TRANSLITERACIÓN:
Hr-smsw
NOMBRE EGIPCIO: HOR SEMSU
ICONOGRAFÍA: Hombre con la cabeza de halcón y disco solar. Puede
llevar la corona blanca, la atef o dos plumas. Halcón tumbado o en pie.
SINOPSIS: Hor-Semsu se integró en el mito heliopolitano,
incorporándose a la última generación de dioses para completar el ciclo de los cinco días epagómenos. Vino al mundo en el día segundo es el dios del cielo nocturno, “El que Habita entre las Estrellas”.
Nació de las relaciones sexuales que mantuvieron Isis y Osiris cuando aún permanecían en el seno materno de Nut, siendo por tanto hijo de la diosa celeste, hijo de Isis y Osiris, nieto de Nut y hermano de la pareja osiríaca.
Se le confunde a menudo con Haroeris, con el que comparte el mismo mito y en muchos textos se equipara a Ra.
Su nombre significa “El Antiguo”, “Horus el Primogénito”, según se desprende de los Textos de las Pirámides (§ 301).
HORUS
TRANSLITERACIÓN:
Hr
NOMBRE EGIPCIO: HER UR
NOMBRE GRIEGO/ROMANO: HORO, HORUS, HAROERIS..., APOLO ICONOGRAFÍA: Halcón u hombre con cabeza de halcón. Niño que se
introduce un dedo de la mano en la boca.
La primera vez que aparece con aspecto de hombre y con cabeza humana es en la dinastía III (Louvre E.25982).
Lleva la doble corona o la corona atef, aunque también está representado con la corona blanca o la hemhem.
Bajo su apariencia animal lo encontramos, principalmente, como un halcón o un león (Harmajis), pese a que puede verse en sus numerosas manifestaciones adoptando otras formas.
SINOPSIS: Horus es uno de los dioses más antiguos e importantes del
relacionada con el cielo y los astros, carácter que nunca perdió. Su nombre significa “El Distante”, apelativo que describe perfectamente su situación en el cielo cuando se encuentra en pleno vuelo.
Esta deidad celeste pronto se convirtió en un dios íntimamente ligado a la realeza y tutelar de los monarcas tinitas, cuyo centro de culto era
Hieracómpolis. Fue, por tanto, el protector del soberano y del palacio (como edificio sede de la realeza). La veneración del halcón peregrino en el antiguo Egipto fue habitual en los distintos territorios
predinásticos. Bajo la influencia de Horus se agrupó a todos los dioses locales con apariencia de halcón, dando lugar a diversas variantes de una misma divinidad, aspectos que se representaron de diversos modos. Así podemos percibir una variabilidad asombrosa que, en ningún caso es excluyente, pues aunque todas las formas divinas adquirieron los rasgos de Horus, mantuvieron detalles de su propia personalidad.
Asociado primero al culto estelar y más tarde al solar, se integró igualmente en el osiríaco, donde entró como hijo de Isis y Osiris.
Desde el Reino Antiguo, Horus está encarnado en el rey, es decir, el soberano es la manifestación de Horus en la tierra, pero al morir se convertirá en un Osiris y, además, pasará a formar parte del dios creador Ra.
Se integra en dos de los cinco nombres del rey: el “Horus de Oro” y “Horiano”. En su papel solar desempeña una doble labor: por un lado, comparte con Seth la defensa de la barca de Ra, arponeando a la serpiente Apofis (en este caso concreto el dios Seth no tiene
connotaciones negativas y puede producirse la relación entre ambas deidades); por el otro, Horus arponea a Apofis, es decir, somete al aspecto dañino de Seth. La lan-za con la que hiere al ofidio está conectada directamente con la diosa Mafdet.
Tradicionalmente, Horus representa el Norte del país y su tío Seth el Sur. Por ello
figura en la ceremonia del Sema-Taui, grabada en los laterales de los tronos de los monarcas y sobre las paredes de los templos. Este símbolo representa la unión de las Dos Tierras, el Egipto unificado que, de forma alegórica, se plasma atando las dos plantas heráldicas del Alto y Bajo Egipto: el loto y el papiro. Horus también personifica la franja fértil del Valle del Nilo, mientras que Seth encarna
la zona estéril (el desierto). La causa real de esta historia mitológica es bien sencilla y en ella se inspiraron los teólogos egipcios: Horus debe contener al desierto que incesantemente amenaza con avanzar sobre el valle pudiendo llegar a eliminarlo por completo; allí es donde habitan los hombres, los animales y las plantas.
HORUS DE ....
En este apartado se recogen algunos de los aspectos locales de este dios, aquellos que por su nombre sabemos la ciudad de procedencia.
