Varón; nació el día 1° de diciembre de 1883, a las 3:5 1 A.M.
Por una equivocación este horóscopo fue levantado primeramente como si fuera Leo el signo que ocupaba, el Ascendente y el Sol estaba en la primera casa. Los planetas señalan las aflicciones, no importa el signo que salga, pero, a una simple mirada se vio que la figura estaba mal hecha debido a que el Sol no puede estar en la quinta casa a las cuatro de la mañana. De modo que se calculó otra vez con el resultado de que hallamos que Saturno estaba en la casa octava en vez de estarlo en la undécima y el Sol en la segunda en lugar de la quinta. Todo esto constituye una gran diferencia en la fortaleza de los síntomas. Nosotros aconsejaríamos a los estudiantes que siempre que se les dé un horóscopo para que lo examinen y juzguen sus indicaciones, tengan la prudente precaución de mirar a la posición del Sol y ver si su situación en el horóscopo corresponde con su real colocación en el firmamento a la hora del día en que ocurrió el nacimiento. Si no es así, es una evidencia de que el horóscopo se ha calculado erróneamente y, por lo tanto, no es posible sacar de él una consecuencia justa y correcta. Todos nosotros estamos expuestos a sufrir equivocaciones en nuestros cálculos, pero esta advertencia contribuirá indudablemente, a ayudar al estudiante para que evite esta equivocación particular.
El sujeto de este horóscopo está sufriendo de tuberculosis, una enfermedad que no es forzosamente seria ni fatal. El estudiante de astrodiagnosis cuenta con facilidades especiales para juzgar la profundidad en que la enfermedad tiene sus raíces por las posiciones y aspectos de los planetas afligentes. Saturno, el planeta de la obstrucción, en Géminis, el signo que gobierna los pulmones, señala la tendencia a sufrir resfriados pulmonares, y también al endurecimiento tal y como ocurre en las tuberculosis. Pero este testimonio no hubiera sido tan peligroso si hubiera venido desde la posición que tenía en el horóscopo calculado equivocadamente, en el que Saturno se hallaba en la casa undécima, en lugar de la posición que ocupa en el horóscopo verdadero donde se halla en la casa octava, que denota la manera de morir.
Mercurio, el regente de Géminis, está en oposición con Saturno, y también el dador de la vida, el Sol. Asimismo podemos notar que la Luna que gobierna el flujo y reflujo del aire en los pulmones, se halla en conjunción con Venus, planeta que rige la sangre venosa, que a su vez forma una cuadratura con Urano. Todos éstos son signos que nos dicen que hay muy poca esperanza de que el paciente escape a esta dolorosa enfermedad hasta que la muerte rompa el cordón plateado y le liberte de su cuerpo.
Debe notar el estudiante que están saliendo los últimos grados de Libra, de modo que el nativo tiene realmente más de las características impulsivas de Escorpión que de las de Libra. Marte el regente de Escorpión, en Leo, aumenta esta energía y hace al hombre que nos ocupa amante de la fanfarronería y de la ostentación, haciendo que prodigue su vitalidad. Marte, trino con Mercurio, en Sagitario, indica una inclinación al deporte y probablemente a excederse en estos ejercicios, lo cual puede que haya sido la causa de su primer aplanamiento físico alrededor de los 28 años, cuando la Luna progresada se hallaba sobre el punto de los radicales de la Luna y Venus, o bien el año precedente, cuando nuestro satélite se hallaba en oposición con Saturno.
Sería en extremo cruel decir a este enfermo que tiene muy pocas probabilidades de restablecerse, por supuesto, y ningún aspirante a auxiliar invisible debe ser tan irreflexivo, sino que debe esforzarse en que la pérdida vital de este enfermo sea tan suave como sea posible durante el tiempo que le resta de vida, aunque estando convencido de que cualquier medida curativa que con él se emplee será meramente un paliativo, pero no una curación. Además, debe hacerse ver claramente a este enfermo que obedece a razones espirituales toda enfermedad y que se ha descubierto mediante investigaciones ocultas que una concepción materialista de la vida en una encarnación anterior es un justificado origen de una condición física como ésta, porque por el pensamiento de que con la muerte se termina todo, el materialista gradualmente se pone fuera de tono con todas las actividades del mundo espiritual, y cuando después de morir penetra, a su debido tiempo, en el segundo Cielo, donde se construyen los arquetipos de los nuevos cuerpos, pone todos sus pensamientos cristalizantes en su nuevo vehículo, el cual nace, naturalmente, bajo los rayos endurecientes de Saturno, planeta que en cierto sentido obstruye la influencia del dador de la vida, el Sol.
Si a este paciente se le puede enseñar esto y hacerle que se convierta en un devoto cristiano, entonces se le podrá salvar de sufrir un destino semejante en otra vida futura.