• No se han encontrado resultados

i La participación Social Juvenil como búsqueda de independencia 48

Respecto a la primera dimensión de investigación el análisis de la información recopilada tras el trabajo de campo, se indicó a la necesidad de independencia como razón principal de los/as jóvenes para organizarse en una agrupación, de esta forma el primer fenómeno levantado tras las codificaciones axiales y abiertas se denomino “la participación social juvenil como búsqueda de independencia”

Frente a este fenómeno se identificaron tres categorías principales reveladas por los sujetos de investigación, que refieren a la necesidad de auto gestionarse, la conformación de redes sociales y la generación de capital social.

Respecto a la primera categoría, los/as jóvenes identifican un desinterés por parte del municipio para integrarlos en su quehacer. Esto impide que sus necesidades se vean reflejadas en el trabajo institucional, invisibilizando su participación, pues si bien existe una integración de carácter estructural (reflejada, por ejemplo en la creación de una casa de la Juventud), no existe un reconocimiento de sus manifestaciones culturales, olvidando la necesidad de incluir y diversificar a la hora de impulsar la constitución de una ciudadanía juvenil empoderada.

Surge de esta forma en los/as jóvenes la necesidad de auto gestionarse como forma de independizarse y tomar las decisiones de manera autónoma, impulsando la realización de acciones para su propio desarrollo (Cepal, 2005), ya que sostienen que así “tienes el poder de manejar ese mundo y adquiere uno el poder de decisión, el poder de libre expresión, el poder de independencia, el poder de decidir seguir siendo una agrupación o

no, el poder de proyectarse, y así mismo la responsabilidad de que este mundo, eeeh, sea fructífero en el fondo, y ahí está la independencia, ¿no?” (Anexo n°4.1, L 49-53)1.

De manera paralela los/as jóvenes identifican que la necesidad de autogestión responde también a limitación de los espacios e instancias que permiten la integración juvenil argumentando que esta escases, genera una competencia en las organizaciones, en palabra de uno de ellos: “buscamos especializarnos (…) tratamos de buscar nuestro nicho y especializarnos en eso en particular, para entrar a competir al final, porque ese es el problema de fondo, para lo artístico no hay espacio, y los que hay son muy reducidos, por eso es que tenemos que pelear al final como el cupo, y auto gestionarnos y eso no es lo que debería pasar po. Se debieran generar espacios, para que todos hagamos lo que hacemos” (Anexo n°4.4, L 34-40)

De esta forma la necesidad de auto gestión y auto determinación juvenil, se ve supeditada a la necesidad de concretar redes sociales de apoyo, que les permitan trabajar de manera independiente en su conformación identitaria, pues reconocen que para poder ser agrupaciones autónomas necesitan relacionarse con otras agrupaciones que puedan aportar al desarrollo y crecimiento de su organización y de la comunidad.

Así, mencionan que “queremos integrar a todos en una gran red, porque es beneficioso para todos, para nosotros como agrupación, para las otras agrupaciones, para el desarrollo con la comuna, también, de la comunidad en general. Nos acerca a participar, a potencial el ámbito cultura” (Anexo n°4.6, L 42-45).

Los beneficios de la constitución de redes sociales, se ven reflejados no solo en la posibilidad de participar, sino también facilitan el trabajo de las agrupaciones, pues les permite acceder a espacios, posibilidades laborales y proyectos en conjunto. “nos prestan las salas de ensayos (…) también nosotros previamente a las funciones, hicimos una fiesta para poder juntar

      

fondos pa la escenografía, etc. y también nos facilitan el espacio” (Anexo n°4.5, L 128-130).

Por tanto los/as jóvenes identificaran que la participación en sus respectivas agrupaciones de interés, serán herramientas para el fortalecimiento democrático, (Serrano, 1995) el desarrollo personal y el desarrollo comunitario, en la medida en que les permite empoderarse, auto gestionarse, comunicar su ideas políticas y con ello ampliar su capital cultural.

A través de la conformación de redes sociales, los/as jóvenes identifican la posibilidad de concretar sus objetivos y proyectos, pues les permiten la autogestión de manera efectiva, y no burocrática, lo que redundará en un sentimiento de paradójica “independencia”, pues será justamente la colectividad aquello que permitirá la auto valencia, así, sostienen que “aunque parezca paradójico que uno en conjunto parezca más independiente que en solitario, y en que lo veo, que tiene que ver con que (..) en grupo, en esto de armar “su mundo” (…) tienes el poder de manejarlo” (Anexo n°4,1, L 44-49).

Así, a través de las relaciones sociales colaborativas, los jóvenes identifican posibilidades aprendizaje, en la medida en que reconocen en las redes sociales y autogestión la posibilidad de ampliar el capital cultural del que disponen pues les permite compartir conocimientos y experiencias.

