoviendo así en el mercado un mayor éxito de los edificios mejor calificados.
- Contribuir a la creación de un conjunto de conocimientos y experiencia en diseño de edificios y en la industria de la construcción en su conjunto
para facilitar la incorporación de las cuestiones ambientales a la práctica común del sector.
A día de hoy muchas de las herramientas no cumplen de forma completa todos estos objetivos, pero están en evolución constante con el fin de superar sus diversas limitaciones. Por eso, de forma periódica se desarrollan nuevas versiones mejoradas que tratan de resolver poco a poco las carencias detectadas.
Normativa de referencia
Dada la proliferación de los sistemas de evaluación en todo el mundo enseguida se hizo patente la necesidad de una mayor normalización, de buscar un vocabulario internacional común para la evaluación de la sostenibilidad que facilite la comunicación entre las partes interesadas y la comparación entre edificio y países (Cole 2010). En respuesta a ello, la ISO, a través de su Comité Técnico ISO/TC 59/SC 17, desarrolló la norma ISO 21931-1:2010, “Sostenibilidad en construcción de edificios. Marco de trabajo para los métodos de evaluación del comportamiento medioambiental de los trabajos de construcción. Parte 1: edificios”. Esta norma proporciona un marco general para mejorar la calidad y comparabilidad de los métodos de evaluación del comportamiento medioambiental de los edificios. Identifica y describe temas que hay que tener en cuenta cuando se utilizan métodos de evaluación del comportamiento medioambiental de edificios nuevos o ya existentes, en las fases de diseño, construcción, explotación, rehabilitación y deconstrucción (AENOR 2008). Pero, además de este esfuerzo normativo, es necesario destacar el papel que han jugado diversos foros nacionales e internacionales donde se debaten
avances y propuestas sobre evaluación de la sostenibilidad ambiental de los edificios, entre los que destacan (Monterotti 2013):
- La asociación internacional sin ánimo de lucro WGBC (World Green Building Council), cuyo objetivo declarado es contribuir a la transformación del mercado hacia una edificación más sostenible dando apoyo a los distintos capítulos nacionales distribuidos por todo el mundo. Estas asociaciones están integradas por miembros del mundo académico, administraciones públicas, empresarios y profesionales ligados a la construcción.
- La asociación internacional sin ánimo de lucro iiSBE (International initiative for Sustainable Built Environment), creada en 2004 a partir del grupo canadiense de expertos GBC (Green Building Challenge), que desarrolla la metodología y herramienta SBTool. IiSBE promueve la investigación y la formación en el campo de la sostenibilidad en la edificación a través de sus comités y grupos de trabajo.
- La asociación internacional sin ánimo de lucro SB Alliance, legalmente establecida en 2009, que está formada por varios centros de excelencia relacionados con la construcción: BRE (Reino Unido, autores de la herramienta de certificación BREEAM), CSTB (Francia, autores de la herramienta de certificación de los edificios HQE), FCAV (Brasil), ITC CNR (Italia), QUALITEL (Francia) y VTT (Finlandia).
Metodología
Macías y García-Navarro (Macías and García Navarro 2010) han establecido una clasificación de los sistemas de evaluación, en función de la metodología empleada:
- Sistemas basados en la valoración de actuaciones. Las valoraciones se establecen a través de medidas de reducción de impacto o créditos, a los que se asocia un número de puntos en función de la importancia en los impactos asociados al crédito. En este grupo se encuentran los esquemas LEED y BREEAM.
- Sistemas basados en el concepto de eco eficiencia, que se define como “el valor de productos y servicios por unidad de cargas ambientales”. El método de evaluación de CASBEE es un ejemplo de este tipo de sistemas. La Eficiencia Medioambiental del Edificio que usa CASBEE como indicador se define como una relación entre las categorías de “Rendimiento y Calidad Medioambiental del Edificio” y las “Cargas Medioambientales asociadas”.
- Sistemas basados en el cálculo de la reducción de impactos, asociada a la incorporación de medidas de diseño y factores de rendimiento establecidos en una lista de criterios. En este grupo se encuentra la herramienta GBTool desarrollada por la plataforma de investigación GBC y la herramienta VERDE, desarrollada por GBCe (Green Building Council de España).
A pesar de las distintas metodologías empleadas, todas las herramientas parten de unos conceptos básicos comunes (Macías and García Navarro 2010), que se describen a continuación:
Cargas ambientales
Son intervenciones directas con el medio ambiente en forma de emisiones al aire, suelo y agua, generación de ruido, vibraciones, olores, molestias y contaminación general, uso excesivo de recursos naturales, etc.(IEA 2004b).
Estas cargas están relacionadas con los impactos ambientales y pueden expresarse como categorías de impacto.
