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2 HIPÓTESIS.

2.2. Hipótesis sobre el perfil del menor:

Existen diferencias significativas en los menores cuyas familias son beneficiarias de Ayuda Social, en función de que el tipo de ayuda que reciben sea P.E.R. o P.E.P.

En los perfiles de menor diferenciamos cuatro dimensiones con sus correspondientes indicadores, entre los que suponemos existen diferencias significativas: Salud, Aprendizaje escolar, Adaptación escolar y Necesidades educativas y Recursos escolares.

Existen diferencias significativas en los menores cuyas familias son beneficiarias de Servicios Sociales, en función de la EDAD del menor, el SEXO y la ETNIA, con respecto a la Asistencia al centro escolar y el Aprovechamiento académico.

3.- INSTRUMENTOS.

A la hora de recabar la información necesaria para realizar el presente estudio se elaboraron dos instrumentos, un cuestionario que denominamos “Registro y Valoración de Familias incluidas en programas de Ayuda Social”, y una escala denominada “Valoración Escolar del Menor”. Ambos fueron elaborados tras una revisión bibliográfica sobre familias multiproblemáticas, lo que nos permitió incluir todas las dimensiones que fuesen relevantes para la adjudicación de las ayudas y para la intervención familiar.

Respecto al “Registro y Valoración de Familias incluidas en programas de Ayuda Social”, se trata de un cuestionario que está constituido por seis dimensiones, - Hábitat, Estructura familiar, Nivel sociocultural, Nivel económico laboral, Red social familiar y Salud -, cada una de las cuales viene definida por una serie de indicadores que presentamos en la tabla nº. 1, por su parte el cuestionario completo se incluye en el anexo nº. 1.

La información incluida se refiere en parte a datos sociodemográficos, algunos de los cuales son relevantes para la adjudicación de la ayuda, como el Hábitat y Nivel económico laboral, otros nos permiten detectar la necesidad de otros tipos de ayuda en las familias, como Salud o Estructura familiar, aunque tanto estas dimensiones como el resto del cuestionario aportan información para establecer las pautas de asesoramiento que se prestan o pudieran prestar a la familia.

Tabla nº. 1: Registro y Valoración de Familias incluidas en programas de Ayuda Social: Dimensiones e indicadores.

VARIABLES DIMENSIONES INDICADORES

Zona de procedencia Hacinamiento Vivienda compartida Régimen de tenencia HÁBITAT Calidad de la vivienda Tipo de familias Estado civil

Edad del cuidador principal Familia de origen numerosa

Existencia de otras relaciones de pareja Hijos de otras relaciones

Edad de la madre cuando tuvo al primer hijo Menores por familia

Miembros de la unidad de convivencia Menores en acogimiento previo

ESTRUCTURA FAMILIAR

Situación legal de los menores Etnia

Nivel cultural del cuidador principal

NIVEL

SOCIOCULTURAL Nivel cultural de la pareja

Fuente de ingresos y sit. laboral del C. Principal Fuente de ingresos y sit. laboral de la pareja Endeudamientos

Ayudas de emergencia

Tipo de trabajo desempeñado por el C. Principal

NIVEL ECONÓMICO LABORAL

Tipo de trabajo desempeñado por la pareja Relaciones vecinales

Relaciones de ocio

Relación con el sistema laboral Relación con el sistema de salud Relación con el sistema educativo

Relación e implicación de la familia con la escuela Relación con la familia extensa

Relación con el sistema familiar Apoyos

Familia de origen problemática Movilidad geográfica

RED SOCIAL FAMILIAR

Encarcelamiento de algún progenitor Salud física del cuidador principal Salud psicológica del cuidador principal Discapacidad en el cuidador principal Salud física de la pareja

Salud psicológica de la pareja Discapacidad en la pareja

Drogadicción en el cuidador principal Alcoholismo en el cuidador principal Drogadicción en la pareja

Alcoholismo en la pareja

VARIABLES FAMILIARES

SALUD

Malos tratos a la mujer

Como puede verse en el anexo nº. 1, este cuestionario incluye preguntas cerradas de respuesta objetiva e incluye también escalas de valoración. En el caso de los

indicadores que presentan estas escalas, el criterio de transformación para cada caso concreto ha sido el siguiente:

- Indicadores referidos a la Calidad de la vivienda - construcción, servicios e higiene -. Esta escala de tipo Likert va de 1 a 5, siendo 1 un estado carencial o inexistente, mientras que 5 supone una calidad muy buena o buena. Las puntuaciones 1 y 2 se han utilizado para aquellos casos donde la familia vivía en una chabola o en un derribo, o bien en aquellos donde la vivienda no disponía de agua caliente, lavadora o frigorífico entre otros servicios, y en los que existían serios problemas de higiene, características todas éstas que venían a coincidir principalmente con las viviendas ocupadas.

- Por lo que respecta al indicador Hacinamiento, viene definido por el número de metros cuadrados de la casa, el número de habitaciones y el número de personas que viven en ella, como ejemplo podemos citar que en aquellos casos donde en una misma habitación dormían más de dos personas se valoraba como hacinamiento, ya que en una misma cama podían dormir tres o más miembros de la unidad familiar, o bien cuando el número de metros cuadrados por persona era inferior a 12 metros cuadrados.

