Hipnosis terapeutica Teoria, metodos y tecnicas aplicadas Cuarta parte
HIPNOSIS Y SOFROLOGÍA.
En muchos escritos y para muchos colegas, los términos hipnosis y sofrología son sinónimos, tal vez porque la sofrología sea para muchos una hipnosis menos directiva, menos autoritaria; sin embargo, el fundamento de la sofrología caycediana es precisamente titularse como una ciencia de la conciencia humana y de sus modificaciones hacia un modo de ser armónico y esto quizás nos permite exponer lo siguiente:
Etimológicamente, sofrología proviene de tres vocablos griegos: "logos" (tratado), "sos"(de la armonía) y "phren"(de la mente, de la conciencia); de ahí que pudiéramos definirla como el Tratado del funcionamiento armónico de la mente.
En un interesante artículo "Sudar la neurona" (14), Luis Martínez expresa algunas ideas sobre el empleo de la sofrología con mucha efectividad en el deporte de alto rendimiento, aún cuando resulte una terapia discutida, y expone el caso de Antonio Rebollo, quien fue sometido a tratamiento sofrológico en su preparación para el acto de encender el pebetero con un flechazo, en la ceremonia de los juegos olímpicos de Barcelona en 1992.
Luis Martínez también nos cita, los criterios de renombrados sofrólogos hispanos, quienes partiendo de sus propias autotitulaciones en algunos casos y de la elevada posición en el marco conceptual de la ciencia en otros, expresan sus puntos de vista. Veamos.
Mariano Espina (Especialista en Medicina Sofrológica) dice que el objetivo de esta propuesta científica entiéndase Sofrología, es aprender a trabajar con la mente para autoconcentrarse y para ello ha de sudarse la neurona, con ausencia de sugestión.
Antonio J. Cano (médico sofrólogo) opina que es un paquete integrado de técnicas orientadas y dirigidas a lograr la relajación y cuestiona la definición original dada a la Sofrología como ciencia de la conciencia, por considerarla excesiva y demasiado exagerada.
Héctor González (Profesor de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid) la califica como "Hipnosis light" o hipnosis ligera, menos densa, menos pesada.
Para estas dos últimas sí hay un rol de la sugestión, pero no en el grado tan "exagerado" con que se da en la hipnosis.
Estos tres autores, aunque difieren en el empleo de la sugestión, reconocen que la sofrología parte de la hipnosis y que ésta es su centro matriz.
Es válido también resaltar que los fundadores de la Sofrología, entre los cuales se encuentran el Doctor Caycedo, fueron hipnólogos destacados que en determinados momentos arguyeron su desacuerdo con métodos demasiado directivos para discrepar de la hipnosis y empezar a conformar criterios un poco más flexibles de la funcionalidad y finalidad terapéuticas en el orden psicológico, que los distanciaron gradualmente.
Hipnosis terapeutica. Teoria, metodos y tecnicas aplicadas. Cuarta parte.6
Si bien esto es totalmente reconocible y concluyen que la sofrología es algo distinto de la hipnosis, es también una verdad que ésta, como sistema conceptual, no tiene límites precisos y que hay autores que niegan su carácter científico, tal vez porque estiman que no se diferencia de otros métodos ya usados.
Se acepta hoy en día que muchos ejercicios orientales, tales como el yoga, la relajación progresiva, las prácticas tibetanas, entre otros, han ido a engrosar los procedimientos que emplean los autodenominados sofrólogos en su afán de lograr el desarrollo personal y el relajamiento dinámico, tan necesario para cualquier paciente, pretendiendo con ello activar el potencial cinético y las reservas que en el orden positivo tiene cualquier persona en función de su curación; pero creo que aquí se impone hacer una reflexión que nos permita entender este fenómeno y a la vez fijar nuestra posición. Por eso vale más la interrogante: ¿No es ésta la finalidad de toda acción psicoterapéutica, con independencia de la escuela o corriente de que se trate?
En cualquier tratado de psicoterapia, uno puede encontrar que la curación del hombre enfermo y la creación en él de una capacidad de análisis y de automanejo adecuado de su propia situación como mecanismo de aprendizaje operacional, es la intención suprema de cada sistema psicoterapéutico.
Los psicoanalistas lo hacen a través del manejo dinámico de los conflictos del sujeto, que en su base tienen un fundamento inconsciente, pero donde los elementos movilizadores de la personalidad, entiéndase motivos, pulsiones y necesidades están determinando una conducta y a la vez un rol activo por parte del paciente en el camino de su propia curación.
Los conductistas lo logran a través de un proceso de condicionamiento, que ya no es tan instrumental y donde los factores de la conciencia humana juegan un cierto papel decisivo al verse en el plano de lo racional.
Los reflexologistas, a través de todo un sistema de reflejos condicionados, arcos reflejos, mecanismos aceptadores de acción, unidades funcionales y otros interesantes postulados, han incursionado en distintos enfoques psicoterapéuticos, que si bien no siempre son autóctonos, llevan el sello de una indiscutible y prestigiosa escuela, que nos ha conducido a la comprensión de los mecanismos neurofisiológicos que explican la desintegración de las funciones psíquicas, el aprendizaje y el modo en que el ser humano pueda manejarlos con el máximo nivel de expresión de la conciencia vista como una función cortical superior del hombre.
Los métodos sugestivos, entre los cuales figura la hipnosis y a la vez todo lo que emane de ella, partiendo de la palabra y su fuerza moduladora condicionante, persiguen la misma finalidad y demostrada está su altísima validez en todo su funcionar terapéutico.
Si aceptamos la línea de los que niegan por negar, podrían la sofrología y los sofrólogos ser víctimas de su propias inconsecuencias, pues le criticarían que usan para sí los métodos de la psicoterapia racional, del entrenamiento autógeno, de la yoga concentración, que han sido empleados por la ciencia psicológica hace mucho tiempo y pertenecen a sistemas claramente definidos.
Se trata aquí de dar una visión esclarecedora del problema, pues todo intento de reafirmación de la existencia de una ciencia cualquiera tiene validez en la medida en que prueba su eficacia y es inválido y desacertado cuando trata de cuestionar propuestas anteriores de probada efectividad a cualquier precio, sobre todo para justificar su propia óptica. Es como preguntar: ¿Tiras al tejado de tu vecino, cuando eres también vulnerable?
Si se quiere una respuesta contundente, ahí están los procedimientos de la medicina tradicional y natural, que hoy son reenarbolados como si fueran el descubrimiento más sensacional de fines del siglo XX, a pesar de haber sido enjuiciados por la medicina ortodoxa occidental durante más de 100 años y haber cedido a este empuje en aquella época.
Creo en la verdad sofrológica porque ofrece resultados, porque en su intento de separarse de la hipnosis -aún sin lograrlo totalmente - no ha buscado tanto despotencializar el consciente, como aumentar su campo de acción desde un perspectiva racional, y porque logra sus propósitos con todo lo que hace.
Reitero que creo en esa verdad y no en una falsa y hueca intención que ha de superarse para no destruirse a sí misma ni quedar en el plano de una seudociencia.