Impacto
Cualquier cambio, parcial o total, adverso o beneficioso, resultante de los efectos de los elementos físicos del proyecto o de la forma que el proyecto es gestionado. Según esta definición, si los cambios producidos por un proceso son beneficiosos, el impacto es positivo y si es adverso, es negativo (García Martínez 2010). Los impactos también pueden ser:
- Impacto medioambiental: cuando los cambios afectan al medio ambiente.
- Impacto económico: cuando los cambios afectan a las condiciones económicas
- Impacto social: Cualquier cambio social o de calidad de vida, en relación con el ser humano y los sistemas cultural y social.
Las relaciones entre los edificios y sus impactos son tan complejas como el propio proceso constructivo. De esta forma, en cada fase del ciclo de vida de los edificios se produce diferentes tipos de impacto. Un análisis riguroso de las afecciones producidas por los edificios debe tener en cuenta todas las fases, incluyendo la fabricación de productos y componentes (García Martínez 2010). Indicadores
Los impactos se cuantifican mediante indicadores y ya han sido ampliamente descritos en el apartado 1.3.1. de esta tesis.
En resumen, un indicador es una variable que ha sido socialmente dotada de un significado añadido al derivado de su propia configuración científica, con el fin de reflejar de forma sintética una preocupación social con respecto a la
sostenibilidad y poder usarla de forma coherente en el proceso de toma de decisiones (Macías and García Navarro 2010).
Los sistemas de evaluación emplean todo tipo de indicadores, cuantitativos y cualitativos, directos e indirectos. Muchas de las variables evaluadas no son fácilmente medibles, por lo que solo se podrán evaluar en función de la presencia o ausencia en el edificio de determinadas características deseables (Cole 1998). Los indicadores cualitativos están abiertos a una posible interpretación por parte de los evaluadores, por lo que son menos seguros (Haapio 2009).
Criterios, créditos, requisitos
Los criterios son entidades que permiten caracterizar el edificio a través de aspectos específicos (consumo de la energía primaria, emisiones de CO2, consumo de agua potable, etc.). Par poder evaluarlos, es necesario asociar cada criterio con uno o más impactos y con el indicador que suministra un valor numérico y su unidad de medida (kWh/m2 año, kg CO
2 equiv./m2 año, l/persona día).
Cada sistema de evaluación usa diferentes criterios y distintos indicadores para evaluarlos. En muchas ocasiones no está clara la diferencia entre criterios e indicadores y ambos conceptos se usan como sinónimos, cuando lo no son (Haapio 2009). Para evitar confusión entre criterios e indicadores, se debe interpretar los primeros como una propiedad física o una característica que debe ser medida y los segundos como una herramienta para medir esa propiedad física (Macías and García Navarro 2010). Los indicadores son medidas cuantitativas, cualitativas o descriptivas que sirven para realizar un seguimiento y mostrar la dirección del cambio (Haapio and Viitaniemi 2007).
Un criterio se puede evaluar con más de un indicador y el mismo indicador puede servir para evaluar diferentes criterios (Haapio 2009).
Para añadir más confusión, las distintas herramientas llaman al mismo concepto con nombres distintos. Así “criterios” es la nomenclatura que usa VERDE, mientras que LEED los denomina “créditos” y BREEAM “requisitos”.
Listado de herramientas existentes
Como ya se ha indicado, a partir del lanzamiento de BREEAM se han desarrollado otros muchos sistemas de evaluación de la sostenibilidad en todo el mundo. En la siguiente tabla se recogen diversos métodos empleados en los países de todo el mundo. Los datos se han obtenido de la recopilación realizada por Ding en el artículo “Sustainable construction. The role of environmental assessment tools” (Ding 2008) completada con la relación de herramientas propuesta por IHOBE en el manual “Green Building Rating Systems. ¿Cómo evaluar la sostenibilidad
en la edificación?” (IHOBE 2010).
Nombre Origen Web
ABGR Australia http://www.buildingrating.org/document/
australian-building-greenhouse-rating- scheme
AccuRate CSIRO https://www.csiro.au/en/Research/EF/Ar
eas/Electricity-grids-and- systems/Intelligent-systems/AccuRate BASIX NSW Government. Australia https://www.basix.nsw.gov.au/iframe/ BEPAC Canadá
BREEAM BRE Trust. Reino Unido
http://www.breeam.org Association
CASBEE Japón http://www.ibec.or.jp/CASBEE/english/
CPA RICS, Reino Unido
DGNB Alemania http://www.dgnb.de/
DQI Construction
Industry Council (Reino Unido)
Nombre Origen Web
ECO-Quantum Países Bajos www.ecoquantum.nl
EEWH Green Building
Council de Taiwán http://www.taiwangbc.org.tw EPGB NSW Government. Australia http://arp.nsw.gov.au/m2003-02-high- environmental-performance-buildings GHEM China
Guías Edif. Sost. País Vasco
Gobierno Vasco. España
http://www.ihobe.net/ Green Globes Green Building
Initiative (Canadá)
http://www.greenglobes.com
Green Mark BCA. Singapur http://www.bca.gov.sg/GreenMark/green _ mark_buildings.html
Green Star Green Building Council de Australia
http://www.gbca.org.au/
HKBEAM BEAM Society.
