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El ideal de laeducación decolonial: Su intencionalidad emancipadora El

4. Propuesta para la Enseñanza de las Ciencias Sociales en Clave Decolonial y para el Postconflicto en la Educación Escolar

4.1 Ideas para la comprensión del concepto: Educación decolonial

4.1.3 El ideal de laeducación decolonial: Su intencionalidad emancipadora El

marco en el cual se inscribe esta propuesta es el pensamiento decolonial tal y como se analizó en el capítulo tercero de esta investigación. En esa dirección, una educación de este tipo es necesariamente una educación contra hegemónica. Si la educación colonial occidental

moderna,estructuró unos saberes deslegitimadoresde lo foráneo, unas lógicas en las que frente a lo civilizado oponelo bárbaro, unas prácticas escolares excluyentesy una concepción de historia universal en la que occidente es el centro y lo demás es periferia, sin mayor

oportunidad que seguir el ejemplo europeo, como posibilidad única de crecer,es precisamente frente a esa educación que se levanta el ideal de una educación decolonial, como educación contestaría que reivindica lo ancestral, lo autóctono, lo diverso, lo múltiple, pues el sur global, es múltiple étnica y culturalmente, es diverso lingüística e históricamente, es ancestral, pues sus civilizaciones milenarias existían yacuando llegaron los europeos. Es por esencia la

educación pensada desde lo decolonial, un proyecto emancipador que apunta a relievar lo nuestro y a cortarde raíz la dependencia del pensamiento y de la mentalidad europea, que como herencia colonial, aún pervive en nuestras sociedades y en nuestras escuelas, como verdad absoluta. Es desde el marco de lo que Santos Boaventura denomina una ecología de saberes47

Ahora bien,desde otro lugar, la educación decolonial a la sombra de lo que Santos Boaventura llama Sociología de lasAusencias

que la educación decolonial debe ponderar y exaltar los saberes milenarios que nuestras civilizaciones alcanzaron y que les permitieron vivir en unas condiciones de orden y de relación equilibrada con la naturaleza durante milenios, hasta la llegada de los

colonizadores. En la actualidad y para nuestro caso particular, una educación promovida desde la ecología de saberes, garantizaría el respeto por la idiosincrasia, la etnia, las costumbres, las expresiones culturales ylos espacios geográficos en los que viventantos pueblos y que caracterizan a las distintas etnias y razas de nuestra basta geografía. Una educación decolonial basada en la ecología de saberes amplía el marco de referencia de nuestro pasado, de nuestro presente y nos señala un lugar distinto en el futuro, en la medida que ofrece respuestas más contextualizadas, más articuladas a los territorios, más complejas y más eficaces, que las respuestas que el pensamiento racional ha dado de manera infructuosa a los problemas coyunturales de la sociedad actual.

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47 Este conceptoes igualmente planteado por Boaventura de Sousa, para un análisis del mismo verde Sousa, (2010), capítulo segundo.

48Ver: de Sousa, (2010a). “Para descolonizar Occidente” en el capítulo primero desarrolla todo un mapa conceptual para comprender el pensamiento abismal sobre el que está anclado la idea de la sociología de las ausencias y de las emergencias.

es aquella que establece procesos y metodologías para la recuperación de la memoria histórica, para hacer eficaz y posible la copresencia, es decir una educación que sea capaz de superar por su mismo espíritu de

heterogeneidad y de interculturalidad49 el esquema de la cartografía abismal50

Para nuestro caso en Colombia, pensar la educación desde lo decolonial, significa para el postconflicto restablecer una mirada histórica, también que recupere la memoria, las voces de las víctimas de ayer y de hoy, que recoja los testimonios, los relatos, la historias de vida, las vivencias de quienes vieron, las confesiones de quienes victimizaron, el sentir de los campesinos, de los desplazados, de los amenazados y exiliados, de los combatientes, de las mujeres. Todo esto permitirá reescribir nuestrahistoria desde el sufrimiento, desde el

dolor,desde la pobreza, desde el desplazamiento, desde la masacre, desde el silencio cobarde del poder y de los medios de comunicación frente a los actos de deshumanización que ha

trazada por occidente. En tal sentido, no solamente se recupera la memoria, sino que el hecho de recuperarla significa retrotraer al otro del olvido y ubicarlo como valido con todas sus

manifestaciones culturales, sus formas de pensar, sus saberes y sus estilos de vida. Recuperar al otro, al que ha estado al otro lado de la línea, significa reconocer que una cultura es y ha existido, que tiene algo que decir, que habla, que cuenta, que está ahí. La educación

decolonial, es camino de obligado cruce, para reconocer que la humanidad no es homogénea, que existen distintos tiempos como historias diversas, como culturas diversas, como

civilizaciones diversas. El pensamiento contra hegemónico que fundamenta una educación decolonial, no solamente es aplicable a los procesos interculturales en el mundo global, es aplicable también a los procesos internos de los países, pues en ellos ha habido, exclusión, sometimiento, ausencia y aniquilamiento del otro. El otro ha sido el indio, el negro, las mujeres, los campesinos, los pobres.