HORUS DE BAKI:
Forma local de Horus venerada en la actual el-Dakka y Kuban (Baki).
HORUS DE BUHÉN:
Hr-nb-Bhn
“Horus Señor de Buhén”. Forma local de Horus venerado en Buhén durante el Reino Nuevo.
HORUS DE LA DUAT:
Hr-dwAt
Bajo este apelativo nos referimos al Horus que habita en el Más Allá, como representante del Sol.
También lleva el título de “Señor de las Estrellas Circumpolares”. Fue relacionado con Horajty durante el Reino Nuevo.
HORUS DE HEKENU:
Hr-Hknw
Es una forma guerrera de Horus, hijo de Bastet.
Venerado en Bubastis y en Menfis, donde se le identificó con
Nefertum. Ambos eran dioses que presidían los ungüentos sagrados. Finalmente comenzó a identificarse con Mahesa.
Se presenta bajo la forma de un halcón o un grifo.
HORUS DE LIBIA:
Hr-THnw
Se le dio culto en la ciudad de Momenfis, localizada en el Delta, así como en las zonas lindantes con la actual Libia.
Por su aspecto guerrero está vinculado a Neit, Sejmet y Sobek.
Era el encargado de proteger los caminos de la zona Occidental desértica de Egipto.
HORUS DE MANU:
Hr-mnw
Dios de Letópolis, donde se le asimila a Horajty. Es el re-presentante de la Montaña de Occidente.
Está relacionado con los Horus que personifican al punto cardinal opuesto (Oriente) y que son Hor-Iabti y Hor-She-semty.
HORUS DE MESÉN:
Hr-nb-msn
Deidad que arponea a los enemigos de Ra y es casi análoga a Horus Behedety. Se le veneró en Mesén y Buto.
Puede adoptar la apariencia de un león.
HORUS DE MIAM: Reverenciado desde la dinastía xii en la actual el-Lessiya y
Aniba.
HORUS DE NUBIA: Por la zona donde se le rindió culto, era una
divinidad con características mucho más africanas que otras de las formas del dios. Bajo este aspecto, los habitantes de Nubia lograron asimilar mucho mejor las divinidades egipcias, y en concreto al dios halcón, que en este caso se ceñía a sus propias costumbres.
HORUS (HIJOS DE)
TRANSLITERACIÓN:
Hr-msyt
NOMBRE EGIPCIO: HOR-MESYT es el término que se emplea para
designar al conjunto de los cuatro dioses. Como entidades independientes son: Amset, Hapy, Duamutef, Qebehsenuf.
ICONOGRAFÍA: Chacal, mono, halcón y hombre,
respectivamente. Cuatro cabezas humanas que emergen del cuerpo de una serpiente.
Bajo su apariencia animal los encontramos como cuatro pájaros, en su papel de puntos cardinales.
Cumpliendo la función de guardianes de las vísceras no tienen una forma animal completa. Siempre se presentan antropomorfos.
SINOPSIS: Presentes desde el Reino Antiguo y citados en los Textos de las
La imagen de los Cuatro Hijos de Horus (Amset, Hapy, Duamutef y Quebehsenuf) corresponde a su íntima relación con Horus el Viejo, su padre, siendo, por tanto, dioses de la mitología solar que se funden con la leyenda de la creación. El mito cuenta que, encontrándose en las aguas primigenias, Ra ordenó a Sobek que los hiciera emerger en su lomo.
Su función más importante es la de guardianes de las vísceras momificadas del fallecido. Son también representantes de los vientos, de los puntos cardinales y ayudan al soberano en su ascensión a cielo. Estos dioses, además de estar relacionados con órganos
específicos, se asociaban a un punto cardinal concreto y de él eran guardianes. También estaban unidos a una diosa
determinada, que simbolizaba cada una de las plañideras divinas, y a un elemento del ser.
DIOS ICONOGRAFÍA CARDINAL ÓRGANO DIOSA ELEMENTO Amset cabeza humana Sur hígado
Isis ka Hapy cabeza mono Norte pulmones Neftis ib Duamutef cabeza chacal Este
estómago Neit ba Qebehsenuf cabeza halcón Oeste intestino Selkis Sa
Vinculados con Osiris, presiden la pesada del “alma” del fallecido en la “Sala de las Dos Verdades”, donde se juzgan los actos del difunto en la tierra. En este episodio se encuentran en pie, con forma de momia, sobre una flor de loto que al abrirse deja aparecer sus semblantes divinos. Así, se convierten en protectores de Osiris y, por extensión, del fallecido. El loto es una flor que representaba el nacimiento del mundo en analogía con los hábitos de esta planta.