- En cuanto al indicador Apoyos, en concreto referidos a la familia extensa, de amigos o vecinos y otros grupos de apoyo, la escala de valoración va de 1 a 5, siendo 1 ausencia de los mismos y 5 una gran disponibilidad de apoyos. Se valoraba como 1 y 2 aquellos casos donde la familia presentaba un gran aislamiento social, 3 cuando se producían de forma puntual o variable y 4 o 5 cuando la familia contaba con una red social de apoyo fuerte y consolidada.

- En cuanto a la Salud física y la Salud psicológica de los miembros de la familia, la escala de valoración va de 1 a 5, siendo 1 un estado de salud muy malo y 5 un estado de salud excelente. En aquellos casos donde había enfermedades graves, como por ejemplo SIDA, hepatitis, depresión o problemas de personalidad importantes, se valoraba como 1, cuando las enfermedades no eran tan graves o no ponían a la persona en grave riesgo para su vida como sería el caso de migrañas, estados de ansiedad…, éstas eran valoradas con 2, mientras que en los casos donde se manifestaban problemas de salud de forma variable, malestar, dolores de espalda… la puntuación en la escala era de 3, por otro lado, cuando la característica era la ausencia de enfermedad, la valoración era de 4 para aquellos casos donde de forma ocasional podía haber algún pequeño problema de salud y de 5 cuando no se daba ningún tipo de enfermedad, patología o deficiencia.

A la hora de valorar cada caso en concreto en estas escalas, primeramente se acudía a los informes procedentes de Servicios Sociales donde quedaba constancia de estos datos, en algunos casos confirmados por otros profesionales al existir informes de salud al respecto, información que posteriormente se corroboraba y actualizaba en las entrevistas que se mantuvieron con los técnicos de los once Centros Municipales de Servicios Sociales, obteniendo con ello una valoración a través de dos fuentes.

El segundo instrumento, “Valoración Escolar del Menor”, es una escala de valoración que nos ha permitido recabar, de modo ágil, información relevante sobre el menor, pero esta vez dentro del ámbito escolar. Incluye cuatro dimensiones: Salud, Aprendizaje escolar, Adaptación escolar y Necesidades educativas y Recursos escolares (tabla nº. 2). Además de las dos dimensiones estrictamente escolares, Aprendizaje y Adaptación, incluye información sobre la Salud, que como puede verse por los indicadores es una dimensión compleja, que a su vez aporta información sobre hábitos y desarrollo del menor a través del profesor-tutor. Este instrumento suele integrar no sólo la información que el mismo profesor ha observado, sino también otros informes realizados por el gabinete de orientación. Se trata para todos los indicadores de una escala tipo Likert de 5 puntos, salvo para la dimensión referida a las Necesidades educativas y Recursos escolares, cuyos ítems son dicotómicos, contestando el profesor “Sí” en el caso de que existan necesidades y se empleen determinados recursos, o “No” cuando no se presenten necesidades o no se utiliza ningún tipo de recurso. En el anexo nº. 2 mostramos la versión completa de este instrumento.

Tabla nº. 2: Valoración Escolar del Menor: Dimensiones e indicadores

VARIABLES DIMENSIONES INDICADORES

Salud física (técnico)* Salud psicológica (técnico)* Discapacidad

Defunción Aspecto físico

SALUD

Estabilidad emocional Asistencia al centro escolar Aprovechamiento académico

APRENDIZAJE ESCOLAR

Material escolar

Actitud hacia la escuela y el aprendizaje Participación en actividades extraescolares Relaciones con los profesores

Relación con los compañeros e integración ADAPTACIÓN

ESCOLAR

Relación con otros menores en situación de riesgo dentro de la escuela

Necesidades educativas

Recursos económicos empleados en la escuela VARIABLES

DEL MENOR

NECESIDADES EDUCATIVAS Y RECURSOS

ESCOLARES Recursos educativos empleados

* Estos indicadores pertenecen al cuestionario “Registro y Valoración de Familias incluidas en los programas de Ayuda Social.”

La información directa recabada se trasforma en una escala de medida tipo Liker de cinco puntos, teniendo en cuenta los criterios de transformación que establecemos en cada caso y que se especifican en el apartado Resultados, con objeto de llevar a acabo una explicación más parsimoniosa. En unos casos, dos o más ítems los hemos agrupado en una variable atendiendo a la similitud de los contenidos a los que se refiere cada uno de ellos. La descripción precisa de cada variable se incluye antes de los análisis estadísticos correspondientes.

Por otro lado y dada la escasa frecuencia de casos, en especial para las puntuaciones de los extremos, 1 y 5, se decidió pasar las escalas tipo Liker a escalas de 3 puntos a la hora de realizar los análisis estadísticos, aspecto que queda reflejado en cada una de las tablas de los indicadores referidos al menor.

A parte de los cuestionarios comentados se diseñó una entrevista semiestructurada y se seleccionaron otros cuestionarios para las entrevistas en los hogares de las familias, entre estos cuestionarios estaba el de Perfiles de Estilos Educativos desarrollado por el grupo Albors-Cohs, si bien este material no se ha podido utilizar en el presente estudio dada la poca credibilidad de las respuestas de los progenitores, motivada por la propia deseabilidad social. Éste es un sesgo habitual en muchos instrumentos, pero en este caso concreto la dependencia de una ayuda social,

hace que las familias teman perderla y por tanto den una imagen idílica de sí mismas, ocultando datos que son reales, sobretodo cuando se trataba de hablar de estilos educativos, ya que ninguna de ellas reconocía que pegaran a los niños, que los dejaran solos en la calle, mientras que desde otras fuentes de información, como la del colegio, esa misma información no era corroborada.