49Este término es acuñado por Walsh, C.(2009).

50Término usado por Santos Boaventura, para referir la división occidental del mundo a partir de la mentalidad racionalista europea entre lo civilizado y lo incivilizado, lo existente y lo inexistente. El Capitulo segundodel Texto “Para descolonizar occidente”trata el asunto a profundidad.

generado la codicia y el afán de riqueza y los abusos de quienes han gobernado el Estado. No es la historia rosa, bonita, que enarbola líderes y hechos, es la historia desde abajo, es la historia que muestra descarnadamente nuestro devenir sin ambages, sin adulaciones, sin aderezos que benefician a unos y demonizan a otros, no, no es esa la historia que puede hallarse, desde lo micro, desde el relato, desde la otra orilla donde estarán siempre como dice Freire, los condenados. Una educación decolonial para nuestro caso concreto como sociedad y país que le apuesta al dialogo y a la deposición de las armas, en aras de un futuro mejor, debe generar discursos y posibilidades reales para construir con los olvidados de ayer, los grandes programas del orden político, del orden económico, del orden social, necesarios para un futuro próspero y esperanzador.Una educación decolonial prevista desde la categoría de las ausencias propugna por generar espacios de participación verdaderamente democráticos, que supere la estrecha vía electoral más no democrática, que las clases políticas y los grupos económicos poderosos han dejado en el mejor de los casos como único medio de aparición para aquellos que nunca han significado.

Finalmente, pensar la educación en clave decolonial desde la otra sociología que señala Santos, lasociología de las emergencias,51

51Al respecto ver de Sousa, (2010) Segundo capitulo.

significa que desde la escuela se gesten discursos esperanzadores y programas alternativos de inclusión, cuya única finalidad radique en hacer del futuro, un espacio y un tiempo de vivencias distintas, de vivencias

transformadoras de la realidad basadas en la inclusiónyla copresencia. “La sociología de las emergencias amplía el presente uniendo a lo real amplio las posibilidades reales y

expectativas futuras que conlleva”(de Sousa, 2010, pág. 25).En relación con la cita, la educación decolonial desde la sociología de las emergencias, debe concebirse como medio orientador hacia proyectos y programas de denuncia de lo que está mal, de aquello sobre lo

que sabemos que está mal y que conduce a lo trágico. Por el contrario, también debe orientar hacia aquello que sabemos que conduce a mejorar las condiciones de vida de la humanidad entera. Los graves problemas que hoy acosan a la especie en todas las partes del mundo como la guerra, la contaminación ambiental, el aumento desmesurado de la población, la falta de alimentos, la reconstitución de la naturaleza, la autodeterminación de los pueblos, la matanza, son las emergencias que deben ocupar en parte a los programas de la educación intercultural, que desde los fundamentos del pensamiento decolonial oriente a los pueblos y a las nuevas generaciones, hacia la ejecución de acciones más consecuentes con aquello que Freire llamó la construcción de humanidad y más eficaces en la restauración del tejido social y de

reconocimiento de la diversidad, como base para la transformación del mundo actual. De forma similar, en relación con el caso interno colombiano, pensar la educación desde las emergencias, es pensar una educación proactiva en la conformación de discursos proclives a la inclusión, a la autodeterminación, a la diferencia y el reconocimiento de lo distinto, a la tolerancia, al reconocimiento de lo diverso, y al fortalecimiento de lo multicultural y multiétnico que nos tipifica. Sobre esta base, la educación contribuye de manera directa al postconflicto en razón a que la escuela, dada su capacidad y su accionar, puede convertirse en la fuente de donde emane una verdadera culturaque oriente en el sentido de la paz y la cultura del trabajo, por contraposición a la cultura de la guerra y la cultura mafiosa que ha acompañado la historia de nuestra sociedad en las últimas décadas.

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