Para los/as jóvenes, el formar parte de una agrupación, implica no solo el adquirir las capacidades necesarias para organizarse, comunicarse y realizar una actividad, sino que también es un espacio para adquirir nuevos conocimientos a partir de la experiencia y habilidad de sus compañeros de agrupación, así explicitará el líder de una de las agrupaciones entrevistadas, quien dice que “(…)el teatro tiene la particularidad de nutrirse de muchas otras disciplinas, entonces, claro, ahí genera una multidisciplinariedad dentro de la misma disciplina, el beneficio de eso es siempre generar un intercambio de conocimiento y habilidades” (Anexo n°4.4, L 16-18).

Se ha definido el capital social como la promoción de confianza y cooperación entre personas en las comunidades y en la sociedad en su

conjunto, sin embargo el discurso juvenil, considera además, la necesidad de generar instancias colaborativas con la entidad municipal, como forma de impulsar el desarrollo de este capital de manera transversal, así se reconoce una responsabilidad compartida entre la gestión municipal y las organizaciones juveniles, argumentando: “ahí viene lo que uno como agrupación debe hacer también, cumplir con ciertas metas para poder relacionarnos mejor con las instituciones de representación” (Anexo n°4.3, L 76-77).

De esta forma, los jóvenes organizados, enfrentan de manera activa la deuda histórica nacional respecto a políticas públicas de juventud, a través de una actoría participativa y crítica, que les ha permitido auto gestionarse y avanzar hacia una democracia más participativa, adelantándose a la labor gubernamental de darle a los/as jóvenes una mayor capacidad de elaborar proyectos y situarse con respecto a los demás (Touraine, 1997).

En por esto último que las aportaciones de la ley 20.500 representan un avance en la inclusión y diversificación de los actores sociales, en la medida en que integra y reconoce la capacidad de autogestión, autodeterminación y empoderamiento ciudadano, sin embargo, no es un esfuerzo reconocido aún por los jóvenes, lo que se ve explicitado en el desconocimiento de los beneficios que esta ley les podría proporcionar.

Por lo tanto, se presenta como un paso hacia adelante, no solo por parte de la gestión estatal, sino también como un avance de las juventudes quienes se han hecho cargo de sus responsabilidades ciudadanas a través de la participación organizada.

Lo importante aquí es reconocer que el ejercicio de participación juvenil, no se relaciona necesariamente con las formas tradicionales de participación, sino que se ve expresado en formas innovadoras, pues desconfían parcialmente del sistema tradicional de representación, idea que será profundizada en la siguiente dimensión de investigación.

Diagrama 3 - Codificación axial de la dimensión n°1

(Fuente: Elaboración propia)

  La Participación Social juvenil  como búsqueda de independencia  Estrategias de  Acción/interacción  ‐ Autogestión  ‐ Autodeterminación  ‐ Alianza o acercamiento al  Municipio y otras instituciones  ‐ Organización comunitaria  ‐ Red de organizaciones‐ empresas  ‐ Ampliación de Capital Cultural  Consecuencias  ‐ Desarrollo personal –  Efectuación de un trabajo  profesional  ‐ Desarrollo de Capital  Cultural  ‐ Comunicar con su arte  ‐ Expresión política e  independiente      Condiciones  intervinientes  ‐ Burocracia Institucional  ‐ Sociedad individualista,  inactiva y segmentada  ‐ Escasez de trabajo  colaborativo entre  organizaciones e  instituciones formales  ‐ Búsqueda de  profesionalismo  Contexto  ‐ Jóvenes organizados,  pertenecientes a una o más a  agrupaciones juveniles  ‐ Residentes y/o trabajadores de  la comuna de Santiago  ‐ El 28% de la población de la  comuna corresponde a jóvenes de  15 a 29 años (Censo 2002)  ‐ Contexto socio‐político:  Movilizaciones estudiantiles  ‐ 78,6% de los jóvenes no está  inscrito en los registros  electorales (Censo 2002)  ‐ Stgo Joven cuenta con 112  agrupaciones catastradas  ‐ 81% de esas agrupaciones se  encuentran activas  ‐ 31% de las agrupaciones se  dedica a la cultura y las artes  Condiciones Causales  ‐ Relaciones de poder que no los  consideran: quieren tener poder  de decisión  ‐ Falta de inclusión por parte de las  autoridades  Propiedades ‐ La participación es fundamental  para la conformación de una  democracia participativa  ‐ La urgencia de la integración de  los y las jóvenes radica no solo en  la necesidad de avanzar hacia una  sociedad más democrática, sino  también, a la búsqueda de la  cohesión social  ‐ Conformación de nuevas formas  de asociación no tradicionales que  no tendrán pretensiones  abarcativas ni generales sino que  funcionan principalmente en torno  a intereses concretos y comunes y  que además presentan bajos  grados de institucionalización  ‐ La importancia de potenciar el  capital social tiene relación con la  situación de crisis en la democracia  representativa lo que impulsa la  necesidad de avanzar hacia una  democracia participativa

VIII.ii Gestión Municipal para el fomento de la participación social