Hong-Kong
http://www.hk-beam.org.hk Taiwan
HQE Alliance HQE.
Francia
http://www.hqegbc.org/accueil/
LEED Green Building
Council de USA
http://www.usgbc.org/leed
Lider A Portugal http://www.lidera.info
NABERS NSW Government.
Australia
http://www.nabers.com.au Council
NATHERS CSIRO
PromisE Finlandia http://www.promiseweb.net/
Protocolo ITACA Italia http://www.itaca.org/
SBAT CSIR. Sudáfrica http://www.csir.co.za/Built_environment/ Architectural_sciences/sbat.html
SBTool IISBE http://www.iisbe.org/
VERDE Green Building
Council de España
http://www.gbce.es/es/pagina/certificaci on-verde
Tabla 6. Listado de sistemas de evaluación de sostenibilidad en el mundo
Como se puede ver, el campo de los sistemas de evaluación es realmente amplio y ofrece una gran variedad. Cada herramienta responde a diferentes objetivos y propósitos. La principal diferencia es la forma de conceptualizar las tres dimensiones de la sostenibilidad (ambiental, social y económica) y las relaciones
de criterios específicos y en cada caso se emplean distintos indicadores para evaluarlos.
También varían las fases del ciclo de vida analizadas. Algunas herramientas cubren el ciclo completo mientras que otras se centran más en la fase de uso o en el mantenimiento. Incluso si incluyen las mismas fases pueden hacerlo de forma distinta, incluyendo más o menos criterios para analizarlas (Haapio 2009). Esta diversidad conlleva que las distintas herramientas evalúen la misma cuestión de forma distinta, dificultando la comprensión de los resultados (Andrade and Bragança 2016) y haciendo que la comparación entre las herramientas sea muy complicada, sino imposible (Haapio and Viitaniemi 2008). En algunos casos, la evaluación puede ir acompañada de verificación por una tercera parte independiente que otorga una calificación o etiqueta en función del rendimiento alcanzado, convirtiéndose entonces en un sistema de clasificación o de certificación:
- Sistemas de clasificación de la sostenibilidad:
Son protocolos de evaluación que ofrecen una puntuación para el comportamiento individual de las distintas áreas y en ocasiones, del edificio completo (Larsson 2004). Se basan en ofrecer un doble sistema de medición, que permite, por un lado, calcular una puntuación en cada uno de los aspectos ambientales que considera el sistema y por otro, una nota global para el edificio, que será la suma ponderada de todas ellas. A su vez existe una gradación de las puntuaciones globales que permite asignar un nivel específico a la edificación (generalmente entre 4 y 7 niveles). Un ejemplo de este tipo de herramienta en Green Globes, que requiere de verificaciones por tercera parte para poder optar a ser certificado (IHOBE 2010).
Son sistemas de clasificación cuya forma de implementarse en la industria es por medio de asesores certificados, con un programa de formación para los evaluadores y un sistema de marketing para dar a conocer el sistema en el sector. La evaluación es llevada a cabo (o verificada) por un asesor cualificado, y lleva aparejado un sistema de publicidad del sistema en el mercado de la edificación. El hecho de certificar un edificio mediante un sistema determinado supone un coste económico importante que no todas las edificaciones pueden permitirse (IHOBE 2010). Los sistemas más conocidos a nivel internacional son BREEAM (creado y gestionado por el Building Research Establisment de Reino Unido) y LEED (creado y gestionado por el US Green Building Council).
Otros sistemas de evaluación, sin embargo, no son certificables, como las Guías de Edificación Sostenible en el País Vasco o la herramienta SBTool (IHOBE 2010). En el siguiente esquema se explica la relación entre los distintos sistemas de evaluación:
Limitaciones de las herramientas de nivel 3
Los sistemas de evaluación han contribuido en gran manera a mejorar la sostenibilidad de los edificios al crear un marco metodológico que permita medir, hasta cierto punto, un concepto tan complejo y difícil de definir. Pero también presentan varias deficiencias que reducen su utilidad y efectividad. Akadiri (Akadiri 2011) recoge en su tesis doctoral las más importantes:
‐ Enfoque predominante en los criterios ambientales, descuidando los sociales y económicos, que son fundamentales para alcanzar los objetivos del desarrollo sostenible. En especial, los aspectos económicos apenas han sido analizados y tampoco su relación con las medidas de eficiencia energética. Por otra parte, la parte social en las herramientas queda limitada a los aspectos de confort para los usuarios, pero no se analiza la relación del edificio con la sociedad, con el patrimonio cultural, etc. (Andrade and Bragança 2016).
- Falta de adaptación a las variaciones regionales. La mayoría de las herramientas se diseñó para un uso local o nacional y no permiten modificaciones para ajustarse a las características de otros contextos,