curiosa aleación. Por una parte, detalles muy concretos revelan que el evangelio viene de un testigo ocular de los hechos y que, por lo mismo, es una obra con fundamentos históricos de mucha solidez. Por otra parte, un esquematismo literario muy acusado, que sirve a densas enseñanzas doctrinales muy diferentes en estilo a las de los
evangelios sinópticos, hace pensar más bien en un tratado de teolo- gía a base de simbolismos16.
Siendo así, para muchos comentadores, sobre todo en épocas pa- sadas, el cuarto evangelio era un libro de teología acerca de Jesús, el Mesías, el Hijo de Dios, pero no podía servir para la investigación histórica de su vida.
Para otros autores, en cambio, no habiendo necesariamente con- flicto entre historia y teología, el evangelio de Juan se basa en la his- toria y narra hechos reales de la vida de Jesús, pero los presenta bajo una nueva dimensión, después de haber reflexionado largamente sobre ellos17.
El autor del cuarto evangelio no se ha limitado solamente a re- producir lo sucedido, sino que con su genio creador ha escrutado, a la luz del Paráclito, el Espíritu Santo, el Espíritu de la Verdad (14,16-17.26; 15,26; 16,7-11), el sentido profundo de las acciones y de las palabras de Jesús: ha escogido algunos hechos, ha destacado ciertos detalles, ha elegido determinadas expresiones y finalmente ha dispuesto todo ese material en una obra literaria de gran valor histórico y de rico contenido doctrinal.
Algunas referencias servirán para mostrar que la fuente primera del evangelio fue un judío palestinense, testigo ocular de lo que narra y miembro del colegio apostólico. Todo esto es una garantía de historicidad en favor del cuarto evangelio.
1. LA TOPOGRAFÍA
El autor conoce la topografía de la Palestina anterior al año 70 y alude a sitios no mencionados en los sinópticos. Por ejemplo:
– Betania, al otro lado del Jordán (1,28; 10,40). – Caná de Galilea (2,1; 4,46).
16 A. García Moreno, “Autenticidad e historicidad del IV evangelio”,
ScriptTheol 23 (1991) 13-67. Escritas después de muchos años de predicarlas y enseñarlas, las palabras de Jesús adquirieron nuevo y verdadero significado en el evangelio de Juan.
17F. J. Moloney, “The Fourth Gospel and the Jesus of History”, NTStud 46
(2000) 42-58. El autor sugiere que el cuarto evangelio contiene muchos datos sobre el Jesús de la historia: su relación con el Bautista; el llamamiento de los primeros discípulos (1,35-51) y su presencia en el templo de Jerusalén (2,13-22).
– Para ir a Jerusalén hay que subir (2,13).
– Ainón, cerca de Saleím, donde había mucha agua (2,23). – La villa de Sijar (4,5).
– El pozo de Jacob, de gran profundidad (4,6.11). – El monte Garizím (4,20-21).
– La piscina de Bethesdá, de cinco pórticos (5,2). – La piscina de Siloám (9,7).
– El pórtico de Salomón, en el templo (10,23). – Betania, a quince estadios de Jerusalén (11,18). – Efraím, cerca del desierto (11,54).
– El jardín al otro lado del torrente Cedrón (18,1).
– El lugar llamado Lithóstrotos, en hebreo Gabbathá (19,13). 2. LAS FIESTAS Y RITOS DEL JUDAÍSMO
El autor está al corriente de las fiestas del judaísmo, conoce los ritos y es testigo de la actividad que Jesús desarrolló durante algunas de ellas.
– Las tinajas para la purificación de los judíos (2,6).
– Cerca estaba “la Pascua de los judíos” y Jesús subió a Jerusa- lén (2,13).
– Durante la fiesta, Jesús realizó signos y muchos creyeron en él (2,23).
– El evangelista está al tanto de la enemistad entre los judíos y los samaritanos (4,9).
– El evangelista conoce las ideas religiosas de los samaritanos (4,20-26).
– Hubo otra “fiesta de los judíos” y Jesús subió a Jerusalén (5,1). – Estaba cerca la Pascua, “la fiesta de los judíos” (6,4).
– Estaba cerca la fiesta de los judíos, los tabernáculos, fiesta de la luz y del agua (7,2; 7,37; 8,12).
– “A la mitad de la fiesta” (7,14).
– “El último día, el grande de la fiesta” (7,37).
– “Se celebró la Dedicación en Jerusalén. Era invierno” (10,22). – “Estaba cerca la fiesta de los judíos y muchos subieron, antes
– “No entraron al pretorio para no mancharse y comer la Pas- cua” (18,28).
3. LA CRONOLOGÍA
El evangelio de san Juan precisa ciertos datos cronológicos res- pecto a lo que se lee en los sinópticos.
– Juan alude a tres Pascuas durante la vida pública de Jesús (2,13; 6,4; 11,55).
– Jesús hizo diversos viajes a Jerusalén (2,13; 5,1; 7,10; 10,23; 11,15-16.54).
– El cuarto evangelio dice que, durante la vida del Bautista, Jesús desarrolló un ministerio en Judea y que allí bautizaba (3,22).
– Las hostilidades de las autoridades religiosas contra Jesús duraron mucho tiempo y fueron recrudeciéndose cada vez más (5,16-18; 7,19.25; 8-11).
– Los judíos, con el tribuno y la cohorte, conducen a Jesús pri- mero a casa de Anás, suegro de Caifás. Anás lo envió atado a Caifás, sumo sacerdote (18,12-13.24).
– La muerte de Jesús no fue el día de Pascua, sino la víspera (18,28; 19,31).
4. TESTIGO OCULAR Y MIEMBRO DEL COLEGIO APOSTÓLICO
El evangelista confiesa haber visto, esto es, haber sido testigo ocular (1,14), y así aparece por datos precisos que pone de relieve a través de su escrito.
– Juan Bautista ve a Jesús venir y entonces da testimonio de él (1,29).
– Juan estaba con dos de sus discípulos (1,35).
– El evangelista precisa los momentos del día y las circunstan- cias de los acontecimientos (1,39; cf. 2,1; 4,6-8.52; 6,16-17; 8,20; 11,6; 13,30; 18,28; 19,14).
– Conoce la índole de cada apóstol y estuvo presente en la última cena y fue testigo de lo que pasó en ella (13,4s.12; 13,21-30).
XII. AMBIENTE CULTURAL DEL CUARTO EVANGELIO